Bueno gente les voy a dejar un muy buen recompilado de frases palabras o deseos de gente famosa o no en su lecho de muerte!




“¿Quién anda ahí?”




Dijo Billy The Kid antes de ser asesinado en un cuarto a oscuras. La curiosidad es que, a pesar de ser el inglés su lengua nativa, sus últimas palabras las dijo en español. A veces estas frases son pensadas y dichas en un contexto adecuado pero muchas veces estas muertes son productos de accidentes trágicos o situaciones shockeantes que no permiten pensarlas tranquilamente.



Entre algunas de ellas podemos encontrar las últimas palabras de Jonh Lennon segundos después de haber sido herido de gravedad que desnudan al completo su inocencia e impotencia: “Me dieron”, simplemente alcanzó a decir. Otro John, esta vez John F Kennedy, ante el comentario de la esposa del gobernador de Texas que le dijo: “Sr. Presidente, no puede decir que Dallas no lo ama”, a lo que Kennedy respondió: “Eso es obvio”; segundos antes de ser alcanzado por la primer bala.

Otros, como el archiduque Franz Ferdinand, tratan de tranquilizar a su ser más cercano frente a tal acontecimiento: “No es nada. No es nada” le dijo a su mujer, tratando de calmarla, cuando fue herido por un disparo. Más equivocado no podría haber estado. Antonio José de Sucre, mientras cabalgaba en la jungla colombiana, fue sorprendido por un disparo que sentenciaría su muerte. Y, pese a nunca haber maldecido, dijo: “¡Carajo, un balazo!”

Otro que fue sorprendido por la mortalidad fue el presidente estadounidense Franklin Roosevelt que dijo : “Tengo un terrible dolor de cabeza”, momentos antes de fallecer a causa de un derrame cerebral.

También una de las palabras más celebres minutos antes de morir son las de Julio Cesar que, cuando es abordado por casi todo el senado con el objetivo de asesinarlo dice: “¿Tú también, Brutus?” sorprendido por la traición de su amigo, a quien distingue entre la multitud.

Otra figura que murió en un trágico accidente automovilístico fue el actor James Dean que tenía 24 años en ese momento. Mientras iba manejando a altas velocidades en una ruta, cuando vio a un auto viniendo de frente le dijo a su acompañante, demostrando cuan seguro de sí mismo estaba: “Ese tipo tiene que parar... Él nos verá”.


Otra figura importante para nuestra historia que murió en la total pobreza, tanto que le pagó a su médico con su reloj, fue Manuel Belgrano que dijo una frase que resume toda su obra y al mismo tiempo su frustración: “¡Ay, Patria Mía!”. El escritor e ideólogo español Ramiro de Maeztu Whitney les dijo a sus verdugos: "Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: Porque vuestros hijos sean mejores que vosotros!."

Las últimas palabras públicas de Salvador Allende antes de ser asesinado por la dictadura pinochetista dejaron en claro su posición frente al venidero golpe de Estado: "Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que por lo menos será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición".



Bolívar con el sueño frustrado de la unificación latinoamericana, murió resignado a meditar lo siguiente: “Los tres mayores necios que ha habido jamás son Cristo, el Quijote y yo". Murió en una hamaca, huésped de un español de Santa Marta, sus últimas palabras fueron: "He arado en el mar".



Nerón: ¡Que artista muere conmigo!



Director de películas de notorio corte surrealista, como “El perro andaluz”, el español Luis Buñuel, se limitó a decir: “Me muero”. Idénticas palabras dijo Antón Chéjov, aunque muchos aún afirman que el escritor ruso murió exclamando: “¡Champán!”.



Honoré de Balzac: Ocho horas con fiebre, ¡me habría dado tiempo a escribir un libro!



El escritor Lewis Carroll, autor de “Alicia en el País de las Maravillas”, murió en su casa, enfadado con su enfermera dijo: “Quíteme esta almohada. Ya no la necesito".



El 18 de junio de 1936, el escritor soviético Maksim Gorki, poco antes de morir dijo: "…Habrá guerras… Hay que prepararse".



