Coso 1: Llavero-broche de "Smile" con cuerpo

Enciclopedia del Coso argentino

Este curioso llavero es prácticamente un documento: gracias a él podemos enterarnos de cómo es el cuerpo de la célebre carita de "Smile", a quien siempre hemos visto bajo su formato decapitado. Como es lógico, el cuerpo es más bien redondito y rollizo. Viste un jardinerito y, en coherencia con la simplicidad de sus rasgos faciales, sólo tiene dos dedos, tanto en las manos como en los pies (Ninguno de estos dedos es oponible, así que podemos suponer que lleva una existencia muy desgraciada. Tremenda ironía para quien alcanzó la fama como "Carita Feliz" )


Coso 2: El "Hombre Araña Argentino"

cosas

No es argentino (Es de Taiwan) ni se asemeja al hombre araña. En realidad se parece un poco a Bernardo Neustadt. Lo vende un señor en la calle Florida y consiste en un pequeño androide de plástico cuyas extremidades terminan en unas esferas pegajosas y levemente repugnantes. Cuando el vendedor lo arroja contra la pared, el homúnculo repta y desciende prodigiosamente. Cuando intentamos la hazaña en casa, rebota contra la pared, cae atrás de la cama y sus esferas se llenan de pelusa, quedando inutilizado para siempre. Pero por un peso qué querés.


Coso 3: La Lámpara de lava

humor

Podríamos tal vez darle el título de "Reina de los cosos". Sumamente onerosa y presente en la casa de todo joven moderno y adinerado. Gracias al cruce de diversas LEYES DE LA FÍSICA, la materia cerumen se derrite con el calor de la luz que está en la base, comienza a flotar en el aceitoso líquido que la rodea, y debido a la forma aerodinámica del contenedor , vuelve a caer, reiniciando el espectáculo hipnótico que nos ha hecho babear en tantas trasnoches de locura.


Coso 4: El "Pompón Relajador"

argentino

Hace unos años Bernardo Neustadt vendía en su programa esta especie de pompón formado por banditas de goma de diferentes colores (Curiosamente, Es el segundo "coso" emparentado con Bernardo Neustadt. Ver "Coso n° 2: El hombre araña argentino" ). Se suponía que apretarlo repetidas veces reducía el stress. En realidad, el sólo mirarlo fijamente producía inquietud y furia. Tenía olor a fruta. Afortunadamente desapareció al poco tiempo.


Coso 5: La "Materia"

gracioso

El boom de la temporada otoño-invierno del 98. La vimos brotar de la cabeza de NATALIA OREIRO en el afiche de "Un argentino en Nueva York" y proliferar bajo la forma de bufandas y demás accesorios femeninos. Nadie sabe cómo se llama. Vista de cerca, podríamos describirla como una serie de banditas semielásticas hechas de un material parecido al terciopelo y unidas entre sí por un eje central. Pariente lejana del "Pompón Relajador" (Ver "Coso n° 4" ). Informaciones recientes dicen que su nombre científico es
"Chenille" o algo por el estilo.


Coso 6: Cilindro Giratorio con Efecto Óptico de Peluquería

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Hemos visto este objeto principalmente en películas antiguas, en la puerta de las desaparecidas "barberías". Consiste en un cilindro, encerrado en una cápsula transparente, con un diseño en forma de hélice que lo recorre, por lo general rojo. Al girar provoca la ilusión de que las rayas suben. Por su carácter hipnótico y fálico podríamos considerado el abuelo de la lámpara de lava (Ver "Coso n° 3" ). El mecanismo publicitario, o porqué debemos relacionar este objeto con un lugar donde nos cortan el pelo no ha sido establecido claramente. Podemos observar uno en pleno funcionamiento en la calle Constitución al 1200.


Coso 7: Protector de Cable de Freno de Bicicleta

coso

Maldita sea si el cable del freno de nuestra bicicleta necesitaba ser recubierto por este plástico duro a dos colores en forma de hélice. Sin embargo, hace unos años no se consideraba una bicicleta completa si no llevaba este dispositivo flameando alrededor del manubrio. Hoy prácticamente ha desaparecido. Puedo atestiguar personalmente que se trata de un "coso" en su estado más puro: Pregunté por él a varios bicicleteros, y si bien saben de qué se trata, no tienen perra idea de cómo se llama.


Coso 8: Giróscopo de Remisería

Enciclopedia del Coso argentino

"Hablando de poderes hipnóticos, no podemos olvidarnos del "COSO" que ponen frente a las remiserias. Es un adminículo (con perdón de la palabra) que gira con el viento, haciendo un chillido espantoso y que te dan unas ganas barbaras de tomar un remis. Algunas carnicerías y otros negocios sofisticados también lo han adoptado." (Remitido por el Arquitecto Guillermo Alberto Peluffo)

A la ajustada descripción del Arquitecto Peluffo podemos agregar una curiosidad: Ciertos dueños del Giróscopo, molestos con el chirrido mencionado, han optado por atarlo, impidiendo su giro y quitándole todo sentido al aparato.


Coso 9: Fruta Abrillantada

cosas

El usuario Omar Argentino Galván, actor, las define agudamente como "Cosos que descansan a la vera del plato de todo comedor de pan dulce". Estos repugnantes corpúsculos despiertan diversos interrogantes, como: ¿exactamente de qué fruta- si es que realmente se trata de fruta- están hechas? (Sus inverosímiles colores no permiten adivinarlo) ¿Qué clase de persona es la que las consume? Y sobre todo, ¿cómo se abrillantan y quién lo hace? Por último, el Sr. Galván reflexiona: "Tal vez sean una metáfora que nos muestra que aún lo más dulce tiene sus sinsabores."


