Hola queridos Taringeros y taringueras.

Esta es una Obra de Teatro que les traigo para que disfruten, y si tienen ganas de actuarla es muy interesante.

La Comedia la he transcripto personalmente, no fue ningún copiar pegar. Pido perdón ante cualquier error de ortografía. La misma me fue entregada en unas copias de maquina de escribir, de dudosa fuente y al parecer gallega por los lunfardos utilizados.
No la he encontrado en la red, así que pensé bueno compartirla.

Es muy graciosa verla hecha… Leerla ya lo es.


Quien YO?

Fiscal: - Sras. y sres. del jurado, delante nuestro esta sentado un hombre que no ha respetado uno de los principios básicos de nuestra civilización el derecho a la propiedad. Este hombre ha robado, es un ladrón, pero no ha robado una gran cantidad de dinero, no ha asaltado un banco, ni ha producido una gigantesca estafa. Sino que su crimen ha consistido en la apropiación de un vuelto de 22.40 veo sonrisa en la cara de los miembros del jurado, la suma es insignificante, es por eso que a pesar de ser yo el fiscal del estado, a pesar de tener el mandato de defender las leyes, por primera vez, en este tribunal, la defensa y la fiscalía nos hemos puesto de acuerdo en pedir a los miembros de este honorable jurado, piedad por el acusado.
Tal vez en homenaje a una humanidad ya tan evolucionada como por preocuparse por la frustración de un vuelto de 22.40 dejo la palabra al abogado defensor.
Defensor:- hago mías las palabras del fiscal, y procederé a interrogar al acusado. Nombre?
Felipe:- Quien Yo?
Defensor Sí, Usted.
Felipe:- Felipe Azul de Metileno
Defensor:- Nacido?
Felipe:- Quien Yo?
Defensor Sí, Usted.
Felipe:- En Buenos Aires.
Defensor:-Ocupación?
Felipe:- Quien Yo?
Defensor Sí, Usted.
Felipe:-Empleado
Defensor:-Casado?
Felipe:- Quien Yo?
Defensor Sí, Usted.
Felipe:-No.
Defensor:-Tiene Hijos?
Felipe:- Quien Yo?
Defensor Sí, Usted.
Felipe:- No.
Defensor:-Edad?
Felipe:- Quien Yo?
Defensor:- No, yo
Felipe:- Y a usted mas de cincuenta no le doy.
Defensor:- Señor Felipe Azul de Metileno, tengo entendido que su vida se ha ido desarrollando en ciertos medios y bajo determinadas circunstancias que lo hacen a usted no enteramente responsable de su delito. Tal vez el status social al que usted pertenecía….
Felipe:- ¿El que?
Defensor:- El estatus, el lugar social que usted ocupa, la clase social al que usted pertenece. ¿A que clase social considera usted que pertenece?
Felipe:- Soy Aristócrata.
Defensor:- ¿Qué?
Felipe:- Aristócrata.
Defensor:-¿Aristócrata? ¿Pero que considera usted aristocracia?
Felipe:- Mi familia es aristócrata. Descendemos de Adán.
Defensor:- (sonriendo con simpatía) Bueno, en cierto modo todos…
Felipe:- Y de Noe.
Defensor:- ¿Noe?
Felipe:- Bueno, Noe, Noe, lo que se dice Noe no, mas bien descendemos del Arca.
Defensor:- A, si que bien.
Felipe:- no, tan bien no, porque se equivocaron y bajaron antes que terminara el diluvio. Lo que paso es que eran muy impacientes y fueron y le dijeron a Noe: “ Oiga Noe, acá hay acomodo, ayer se bajo una pareja, y nosotros para cuando?”. “Bueno- le contesto Noe- fue una excepción” . “¿Y porque va a ha haber excepciones con ellos” “eran una pareja de pejerreyes”. A nosotros no nos interesa, nos bajamos ahora se acabo” . “Miren que esta hondo”. “! Que va a estar hondo, que va ha estar hondo, y ese perro ¿Cómo hace pie?””¿Cuál perro? Ese… no es un perro, es un …es una.. ¿Cómo es que se llama..? – Pero ya mis abuelos se habían bajado y Noe los miro desaparecer bajo las aguas mientras decía ¡! Jirafa!!. Fue bastante triste el episodio porque quede huérfano de antepasados antes de haber nacido como quien dice. La ceremonia que hizo Noe dicen que fue muy emotiva. Hizo formar la tripulación en cubierta y empezó su discurso con estas palabras : Animales…- ahí se armo, el elefante, le pego un trompazo, la hiena se reía a carcajadas, el cocodrilo lloraba, la paloma se tomo el olivo, la vaca dijo muuu y la oveja beee….