A Winston Churchill se le han atribuido numerosas últimas palabras -e infinitas citas -, pero lo más probable es que dijera: “¡Todo es tan aburrido!”.



Isabel I de Inglaterra: Todas mis posesiones por un momento de tiempo.



Conocido por las insuperables cantidades de alcohol que consumió durante su vida, el actor estadounidense Humphrey Bogart comentó sus últimos instantes con estas palabras: “Nunca debí cambiarme del scotch a los martinis".



Lord Byron: Ahora yo me iré a dormir. Buenas noches.



Condenada a ser decapitada por presunto adulterio y alta traición, Ana Bolena fue llevada al cadalso, donde le dijo a su verdugo: “No le dará ningún trabajo: tengo el cuello muy fino".



Frédéric Chopin: Ahora, estoy en la fuente de la felicidad.



En su lecho de muerte, el escritor chileno José Donoso al parecer no dijo nada. Sólo pidió que le leyeran el poema “Altazor”, de Vicente Huidobro.



Anna Pavlova: ¡Que esté preparado mi traje de cisne!



El poeta chileno Vicente Huidobro, volviendo brevemente de la inconciencia de su agonía, les confesó a sus familiares: “Tengo miedo”. Poco antes, hizo llorar a su fiel amiga Henriette Petit cuando, levantándose levemente de su lecho de muerte, la miró y le dijo: “¡Cara de poto!”.



A las 5:07 horas del 29 de agosto de 1947, "Manolete" pronuncia sus últimas palabras ante Giménez Guinea.
- "¡Qué disgusto le voy a dar a mi madre!"
- "¡Don Luis, que no veo, no veo nada"



-“Adiós, amigo mío, sin gestos, sin palabras./ Que no haya dolor ni tristeza en tu frente./ En esta vida, morir no es nada nuevo,/ pero vivir, por supuesto, es menos nuevo aun”, escribió a los 30 años el poeta ruso Serguei Esenin, utilizando como tinta su propia sangre, y luego se colgó de unas cañerías de agua que había en su pieza de un hotel de San Petersburgo.



Bela Lugosi: "Yo soy el conde Drácula, el rey de los vampiros, soy inmortal''.



El escritor Henry James saludó a la muerte diciendo: “Al fin, esa cosa distinguida”.



Ramón María del Valle-Inclán, poco antes de morir dijo: “España no está aquí, está en América, En México está la esencia más pura de España”.



El escritor irlandés, James Joyce, preocupado por que la crítica calificó de incomprensible su novela “Finnegans Wake”, preguntó antes de morir: “¿En serio nadie la entiende?”.



Alguien dijo:
-Ha refrescado esta noche . Más vale que coja usted el abrigo, doctor King.
-Esta bien, lo cogeré.
Fueron las últimas palabras de Martin Luther King. Sonó un disparo y su cuerpo cayó desplomado el 4 de abril de 1968 en Memphis.



Franz Kafka antes de morir dijo a su médico: "Máteme, sino usted es un asesino"



Ludwig Wittgenstein: ''Dígales que mi vida ha sido maravillosa". Falleció en Cambridge el 29 de abril de 1951.



Jose María Escrivá de Balaguer: "No me encuentro bien". Falleció en Roma el 26 de junio de 1975.



Las últimas palabras de Tomás Moro al al subir al patíbulo fueron: “Soy un fiel servidor del Rey, pero primero de Dios”.



Albert Einstein: Pronunció sus últimas palabras en el lecho de muerte, pero no sabemos cuales fueron debido a que la enfermera que estuva a su lado no entendía el Alemán.



Teresa de Jesús: "Al fin, muero hija de la Iglesia".



François Rabelais: ¡Que baje el telón, la farsa terminó!



Galileo fue procesado y obligado a renunciar a sus convicciones. Se dice que cuando se hallaba al borde de la muerte, sus últimas palabras fueron: "no importa lo que ellos digan, la tierra gira alrededor del Sol".



Las últimas palabras de Cristóbal Colón fueron: "En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu".

