Vamos a Atenas que hace mucho que no vamos.

Ahí lo tenemos a Pandión, de la estirpe regia de los Ecrópidas o reyes serpientes. En cierto momento hizo alianza con un señor Tereo que era hijo de Ares, Ares Dios de la guerra por cierto. Pues, tereo tenía sus dominios en Tracia y estando Pandión en conflicto con un señor Lardaco de Tabas y con unos asiáticos, hizo alianza con Tereo; tereo lo ayudó, pudo prevalecer en la guerra y entonces quedó en deuda con Tereo. "Mirá...", dice Pandión, "... te voy a dar en matrimonio a una de mis hijas. Tengo dos. La mayorcita se llama Procne y la otra es un poco chica, se llama Filomela". Filomela, como su nombre lo indica, la de la vos agradable, la de la voz melodiosa. "Bueno...", dice, "... está bien. Me voy a casar con la más grande", dice tereo y vive cinco años felices. Nace también un hijo de esa unión. Lo bautizaron Pirulo y eran felices los tres... No... perdón, me equivoqué la historia... lo bautizaron Itis. En realidad no lo bautizaron...

- Le pusieron Itis, digamos...

Le pusieron Itis y eran felices los tres.

En cierto momento Procne manifestó deseos de ir a ver a su hermana Filomela, que se había quedado viviendo con su papá Paidón. Entonces el marido le dice "Vamos". "No, mira..., yo no puedo ir ¿Por qué no haces una cosa, Tereo?", le dice la mujer, "¿Por qué no la vas a buscar vos? Vas a casa de papá, la traes a Filomela así yo puedo verla que la extraño mucho..."

- "... a la nena"
A la nena.
- Chiquita Filomela.
Chiquita Filomela... bueno ya no estaba tan chiquita porque habían pasado cinco años.

Tereo fue con sus navios a Atenas, desde Tracia a Atenas, donde estaba la casa de Paidón, a buscar a Filomela. Y la ve, che... Una mina... Y le dice Paidón: "Qué crecidita que esta la nena..."

Los mitoógrafos pretenden que se enamoró de la voz de Filomela…
- “¡qué linda voz!”, dijo el tipo.
- Incluso sin escucharla.
Dificulto. No conozco a nadie que se enamore de voces.
Bueno, dice “Yo la voy a llevar.” “Lávela…”, dice “…que…”
- “…que el viaje es largo”
“…que el viaje es largo…”

Paidón le pidió permiso. La sube arriba del barco y se las toma. Pero al llegar a las costas de Tracia, tereo no la llevó a Filomela al Palacio Real, sino que se internó en el bosque y la alojó en un edificio ruinoso. Y allí le pidió que fuera su esposa, ya que, según manifestó, pensaba devolver a Procne, Bueh, la otra no quiso saber nada; le decía: “Imagináte…” Además amaba mucho a su hermana, Filomela. No agarró viaje. Dice “Yo quiero ver inmediatamente a Procne”. Y Tereo, aprovechando la soledad, abusó de la joven… Pero ahí le agarró temor de que lo batiera. Dice “Mirá si ésta…”
- “… con esa voz tan linda…”

Claro… Y decidió callarla y le cortó la lengua con su espada. Ya no tuvo más ocasión de lucir su hermosa voz. Y además la dejó encerrada en ese lugar a cargo de algunos servidores. Volvió al Palacio y le dijo a Procne: “Mirá, tu hermana se cayó al agua.”
Bueno, la reina hizo hacer un monumento a su hermana, empezó a usar vestidos negros. Algunos aseguran que, por otra parte, tereo le mandó mensaje a Pandión diciéndole que Procne había muerto y pidiéndole autorización para casarse con Filomela. Pero esas son variaciones sobre la misma historia.

El caso es que Procne creía que su hermana estaba muerta, cuando en realidad estaba encerrada con la lengua cortada. Filomela estaba encerrada y no sabía cómo comunicar su desgracia a su padre o a su hermana; ni siquiera podía gritar. ¿Soborno? Bueno, los guardias eran incorruptibles; escapar era imposible. Pero pidió permiso para bordar y empezó a bordar unos vestidos y sobre una tela bordó el relato de lo ocurrido. Y con el tiempo, pudo conseguir que una esclava accediera a hacer pasar esos vestidos entre los guardias. Y finalmente los bordados de Filomela llegaron a manos de Procne. Procne los leyó. Imagínese. “¿pero qué ha hecho este Tereo?”. Se indignó, pero había otro dato. Tereo había recibido una advertencia del Oráculo (ya saben, esa institución buchona de los mitos griegos). Un Oráculo le había advertido que su hijo Itis iba a morir en manos de un pariente consanguíneo. Tereo empieza a sospechar de su hermano Driante; pensó que iba a matar al hijo para apoderarse del trono, vaya a saber qué. Entonces, anticipándose, tomó un hacha y lo liquidó al hermano. Como se ve, el amigo de Tereo no andaba con chiquitas…

- O mejor dicho sí.
Sí… andaba con chiquitas.