Defensor:- Bueno, bueno, muy interesante, pero es un poco lejano lo que usted cuenta. Cuando usted se refería a su familia, yo pensaba que era algo mas cercano, sus padres o sus abuelos…
Felipe:- Bueno, mi abuelo era marino. Me parece estar viéndolo en la cubierta de su buque. Felipe el Sanguinario le decían, y era un famoso pescador de ballenas en los Mares del Sur.
VOS EN OFF.- Un pez grande a estribor.
Felipe:- Preparen el espinel.
- Animal, esa carnada no! Cuantas veces le he dicho que el pez grande se come al chico, ¿para que cree que lo traemos a mi nieto?... y yo me harte de esa vida, todos los días me sacaban del estomago de tiburones, peces espada, delfines, no era vida, así que el primer puerto deserte.
Defensor:- (Alarmado)- ¿Deserto?
Felipe:-Si, deserte.
Defensor:- (mirando preocupado al fiscal)- Dijo que deserto.
Fiscal:- Si, lo oímos.
Defensor:-( Al Jurado) – Señores del jurado, comprendo la preocupación de vuestras caras, pero a pesar de haber surgido un nuevo delito en el historial del acusado, ruego a ustedes que no olviden la corta edad que tenia esta cuando sucedió el hecho.
(A Felipe) ¿Qué edad tenia en esa época?
Felipe:- Quien Yo?
Defensor:- (perdiendo la línea) - ¡! No , yo!!
Felipe:- Y… no creo que usted tuviese mas de doce, en cambio yo tenia cuatro.
Defensor:- Una criatura.
Felipe:- ¿Quién, yo?
Defensor:- (va a decir algo pero se contiene y dice paternalmente) – ¡Usted era una criatura!!
Felipe:- No, dos.
Defensor:- ¿Cómo dos?
Felipe:- Si, yo y mi hermana Felisa.
Defensor:- (amable)- Ah, ¿usted tenia una hermanita?
Felipe:- No.
Defensor:- (exasperado) – ¿Y que Fue lo que dijo?
Felipe:- Que éramos dos, yo y mi hermana Felisa que nunca nació, fue un error de imprenta como quien doce resulta que ciando me anotaron en el registro Civil el empleado se equivoco y me pusieron Felisa. Cuando al día siguiente fue mi padre a protestar, me anotaron como Felipe, pero se olvidaron de tachar a Felisa. Bueno, como no era cuestión de hacer papelones y además estaba aquello del salario familiar, la familia decidió seguir la comedia. Los años pasaron y Felisa y yo crecimos muy sanos gracias a Dios. Por ejemplo, caían visitas y alguna señora decía: - Pero como esta grande Felipe –mama siempre contestaba- has visto, esta enorme. ¿Y Felisa?- insistía la señora-. Ahora viene _decía mama-. Anda Felipe, queres, llama a tu hermana. – Entonces yo subía al mi cuarto, me ponía un vestido de mujer, una peluca y bajaba a saludar. Con el colegio era bastante complicado, a la mañana iba a l Sarmiento, y a la tarde al Liceo Nº 1.
Bueno, así siguieron las cosas muchos años hasta que un día mi familia, cansada, decidió eliminar a Felisa. Se discutió mucho la enfermedad, alguien sugirió pulmonía doble, pero a los demás les pareció excesiva, se pensó en una pulmonía simple, pero a mis tías les pareció poco. Al final se estuvieron por decidir por una viruela boba, pero a mi mama le pareció que también era poco. Por ultimo estuvieron todos de acuerdo que fuera una lepra boba, que como dijo mi madrina era menos terrible que la lepra y tenia mas jerarquía que el sarpullido. El Entierro fue estupendo, todavía la gente comentaba la enteraza de la familia. No somos nada- dijo un pariente mirando el cajón vació…
Entonces me quede solo a veces la extraño a Felisa, ¡Pensar que ahora tendríamos la misma edad! ¡Como pasa el tiempo Me parece que era ayer cuando iba al colegio, todavía me acuerdo de la maestra de mis primeras letras: me enseño hasta la E, después tuve mala suerte porque me quede laico en un colegio libre , digo me quede libre en un colegio laico, era un buen colegio, teníamos gimnasia sueca me acuerdo, pero suecas de las de antes, toda vestida, casada con un tipo que se llamaba Olaf de nombre, pero de apellido no se llamaba Konquienhabloff. Yo era alumno brillante, ¡Pero tenia mala suerte! Me acuerdo que una vez en un examen de historia…