Winston Churchill: Todo me aburre.



Thomas Alva Edison: Es muy bonito todo allá



Leonardo Da Vinci: He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido.



Camilo José Cela: ¡Viva Iria Flavia!



Según los escritos budistas las últimas palabras de Buda fueron: "todas las cosas son perecederas. Esforzaos por vuestra salvación".



Antes de morir en Weimar Goethe dijo: "Luz más luz".



Tras su letal trago de cicuta, al que había sido condenado por impío y corruptor de la juventud, Sócrates dijo: “Critón, le debo un gallo a Asclepio. No te olvides de pagárselo".



Ludwig van Beethoven: Que los amigos aplaudan. La comedia se ha acabado.



-“¿Quién es?”, dijo Billy the Kid, en una pieza oscura, justo antes de que el sheriff Pat Garrett le disparara un balazo en el corazón.



María Antonieta que murió guillotinada el 16 de octubre de 1793 en París, dijo sus últimas palabras al verdugo disculpándose por haberle pisado.



El poeta Dylan Thomas, que decía haber bebido su primer whisky a los 4 años, exclamó: “Me he bebido dieciocho vasos bien llenos de whisky. Eso es un record. Eso es todo lo que yo he conseguido en 39 años".



A Phineas Taylor Barnum, fundador del legendario Barnum Circus, a la hora de despedirse del mundo sólo le interesó preguntar: “¿Cuánto se recaudó hoy en el Madison Square Garden?”.



Las últimas palabras del cantaor flamenco Camarón de la Isla fueron una desesperada llamada a Juana, su madre: Omaíta, ¿qué es lo que tengo?.



Napoleón Bonaparte: Josefina...



Nostradamus, el profeta del siglo dieciséis, hizo su última predicción: “Mañana, ya no estaré aquí”.



Edgar Allan Poe falleció el 7 de octubre de 1849 padeciendo delirium tremens. Sus últimas palabras fueron "Que Dios ayude a mi pobre alma".



El poeta estadounidense Walt Whitman, que en sus últimos años buscó algo coherente y glorioso y patriótico que heredarle a la humanidad desde su lecho de muerte, se dio por vencido y, expirando, exclamó: “¡Mierda!”.



José Hernández : El 21 de octubre de 1886 murió en su quinta de Belgrano. Sus últimas palabras fueron: "Buenos Aires... Buenos Aires...".



La mítica bailarina Mata Hari, condenada en Francia por espionaje a la pena de muerte, le pidió al oficial del pelotón de fusilamiento que le trajera un espejito, se empolvó bien el rostro y dijo: “Gracias, monsieur”.



Leopold von Sacher-Masoch muere el 9 de Marzo de 1895 en Lindheim de un ataque al corazón, sus últimas palabras fueron:"...aimez moi...".



La escritora estadounidense, Gertrude Stein, se interrogó enigmáticamente a sí misma: “¿Cuál es la respuesta?”. Después de meditarlo un momento, dijo: “Y, en ese caso, ¿cuál es la pregunta?”.



El revolucionario mexicano Pancho Villa, fue herido mortalmente en un atentado, pero aún tuvo tiempo de rogarle encarecidamente a un periodista: “¡Escriba usted que he dicho algo!”.



Tras la muerte de su esposa y de su hija mayor, Karl Marx perdió todo deseo de vivir y fue presa de numerosas enfermedades. Cuando Friedrich Engels le preguntó si le quedaba algún mensaje que dejarle a la posteridad, Marx, indignado, le contestó: “¡Fuera, desaparece de mi vista! ¡Las últimas palabras son cosa de tontos que no han dicho lo suficiente mientras vivían!”.


"Amaos los unos a los otros"
George Harrison, primera guitarra de The Beatles

"Apaguen la luz"
Theodore Roosevelt

"Arderé no es sino un hecho. Seguiremos discutiendo en la eternidad"
Miguel Servet a sus jueces en Ginebra.

