Parece que Dios ya estaba acabando de crear el universo,
pero todavía le quedaban un par de cosas por repartir,
así que decidió hablar con Adán y Eva.
Les dijo que una de las cosas que aún le quedaban
era algo que permitiría, a quien lo tuviera, hacer pipí estando de pie.
"Realmente es algo muy útil", les dijo Dios,
"y estaba pensando si les interesaría a alguno de ustedes".
Adán empezó a dar saltos y le rogó,
"¡Yo quiero eso! ¡Dámelo a mí, porque yo sé cómo usarlo!
Me parece que es justo la clase de cosa que un hombre debe poder hacer.
¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favoooooor! ¡Yo quiero eso!".
Y seguía pidiendo, mientras tiraba una de las mangas de la túnica de Dios.
Eva sonrió al ver esa escena y le dijo a Dios
que si Adán deseaba tanto eso, debería dárselo a él.
Así que Dios le dio a Adán
la cosa que le permitiría hacer pipí de pie, y que lo tenía tan emocionado.
Apenas lo recibió, Adán fue corriendo a probarlo sobre un árbol,
y después escribió su Nombre en la arena,
mientras reía a carcajadas,
encantado de lo que podía hacer con su regalo.
Dios y Eva lo estuvieron mirando un rato,
y entonces Dios le dijo a Eva,
"Bien, aquí tienes la otra cosa que tengo para repartir,
y que creo que te pertenece.
"¿Y cómo se llama?", preguntó Eva.
"Cerebro", dijo Dios.
DE YAPA:
Historia del perro inteligente:
Un carnicero estaba trabajando muy ocupado, cuando ve entrar a su local un perro al que echa de la tienda, poco después el perro entra nuevamente y esta vez el carnicero se da cuenta que el perro trae una nota en el hocico que dice:
¿Podría darme una pierna de cordero, por favor?
Lo mira, y ahora tiene un billete de 10 euros en el hocico, así que el carnicero asombrado toma el dinero, mete la pierna de cordero en una bolsa y la coloca en el hocico del perro, el carnicero impresionado decide cerrar la tienda y seguir al perro, éste toma una calle hasta un cruce donde se detiene, deja la bolsa en el piso y se para en sus patas traseras para presionar el botón de cruce, una vez que cambia la luz, toma la bolsa, avanza y llega hasta un paradero de autobuses, ahí se sienta pacientemente y cuando se aproxima un bus se para, mira el número y se vuelve a sentar hasta que llega el autobús adecuado, entonces toma la bolsa y se sube, ya arriba del autobús mira por la ventana distraídamente hasta que llegan a un sector de la ciudad donde toca el timbre y se baja, de ahí llega a una casa, deja la bolsa en el suelo y con la cabeza empieza a golpear la puerta un par de veces y como nadie abre la puerta, da la vuelta a la casa, esta vez golpea una ventana y regresa nuevamente a la puerta a esperar que abran, casi inmediatamente aparece un tipo en la puerta que empieza a gritar al perro, por lo que el carnicero le dice:
- ¡Pero hombre! ¿Por qué trata así al animal? ¡Es un genio, bien podría salir en la televisión!
A lo que el hombre responde:
- ¿Genio? ¿Está usted tonto? ¡Esta es la segunda vez en esta semana que olvida su llave!...
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