Profesor:- ¿Nombre?
Felipe:- ¿ Quien yo?
Profesor:- ¡No, yo!
Felipe:- Profesor Pestalozzi
Profesor:- Saque bolilla…
Felipe:- La seis y la nueve.
Profesor:- Hábleme de la nueve
Felipe:- ¿De la nueve?
Profesor:- Si, la nueve.
Felipe:- Saque la seis también.
Profesor:- Ya lo se, pero quiero que me hable de la bolilla nueve.
Felipe:- La nueve.
Profesor:- Si, la nueve.
Felipe:- Bien, la bolilla nueve es una esfera pequeña de madera cuyo diámetro no pasa de dos centímetros, es de color claro y tiene escrito en su superficie un numero nueve, si la damos vuelta ese nueve podría pasa por un seis, y en la bolilla seis el primer tema son lo caldeos. Los Caldeos eran un pueblo que habitaba la región comprendida entre los ríos Tigres y Eufrates, a diferencia de los Asirios…
….Pero si un observador atento la observa bien, notara que debajo del nueve hay un punto, precisamente para acreditar su condición de tal, Esta bolilla, al igual que sus compañeras, se utiliza para los exámenes, hay muchas con distintos números, esta la bolilla cuatro, la bolilla once, la bolilla catorce, la bolilla seis, cuyo primer tema son lo caldeos. Los Caldeos eran un pueblo que habitaba la región comprendida entre los ríos Tigres y Eufrates, a diferencia de los Asirios…
Profesor:- (benevolente) Bien, bien, hábleme de los Caldeos
Felipe:- Los Caldeos eran un pueblo que habitaba la región comprendida entre los ríos Tigres y Eufrates, a diferencia de los Asirios… no se mas
Profesor:- (suspirando)- pasemos a otro tema. Hábleme del Delfín de Francia.
Felipe:-Del Delfín.
Profesor:- Del Delfín. ¿Sabe a que me refiero, no? Al hijo de Maria Antonieta y Luis XVI.
Felipe:- Ah, ese. Bueno, estando Maria Antonieta en los aposentos reales con Luis XVI la noche de su boda, este se le acerco y le dijo insinuante: este es el principio Delfín. Pero ella no se inmuto porque era muy tranquila, aunque dicen que después perdió la cabeza, pero vaya uno a saber si eso era cierto, y entonces… y entonces… y entonces… y pasaron muchas cosas y después vino Napoleón que nació en Córcega y por eso en carnaval miraba al corzo en el espejo. Algunos historiadores lo comparaban con Julio Cesar, ese emperador romano que vivió muy inteligentemente pero fue muerto por Bruto, y otros con Atila, el que invento el numero un millón ciento once mil ciento once el día que vio desfilar a sus soldados y dijo Eureka, aunque ese creo que era Arquimides, que también dijo: “todo cuerpo sumergido en un liquido sale todo mojado”, pero no nos vayamos de tema, volvamos a Napoleón. Napoleón conquisto toda Europa y a Maria Walesca pero menos durante toda su vida estuvo ocupado en… aunque no, el que estaba ocupado era Bell cuando invento el teléfono.
Profesor:- Usted esta abusando de mi paciencia.
Felipe:- (con un hilo de vos).- Se me fue la mano como a Cervantes en Lepanto. Me Aplazaron, fue muy triste, mi padre nunca pudo sobre vivir al deshonor y la hizo suicidar a mi madre.- Yo estoy muy ocupado- argumento- mátate vos que no tenes nada que hacer.- Todavía recuerdo la dulce sonrisa de mama mientras tomaba las pastillas de estricnina y a mi buen padre diciéndole:- No tomes demasiado que te puede hacer mal, discúlpame que no me quede hasta el final, pero se me hace tarde, ¿Oíste?, ¿Che, oíste?, ¿Che, che, oíste? Podrías contestar por lo menos.

Fiscal:- “ !Pero su padre es un asesino! ¡Esto es una barbaridad! ¿Dónde esta su padre?
Felipe:- Murió.
Fiscal:- Entonces, esta fuera del alcance de la justicia de los hombres.
Felipe:- ¿Cómo?
Fiscal:- Digo que si murió…
Felipe:- ¿Murió papa?
Fiscal:- Pero usted acaba de decirlo.

Felipe.- Perdón, es que tengo tan mala memoria, en eso salgo a papá. Siempre fue así, me acuerdo una vez en Paris que vi a u hombre que caminaba hacia mi y yo pensé: este tipo debe ser sudamericano entonces lo paro y le pregunto:- Perdón señor es sudamericano.