Coso 10: Homúnculo de Caños de Escape

humor

Los hay de diversas formas y contexturas. Los vemos frente a los negocios que venden caños de escape y silenciadores, y por un momento viajamos a una era primitiva en la que el hombre construye ídolos mágicos para atraer el favor de los dioses sobre la caza, las cosechas, o en este caso la venta de repuestos automovilísticos. Estos homúnculos no se limitan al ramo mencionado: Hemos visto algunos en casas de plomería- construidos con caños galvanizados- y hasta en farmacias- en este caso, hechos con cajas de remedios vencidos. (El homúnculo de la ilustración fue diseñado por Tito Silen y se lo puede admirar en Olivera al 1200)


Coso 11: El Cilindro de Peluquería Original

argentino

El sr. "Gabriel" nos envía este interesante dato, desasnándonos acerca de la génesis del Cilindro Giratorio con Efecto Óptico de Peluquería (ver "Coso n° 6" ):

"Si mal no recuerdo el origen se refiere a que los barberos años ha efectuaban "sangrías" que se suponían eran buenas para todo, desde callos plantares hasta mal de amores, por lo tanto la forma de anunciar que en esa barbería se llevaba a cabo tan loable servicio era envolver la toalla ensangrentada alrededor de un palo blanco para así anunciar que la benemérita institución estaba en plena operación. Con el tiempo (Pasteur mediante) esta antihigiénica práctica se dejó de lado pero el símbolo evidentemente estilizado permaneció hasta hoy."


Coso 12: El "Loco Lope"

gracioso

Todos recordamos este ítem de moda hace varios años, vendido tanto en jugueterías como en florerías y viveros. Su versión más pregnante fue el "Loco Lope", difundido por Marcelo Tinelli en su programa. Podríamos decir que era al Goma lo que el Pompón relajador (Ver "Coso n° 4" ) a Bernardo Neustadt. El señor Fernando Franceschi , de Rosario, lo describe como un "Coso post-punk", y más detalladamente, como un objeto "consistente en una bolsita semi-permeable (¿una media?) rellenada con arena. Esta bolsita hace las veces de una cabeza a la que se agregan sin mucha pretensiones, dos ojos, una nariz, y una boca. Pero el distintivo de este COSO de arena, es el hecho de tener en la parte superior semillas de pasto, césped, gramilla, o como quieran llamarle; de modo tal que (de acuerdo a las instrucciones) uno debe colocar esta cabeza en un plato con agua para que las semillas germinen y crezca el verde pasto a modo de cabello. (...) Muchas veces las semillas se corrían generando un desagradable vello facial verde; otras veces el exceso de agua hacía que las semillas se pudrieran literalmente generando un olor fétido insoportable. " Un dato: El cultivo en arena se llama "hidroponia".


Coso 13: Resorte que Baja Escaleras

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Es esa cosa de plástico con forma de resorte, que venía de varios colores, fluo, un color, etc.", describe la señorita Lorena Matin, de Mataderos. "Estaba bueno pero solo para una cosa, para ponerlo en una escalera bien alta y dejar que vaya bajando, aunque siempre se quedaba en la mitad, y tenías que volver a empezar, y así hasta que se rompía y tenías que ir a comprar otro porque TENIAS que lograr que baje toda la escalera." Como dato agregaremos que existía una versión anterior, metálica, cuya denominación era "Resol". Tendía al enredamiento consigo mismo.

Apéndice: "Los yanquis en la segunda guerra mundial necesitaban un resorte amortiguador para alguno de sus vehículos militares. Tenía que tener la particularidad de que no se deformara y tuviera "memoria", esto es que siempre volviera a su forma original. Se lo encargaron a un tipo que se los fabricó, pero no servía para nada. El sujeto se quedó de clavo con muchos resortes inútiles, hasta que por fortuna para él, uno se le cayó al piso y surgió el milagro." (Enviado por el lector Pablo Cordo)


Coso 14: El "Insectocutor"

coso

Ningún bar o pizzería porteños estarían completos sin este siniestro artefacto de la muerte. Creado por la tradicional antipatía argentina hacia el insecto (Tal vez debido a la ascendencia europea de su población), el aparato funciona con un mecanismo realmente perverso: La luz violeta atrae al animal, que se acerca confiado para establecer contacto con ella. ¡Qué fatal sorpresa se llevará cuando la misma fuente de luz torne en Ángel de la Muerte gracias a la magia de nuestra vieja amiga la Electricidad, habitualmente utilizada con fines más constructivos! Los estertores y gritos del miserable sirven de sorda música funcional a decenas de apáticos comensales, hasta que su pequeño cuerpo pierde conductividad eléctrica y por fin, cae inerte sobre una desprevenida pizza grande de jamón y morrones...


Coso 15: Separador de Compra de Supermercado

Enciclopedia del Coso argentino

Este es un coso que de algún modo revela lo enferma que está nuestra sociedad.
Cuando hacemos la cola para pagar en el supermercado, y colocamos nuestros artículos elegidos en la mesa del cajero de turno, ocurre de vez en cuando que el que está atrás nuestro empieza a su vez a descargar su changuito. Como la mesa es grande y hay lugar para todos, no debería haber problema. Es entonces cuando el cajero/a coloca entre el consumo de uno y otro cliente, esta pieza plástica con la forma de un escalímetro, de modo de delimitar claramente a qué cliente pertenece qué grupo de productos. Es de esta forma que el prójimo nos dice "¡Cuidado! ¡Que no se mezcle tu compra con la mía! No importa que todo lo que compro venga herméticamente empaquetado. No quiero contaminar mi compra con el roce de tus objetos. No quiero mezclarme, ni tomar contacto contigo. No me hables. No me mires. ¡Mi sueño es vivir en una burbuja plástica desde la cual contemplar si es posible el derrumbe de todo lo que me rodea, sin ser mínimamente afectado ni en lo material ni en lo emocional!"


