El pasado viernes, hueveando con unos cuantos amigotes en nuestro boliche habitual, uno de los presentes comentó que en algún lugar había leído que la cerveza contenía hormonas femeninas.
Tras reírnos en un principio, decidimos seriamente investigar y poner a prueba esta hipótesis. A continuación, y sólo por interés científico, nos tomamos unas 10 birras cada uno.

Al final del experimento pudimos verificar fehacientemente que la cerveza contiene hormonas femeninas, hecho confirmado por las siguientes conclusiones:



Todos engordamos.
Todos hablamos pelotudeces mas de la cuenta.
Ninguno pudo conducir como Dios manda, y ni hablemos de estacionar!
Ninguno pudo razonar con lógica.
Ninguno pudo aceptar que estaba equivocado, aún cuando esos errores eran evidentes.
Cada uno de nosotros se creía el centro del universo.
A todos nos dolía la cabeza, por lo que de ir a fifar ni hablar.
Todos reíamos o llorábamos por cualquier pelotudez.
Todos nos queríamos como hermanos de toda la vida.
Fuimos como 20 veces a mear... TODOS JUNTOS!






***Prevenga a sus amistades de los efectos nocivos de la cerveza***