Hombre:- Si. ¿Cómo se dio cuenta?
Felipe:- No se tiene un aire, casi diría que argentino.
Hombre.-Precisamente soy argentino.
Felipe:- Yo también.
Hombre.- Bueno que sorpresa.
Felipe:- ¿ Y de que parte de Argentina?, seré curioso.
Hombre.- De Bueno Aires.
Felipe:- Pero yo también, ¿De la capital o de provincia?
Hombre.- De la capital.
Felipe:- Yo también.
Hombre.- ¿De que barrio?
Felipe:- Barrio Norte.
Hombre.- Yo también.
Felipe:- ¿De que calle?
Hombre.- Juncal.
Felipe:- mire que casualidad, yo también.
Hombre.- ¿ A que altura?
Felipe:- al novecientos.
Hombre.- Pero mire como son las cosas, y también, ¿Qué numero?
Felipe:- Novecientos cincuenta y seis.
Hombre.- no puede ser.
Felipe:- Si, novecientos cincuenta y seis.
Hombre.- Pero parece cosa de brujo, yo también.
Felipe:- ¿Y en que piso vive usted?
Hombre.- Segundo
Felipe:- ¿Segundo?
Hombre.- Si, segundo.
Felipe:- Yo también. ¿A la calle o al fondo?
Hombre.- a la calle
Felipe:- Yo también.
Hombre.- Pero, ¿Cuál es su apellido?
Felipe:- Metileno
Hombre.- Yo también, ¿y su nombre?
Felipe:- Felipe.
Hombre.- Yo también.
Felipe:- ¡! Papá!!
Hombre.- ¡! Hijo!!
Felipe:- Te creía durmiendo en el hotel.
Hombre.- Bueno me iba a acostar y me puse el pijama, abrí la puerta del placard y acá estoy.
Felipe:- Es que esto no es el placard, papá. La puerta del placard estaba pintada de verde, ¿no te acordas?
Hombre:-Si Claro, es que tengo tan mala memoria.
Felipe:- Yo también.
Hombre:- ¿Vos también tenes mala memoria?
Felipe:- Si, cuando me acuerdo.
Hombre:- ¿y cuando no te acordas?
Felipe:- Entonces tengo una memoria buenísima, me acuerdo de cualquier cosa, una vez en Buenos Aires por ejemplo…
Hombre:- ¿El señor es de Buenos Aires?
Felipe:- Si.
Hombre:- Mire que casualidad. Yo también y seré curioso, ¿de la capital o de la provincia?

Felipe:- Papá era así pero era muy buen padre con todo, siempre preocupado por mi, me acuerdo que me decía: Lo único realmente importante, hijo, es que nunca seas huérfano. Muy de los Metilenos esa forma de pensar… A propósito…, sabe quien le tuve un poquito de rabia, a Eloisa, una novia que tuve, me acuerdo que una vez va y me dice:

-no le dije nada le digo.
-Que.
-No dije nada mi amor.
-Que.
-¡! Pero no te digo que no te dije nada!!
-¡! Que... que... que… querido me dijo-pero ya era tarde, fueron las ultimas palabras de Eloisa, mi novia tartamuda, porque en ese momento de debilidad, levante el piano y se lo tire por la cabeza.
Fiscal:- (indagando) - ¿Cómo, que dice, la mato? ¡Eso es asesinato, que debilidad ni ocho cuartos!
Felipe:- ocho cuartos, living comedor, dependencias de servicios, una pichincha.
Fiscal:- ¿Qué dice?
Felipe:- Perdón, estaba distraído.
Fiscal:- Pero usted es un asesino.
Felipe:- ¿Quién yo?
Fiscal:- (furioso)- ¡No, yo!
Felipe:-¿usted? Pero que barbaridad, las malas compañías seguramente… ustedes los fiscales andan mucho con asesinos y gentes así, no tendrían que salir tanto, ya me decía mi tía…
Fiscal:- Que tía ni ocho cuartos
Felipe:- Ocho cuartos, living comedor, dependencias de servicios, una pichincha, una verdadera pichincha, ¡ah!, y portero eléctrico…
Fiscal:- ¡no cambie el tema! ¡Usted es un asesino! (interrumpiéndolo) y no me diga, ¿Quién, yo?
Felipe:- Si usted. Ya me lo dijo, pero no hay que ser así, no hay que hablar de uno todo el tiempo, es feo, queda mal, mire, yo antes era un poco así pero la vida me enseño.
Fiscal:- Que vida ni que ocho cuartos (interrumpiéndolo) y no me venga con eso de living comedor, dependencias de servicio. Asesino consuetudinario.
Felipe:- (estrechando la mano) – mucho gusto. Felipe Azul de Metileno. (haciendo memoria) Yo conocía a un Consuetudinario, usted no son de…
Fiscal:- no le permito a usted, lo voy a meter en la cárcel y voy a pedir sus antecedentes, no me extrañaría que tenga otras cuentas con la justicia.
Felipe:- Ah, no eso no, por ese lado puede estar tranquilo, puede preguntarle a cualquiera.
Fiscal:- (histérico) - ¡Basta! ¡Basta! No aguanto más. Este hombre es un asesino, un cínico y alevoso asesino, un ladrón, un estafador, un hombre que ni merece la atención de la justicia.
Defensor:-Cálmese, cálmese, señor fiscal.
Fiscal:- (histérico) ¡Como me voy a calmar, esto no tiene nombre!
Felipe:- ¿Quién, Yo?
Fiscal:- Óigalo, Óigalo, todavía se permite decir quien yo.
Felipe:-¿Quién, yo?
Fiscal:- Si usted, usted dijo quien yo, ¿lo dijo o no lo dijo? Y no me vuelva a decir quien yo, entendió? (gritando) ¿Me entendió?
Defensor:- (sobresaltado) ¿Quién, yo? Ah, no, perdón, me distraje.
Fiscal:- (enojado con el defensor)- Si, lo he notado.
Defensor:- En eso salgo a mi padre en la familia…
Fiscal:- (todavía histérico)- Que familia ni ocho cuartos. (Mas histérico) no me venga con eso de ocho cuartos, living, comedor, dependencias de servicios…
Defensor:- Cálmese, Cálmese.
Fiscal:- ¿Quién, yo? ¿yo me tengo que calmar, que se calme ese asesino, que se calme para siempre en la cárcel… Porque esto ya calma la medida… digo colma la medida..
Felipe:- Es el colmo.
Fiscal:- ¡!! Colma ¡!!
Felipe:-¿”es el colma”? Siempre creí que se decía: “Es el Colmo”
Fiscal:- ¡!! Se dice que es el colmo!!!
Felipe:- No pierda la colmo.
Fiscal:- Quien pierda la colmo… ¡!!digo la calma!!!
Felipe:- Se dice colmo.
Fiscal:-No se dice colmo, se dice calma y ¡basta de pavadas!. Me niego a dialogar con el acusado, yo estoy hablando a los miembros de este jurado, a los hombres y mujeres de este honorable jurado y que representan la voluntad de una mayoría, la gran platea del mundo que nos mira, que contempla nuestros esfuerzos en defensa del orden, de la lógica y de la moral. Señores del jurado, el hombre sentado en el banquillo de los acusados no es un simple delincuente, es mucho más que eso, es el caos, es la locura, es el libre albedrío desatado.
Felipe:- ¿Cómo dijo?
Fiscal:- Es el libre albedrío desatado..
Felipe:- Ya se que estoy libre y desatado, pero lo de albedrío, me llamo Felipe.
Fiscal:- Ya se que se llama Felipe, es el libre Albelipe desatado… ¡que estoy diciendo, es el libre Felidrio desatado, es el libre albedrío desatado!
Felipe:- no se ponga nervioso; nosotros lo entendemos. Cólmese, cólmese, ¿Por qué no se sienta un poco? Va ha estar mas cómodo.
Fiscal:- Gra... ¡! Nooo!! Yo no me siento ahí, ese es su asiento no el mió, yo no soy un delincuente, yo cumplo con las leyes y no ando por ahí asesinando, yo no soy un cínico, yo no cuentitos de mi familia y de mi pasado, yo no pongo la cara de inocente mientras cuento los crímenes mas espantosos.
Felipe:- Mi madrina pensaba igual que usted, siempre me decía: Mira, Felipe, no hables tanto, las cosas lindas no hay que mostrarlas.
Fiscal:- Su madrina seria igual que usted, pero por suerte no todos pensamos así, la parte sana de la humanidad no tiene nada que ocultar, va con la frente en alta hacia su destino, no tiene vergüenza de sus actos, porque sus actos son dictados por su conciencia.
Felipe:- Claro hombre, muy bien dicho, yo siempre le decía a Lulú: ¿Qué te importa que nos vean?, y ella siempre me decía: “No, acá no, que hay mucha luz.
Fiscal:- No tiene nada que ver, eso es un problema de pudor, es otra cosa.
Felipe:- Ah.
Fiscal:- Ve…
Felipe:- Ce…
Fiscal:- Veamos ahora, señores del jurado las pruebas de la total desaprensión de este individuo, veamos su idiosincrasia, veamos el profundo desapego por al humanidad que anida en su alma. Este hombre esta demostrando con sus palabras su carencia total de sentimientos de convivencia, ignora el amor que le hombre debe a sus semejantes, ignora el mandato de amor de nuestra civilización cristiana.
Felipe:- ¿Ah, si?
Fiscal:- Así es.
Felipe:-¿Es así?... Debe ser pariente de unos Así que yo conozco, descienden de San Francisco pero se comieron la “S” de puros reos que son.. pero mire lo que son las cosas, nunca pensé… ¿Cómo dijo?, ¿”mandato de amor”?, esta bastante bien eso, ahora me doy cuenta que hice mal en matar a Lulú.
Fiscal:- ¿Cómo? ¿Qué?, ¡ a quien mas mato!
Felipe:- A Lulú, A Lulú, ¿no la ubica?, si, hombre, la chica esa… era buena chica, se acuerda de esa foto que salio no se donde… que estaba descalza pero no descalza de los pies solos, sino descalza toda,,, no tenia nada que ocultar.

