confesiones de una madre

esto acontecio entre una madre y su hija
Vía SMS

No conozco ningún hijo que viendo a su madre enamorada le diga: “Mamita, estoy muy feliz de que estés viviendo un apasionado romance después de tantos fracasos. Disfrutalo intensamente, te lo merecés y no te preocupes por nosotros que por un tiempo nos arreglamos solos”.

Mis hijas no son la excepción. Sofía sigue inmersa en su propio mundo y no parece registrar demasiado. Julieta, no se lo toma tan bien. Está más exigente que nunca y muy ofendida por el hecho de que su madre tenga novio y ella no.

Anoche salimos con Gustavo, estamos pensando en ir a pasar un fin de semana a Colonia. El problema es que me acosté tarde y esta mañana estoy realmente cansada. ¿Qué hago? ¿Trato de dormir un rato antes del almuerzo? Porque después me tengo que ir a trabajar y no vuelvo hasta la noche.

¡Clin clin! Mensajito de Juli en el celular: Me duele mucho.
SMS: ¿Qué te duele?
SMS: Ya sabés. (¡Ah, parece que “le vino”)
SMS: No te puedo ir a buscar (la mejor defensa es el ataque).

No, no me puede estar pasando esto. No puede ser que que tenga que ir a buscar el auto, atravesarme la ciudad en hora pico, volver a hacerlo en sentido contrario y después volver a salir en otra dirección para ir a trabajar. Todo, para llevarle un analgésico a mi hija. No.

SMS: Me estoy muriendo de dolor.
SMS: ¿No tenés ningún calmante en la mochila?
SMS: No.
SMS: ¿No te pueden dar nada en la escuela?
SMS: Está prohibido por el reglamento.
SMS: ¿Ninguna de tus amigas tiene algo para darte?
SMS: No, y me duele muchísimo. ¿Por qué no podés venir?
SMS: (Porque no) Porque no sé si después llego a horario al consultorio.

Me la imagino sufriendo en clase un dolor menstrual intenso como muestra la publicidad del Ibu-Evanol y me da mucha pena. Pienso en mí, manejando cuarenta y cinco minutos de ida en medio de los embotellamientos, buscando infrutosamente un estacionamiento que me haga el favor de tener mi auto por ocho pesos la hora en el microcentro y me da mucha más pena por mí.

SMS: Es que ya no vale la pena que vaya. Si salgo ahora llegaría media hora antes de la hora de salida y es casi lo mismo.
SMS: Venite igual y me traés el Dolten sublingual.
SMS: ¡¿VOS ME ESTÁS DICIENDO QUE QUERÉS QUE ME VAYA HASTA AHÍ PARA DARTE UN ANALGÉSICO QUE TE DIJE MIL VECES QUE LLEVARAS SIEMPRE EN LA MOCHILA?!
(Creo que le quedó claro que no voy a ir). Cuando salgas, vas y lo comprás en cualquier farmacia.
SMS: No sé dónde hay una farmacia.
SMS: Preguntás. (El colegio queda a una cuadra del Obelisco. No dudo que va a encontrar muchas farmacias ahí)
SMS: Bueno.

Pasan las horas. Me voy a trabajar. Empiezo a sentir remordimientos por haberle gritado vía SMS a mi hija dolorida. De todos modos no hubiera ido. Mi culpa no da para tanto.

Le mando otro mensajito.

SMS: Sé que me odiás, pero yo te quiero.

Minutos después.

SMS: No te odio.

Los ángeles cantan a mi alrededor y aprueban mi conducta maternal.

Finalmente mi adorada hija salió victoriosa del reto de encontrar una farmacia y comprarse el analgésico. Pero, no me hago ilusiones. Sé que no voy a ser perdonada tan fácilmente y menos en estas circunstancias.
fuente
http://amandastein.wordpress.com/tag/juli-la-mayor/

7 comentarios - confesiones de una madre

@Tornadoazulk4
Después de que la hija encuentra la farmacia es brutalmente violada por un chileno, un perro y un policía que pasaban por allí y le queda todo el trauma y el dolor, además que el chileno le robó el chicle que tenía guardado en el volso y el poli se llevó el faso que tenía guardado para pitar con las amigas en el cole ... ... es una realidad muy dura en nuestro país...
@Tornadoazulk4
CHE POR QUÉ ME BORRÁS EL COMENTARIO MIERDA!!!!!
@Tornadoazulk4
porque quiero... perdón tengo doble personalidad
@Danitam
xq lo pusiste como algo de humor??
@escasopensamiento
no entendi para que carajo se posteo esto? nos deja alguna enseñanza? ta mas cualquiera...