La vida en las trincheras de la Gran Guerra

Les dejo un par de imágenes de las trincheras de la Primera Guerra Mundial

La vida en las trincheras de la Gran Guerra

guerra

la

mundial

gran

1914

1918

La vida en las trincheras de la Gran Guerra

guerra

la

mundial

gran

1914

1918

La vida en las trincheras de la Gran Guerra

guerra

la

mundial

gran

1914

1918

La vida en las trincheras de la Gran Guerra

guerra

la

mundial

gran

1914

1918

La vida en las trincheras de la Gran Guerra

Esta última es de un soldado que padece de "Pie de Trinchera". El pie de trinchera fue unos de las más extendidas afecciones que afectó a los hombres a ambos lados de las trincheras, el cual está enlazado para siempre a la Gran Guerra por lo que se lo denominó “ Pie de Trinchera”. Durante la Gran Guerra los hombres estaban expuestos al frío , a menudo con agua hasta los tobillos, la cual estaba frecuentemente en el fondo de las trincheras.

guerra


Pero el origen de esta afección no es la Primera Guera Mundial sino que se observó por primera vez en el ejército de Napoleón en 1812. Fue durante la retirada de la Grandee Armee de Rusia que adquirió prevalencia, y quién la describió por primera vez fue Larrey, cirujano del Ejército de Napoleón.
Esta infección también había sido padecida por los soldados de la guerra de Crimea sesenta años antes. Se producía por la exposición continua al frío , la humedad, y las pobres condiciones sanitarias, que causan una disminución de la circulación sanguínea. Los pies se hinchan y se tornan de un color rojizo característico , adquiriendo gran sensibilidad , el afectado sintiendo un terrible dolor quemante.

El pie literalmente se pudre y el 87 % de los casos requerían tratamiento en un hospital de base. En los peores casos evolucionaba a gangrena, requiriendo la amputación de uno o de ambos pies. Aún en los casos menos graves, un soldado afectado podía estar incapacitado por semanas.

Se hizo un gran esfuerzo para combatir el problemaEn las trincheras los hombres permanecían de pie por horas, muchas veces en trincheras anegadas sin poder cambiarse los calcetines mojados o las botas.
Cada hombre tenía que llevar encima tres pares de calcetines, uno puesto y dos de recambio ( 136 millones de calcetines fueron provistos al ejército británico durante la guerra). Las botas no debían ajustarse demasiado, lo mismo que las vendas, para facilitar la circulación sanguínea. Cuando se hacía un recambio de calcetines, los pies debían limpiarse, secarse y friccionarse concienzudamente. Era muy común que los hombres fueran agrupados de a dos para vigilar los pies del compañero, mientras el aceite de ballena con el que se frotaban los pies les servía de protección contra los efectos del agua helada.
Estas medidas hicieron que la situación mejorara. En 1915, 38 hombres por mil fueron tratados por esta afección. Para 1918 la cifra se había reducido a poco menos que 4 por mil.

la

El pie de trinchera fue un problema particularmente relevante en las primeras fases de la guerra. Por ejemplo, durante el invierno de 1914-1915 más de 20.000 hombres en el ejército británico fueron tratados por pie de trinchera.
La única forma de combatir el pie de trinchera era que los soldados mantuviese los pies secos y cambiasen sus calcetines varias veces al día. Hacia fines de 1915 los soldados británicos en las trincheras estaban equipados con tres pares de calcetines y tenían órdenes de cambiárselos al menos dos veces al día. Además de mantener secos los pies, se les indicó a las tropas que frotasen sus pies con grasa hecha a partir de aceite de ballena. Se estima que un batallón de primera línea usaba diez galones de aceite de ballena por día.

mundial

Las mejoras en el drenaje del sistema de trincheras y las condiciones en general condujeron a una drástica disminución del número de casos. La inspección regular de los pies, el engrasado de los pies , el recambio de medias, y el calzado impermeable al agua condujeron a notables mejoras.
Hoy en día la enfermedad todavía es conocida como “pie de trinchera” o “ pie de inmersión”, y en la Guerra de Malvinas produjo el 14% de las bajas inglesas.






mundial

Fuentes de Información - La vida en las trincheras de la Gran Guerra

Tags: guerra | la | mundial | gran | 1914 | 1918

Dar puntos
25 Puntos
Votos: 0 - T!score: 0/10
  • 0 Seguidores
  • 2.492 Visitas
  • 5 Favoritos