…. Una vez llegue a Paris y fui a su casa sin avisar, entre despacito para darle una sorpresa y le tape los ojos mientras le decía:
…. ¿adivina quién soy?

Lulú:- Pedro.
Felipe:- Frío, Frío
Lulú:-Eduardo.
Felipe:- Frío, frío.
Lulú:- Joaquín.
Felipe:- Frío, frío.
Lulú:- Carlos.
Felipe:- ¿Qué Carlos?
Lulú:- ¿Qué se yo que Carlos?, el del pijamas celeste.
Felipe:- Ah… Bueno, te das por vencida, perdiste, ¿eh?... Soy yo…
Lulú:- Ah, vos, ¿Qué me trajiste?
Felipe:- ¿Cómo que me trajiste? Te traje mi amor, vengo de Paris.
Lulú:- y de Paris, ¿Qué me trajiste?
Felipe:- Compre un mate y dos discos de Gardel, pero me los sacaron en la aduana. Fue una lastima porque me salieron bastante caros. ¡son de brutos estos franceses!,les lleve de Buenos Aires una partida de perfume francés pensando que si ellos lo fabrican será porque les gusta y me querían pagar menos de lo que me costaron acá.
Hombre:- Soy el plomero.
Felipe:- Ah, ¿Cuánto le debo?
Hombre:- Mil pesos. Adiós, Lulú… así da gusto.
Lulú:- Adiós, no te pierdas.
Felipe:- no tenes que tutear a los obreros, no hay que darles mucha confianza y menos a este, que es un carero. ¿Para que lo llamaste?
Lulú:- Por las canillas.
Felipe:- ¿ que tenían las canillas?
Lulú:- Una tenia escrito una “C” y la otra una “F”, lo llame para que me las tradujera; yo no se leer en canillas.
Felipe:- Pero tontita, la C significa caliente y la “F” fría.
Lulú:- Y bueno, uno no puede estar en todas.
Felipe:- Hola… si, ¿y que se yo?, pregunte a la prefectura, Un idiota que quería saber si había moros en la costa ¿y esa pulsera?
Lulú:- La encontré en la calle.
Felipe:- mira que tenes suerte. ¿Te acordas cuando encontraste el tapado de visón y otra vez te encontraste un prendedor, te acordas? En cambio yo, la única que vez que encontré algo fue ese calzoncillo que encontré en tu cuarto y me quedaba chico. Hablando de otra cosa, ¿Vos que queres?
Lulú:- No.
Felipe:- Entonces te mato.
Lulú:-¿Por qué no te matas vos?
Felipe:-Bueno.
Lulú:- ¿Qué es eso?
Felipe:- Veneno.
Lulú:- Mentira.
Felipe:- Si, en serio, proba. ¿Viste? Que Lulú esta, ni siquiera se pone luto cuando se muere ella. Fue en defensa propia.
Fiscal:-¡Como defensa propia! Usted la mato porque ella se negaba a quererlo, ¡que defensa propia! ¡la defensa propia la va a ejercer este tribunal cuando lo condene a muerte!
Felipe:- ¿Porque me van a condenar?
Fiscal:- ¡Por atentar contra la ley natural! Por asesinar a un semejante.
Felipe:-¿Cómo semejante? ¡ Pero si no me quería!
Fiscal:- Y que importa que no lo quisiera, usted tampoco la quería, sino, no la hubiese muerto, porque usted no sabe lo que es el amor, no tiene la capacidad para amar, usted se cree con derecho a exigir que lo amen.
Felipe:- Bueno eso aprendí de mi papá. Papá es así, si uno no lo quiere lo empuja al fuego y lo quema.
Fiscal:- Ahora veo a quien sale usted, es la lógica consecuencia de un padre así. ¿Quién era su padre?
Felipe:- Dios.
Fiscal:-¡!!Que!!!
Felipe:-Dios. Yo soy hijo de Dios. Papá en el primer mandamiento dijo…
Fiscal:- ¡!Usted es blasfemo! Usted tergiversa todo lo que dice, yo voy a mandarlo a usted a la silla eléctrica, yo voy a pedir al jurado que lo mate, porque usted no merece otra cosa que la muerte, y el jurado no va a tener más consideración que la que tuvo usted con esa chica.
Felipe:- ¿Y al jurado después lo van a matar? ¿Y después van a matar a matar al que mato al jurado? ¿ y después al que mato al matador del Jurado? Y después… va a ser como una bomba atómica, ¡no va a quedar nadie!
Fiscal:- ¡Cállese la boca!
Felipe:- Usted sabe, usted me hace acordar a una ti amia que se ponía siempre así. Me acuerdo del día en que lo mate a papá.
Fiscal:- ¿usted mato a su padre?
Felipe:- Si, a papá. Felipe Azul de Metileno, se llamaba igual que yo.