Coso 16: Falso Botón de Bidet

cosas

El señor Telecentro Costanera (si ese es su verdadero nombre) nos envía este extraño coso: "En bidets añejos (y actuales en mal estado) existe un coso entre la ¿perilla?¿manija? de agua caliente y la de agua fría. No es particular de los bidets ya que tambien lo encontramos en diversos lavatorios... Se trata de una especie de botón de metal ajugereado que, al contrario del normal funcionamiento de un botón cualunque, no se puede presionar." En realidad, aclara, "se trataba del lugar de nacimiento de la fina cadena que sujetaba al tapón para que no se escapara. Pasaron los años y el tapón se escapo con su cadenita (o los arrancaron) y quedó 'eso'. " El señor Costanera pasa a relatarnos que la fantasía de muchos usuarios (él incluido) atribuye a dicho "botón" propiedades secretas o mágicas o incluso eróticas (Según la orientación sexual del sujeto). Sin embargo, la insistente presión, tirón o giro del dispositivo no ha producido, hasta la fecha, reacción alguna. Con un idealismo envidiable, el señor Costanera insta a la humanidad a seguir intentando accionar este misterioso botón: Tal vez algún día ocurra algo a la medida de nuestros sueños.
Por último, creemos que el señor Costanera está loco.


Coso 17: La "Colita Rutera"

humor

Es un apéndice que poseen muchos camiones y automóviles, sobre todo aquellos que deben andar durante períodos excesivos. Debido al rozamiento continuo de las ruedas contra el asfalto, el vehículo se va cargando de electricidad estática. La función de la tal colita es descargar esta electricidad nuevamente, evitando que el auto se convierta en una trampa mortal, o por decirlo así, en un "insectocutor humano" (Ver "Coso 14" ). Se dice que todo esto no es más que un mito y que la colita no sirve para nada. Pero, ¿Para qué arriesgar?


Coso 18: Bolsa con Globitos

argentino

El señor Marcelo Renzi nos habla de estos plásticos de embalaje cubiertos de burbujas de aire, poniendo énfasis en que "por esos misterios inexplicables, los globitos producen una atracción tal que es imposible dejarlos sin reventar. Toda bolsa con globitos no será reciclable, ya que al retirarse su contenido, sin importar lo que sea, toda la atención se centrará en reventar uno a uno los globitos (o como se llamen técnicamente) hasta que no quede uno." El señor Renzi (que significa "venganza" en italiano) pasa a quejarse de los globitos que ya llegan reventados, "privándonos del placer de romperlos nosotros." En cuanto a la molestia de quienes rodean a los que sufren esta adicción, el señor Renzi cree haber encontrado en la frase "romper los globitos", una metáfora.

Apéndice: "La denominación técnica es "Papel burbuja". Y alguna vez vi una bolsa con burbujas tan grandes que con las yemas de los pulgares no se pueden reventar, y hay que usar toda la palma de la mano. La adicción de esas burbujas es el doble que las comunes."


Coso 19: Pato con el Cuello Quebrado

gracioso

Sinceramente me resulta inexplicable qué psicopatología puede haber llevado a algún proveedor de librerías artísticas a pensar que la figurita de yeso de un pato con el cuello evidentemente quebrado y por lo tanto, muerto, podía ser un motivo atractivo para ser coloreado por las señoras amantes del bricolage. Sin embargo seguimos, en pleno siglo 21, encontrando junto a angelitos, perritos y otras representaciones más inofensivas la imagen de este pobre animal dispuesto a ser pintado con acrílico y luego colocado en una repisa junto a algún gnomo de Poxilina. Si este es el concepto de decoración que impera en el mundillo de las clases de artesanía, no será sorpresivo encontrar en un futuro cercano motivos como la "gallina degollada", el "mono víctima de experimentos científicos" y por qué no, el "hígado de vaca en estado de descomposición". Es este tipo de "cosos" los que destruyen nuestra fe en la humanidad.


Coso 20: Cierre de Bolsa de Pan Lactal

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Todos hemos pasado por la experiencia de desenrollar este ingenioso alambre recubierto de plástico duro, antes de disfrutar de unas buenas tostadas. Con frecuencia queda tirado y deformado durante días en la mesada de la cocina hasta que desaparece o a alguien se le ocurre tirarlo. Sin embargo, muchos neuróticos obsesivos los atesoran con el objeto de utilizarlos nuevamente para cerrar bolsas de diversos contenidos: Tornillos, caramelos blandos, pan rallado, semillas de sésamo tostadas. Un consejo: Intentar no perderlo en la cama. Pincha. (Sugerido por Pablo García, animador, que tiene en su casa un cajón lleno de estos cosos)

Apéndice: La Srta. Jorgelina Cretta niega la nomenclatura "cierre", aduciendo que ella lo conoce bajo el nombre de "plastiquito". Mientras que el Sr. Christian Libonatti juzga que se llama "pancito" (!), y asegura tener en su casa, "un rollo hecho de esa cosa".