"¡Ay, patria mia!"
Manuel Belgrano

"¡Cara de poto!" (poto = culo )
Vicente Huidobro(Poeta chileno), a la pintora Heriette Petit que lloraba en su lecho de muerte.

"¡Carajo, un balazo!"
Antonio José de Sucre, tras recibir un disparo mientras cabalgaba en la jungla de Colombia. Se decía que era un caballero educado que nunca había maldecido hasta ese día.

"Dejénme ir a la casa del Padre"
Nota: Los días inmediatos a la muerte de Juan Pablo II (2 de abril de 2005), se difundió en varios medios de comunicación que "Amén" había sido su última palabra. Días más tarde, desde el Vaticano se declaró que sus últimas palabras habían sido "Déjenme ir a la casa del Padre" en polaco.

"Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?"
Nota: Palabras de Jesús de Nazaret antes de morir según los evangelios de san Marcos y san Mateo, aunque no serían las últimas, ya que el evangelio recoge más declaraciones de Jesús después de su resurrección. Es una cita del primer versículo de la oración del justo agonizante del Salmo 21 (22).

"Dios mío, ¿qué pasó?"
Diana Spencer, princesa de Gales.

"¡Dispárame en el pecho!"
Benito Mussolini

"He arado sobre el mar."
Simón Bolívar
Nota: Al menos, fueron unas de sus últimas palabras. Según otras fuentes, lo último que dijo antes de morir fue "Vámonos de aquí. Esta gente no nos quiere."

"Juana de Arco, no"
Buster Keaton
Nota: Ante su lecho de moribundo, alguien sugirió tocarle los pies para saber si ya había muerto; explicó que los difuntos tienen los pies fríos. Keaton dijo entonces sus últimas palabras, confirmando su genial sentido del humor, y murió.

"Licht, mehr Licht!
Johann Wolfgang von Goethe
Traducción "¡Luz, más luz!"

"¡Magallanes, Magallanes...!"
Bernardo O'Higgins

"Mira en qué paz puede morir un cristiano."
Joseph Addison

"¡Mozart!"
Gustav Mahler

"¡Muero con mi patria!"
Francisco Solano López

"Muero por la libertad de América"
José Miguel Carrera

"No más."
Fréderic Chopin en su agonía por tuberculosis.

"¿Por qué no?, despues de todo le pertenece"
Charlie Chaplin

"Qualis artifex pereo"
Nerón
Traducción: "¡Qué gran artista perece (conmigo)!"

"¡Qué pérdida irreparable!"
Augusto Comte

"¿Quién anda ahí?"
Otra versión: "¿Quién es? ¿Quién es?"
Billy "the kid" (bandido)
Nota: Aunque el idioma materno de Billy era el inglés, sus últimas palabras fueron en español.

"¡Qué pena morir, cuando me queda tanto por leer!"
Menéndez Pelayo

"Quiero dormir..."
George Bernard Shaw

"Se abrirán las grandes Alamedas"
Salvador Allende

"Sé que has venido para matarme. Dispara cobarde, que sólo vas a matar a un hombre."
Che Guevara

“Señor, ábrele los ojos al rey de Inglaterra”.
William Tyndale su oración final, antes de ser estrangulado y quemado en la hoguera por la Inquisición en octubre de 1536 como convicto de herejía.

"Señor, ayuda a mi pobre alma" o "Que Dios se apiade de mi pobre alma."
Edgar Allan Poe

"Tengo un terrible dolor de cabeza"
Franklin Delano Roosevelt

"'Kai su, teknon?"
Julio César
Traducción:¿También tú, hijo mío? (Según Suetonio, César no dijo nada mientras moría, pero otros autores le atribuyen estas palabras en griego.

"Vete... estoy bien"
H. G. Wells

"¡Viva Andalucía libre!"
Blas Infante

"Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero."
Ramiro de Maeztu

"Yo sé en quien he creído"
Nota: Palabras de Ellen Gould White en el lecho de muerte, profetisa de la Iglesia Adventista del 7º Dia...

