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Crear un monólogo

GUÍA RÁPIDA PARA ESCRIBIR MONÓLOGOS CÓMICOS EN 10 PASOS.

A mi siempre me han gustado los monólogos y nunca me he atrevido a ser un humorista y es que es por eso. Por que no he perdido el miedo. No hace falta ser guapo, ni tener buena pinta. Lo único importante es saber estructurar en qué momento decir qué, a quien i en que contexto. A eso se dice ser creativo y un ejemplo es este.


link: http://www.youtube.com/watch?v=Y_3zhBHsgwU&feature=related

link: http://www.youtube.com/watch?v=2iNPTrVn_Fs&feature=related

link: http://www.youtube.com/watch?v=yAF_resAuFQ&feature=related

link: http://www.youtube.com/watch?v=PNjh6Vp8iWQ&feature=related

link: http://www.youtube.com/watch?v=Ulj_1bMoEDA&feature=related

link: http://www.youtube.com/watch?v=eU1nRXoFel4&feature=related

He encontrado también este material para que les sirva a los que quieran perder el miedo a dar el salto.

<fuente encontrada>

Hola a todos. Lo primero que tengo que decir que no existe ninguna regla restrictiva a la hora de escribir y lo que yo voy a transcribir aquí son solo algunas cosas que a mí me han funcionado, sacadas de mi propia experiencia y/o manuales de escritura.

El éxito actual de los monólogos viene apoyado por la televisión y la economía de medios necesarios para poner en marcha el espectáculo. Un actor, un micrófono, y público dispuesto a escuchar. ¿Qué más se necesita para hacer reír? Una buena historia que contar, así que vamos al turrón.

NUEVO: Si te gusta todo el mundillo de los monólogos no dejes de echarle un vistazo a nuesta nueva Guía para interpretar monólogos cómicos. Esperamos que os sea de utilidad

1.- Conectar con el público.

“Yo no soy gracioso, el gracioso es el que escucha”

Un chiste es tan divertido en la medida que seas capaz de entenderlo. A lo hora de escoger un tema para nuestro monólogo es buena idea que sea una experiencia compartida por el mayor número de personas, de esta manera los espectadores se sentirán identificados y será más fácil que les enganche la historia.

Si hablamos de: Deportes, sexo, amigos, matrimonio, novias, informática, etc. Son cosas que hemos vivido o vivimos diariamente el 99,9% de todos los seres humanos.

En cambio si hablamos de cosas muy específicas corremos el riesgo de que el chiste (aunque muy bueno) no lo entienda mucha gente.

“Una vez fui a un certamen de Manga y Anime, y una de las actividades previstas era un Monologo cómico. Me quedé a verlo y aunque el chaval consiguió un éxito notable entre los asistentes yo no entendí nada, ya que su texto estaba muy orientado a este tipo de público. A mí me gustan los comics pero tampoco soy un especialista en la materia, por lo tanto no supe entender el humor. “

De todas maneras que esta idea no coarte tu creatividad ya que existen casos que nunca han puesto de acuerdo a todo el mundo, por ejemplo: Pedro Reyes, tengo amigos que lo consideran un genio y otros (mejor no escribirlo) Muchachada Nui, nunca ha llegado a convencerme pero tiene una legión de seguidores.

2.- La actualidad.

En la mayoría de programas de humor que se pueden ver hoy en televisión se usan los “temas o personajes” de actualidad para satirizarlos o verlos desde una perspectiva cómica. Esto es una buena idea que encaja con el punto 1º ya que mientras ese “personaje o tema” está de moda es conocido por un gran número de personas.

El gran problema de los temas o personajes de actualidad es que pasan de moda con rapidez, y lo que es gracioso hoy puede que no lo sea en unos meses. Ósea, esto es lo que se llamaría “material de usar y tirar”.

3.- La exageración

“Ese tia lleva un escote tan grande que le entra el Titanic derrapando”

Quizá esto será una de las mayores exageraciones que he oído, pero me hizo reír. Dicen que los andaluces somos graciosos y también dicen que somos unos exagerados a lo mejor es por eso que somos graciosos.

No hay máximo en lo exagerado que puedes ser en tus comparaciones, llévalas al límite y cuando creas que no puedes exagerar más, EXAGERALO TODAVÍA MÁS, no hay tope con esta regla porque no hay exageración demasiado exagerada, la única norma es que resulte gracioso.

4.- La verdad es una putada pero nos hace reir.

Esta idea es en la que se basan todos los programas de videos caseros de tortas, caídas y resbalones. El padre enseña al niño a jugar al beisbol y el niños intenta golpear la bola con toda su fuerza pero lo único que consigue golpear es la entrepierna de su padre. Si, sentimos pena por el padre, pero nos reinos.

Otro ejemplo: “Hola soy Alfredo tengo 30 años y soy virgen”

Así empezó su monólogo unos de cómicos que he visto hace poco. Como veis dice una realidad: “…Tengo 30 años y soy virgen” y algo chungo; ser virgen en esta sociedad tan promiscua es muy poco común, aparte de ser algo jodido. Además tiene un tercer valor “Hace que la historia avance” porque los espectadores esperan a que el cómico cuente él: ¿Por qué?