Coso 21: Protector de Cucurucho

coso

El señor Leonardo Arias, ilustrador, describe: "Hace unos años, cuando uno compraba un cucurucho (el helado mas caro), se lo servía con una base plástica de colores varios, que impedía que el chorreado inevitable del helado manche la mano con su pegajoso estado liquido." Este absurdo elemento, esta especie de preservativo gastronómico, era el colmo de lo redundante: El reservorio de otro reservorio, el cucurucho (que no es más que eso, pese a su condición comestible). El Sr. Arias señala que parece haber desaparecido. Afortunadamente y a tiempo, antes de que asomara su cabeza el proyecto de hacerlos comestibles, impulsando la génesis de un tercer reservorio, continuando esta infinita carrera hacia la locura.


Coso 22: Alambre Protector de Champagne

Enciclopedia del Coso argentino

El señor Frenando Franceschi nos dice: "El origen de este 'coso' es un enigma para toda la humanidad. Este alambre retorcido, y casi siempre maloliente, tiene como función evitar que el corcho del champagne salga despedido por un exceso de presión interna en la botella. Para poder abrir un champagne, primero habrá que sacar el pegajoso papel que envuelve al 'coso', y luego proceder a girar el alambre numerosas veces hasta que el mismo termine por quebrarse y nos impida abrir el envase faltando medio minuto para las doce. En el mejor de los casos, cuando estamos terminando de extraer el alambre, el corcho dará un estampido descontrolado e imprevisto con el consiguiente riesgo que este 'coso' se supone que debería evitar. La utilidad real de este 'coso' es la posterior confección por parte de los niños y/o adultos trasnochados, de diversos animales, flores, y todo tipo de figuras abstractas durante la sobremesa familiar."


Coso 23: Separador Rebatible de Caminos

cosas

El señor Eugenio nos dice: "Hay un coso que nos ha dado a luz la tecnología y que está presente en más de un lugar sin darnos cuenta de ello. Se trata del 'marcador rebatible de caminos' que desde hace unos años nos enseña cómo hacer cola. Lo encontramos en bancos, oficinas públicas, cines y multitud de lugares más, y a pesar que nos pasa desapercibido, nos indica permanentemente el camino a seguir para llegar a destino. ¡Qué gran desorganización serían nuestras vidas sin estos simpáticos indicadores, sin dejar de lado el apoyo que proveen durante largas colas en el cine, y la diversión que implica desarmarlos mientras esperamos para pagar la factura de alumbrado, barrido y limpieza!"

Podemos agregar que se trata de un pariente del "Separador de Compra de Supermercado" (Ver "Coso N° 15" ), sólo que más siniestro, ya que sirve para controlar no ya la ubicación y comportamiento de productos de supermercado, sino de seres humanos, obligándonos a actuar como ovejas, marcando irrevocablemente nuestros movimientos y destino. Ningún hombre o mujer con algo de sangre en las venas debería tolerar este "coso" digno de un país totalitario.


Coso 24: La "Super - Carita"

humor

De la familia de homúnculos expendidos por vendedores callejeros, como el 'hombre araña argentino' (Ver "Coso N° 2" ) y el "Loco Lope" (Ver "Coso N° 12" ), consiste, según la definición de un lector desde Barcelona (cuyo nombre se ha perdido en la jungla de mi bandeja de entrada), en un " globo de cumpleaños relleno de harina con ojitos que se puede modelar para hacer formas de caras". Pero a no ilusionarse: Difícilmente podremos modelar rostros de amigos o estrellas de cine. Su elasticidad es limitada, y aunque al sostenerlo nos produzca la sensación de ser algo parecido a la plastilina, difícilmente nuestra creatividad se verá colmada. El lector hace la siguiente advertencia: "Una amiga lo puso arriba de la tele y se le reventó (quizás por el calor) liberando toda la harina sobre el aparato".


Coso 25: Ramillete de Varas de Mimbre en Forma de Hélice

argentino

Otro aporte del señor Fernando Franceschi, que narra: "Son unos larguísimos palillos de curiosas formas helicoidales (En realidad tienen forma de hélice. P.) que algún artista deshauciado decidió entrecruzar y pintar de vivos y brillantes colores. Muchas amas de casa han adoptado estos COSOS para alegrar el hogar (...), ocupando así vastos espacios dentro del living. Quienes más aprecian los espacios son los insectos, especialmente las arañas (En realidad las arañas son arácnidos, no insectos. P.), que se valen de las innumerables vueltas de los palillos para entretejer sus redes. Ya al poco tiempo de ser colocados, los COSOS se ven invadidos de todo tipo de alimañas mas allá del cuidado y esmero con que se limpien. Pocas personas comprenden a ciencia cierta cuál es el sentido de exhibir estas ramas secas, sin vida, con pinturas en aerosol completamente artificiales y hogar de peligrosas especies. Sólo sabemos su inevitable destino: La Basura."


Coso 26: Protector de la Punta de los Cordones

gracioso

En un cuestionable castellano, el Señor "Sebastián" pregunta: "¿Por qué todavía existen esos 'cositos' transparentes en la punta de los cordones? ¿No existe alguna forma más sofisticada y onerosa de finalizar dichos accesorios para el calzado? y de paso, ¿Por qué los cordones siguen siendo una simple soguita.... ¿no podrían venir ya incorporados dentro de los agujeritos diseñados para tal fin en forma de cinta o banda completa? ¿O acaso están sueltos para que se desaten en los lugares mas desagradables y asépticos (léase baños de estaciones de servicio, de estaciones terminales y/o orín )..."