Pardonnez-moi, monsieur. (Discúlpeme, señor)
María Antonieta
Cuando se aproximaba a la guillotina, condenada a ser decapitada por traición, tropezó accidentalmente con el pie del verdugo.

Es ist gar nichts... es ist gar nichts... (no es nada... no es nada...)
Francisco Fernando Archiduque de Austria
El archiduque perdió la consciencia después de ser disparado en Sarajevo, el murió casi inmediatamente después de recuperarla.

Das ist absurd! Das ist absurd! (¡Es absurdo!...¡Esto es absurdo!)
Sigmund Freud

¡Hay que meter la cortina de la ducha por dentro!
Richard Hilton, dueño de la cadena de hoteles Hilton, a uno de sus trabajadores

Entonces, firmad la paz.
Epaminondas, después de informarle que sus dos posibles sucesores habían muerto, antes que él, en la batalla de Mantinea

Crito, le debo un gallo a Asclepio
Sócrates, dirigiéndose a sus discípulos después de tomar la cicuta.

"No me mataréis como a un cordero, sólo moriré donde yo quiero."
Ramiro Ledesma Ramos

"¡Un oficial paraguayo no se rinde!"
Francisco López, hijo

"Que bello es morir por la patria"
Iosef Trumpeldor

"A moi, ma chère amie!" (A mí, mi querida amiga!)
Jean Paul Marat

"Ocho horas con fiebre, ¡me habría dado tiempo a escribir un libro!"
Honore de Balzac

"¡Todo es tan aburrido!"
Winston Churchill

"Todas mis posesiones por un momento de tiempo"
Isabel I de Inglaterra

"No le dará ningún trabajo: tengo el cuello muy fino"
Ana Bolena, ex-esposa de Enrique VIII, antes de morir decapitada

"Francia, el ejército, la cabeza del ejército... ¡Josefina!"
Napoleón Bonaparte en Santa Elena


ALGUNOS PRESOS ANTES DE SER EJECUTADOS!



1.- Henry Porter (9).
Ejecutado el 9 de julio de 1985 a los 44 años. Pasó 9 años en el corredor de la muerte. Un año antes, en 1975, fue condenado a muerte por matar de un disparo al policía Henry Mailloux, quien detuvo a Porter en una investigación por tres robos armados.
En sus escritos dejó dicho: “Lo que quiero que la gente sepa es que me llaman asesino a sangre fría porque disparé a un hombre que me disparó primero. Me han condenado sólo porque soy mexicano y él era un oficial de policía. La gente pidió mi cabeza, y la tendrán esta noche. La gente no pidió la cabeza del policía que mató a un chico de 13 años que iba esposado en el asiento de atrás de la patrulla. La gente nunca pedirá la cabeza del policía de Houston que golpeó y estranguló a José Campo Torres. Esta es la justicia igualitaria de América. La vida de un mexicano no vale nada. Cuando un mexicano mata a un policía esto es lo que obtienes. Y por esto me llaman asesino a sangre fría. Yo no puse la soga al cuello a nadie. Yo no inyecté ningún veneno en las venas de nadie desde el otro lado del muro. A eso llamas justicia. Yo llamo a esta sociedad una pandilla de asesinos a sangre fría. No digo esto con amargura o rabia. Lo digo porque es la verdad. Espero que Dios me perdone por todos mis pecados. Espero que Dios tenga tanta piedad por esta sociedad como la ha tenido conmigo. Estoy preparado. Guardián”.



2.- Ignacio Cuevas (39).
Ejecutado el 23 de mayo de 1991 a los 59 años. Pasó 7 años en el corredor de la muerte. Según la sentencia, Cuevas, que en momento del crimen tenía 43 años, y dos compinches asesinaron a tiros a sus dos rehenes cuando intentaban escapar. Fue sentenciado a dos penas capitales.
Sus únicas palabras escritas antes de morir fueron: “Me marcho a un lugar bonito. OK, guardián, adelante”.



