Era otoño, y los indios de una remota reserva en Canadá, preguntaron a su nuevo Jefe que si el próximo invierno iba a ser frío o apacible.

Dado que el nuevo jefe era un Indio educado en una sociedad moderna, nunca aprendió los viejos secretos, y cuando miraba el cielo, no podía decir qué iba a suceder con el tiempo.

De cualquier manera, para estar seguro, él respondió a su tribu que el invierno iba verdaderamente a ser frío y que los miembros de la aldea deberían recolectar leña para estar preparados.

Pero como también era un líder práctico, después de algunos días tuvo una idea:

Fue a la cabina telefónica y llamó al Servicio Nacional de Meteorología Y preguntó:- “El próximo invierno ¿será muy frío?.”

“Parece que el invierno próximo será bastante frío, verdaderamente”. Respondió el meteorólogo de turno del Servicio Nacional.

De manera que el Jefe volvió a su gente y les dijo que se pusieran a juntar más leña aún para estar preparados. Una semana después el Jefe llamó otra vez al Servicio Nacional de Meteorología. Preguntó: – “¿Será un invierno muy frío?.”

“Sí” – respondió el meteorólogo de turno – “va a ser un invierno muy frío.”

El Jefe regresó nuevamente a su gente y les ordenó recolectar todo los pedazos de leña que pudieran encontrar.

Dos semanas más tarde el Jefe llamó al Servicio Nacional de Meteorología una vez más:

” ¿Están Uds. absolutamente seguros que el próximo invierno habrá de ser muy frío?.”

“Absolutamente, sin duda alguna”, respondió el hombre “va a estar de poca madre, va a ser uno de los inviernos más fríos que se hayan conocido.”

“¿Cómo pueden Uds. estar tan seguros??”- preguntó el Jefe.

Y el meteorólogo respondió: “!!! Porque los pinches indios andan en chinga loca juntando leña !!!