Confiamos en que los fabricantes de accesorios de calzado tomarán nota de la futurista queja/ propuesta del sr. Sebastián.


Coso 27: Perrito Desvanesciente

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El sr. Javier Pomposiello, diseñador gráfico, nos envía a este coso que todos recordamos con cariño: Se trataba de un perrito, generalmente a dos colores, cuyos miembros estaban formados por unos segmentos cilíndricos de plástico, que, al ser apretado un mecanismo ubicado en su base se desvanecía o moría. Se conseguía en todos los kioskos a mediados y fines de los setenta. El señor Pomposiello señala brillantemente lo paradójico del aparato al definirlo como el "único juego de acción que al ser activado descansa". La ilustración adjunta se ha realizado exclusivamente en base a nebulosos recuerdos, por lo que cualquier corrección, aclaración o foto será bienvenida.


Coso 28: Asiento de Bolitas Masajeadotas

coso

Los señores Hernán y Renzo rescatan "el coso porteño más mersa e inútil, se trata del famoso asiento/respaldo masajeador compuesto por bolitas de madera que se situa en el respaldo del asiento del conductor preferentemente en Taxis o Renault 12 familiares. Dando un aspecto sucio e incomodo al ya indeseable vehiculo." Evidentemente los señores Hernán y Renzo tienen algún tipo de problema personal con los taxistas y especialmente con los Renault 12. En lo personal el asiento de bolitas me resulta tremendamente atractivo, y más de una vez he debido contener el deseo de pedirle al conductor que nos deje probarlo aunque sea por unos segundos.


Coso 29: Precinto de Lata de Gaseosa

Enciclopedia del Coso argentino

"Se trata de un coso clásico que se puede apreciar en la parte superior de las latas de gaseosa o bien de otras sustancias como salsa de tomate ,etc. Este particular coso tiene un solo derecho de existir, que es el de crear un orificio en las latas para poder acceder a su contenido, quedando presente en la lata inútilmente y dificultando la tarea del bebedor (en el caso de gaseosa o cerveza) con su forma ridícula y burlona y, no quedando conforme con esto, este coso se opone empedernidamente a ser extraido de la lata, irritando al bebedor quien debe tironear hacia un lado y hacia otro hasta que este coso cede." (Remitido por Andrés Echevarria, Pinamar) Agregaremos nosotros que este coso sí puede ser retirado con ayuda de la fuerza bruta y frecuentemente forma parte de la utilería de la ficción romántica, como conmovedor anillo de compromiso de amantes pobres pero apasionados.


Coso 30: Perrito que Mueve la Cabeza

cosas

Dice el señor Eduardo Amadeo: "Creo que se ha vuelto imperante que agregues a tu ya legendaria lista el insufrible perrito que mueve la cabeza al son de los contoneos del auto. Que nadie me diga que ese satánico animal se constituye en una sana compañía para el solitario andar de los taxistas y remiseros que pululan por la ciudad. Cuando tengo la desgracia de subir a un tacho que posee uno de esos extraños seres, realmente tengo la impresion que su único fin es lograr hipnotizarme con su movimiento cabeceril para asi luego obligarme a confesar el número de mi cuenta en Suiza. Nunca lo lograrán -porque no tengo, obvio." Intentaré, señor Amadeo, desdramatizar su fobia apelando a su compasión: el rebote continuo de la cabeza del perrito no es nada comparado con el que deben de sufrir a lo largo de todo el día los genitales del conductor.


Coso 31: Protector de Papel de Sorbetes

humor

El Sr. Juan Manuel Blanch se maravilla ante su "su gran variedad de utilidades, entre ellas la guerra de bolitas de papel empleando el sorbete como cerbatana de éstas y con la intención de embocar alguna de estas bolillas en el vaso de gaseosa de su contrincante; el viejo truco de romper uno de sus lados soplando por el interior del sorbete hasta expulsar la funda utilizándola de flecha y o arpón teledirigido la mayoría de las veces hacia la cara de su acompañante creyendo generar en el daño alguno. Sin contar además lo útil de esta protección debido a que el papel es tan duro e impermeable que de ningún modo permite que el sorbete en su interior reciba modificacion alguna, ni en medio liquido, ni por por rozamiento, etc."

Apéndice: El Sr. Guillermo Acosta recomienda realizar la siguiente experiencia:

"Cuando nos traen la bebida solicitada, con el sorbete aun dentro del protector, intacto, procedemos a cortar ambos extremos del protector de papel.
- Ayudándonos con ambas manos, arrugamos el protector (aun cubriendo el sorbete) para que quede cual acordeon o gusanito, llevando cada extremo hacia el medio, hasta juntar las manos.
- Luego retiramos la proteccion del sorbete y la dejamos sobre una superficie dura, por ejemplo, la mesa.
- Ya con el sorbete desprotegido, procedemos a tomar una muestra del liquido que solicitamos como bebida, metiendo el sorbete en el vaso o botella y luego tapando el extremo superior del sorbete con un dedo (una persona que conozca de quimica o farmacologia entendera perfectamente este delicado procedimiento).
-Sin quitar el dedo del extremo del sorbete, procedemos a retirarlo del vaso o botella, y uniformemente, de a gotas, soltamos el liquido contenido del sorbete, a lo largo del acordeon o gusanito de papel obtenido en el Paso 2.

La animación demoniaca que se obtiene es una experiencia incomparable a la vista de los niños."