3.- Ramón Montoya (56).
Ejecutado el 25 de marzo de 1993 a los 38 años. Fue condenado a muerte por matar a tiros al oficial de policía John Pasco, que había acudido a un vecindario de Dallas, alertado por los vecinos que denunciaron la presencia de un hombre armado. Montoya, que tenía 29 años cuando ocurrió el crimen, dijo en su defensa que se le disparó el arma cuando fue alcanzado e iba a entregarse. Agentes de inmigración añadieron durante el juicio que Montoya fue deportado a México por posesión ilegal de armas, pero entró de nuevo a EU ilegalmente.
No quiso dejar ningún testimonio antes de ser ejecutado.



4.- Irineo Montoya (131).
Ejecutado el 18 de junio de 1997 a los 29 años. Natural de Tampico, fue condenado en noviembre de 1985 por robo y asesinato de John Edgar Kilhefer, quien le dio un raid a él y a su cómplice, Juan Villavicencio. Montoya le asestó 21 puñaladas en el cuello, espalda y piernas. Fue capturado gracias a la intervención de la policía mexicana, que descubrió la Chevrolet Blazer de la víctima en Matamoros. Su compinche, también mexicano, no fue condenado a muerte y permanece en prisión.
Esto dejó escrito: “Adiós. Te espero en el Cielo. Te estaré esperando. Amo a mis padres. Estoy en paz con Dios. Lucha por el bien”.



5.-Javier Medina Suárez (277).
Ejecutado el 14 de agosto de 2002 a los 33 años. Natural de Piedras Negras. En 1988 fue declarado culpable de robar y matar al oficial de narcóticos Lawrence Cadena. El agente se reunió con Medina y su compinche, Fernando Fernández, en un estacionamiento para un negocio encubierto de drogas. Cuando el agente recibió un paquete de cocaína después de entregar una suma de dinero, Medina le disparó 7 veces y Fernández trató de robarle la droga. Ambos fueron heridos de arma por un policía oculto. Fernández fue condenado a 60 años de cárcel.
Las últimas palabras de Medina: “Antes que nada me gustaría pedir perdón a los miembros de la familia Cadena por el daño y el sufrimiento que les he causado. Nunca tuve antes la oportunidad de expresarme de esta manera. Espero que encuentre en sus corazones la manera de perdonarme. La paz que encontrarán será temporal, la verdadera paz les llegará a través de Cristo. Ruego ante esta ejecución para que encuentren la paz que buscan. Entréguense a Cristo y a través de él encontrarán la paz. He pensado mucho en su amado. Él estará esperándome en el Cielo. Tendré valor para hablarle y pedirle personalmente que me perdone.
“A mi familia, gracias, los quiero por apoyarme desde allí. Esto es nada más un trampolín a casa. Lo más duro de todos estos años fueron los del corredor de la muerte. A todos los que me apoyaron, siempre los llevaré en mi corazón, como siempre me llevaron en los suyos. Dios los bendiga. Mantengan sus cabezas en alto, los veré pronto. Perdonen el daño que les causé”.
En español escribió esto: “A todo el pueblo de México, me gustaría darles las gracias por la ayuda. También quiero llevar a cada mexicano en mi corazón. Viva México, icen la bandera mexicana con honor. Gracias por todo, los amo”.
Y de nuevo en inglés: “A todos los que están en el corredor de la muerte, mantengan sus cabezas en alto, los veré pronto. Estoy realmente arrepentido, perdonen el daño que hice. Dios los bendiga, los amo a todos. Estoy listo para irme a casa”.



6.- Ángel Maturino Reséndiz (368).
Ejecutado el 27 de junio de 2006 a los 45 años. Sus últimas palabras fueron: “Quiero preguntar si hay algo de perdón en sus corazones. No tienen obligación. Yo sé que he permitido al diablo que mande en mi corazón. Sólo pido que me perdonen y que le pidan al Señor que me perdone por permitir al diablo que me engañara. Agradezco a Dios que haya sido tan paciente conmigo. No me merezco causarle ninguna molestia. No se merecen esto. Yo me merezco lo que voy a recibir”.