Cierta vez, justo se celebraban las fiestas nocturnas de Baco; en los bosques y caminos había mujeres coronadas de pámpanos y de hojas de hiedra y vestidas con pieles de pantera, que danzaban y cantaban (para decir verdad) se entregaban a toda clase de placeres, entregándose al primero que pasara (e incluso al segundo y al tercero…) Y Procne entonces se vistió de vacante, se acerco al edificio donde estaba cautiva Filomela. Estaban todos distraídos, imagínese… cómo estaría la guardia una noche en que todas las minas andaban vestidas de panteras y regalándose al primero que pasase… No hacían más que pasar y pasar. Y entonces le resultó relativamente fácil a Procne rescatar a su hermana Filomela.

Se encontraron, hubo palabras emotivas (por parte de Procne, por cierto…), la condujo al Palacio y la escondió. La otra lloraba pero Procne le dijo: “No es tiempo de llanto sino de venganza” “¿qué haremos?”

Pensaron mil formas de venganza. En ese momento se abrió la puerta y entró Itis, el hijo de Tereo que era también parecido al padre. Bueno, lo mataron, lo cortaron en pedacitos, lo cocinaron y se lo sirvieron a Tereo (Recordar el casi de Absirto, el caso de Pelias, el caso de Penélope, que también fueron guisados oportunamente.)

Bueno, Tereo morfa tranquilamente, termina la fiesta, digo la comida, y tereo dice: “Bueno, ya morfé fenómeno. Ahora quisiera ver a Itis”. Y Procne le dice: “Ahí lo tenés, te lo acabas de lastrar”. Y entra Filomela y arroja sobre la mesa la cabeza de Itis que no se había servido, mitad para que no lo reconociera…

Entonces Itis… bueno, Itis nada. En cambio tereo, se enoja… Vamos, qué otra cosa iba a hacer. Y agarró el hacha con la cual había matado a su hermano y las corrió. Las minas salieron rajando y el tipo por detrás con el hacha. “Yo te voy a dar…”, decía…, “atorranta, cortarme en pedacitos…”

-“al pibe”
“… al pibe. Y a vos, muda de porquería…” Y cuando estaba a punto de darles alcance y cometer otros dos crímenes, los dioses se apiadaron de estas mujeres y convirtieron a los tres en diferentes pájaros. A Procne en golondrina, a tereo en abubilla (que es un pájaro del cual hablaremos) y a Filomela en ruiseñor. Todos los cantos de estos pájaros tienen una especie de traducción en griego. Así parece que la golondrina con su grito “¡Puu!” “¡Puu!”, parece que dijera “Pou” “Pou”: “Donde”, “Donde”. Y Tereo convertido en abubilla parece que grita “¡Ituu!” “¡Ituu!”, algo parecido a “Itis”, el nombre de su hijo. Pero yo no sé imitar pájaros y menos en griego…
Por otra parte, la abubilla dicen que es un pájaro (tiene una cresta) que acostumbra a revelar secretos y según el Corán, le reveló a Salomón ciertos secretos mágicos.

Y Así termina esta historia, que más parecida a las historias correntinas y guaraníes, donde siempre uno termina convertido en pájaro. Ya se sabe: un indiecito travieso se ha caído de un árbol y se vuelve pájaro; otro se vuelve urutaú…

-Otro Crespín
… y otros se vuelven flor de ceibo. Es decir, saben que en la región guayra uno no puede tropezar sin convertirse en algo. Tiene ese aire de leyenda, pero está llena de sangre. Es una leyenda llena de sangre. Que uno le corta la lengua a la cuñada, de la cual acaba de abusar (me refiero a la cuñada); el otro le pega un hachazo al hermano para que no le mate el hijo; que la otra le mata el hijo y además lo corta en pedacitos y se lo sirve; que la otra le tira el marote rodando por arriba de la mesa; que el otro las corre a las dos con la misma hacha que mató al hermano… bueh…

-“Lo primero es la familia”, dicen
Sí… realmente…
Esta historia sirve a aquellos que están escuchando (y que están hartos de su familia) a valorar lo que tienen.

Alejandro Dolina