Coso 32: Falsa Pata de Jamón Crudo

argentino

Coso infaltable en fondas y bares de barrio, consiste en una bolsa de pata de jamón crudo que en lugar de contener, como sería esperable, una pata de jamón crudo, está rellena con otros elementos que intentan generar la ilusión: cajas de cartón, trozos de telgopor, arena. En muchos casos el efecto está efectuado con tanta torpeza que los elementos angulosos que rellenan la bolsa se perciben sobresaliendo por un costado. Podemos decir que cuanto más parecida es la pata de jamón crudo a su modelo real, de myor categoría social (no necesariamente gastronómica; basta con observar las toscas falsas patas de jamón de "El Preferido de Palermo", extraordinario bar-almacén ubicado en Borges y Guatemala) es el restaurante, hasta llegar al Paraíso, Valhalla o Nirvana de los que decoran su ambiente con patas verdaderas. O eso logran hacernos creer.


Coso 33: Monstruo de Pecera

gracioso

El Sr. Fernando Rodríguez se queja con toda razón de los accesorios y escenas que se utilizan para decorar las peceras. Pintorescos al principio, pronto se convierten sólo en "aparatos inútiles que para lo único que sirven es para tener que lavarlos cada tanto, cuando se limpia la pecera." Con el tiempo superan su rol de mundano fastidio para pasar a ser personajes antipáticos e implacables que indefectiblemente van sobreviviendo a las sucesivas generaciones de nuestros peces. Hasta el abnegado pez limpiafondos debe abandonar algún día Este Mundo, mientras el monstruo sigue allí plantado, observándonos con una expresión que podríamos calificar de cínica. Pronto lo identificamos con el aliento omnipresente de la Parca, y nos sacude un escalofrío al pensar que nosotros moriremos pero la criatura acuática seguirá allí, por los siglos de los siglos, eterna y sin sentimientos. Entonces es cuando la arrojamos con furia por la ventana.


Coso 34: Llave para la Antena del Auto

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La señora Liliana Morselli nos escribe: "En este caso citamos a un verdadero coso anónimo y de utilidad injustificada y absurda. Se trata de una pequeña llave de forma cilíndrica y muescas extravagantes que solía estar en el conjunto de llaves del automóvil. Minúscula e imposible de sostener entre los dedos sin que desaparezca dificultando su supuesto uso. Su aparente fin es evitar el hurto de una insignificante antena de alambre que ni siquiera justifica el esfuerzo, el tiempo y la dedicación de intentar insertar esta ridícula y mal llamada llave en la cerradura y girarla dando una vacía sensacion de seguridad." Pero, señora Morselli, ¿acaso no puede considerarse a esta "llave" como una metáfora de la futilidad de la búsqueda del hombre por algún tipo de certeza en el universo? Si esta "llave" es ridícula, ¿no puede decirse lo mismo del afán en la búsqueda de riquezas que jamás podremos llevarnos a la tumba? ¿De la morbosa compensación que nos ofrecen los seguros de vida? Y por qué no: ¿Del patético refugio de los terrores cósmicos en los placeres sensuales, la familia, el amor, la realización profesional e incluso la religión? Piénselo, señora Morselli.


Coso 35: Expendedor de Monedas

coso

Este "coso" nos ha sido enviado por el señor Martín Garbulsky, ingeniero agrónomo: "Forma parte de la parafernalia colectivera, que la globalización y la aparición de las máquinas expendedoras de boletos han
hecho desaparecer. En este caso me refiero al coso este que usaban los colectiveros para depositar las monedas y del que mediante unos botones se podían extraer rápidamente las monedas de diferente denominación. El aparato estaba construido en metal y todavia se puede ver alguno de esta especie en los expendedores de boletos que se encuentran en las paradas más transitadas (por ejemplo parada del 111 en Chacarita). Una versión más moderna y simplificada de este coso suelen usarla los canillitas, está hecha de plástico y con mecanismos de extraccion de las monedas más sencillos."


Coso 36: Cuadro Marplatense de Arena y Agua Coloreada

Enciclopedia del Coso argentino

"Un coso, es ese cuadrito que compras en Mardel. que esta hecho con dos rectángulos de vidrio, pegados uno sobre otro y entre esos dos rectangulos tiene arena y agua (generalmente con colorante), entonces vos lo girás y la arena forma figuras, tipo montañas, paisajes ...que en realidad es arena amontonada, nada mas. Es la atracción de todo invitado aburrido en mi casa, jugar con ese cuadrito y darlo vuelta hasta hartarse de ver como se mueve el arena en el agua coloreada." De este modo la señorita Natalia di Maio nos lanza una bocanada de aire fresco entre tantos cosos infames o insulsos y de paso nos habla del pobre concepto que tiene en cuanto a las diversiones que pueden hallarse en su casa.


Coso 37: Ganchito Sostiene-Medias

cosas

Fisu, de Posadas, ha logrado identificar en el cajón de las medias de su casa al "ganchito sostiene-medias", un adminículo "de aluminio o de alguna aleación extraña que debería tener la propiedad de ser lo suficientemente blanda para poder abrirlo, pero no tanto como para que las medias mantengan su pareja." El Sr. Fisu señala la existencia de "variantes un poco más berretas del mismo en medierías de 'Eleven' (Once, para los no políglotas), como alguna especie de clip de plástico o una especie de gancho similar pero de plástico rígido. Sería interesante desarrollar un coso similar pero reutilizable, automático o algo así. ¿La razón? Quién no ha dejado solitaria a alguna media perdiendo su, hasta ahí, inseparable pareja?" Este coso pertenece a la familia de los "cosos prefiguradores de placer", como el abridor de lata de gaseosa: pocas cosas hay tan gratificantes como calzarse un par de medias nuevas, por lo que este anodino ganchito se convierte, acción de las endorfinas y de los reflejos condicionados mediante, en un objeto entrañable y querido.