George Harris




"Alguien tendrá que matar a mi abogado”



George Harris, ejecutado en Missouri el 13 de Septiembre de 2000 por el asesinato de Hank Willoughby en una disputa de armas. George siempre alegó defensa propia y echó las culpas a su abogado de su condena.



Thomas Grasso




“Por favor, contad a la prensa que no me han servido mi ración de Spaguetti, ¡Quiero que toda la prensa lo sepa!


Thomas Grasso, ejecutado en Oklahoma el 20 de Marzo de 1995. En la comida anterior a su ejecución no aparecieron los famosos spaguettis de Campbell’s que pidió como última voluntad.



Westley Allan Dodd



“Una vez me preguntó alguien, no recuerdo quién, si habría alguna manera de detener a los delincuentes sexuales. Le dije que no. Evidentemente me equivoqué”


Westley Allan Dodd, ejecutado en Washington el 5 de enero de 1993 por abusar sexualmente y matar a dos niños de 11 años. Westley tenía un dilatado historial de abusos a menores que comenzó cuando tenia sólo 14 años con sus propios primos. Sus fantasías se fueron cargando de violencia conforme se hizo adulto.


Michael Richard



“Let’s Ride” (Vamos a volar -con la inyección letal-)


Michael Richard, ejecutado con inyección letal en Texas el 25 de Septiembre de 2007 por matar, violar y robar a Marguerite Dixon en su propia casa. La ejecución todavía se recuerda debido a problemas de procedimiento, ya que la apelación (propuesta el mismo día de la ejecución) no llegó a tiempo por 20 minutos al tribunal de Texas debido un fallo informático.



Richard Wade Cooey II



“Vosotros no habéis prestado atención a todo lo que yo he dicho durante los últimos 22 años. ¿Por qué coño vais a prestar atención a lo que tengo que decir ahora?”


Richard Wade Cooey II, ejecutado en Ohio el 14 de octubre de 2008 por matar, violar y robar a dos mujeres. Su última comida fue:


Un bistec de ternera con salsa, patatas fritas y aros de cebolla. Cuatro huevos duros sobre dos tostadas con mantequilla. Una pinta de Helado, un pastel de ‘garra de oso’ y un Mountain Dew.



[...]


El papel de la disculpa de los condenados a muerte ha sido estudiado por dos científicos canadienses (Judy Eaton y Anna Theuer) mediante un valoración de los últimos epitafios en el estado de Texas desde 1982. Casi un tercio de los delincuentes ofrecen una disculpa, en general, a la familia de la víctima. Además, estas disculpas se vincularon con otros indicios de remordimiento y sinceridad, como pidiendo perdón y mostrando empatía. La investigación sugiere que tanto las víctimas y los delincuentes pueden beneficiarse psicológicamente cuando el delincuente ofrece una disculpa y muestra cierto remordimiento.





Si te condenan a una inyección letal ¿Esterilizan antes las agujas”



William Mitchell




“Hace algunas hora Wayne Snow (Alcaide) me comentó que no tenía posibilidad de redención alguna. Lo único que quiero decirle ahora a Wayne es que me bese el culo. Hasta siempre”.


William Mitchell, ejecutado en Georgia el 1 de septiembre de 1987 por asesinar a un niño de 14 años y herir a su madre en un atraco a una tienda de comestibles.



Christina Marie Riggs





“No hay palabras para expresar lo que siento por haber quitado la vida a mis hijos. Ahora puedo volver con mis niños como siempre había querido.”


Christina Marie Riggs, ejecutada en Arkansas el 3 de Mayo de 2000 por el asesinato de sus dos hijos , mientras dormían, en su casa de Sherwood.





David Lawson




“Siento de verdad y me arrepiento de haber matado a Wayne Shinn, espero que el estado de Carolina alguna vez se arrepienta de haberme matado a mi también.”


David Lawson, ejecutado en Carolina del Norte el 15 de Junio de 1994.



David Wayne Woodruff




“No estamos aquí para celebrar un evento social. Estamos aquí para contemplar un asesinato”


David Wayne Woodruff, ejecutado en Oklahoma el 31 de Enero de 2002.



