¿ Porque debemos cuidarnos de lo que decimos?

Para que tengan cuidado cuando hablan



Primera anecdota

¿Porque debemos cuidarnos de lo que decimos?

Esto sucedió en una clase de fisiología en la Facultad de Medicina. El profesor estaba hablando de los altos niveles de glucosa hallados en el semen. Una asistente levantó la mano y preguntó:

- Si le he entendido bien, está usted diciendo que hay un montón de glucosa como en el azúcar, en el semen masculino.

- Es correcto, -respondió el profesor-.

Levantando la mano de nuevo la chica preguntó:

- Entonces, ¿por qué no sabe dulce?

Tras un silencio estupefacto, la clase completa estallo en risas. La cara de la pobre chica se puso rojo brillante cuando se dio verdadera cuenta de lo que, sin querer, había dicho. Cogió sus libros sin decir una palabra y salió de la clase para nunca más volver. Sin embargo, mientras cruzaba la puerta, la respuesta del profesor fue clásica. Totalmente serio, respondió a su pregunta:

- No le sabe dulce, porque las papilas gustativas para el dulce están en la punta de la lengua y no al fondo de la garganta.





Segunda anecdota

cuidado

Una profesora universitaria estaba acabando de dar las últimas informaciones a sus alumnos sobre el examen final que harían al día siguiente. Terminó diciendo que no habría excusas para quien no acudiese al examen, a menos que se tratase de un accidente grave, enfermedad o muerte de algún pariente próximo. Un gracioso que estaba sentado al fondo de la clase preguntó con ese típico aire de cinismo:

- Dentro esos motivos justificantes... ¿podemos incluir el de extremo cansancio por actividad sexual?

La clase explotó de risas mientras que la profesora esperó pacientemente a que todos se callaran. Entonces miró al payaso y le respondió:

- Eso no es un motivo justificativo. Como la prueba será de selección múltiple usted puede venir y escribir con la otra mano... o puede usted contestar de pie, si es que no se puede sentar.


Y ultima anecdota:

humor

Un estudiante de periodismo llega a un paraje montañoso para hacer un reportaje sobre la vida del lugar. Aborda uno de los aldeanos y le dice:

- Por favor, cuénteme algo anecdótico de esta región.

El aldeano comienza:

- Una vez se perdió una cabra de nuestro rebaño, y como es costumbre, nos reunimos todos los de la aldea, bebimos todas las botellas de vino y salimos juntos a buscarla al monte. Cuando la encontramos, como es la costumbre, volvimos a beber y uno por uno tuvo sexo con la cabra...

El periodista interrumpe:

- Oiga, este reportaje será público. Mire, mejor me cuenta algo alegre de la región.

- Bien, una vez se perdió en el monte la mujer de un vecino y como es costumbre, todos bebimos y salimos en su búsqueda. Al encontrarla, como es la costumbre, bebimos y cada uno tuvo sexo con ella.

El periodista no soporto más y con el fin de evadir ese tema, le dijo al aldeano:

- Mire, mejor cuénteme algo triste.

El aldeano, limpiándose una lágrima que comenzaba a salir de sus ojos, continúo:

- Una vez yo me perdí en el monte...




Estudio cientifico


Un científico norteamericano descubrió con sus estudios que las personas que no tienen suficiente actividad sexual leen los post con la mano posada en el mouse... Ahora no vale la pena quitarla. Ya es demasiado tarde...

¡¡¡LA VIDA ES SENCILLA... NO LE BUSQUES ENREDOS Y DISFRUTALA!!!




Les gusto?