Coso 38: El "Toco"

humor

Mariano de Mar del Plata nos aporta al "'Toco' o 'Tocko', un canuto de plástico con tapa de tamaño de una banana chica que se colgaba del cuello (venía con un hilo para tal fin), donde se podía guardar la plata, las llaves y demás yerbas (no seas mal pensado por lo de 'yerbas'). Era parecido al estuche de plástico que viene adentro de los huevos Kinder, pero más alargado y obviamente más grande. Se publicitaba como la solución para llevar las cosas a la playa, la pileta, etc. cuando no tenés bolsillo y aún para meterte al agua. El slogan era 'más a mano que en la mano'." Como dato innecesario agrega que "nunca logró ingresar al ranking de lo 'in' del verano de la revista Gente."


Coso 39: El "Pulpo Negro"

argentino

Durante la década de los noventa la industria del caucho y los plásticos conquistó avances espectaculares. No soy un entendido en el tema, pero tengo la impresión de que deben haber descubierto un nuevo tipo de enlace químico o algo así, porque en esa época fueron engendrados docenas de juguetes basados en la elasticidad extrema, texturas pegajosas y/o consistencia viscosa pero durable. Algunos ejemplos son el ya mencionado "Hombre Araña Argentino" el "Boby Goma", la "Super Carita", el "Lickin Lizards" (La propaganda del "Big Channel" gritaba: "¡El juego donde intentas atrapar la mayor cantidad de insectos con la lengua pegajosa! ¡Es de Cartááán!!!!" ) y el "Pulpo Negro": "Pulpo que se deslizaba por las paredes o ventanas. Este se puso de moda en la época de la miniserie Argentina 'El pulpo negro', este muñequito asqueroso se mojaba y se llenaba de pelos haciendo una cosa negra, fea, peluda y sucia, realmente un asco."


Coso 40: Banda de Papel de Best Seller

gracioso

Se trata de esa banda de papel que colocan a los libros (generalmente a unos pocos, ni siquiera a toda la pila), en las librerías para indicar que muchos ya lo han leído (beneficio discutible) o que, simplemente, Un periodista de tal o cual periódico opina que es 'una obra impresionante'. Este implemento, aparentemente, resulta un poderoso incentivo provocador de la compra del libro y, como ya es evidente, una prueba fehaciente de su indiscutible calidad."


Coso 41: Tapita Trasera de la Birome

enciclopedia

El Sr. Martín Coronado (el lector, no el escritor)quiere rendir homenaje a "la tapita trasera de las biromes. Ese pedacito de plástico que hace juego con la tapita de la birome y que el 99% de las veces termina fuera de su habitáculo original. Para que sirve? La parte trasera de la birome tiene que estar tapada o libre? Si tiene que estar tapada para que no se 'seque', ¿para qué existe una tapita que se puede sacar? Si tiene que estar destapada, ¿para qué la tapan con una tapita? (...) Nada más lindo que tener una birome con tapita trasera intacta... Nada más feo que tomar una birome ajena a la que le falta esta tapita." Antes de que su descripción se torne matafóricamente obscena, el Sr. Coronado se despide amablemente.


Coso 42: Bolita Comestible de Color Plateado

coso

El Sr. Franco Tolone aporta "esas bolitas de color plateado que tienen la gran mayoría de las tortas de cumpleaños infantiles, de las cuales nunca supe ni de qué estaban hechas ni por qué motivo estaban en las tortas. Recuerdo que por mas que sabía que se podían comer (aunque no tenían sabor a nada, cosa que reafirma mi pregunta sobre la utilidad de estas bolitas), siempre que sentía alguna en la boca me daba una sensación de desconfianza, como si realmente fueran de metal y estuviera cometiendo un error al comérmelas." Efectivamente, la Bolita Comestible de Color Plateado podría encabezar un ranking de cosas comestibles de aspecto no comestible, como las grageas verdes, el sushi, las "gomitas" y los alcauciles.


Coso 43: Arbusto de Fibra Óptica Portátil

Enciclopedia del Coso argentino

El arbusto de fibra óptica original hizo furor en los setenta junto a su hermana, la lámpara de lava (Ver "coso n° 3" ), en el ramo decorativo/ psicodélico, multiplicándose en galerías y salas de espera. Consistía en una suerte de macetón del cual emergían decenas de fibras ópticas, cuyas puntas iban cambiando de color merced a un ingenio lumínico interno. En los modernos tiempos de crisis ha hecho su aparición ésta, su versión más económica y portátil en forma de linterna. Se autodestruye a las veinticuatro horas. Ideal para el camping o día de campo.


Coso 44: Eje Retráctil de Rollo de Papel Higiénico

cosas

El Sr. Esteban D. agrega a esta enciclopedia el "coso o palito con un resorte adentro para sostener los rollos de papel higiénico. Los de ahora vienen de plástico, pero los posta posta son los viejos de madera... Que costaban (mucho) poner o sacar, ya que el resorte era durísimo y en general medio oxidado... O puede ser que cuando tenía uno de esos yo era más chico y medio torpe (más que ahora) y es por eso que me costaba tanto ponerlo o sacarlo... En fin..." Agregaremos que es uno más de entre tantos objetos que van a parar al fondo del inodoro; pero es el único que lo hace por su propia voluntad, saltando sorpresivamente con la agilidad de un gato.