Fiscal:-¿! Porqué lo mató!?
Felipe:-Porque soy huérfano.
Fiscal:- Pero antes no era.
Felipe:-¿No era que?
Fiscal:- Huérfano.
Felipe:- No.
Fiscal:- ¿Entonces?
Felipe:- Entonces ¿Qué?
Fiscal:- Usted quedo huérfano después que mato a su padre, ¡ no antes!
Felipe:- No le entiendo, ¿usted dice que primero se muere el padre y después uno se queda huérfano?
Fiscal:- ¡!!Sí!!!
Felipe:- Siempre creí que era al mismo tiempo
Fiscal:-Bueno… Yo….
Felipe:- ¿Usted?
Fiscal:- ¿Quién, Yo?
Felipe:- no diga quien yo todo el tiempo.
Fiscal:- Yo que…
Felipe:- Usted que que.
Fiscal:- Basta, no diga una palabra más, no lo aguanto mas. Ya el jurado tiene elementos de sobra para opinar, ya el jurado ha visto la catadura moral de este individuo que pretende disimular sus horribles crímenes con situaciones incoherentes, con hechos absurdos, con palabras, palabras y palabras como si todas las palabras del mundo pudieran justificar un solo crimen. Por eso, señores miembros del jurado, voy a pedir la pena de muerte para el acusado, porque ya lo dijo el gran jurista que fue…
Felipe:- ¿Me permite un palabra?
Fiscal:- No.
Felipe:-Gracias, pero esa ya la tengo. ¿Otra no tiene?
Fiscal:- ¿Otra que?
Felipe:-Otra palabra, usted dijo que tenia palabras, palabras y palabras para justificar no se que crimen, ¿Por qué no me da alguna?
Fiscal:- Yo no dije eso, yo dije que usted tenia palabras, palabras y palabras…
Felipe:- ¿Quién, yo?
Fiscal:-¡!! No, yoo!!
Felipe:- Si. Eso fue lo que oí, por eso le pedí una palabra de regalo, alguna palabra grande y linda no como la de esa novia que yo tuve que le faltaba un maxilar, vivía a puré, yo siempre le preguntaba: ¿Me queres? Y ella me contestaba, Shvnigramotohk –que quería decir:- Si, -y yo insistía - ¿De quien es esa varicita?- y ella me contestaba: -trshcmbtreshk- que quería decir tuya. Bueno, así todo hasta que un día se compro un maxilar ortopédico y yo le pregunte: ¿De quien es esa boquita? –Mira, che-me dice- una mitad es tuya y la otra recién tengo pagada la primera cuota. Entonces yo que soy muy influenciable le contesté: -Cronchmnsklrtij- que quería decir: me gustabas mas antes cuando hablabas como si tuvieras papas en la boca. – Si, pero puré- me contestó…
Fiscal:- Ven, ven lo que digo, el acusado pretende escudar su maldad tras una serie de palabras.
Felipe:- Pido la palabra.
Fiscal:- ¡Déjese de pavadas!
Felipe:- Pido la palabra, cualquier palabra, una palabra grande, una chica, una esdrújula una aguda, déme una, ¿Qué le cuesta? Ahí en ese libro (señalando) tienen un montón de palabras, déme una de la tapa aunque sea, esa grande con mayúsculas, Co…di..Código… Déme una palabra, le doy mi palabra que necesito una palabra hace tiempo que la necesito, desde la época esa en que tenía esa santería, ¿nunca le conté?, hacíamos Cristos. Yo siempre le decía a los empleados: El Cristo hay que hacerlo como el cliente lo pida, hay épocas en que los Cristos los piden de una clase, otras épocas que los piden de otra, si la gente pide un Cristo con los brazos abiertos, se hace con los brazos abiertos, si la gente pide un Cristo con los brazos cruzados, se hace con los brazos cruzados, si la gente quiere un Cristo con overol, se hace un Cristo con overol, si la gente quiere un Cristo con de frac, se hace un Cristo de frac, si la gente quiere un Cristo negro, se hace un Cristo negro, si la gente quiere un Cristo loco, se hace un Cristo loco, porque la gente tiene derecho al Cristo que se merece, ¡que embromar! Me acuerdo que a veces venían los clientes apuradísimos y me decían: “Por favor, quiero un Cristo urgente” y si no se los daba se los hacían ellos mismos, se imagina lo que hacían entonces, ¿no? En ese Cristo metían cualquier cosa, capaz que lo hacían con cosas que necesitaban porque la gente es así (al fiscal) Como le pasaría a usted si usted se hiciera su propio Cristo. ¿Cómo lo haría?... Ya sé, ya sé que si el Cristo que se hace no lo gusta usted lo destruye y listo.