Esta estructura de “verdad y putada” se encuentra en la mayoría de chistes que contamos o escuchamos todos los días. Por ejemplo:

¿Qué es negro, blanco y rojo sucesivamente?
Un pingüino cayéndose de las escaleras.

Esta estructura no necesariamente tiene que tener un contenido sádico. Otro ejemplo: “La primera vez que hice el amor estaba encima de mi compañera haciendo los movimientos con mucha energía, tanta, tanta que me escurrió la mano donde me apoyaba y acabé empotrado entre la mesilla de noche y la cama.”

5.- Las rimas.

“La lluvia en Sevilla es una maravilla”

Nunca he conseguido hacer un chiste con esa frase pero el día que lo haga casi seguro que será divertido, porque si consigues incluir rimas dentro de tu monólogo conseguirás hacerlo entre un 5 y un 10% más divertido, vale, no es mucho, pero es mejor que nada. Por ejemplo:

El Choni no, al Choni le dicen, “Buenas noches caballero” y el dice: “A mí ya me puedes llamar farlopero si quieres”

Pero no hay que confundirse, se trata de hacer reír y aunque la rima nos puede ayudar en algunos casos no podemos restarle espacio a los chistes, así que como norma general usar la rima solo si ayuda al efecto cómico.

6.- La comedia es ritmo.

Tanto en monólogos, como en sketch como en películas o programas de televisión de humor observaréis como funcionan con un ritmo rápido o muy rápido, el ritmo es la esencia de la comedia y en la medida que aprendas a controlarlo llegarás a la maestría de este arte.

Como consejo te diría que visionaras episodios de comedias españolas de éxito como:

“7 Vidas”, “Aquí no hay quien viva”, “Aída”.

Nota: En el caso de “7 vidas” la serie soportó muchos cambios de actores y solo se finalizó con su emisión porque los guionistas de la serie se marcharon para emprender otros proyectos.

El caso de los monólogos funciona igual, normalmente apuran la sonrisa conseguida con un gag para unirlo con el siguiente para conseguir un efecto cómico y de sorpresa más grande.

7.- La risa sincera.

Para comprobar si un texto que estoy escribiendo resulta gracioso uso mi honestidad y mi propia risa.

Es muy fácil, cojo el texto en cuestión, lo leo con tranquilidad y en voz alta y si lo que estoy leyendo me hace sonreír quiere decir que funciona (si me hace reír a mi puede que funcione con otra persona ¿no?) sin embargo si me resulta farragoso, difícil de explicar o es demasiado lento, es el momento de una revisión y un recorte del texto. Esto nos lleva al siguiente punto.

8.- Lo bueno si breve dos veces bueno.

Esta es otra de esas verdades universales de la que no es fácil escapar. Si tienes un texto de 20 minutos que no es muy gracioso, intenta reducirlo a 10 minutos o incluso a 8 intentando conservar todos sus gags.

No te garantizo que tu producto se vuelva un 200% más gracioso, solo te puedo decir que seguro que se vuelve más divertido y a unas malas te puedo asegurar que lo que has conseguido es hacerlo un 50% menos aburrido y tus espectadores lo agradecerán.

9.- Escribir para otros.

“Un buen texto puede soportar un mal actor, pero un mal texto no hay actor que lo levante”

Si escribes para otros intenta estar presente cuando el actor de vida al texto porque comprobar la calidad de tu producto también es parte del trabajo. Si es posible retoca el texto después de cada función hasta que quede completamente “redondo” para esto es importante escuchar al actor y al público.

Si escribes para interpretarlo tú mismo la cosa es más fácil siempre tendrás la libertad para cambiar o modificar lo que has escrito, además de comprobar de una manera más real si tu creación “funciona”.

10.- Por último.

“Cuando parece que has acabado, vuelve a empezar”

La reescritura es parte de este trabajo y repasar, modificar y afinar es el pan nuestro de cada día, a veces tienes que dejar fuera gags o ideas que te resultaban geniales, pero en este momento tienes que pensar en el resultado como “producto” más que en tu propia satisfacción. No tengas miedo en borrar y escribir de nuevo por que todo ello servirá para mejorar tu producto final.

Nadas más, hasta aquí todo lo que os puedo contar sobre el tema sin entran demasiado en detalle. Recordad que esto solo es una guía breve para escribir monólogos y solo vuestra propia experiencia os hará encontrar las “formulas correctas” para conseguir la risa.

Un saludo y hasta la próxima.

Paco Bárcenas – Guionista – Colabora habitualmente con el programa de humor por internet ¡Qué asco de tele!.
http://www.queascodetele.com

Nota final: No existen (o yo no los he encontrado) libros para escribir monólogos cómicos, pero si estás interesado en el tema te recomiendo: “Como orquestar una comedia” de John Vorhaus de él están sacadas algunas de las ideas aquí expuestas.

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