Coso 45: Cintita Roja Abridora de Paquete de Galletitas

humor

Este es uno de esos cosos que parecen dividir al mundo en dos: los que lo encuentran práctico e indispensable, como la cáustica Srta. Andrea K. que declara que es "casi inutilizada por aquellos adultos mayores de 50 que evidentemente se rehúsan a la tecnología. ¿Qué es esa manía de abrir el paquete por cualquier lado? ¿Pensarán que es una cintita roja contra la envidia?", mientras que otro lector se queja de que nos obliga a "gastar horas y uñas tratando de encontrar la punta que debería estar donde dice 'abra aquí'", en lugar de, como parece proponer, "poner el paquete en una morsa y abrirlo con un serrucho en un santiamén."

La cintita es engañosa, ambigua y traicionera. La confusión empieza en el doble mensaje dictado por el propio paquete de galletitas, que además de contar con esta supuesta ventaja tecnológica, tiene unos elocuentes pliegues doblados y cerrados en su parte superior, por donde evidentemente las galletitas fueron introducidas; los que pensamos que todo orificio de entrada puede utilizarse como salida tendemos a usar este último recurso para abrir el paquete, aunque el gasto de energía y serenidad nos desmiente. Sin embargo, cuando aceptamos nuestra derrota estamos tan agotados que preferimos utilizar un instrumento cortante, y así pasan los años sin que aprendamos a utilizar la bendita cintita roja.


Coso 46: La "Pantu-media"

argentino

El Sr "Aleko" acusa a su prima de vestir esta prenda denominada "Pantumedia": "El coso está compuesto por una media con una suela (es más bien una plantilla) que sirve como una pantufla barata. Supuestamente comprado en una casa de ropas muy top de Capital, me pregunto a quién se le ocurrió manufacturar semejante coso tan hiriente visualmente."

Estamos ante el clásico efecto "tengo un nombre buenísimo para un parripollo"; evidentemente el creador de la "pantu-media" juzgó extraordinario el juego de semejanza fonética con la prenda "panty-media" y un impulso creador irresistible -aunque algo desviado de la racionalidad - lo llevó a montar toda una industria sólo para justificar la promoción y publicidad de la bizarra palabra, con los lamentables resultados que podemos observar.


Coso 47: Sostenedor Plástico de Precios de Indumentaria

gracioso

El lector Eduardo pasa a describir esta "especie de doble T (o I mayúscula larga) que sirve para adosarle (a determinada prenda) un cartón con el precio de la prenda. Es imposible sacarlo sin cortarlo, para lo cual existen 3 técnicas: 1. Tijeretazo al medio 2. Tirón seco (con peligro de corte de dedo) 3. Estirar el pituto hasta el borde de la prenda y mordisquearlo con los premolares. Duda adcional. ¿Cómo harán para colocarlo?"
La respuesta, claro, es que la codicia humana es una fuerza capaz de superar todos los límites de la imaginación y la física.


Coso 48: El "Tiki-Taka"

enciclopedia

La lectora Norma Biasi describe a este coso inolvidable de la infancia de toda una generación como "dos bolas unidas por un hilo de medio metro. El juego consistía en hacerlas chocar entre sí tomando el hilo en forma equidistante a las esferas. Algo que parece muy fácil cuando se lo describe, pero que amerita destreza; de lo contrario uno acaba con la cabeza llena de chichones y los brazos cubiertos de moretones, en tanto el brutal objeto, a medida que va tomando velocidad, empieza también a cobrar vida, propinando golpes múltiples. En manos de novatos se convierte en un arma peligrosa."


Coso 49: Patita Desodorante de Calzado

coso

La Srta. Andrea K. propone agregar a la Enciclopedia la "patita perfumada que se pone dentro del zapato para evitar los malos olores". Este "coso", creo que actualmente desaparecido, merece figurar aquí por la turbia reflexión que despierta: Siguiendo el pensamiento mágico-religioso que ha impulsado a los diseñadores de este objeto, los productos que nos desodorizan deberían tener la forma de aquello que emite el mal olor. Así, el frasco de nuestros desodorantes deberían tener la forma de una axila, el dentífrico debería venir en forma de "gomitas" con forma de dentadura o de restitos de comida, los objetos que nos cuelgan los lavaderos de autos deberían tener la forma de una criatura platónica que represente una mezcla de olor corporal, papas fritas en el piso y barros primigenios, y los desodorantes de inodoros deberían portar orgullosamente la forma de un orificio anal. Eh, pensándolo bien, vienen con un agujerito. Aaah, ya me arruiné el almuerzo.


Coso 50: Trípode Plástico de la Pizza en Forma de Mesita

Enciclopedia del Coso argentino

¡Festejando el ítem nº 50, esta edición especial de la Enciclopedia, presentando el "coso" más pedido del mundo!
"Me parece una falta de respeto que en la Enciclopedia del Coso se haya obviado la existencia de un objeto tan útil como misterioso como es el pequeño trípode plástico que viene en las cajas de Pizza para evitar que se hundan, y para que uno pueda jugar después. ¿De dónde viene? ¿Adónde va? En fin, me quita el sueño ese asunto." (Santiago Irigoyen)
"El 'cosito' para que la caja de la pizza no toque la pizza, ese anillito con tres patitas, que parece una mini mesa hueca y con una pata menos! (jaja) está perdiendo su uso, porque ahora las pizzas vienen en cajas más duras y no hace falta, así que... ¡es una especia en extinción!"
Fuente.



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