Fiscal:- ¿Pero usted esta loco?
Felipe:- Sí.
Fiscal:- ¡ah ¡ lo reconoce.
Felipe:- Sí, a veces creo que no soy Dios.
Fiscal:- ¿Cómo a veces creo que no soy Dios?
Felipe:- ¡Ah! Usted también esta un poquito loquito, ah, si, usted también, ¿Así que a veces cree que no es Dios, eh? ¿Y como quiere matarme? Entonces si no es Dios, ¿como quiere matarme? ¿Así que usted también, eh?
Fiscal:- No le permito, yo pido su muerte porque usted es un monstruo, un asesino, un ladrón, un inmoral, un desequilibrado, un hombre que atenta contra la ley natural, que subvierte los valores
Felipe:- ¿Quién, yo?
Fiscal:- Sí, usted. Y todos aquellos que se nieguen a votar por su muerte, todos aquellos que se nieguen a destruir este germen de….
Felipe:- ¡Dios! Que tarde es.
Fiscal:-… este germen de maldad que anida en el interior de los hombres dispuestos a aflorar bajo los disfraces mas variados, para destruir esos emblemas de la moral que son las leyes. Las leyes humanas dictadas por las costumbres y las leyes divinas dictadas por Dios.
Felipe:- Yo no dicté nada.
Fiscal:- ¿Qué dice?
Felipe:- Que yo no dicté nada.
Fiscal:- Me niego a seguir escuchando a este asesino.
Felipe:- Ah, eso sí, como asesino soy un asesino, igual que mamá.
Fiscal:- ¿Qué?
Felipe:- Igual que mamá. Mamá si que era asesina, una vez le pregunte: -Mama, cuando vos me hiciste nacer, ¿sabias que yo iba a morir? –Sí –me contestó- ¿Y me hiciste nacer igual? –Si- me contesto- ¿Y porque querías que me muriese? En el fondo sos una asesina. – No fue en el fondo, fue en el dormitorio- me dice y entonces yo le digo…
Fiscal:-¡! No nos interesa los problemas con su madre ¡!
Felipe:- No, yo decía nomás. (Al Fiscal) ¿Su mamá no es asesina?
Fiscal:-¡! No le permito!!
Felipe:-¡Ah! Si no le permite es otra cosa. Yo a la mía debo haberle permitido porque como nacer, nací.
Fiscal:- ¡!Pero usted esta completamente loco!!
Felipe:- Sí, ya le dije, a veces creo que no soy Dios, entonces no quiero líos, hago lo que hacen todos porque me da miedo pensar distinto que los demás, pero por hay me acuerdo del catecismo que dice que Dios me hizo a su imagen y semejanza, entonces me digo: porque le voy a hacer caso a los hombres cuando dicen quien tiene que morir o quien no. Si yo soy igual a Dios y yo quiero matar a mi abuelita ¿Por qué no la voy a matar a ella y no a un señor que no conozco?
Fiscal:- ¡porque no tiene derecho a matar! Porque si usted cree en Dios tiene que saber que el primer mandamiento de la ley de Dios es: Amar a Dios sobre todas las cosas y…
Felipe:- Justo, justo como decía mi hermanito, el que matamos, ¿se acuerda?
Fiscal:- ¡!!¿Como?!!!
Felipe:- Bueno, mi hermanito es una forma de decir, porque era mucho mayor que yo, era como un padre.
Fiscal:- ¡!Que dice!! ¿Quiénes mataron a quien?
Felipe:- (señalando al jurado) todos nosotros, usted, yo, todos, no se acuerda, cuando lo matamos en los diarios de esa época seguramente decía:
(con voz de diariero)
-¡Extra! ¡Extra! ¡Ultima noticia! ¡La ejecución del loco subversivo! Extra, extra ¿no tiene cambio de dié denario, no tiene?
Fiscal:- ¡Dios mió!
Felipe:- ¿Qué?
Fiscal:- basta, basta, basta, le digo que basta (se precipita sobre Felipe y lo toma del cuello apretándolo)

Defensor:- Está muerto.
-Usted es un asesino, usted ha profanado la ley natural, y en los estrados de la justicia, en el mismo templo del derecho, en la catedral de la le, usted ha arrebatado una vida. Usted es un asesino.
Fiscal:- (que se ha dejado caer en el banquillo del acusado) -¿Quién, YO?

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