sres.. lo vi ayer en la tele .. me mando un post asi lo vemos todos !!

por la sociedad, que se quiere ver bien en el VERAN08 !
saludos




Vigorexia: obsesión por los músculos


Cuando el ejercicio enferma



Pasan muchas horas del día en el gimnasio. No sacan la vista del espejo y se detienen largamente en cada centímetro de la piel y, sobre todo, en cada músculo, tenso y trabajado al máximo. Siguen una dieta estrictísima y un rollito en el abdomen los puede pulverizar de un síncope... ¿Deportistas? ¿Jóvenes atléticos? ¿Adonis que enamoran mujeres? Para nada: hombres que sufren de vigorexia, la enfermedad que está de moda en los gimnasios.



Ganando músculo


El psiquiatra Harrison Pope, de la Facultad de Medicina de Harvard, fue el primero que reconoció la vigorexia como una nueva enfermedad mental hace 11 años. En un estudio publicado en la revista "Psychosomatic Medicine", llegaba a la conclusión de que aproximadamente un 10 por ciento de las personas que regularmente van a un gimnasio estarían enfermas de vigorexia.




Los ejemplos que utilizaba la investigación eran hombres jóvenes, que se pesaban dos o tres veces por día, se miraban al espejo una docena de veces y hacían ejercicios para aumentar sus músculos en un gimnasio todo el tiempo que les era posible, aún a costa del trabajo y la vida social.

El doctor Pope situó a la vigorexia dentro de lo que se llama dismorfia muscular (es la obsesión enfermiza por una parte del cuerpo) y en el lado opuesto de la anorexia. Mientras que los anoréxicos perciben el cuerpo como demasiado grande y se esfuerzan por alcanzar una figura casi cadavérica, los vigoréxicos creen que están siempre excesivamente delgados, aunque posean un cuerpo muy musculoso. Ambas le impiden a la persona llevar una vida normal.

Aunque hay enfermas mujeres, la vigorexia afecta principalmente a los hombres, quienes en su afán por alcanzar una musculatura digna de Schwarzenegger no sólo se matan en el gimnasio y se pesan constantemente, sino que siguen una dieta estricta para ganar masa muscular y se automedican con peligrosísimos anabólicos.






vigorexia


¿Perfectos o autodestructivos?


"Hay un debate sobre si este desorden tiene su raíz en un desbalance bioquímico, que luego es activado de alguna manera por el entorno –dice el licenciado en psicoterapia Joshua Estrin, de la Universidad de Columbia-. De todos modos, la importancia que las personas en Estados Unidos dan a la belleza del cuerpo tiene ciertamente un gran impacto desde la perspectiva social".






En todas las sociedades desarrolladas hay personas que buscan desesperadamente tener el físico perfecto, como sinónimo de éxito y felicidad. Algunos desearían estar en el cuerpo del de al lado; otros se obsesionan con un ideal estético imposible de alcanzar y sufren día a día la tortura de no gustarse a sí mismos, cayendo en patologías mentales como la anorexia, la bulimia y la anorexia.

"La vigorexia en los hombres es equivalente a la anorexia en las mujeres" –explica el psicólogo Edward Cumella, director del centro para el tratamiento de desórdenes de la alimentación "Remuda Ranch"-. "En ambas, las personas llegan al extremo de matarse de hambre, comer sólo determinados alimentos, abusar de suplementos y drogas esteroides, hacer ejercicios excesivos, etcétera".

"La mayoría de los expertos cree que estas enfermedades existen porque las personas son bombardeadas por la publicidad de una imagen corporal casi imposible de alcanzar por la mayoría”.



Rachel Caplin, autora y fundadora de "CurvOlution Size Acceptance Movement", un movimiento para ayudar a la mujeres a no obsesionarse por cambiar su cuerpo- opina que: “el ejercicio compulsivo, igual que cualquier otra droga, distrae al adicto y evita que se enfrente a sus problemas, como baja autoestima, conflictos familiares, carrera, dinero, pareja, etc. Pensar en el ejercicio, planificarlo, obsesionarse y hacerlo le dan al adicto un falso sentimiento de autorrealización".


Cómo se reconoce???
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Según Rachel Caplin, los síntomas de la vigorexia son:

* Hacer gimnasia más de una vez por día.
* No saltearse jamás un día sin hacer ejercicio.
* Dedicarle al gimnasio más de una hora o dos por día.
* Tener terror de engordar.
* Sufrir lesiones continuas y repetidas.

Por su parte, Debbie Mandel, experta en salud física y estrés y autora de "Turn On Your Inner Light: Fitness for Body, Mind and Soul", agrega algunos signos más, que permiten reconocer la aparición de la vigorexia:

* Hacer del trabajo físico el centro de la vida, cancelando obligaciones y citas, etcétera.
* Comer muy poca cantidad, especialmente de proteínas. Y, si se come bien, hacer ejercicio extra para compensar.
* Baja autoestima.
* Falta de control.
* Personalidad adictiva.






Los mejores tratamientos



Aunque no hay cifras exactas, se calcula que, de los nueve millones de estadounidenses que frecuentan habitualmente los gimnasios, cerca de un millón podrían sufrir de vigorexia, con una edad promedio de 18 a 35 años. La mayor parte de los afectados son hombres, que dedican entre tres y seis horas diarias a trabajar su físico.

Los especialistas aseguran que los vigoréxicos corren más riesgo de sufrir también de ansiedad o depresión, como una patología asociada, y de abusar de ciertas sustancias perjudiciales para el organismo como los esteroides anabólicos (tienen efectos secundarios peligrosísimos, que van desde el acné y el desarrollo de los senos, hasta ataques al corazón y cáncer de hígado).









¿Cómo se cura?

Para el doctor Edward Cumella, "el tratamiento requiere un médico y terapista especializado en trastornos de la alimentación. Alguien que no fuera especialista podría interpretar ciertos signos como indicadores de salud cuando no lo son". Joshua Estrin opina que "según la individualidad y el tipo de problema mental asociado, tendremos que combinar terapia y medicación, ayudando al individuo a darse cuenta de que sus pensamientos son irracionales y que lo impulsan a conductas destructivas".

Rachel Caplin, por su parte, resume la posible cura en cuatro tips:

* Grupos de ayuda para adictos a la comida y al ejercicio.
* Enseñanza de un programa moderado de ejercicios físicos.
* Orientación hacia un modelo sano, balanceado y moderado de ejercitación y alimentación.
* Orientación hacia un modelo sano y real del cuerpo femenino y masculino.

Muchas horas de gimnasio, obsesión por los músculos, dieta estricta y "pastillitas" parecen ser el coctail de una nueva amenaza, que hay que tomar muy en serio a pesar de su apariencia inocente. El cuerpo y la salud, agradecidos.



gimnacio


Vigorexia: obsesión por los músculos



Fuente:
www.alivianate.org/salud-masculina/vigorexia-cuerpos-sanos-pero-mente-enferma/ - 48k -


aunque saque partes de todos los sitios que encontre