Douglas Roberts




“Cuando me muera, enterradme bien profundo, con unos altavoces a mis pies, unos auriculares en mis orejas y ponedme Rock’ Roll. Algún día nos veremos en el cielo.”



Douglas Roberts, ejecutado en Texas el 20 de Abril de 2005 por el secuestro, robo y asesinato de un hombre de 40 años de edad. Robert era un consumidor de cocaína desde los 10 años. Convenció a sus abogados para que no presentaran la apelación en derecho como una forma de poner fin a la soledad y aislamiento del ‘ataúd de cemento’ que suponía para él el corredor de la muerte.



Jeffery Doughtie




“Durante casi nueve años, he estado pensando en la pena de muerte, de si es correcta o incorrecta, y no he encontrado ninguna respuesta coherente. Pero no creo que el mundo sea un lugar más seguro o mejor sin mí. Si me querían castigar deberían haberme matado al día siguiente, en lugar de matarme 9 años después. Ahora no me afecta de la misma manera. He tenido tiempo para prepararme, para decirle adiós a toda mi familia y para dejar mi vida donde necesitaba estar. “


Jeffery Doughtie ejecutado en Texas el 16 de Agosto de 2001 por matar con una tubería de metal a dos ancianos en su tienda de antigüedades porque éstos rehusaron darle dinero para sus drogas.



Bobby Ramdass





“Los Redskins Jugarán la Super Bowl.”


Bobby Ramdass fue ejecutado en Virginia el 10 de Octubre de 2000 por el robo y posterior asesinato del encargado de una tienda Mohammad Kayani. Su pasión por el fútbol americano y los Redskins de Washington le llevaron a pronosticar en su última declaración la participación de su equipo en la siguiente Super Bowl. Se equivocó.



Pedro Muñiz




“Quiero que sepas que yo no maté a tu hermana. Si quieres saber la verdad, y crees merecer saber la verdad, contrata a tus propios detectives”


Pedro Muñiz fue ejecutado en Texas el 19 de Mayo de 1998 por el asesinato de un estudiante de 19 años Janis Bickham de la Universidad de Georgetown. Su última comida fue una clásica hamburguesa con patatas.



Ejecutados que eran Inocentes.


Es muy complicado saber, a ciencia cierta, el número de condenados y ejecutados que eran realmente inocentes de los casi 2.000 ajusticiados en Estados Unidos hasta la fecha. Muchos acusados han sido víctimas de negligencias judiciales, falsos testimonios e identificaciones erróneas. Los tribunales no suelen entender de las demandas de inocencia cuando el acusado está ya bajo tierra. Según la organización “Death Penalty Project” 124 personas que permanecían en el corredor de la muerte (con sentencia firme) han logrado demostrar su inocencia y evitar su ejecución desde la reinstauración de la pena capital. A continuación dos de los muchos casos que cuentan con suficientes evidencias para exonerar culpas, que no vidas, pues fueron ejecutados antes de encontrarse las pruebas.



Carlos De Luna.




“Quiero decir que no tengo rencores. No odio a nadie. Amo a mi familia. Que todos los chicos del corredor de la muerte mantengan la fe y no se rindan.”


Carlos De Luna fue ejecutado en Texas el 7 de Diciembre de 1989 por el apuñalamiento de Wanda López en 1983. En 2006, una investigación del “Chicago Tribune” encontró nuevas evidencias que demostraron que Carlos no fue el asesino de Wanda López.



Lena Baker




“Todo lo que hice fue en legítima defensa. No tengo nada en contra de nadie. Estoy preparada para encontrarme con mi Dios.”


Lena Baker una Afroamericana madre de tres hijos fue ejecutada en la silla eléctrica el 5 de marzo de 1945 por el asesinato de Ernest Knight, un hombre blanco que la hirió antes en una disputa. Baker fue detenida, juzgada y sentenciada a muerte en apenas unas horas por un jurado compuesto sólo por hombres blancos. 60 años más tarde la Junta de Indultos del estado de Georgia otorgó el perdón a los herederos de su memoria.