10 comentarios - La vida en las trincheras de la Gran Guerra

@kevingp3 Hace más de 3 años
dsp uno se pregunta porq no hay juegos de la primera guerra mundial.. y porq esa guerra fue una mierda! tenias q vivir en un pozo o esperando al enemigo, la muerte un mensaje de paz.. pero para eso era pura carta tardaban como 1 mes en recibir los mensajes.
@el_baronrojo1984 Hace más de 3 años +2
muy buenas imagenes que son parte de la historia de la humanidad
@chinesse101 Hace más de 3 años +1
sabes que , aunque no estoy alineado a nada que tenga que ve con las fuerzas armadas (tal vez por la mala epoca que tuvo este pais), me simpatiza y me entusiasma todo lo historico y lo hidalgo de las mismas. Asi que t dejo 5 puntines como reconocimiento. Buen aporte!
@kevingp3 Hace más de 3 años
chinesse101 dijo:sabes que , aunque no estoy alineado a nada que tenga que ve con las fuerzas armadas (tal vez por la mala epoca que tuvo este pais), me simpatiza y me entusiasma todo lo historico y lo hidalgo de las mismas. Asi que t dejo 5 puntines como reconocimiento. Buen aporte!

http://www.youtube.com/v/SS1dO0JC2EE
link: http://www.youtube.com/watch?v=SS1dO0JC2EE
@chinesse101 Hace más de 3 años +1
kevingp3 dijo:
chinesse101 dijo:sabes que , aunque no estoy alineado a nada que tenga que ve con las fuerzas armadas (tal vez por la mala epoca que tuvo este pais), me simpatiza y me entusiasma todo lo historico y lo hidalgo de las mismas. Asi que t dejo 5 puntines como reconocimiento. Buen aporte!

http://www.youtube.com/v/SS1dO0JC2EE
link: http://www.youtube.com/watch?v=SS1dO0JC2EE

kevin, es muy bueno el video. tal vez debas hacer un post sobre las consecuencias de los que pelean las guerras mientras nosotros solo las espectamos o escuchamos rumores sobre ellas. Tal vez sea por saber que mientras estos hombres han deja do su vida o algo peor aun, que me despierta inters lo historico sobre las guerras, y la hidlguia tmbn es tener el valor o el deber de pelear (algo que nunca conoceremoc). obviamente aborresco las tragedias y no me simpatiza el horror., menos con los crimenes que se cometieron en este pais. pero tal vez de modo infantil hay algo que me atrae de las fuerzas armadas y me causa admiracion. saludos
@delpago Hace más de 3 años
Chinesse101: "no estoy alineado a nada que tenga que ve con las fuerzas armadas (tal vez por la mala epoca que tuvo este pais), me simpatiza y me entusiasma todo lo historico "

Hasta ahí llego, y me meto medio tocando de oido y sin que me inviten para decir que parte del atractivo puede ser la comprensión de los negativo por medio de algún grado de sublimación de la agresividad propia en todos nosotros. Se entra por una atracción hacia lo violento, pero para entender, y si cabe, conjurar la violencia misma.

Hay una especie de lógica y belleza -macabra, si se quiere- en todo lo bélico: La imponencia de un Konigstiger es innegable; el hábito de los tanquistas de colgar las chapas al tobillo es descarnadamente práctico. En Otoño Cheyenne, de John Ford, se puede ver una pequeña división formándose para el combate, y tiene mucho de danza, de acuerdo colectivo, de unión, que no escapó a la mirada del director.

Por último -sin irme del tema- el soldado en combate al parecer puede despreocuparse completamente de la muerte: Ya no está en sus manos, y este hecho puede operar como liberador de un temor ancestralmente instintivo. O dicho de otro modo: cuando todas las fichas están en el tablero ya no hay que preocuparse por pensar la jugada, sólo jugar.

Eso sí: Yo como lechuguita, miro cuando cruzo la calle, voy al médico, etc. etc.

Saludos.
@peprix2 Hace más de 3 años +2
muy interesante lo del "Pie de Trinchera" +10
@delpago Hace más de 3 años
Perdón, me iba sin dejar puntos. Muy buenas fotos.
@chinesse101 Hace más de 3 años
delpago dijo:Chinesse101: "no estoy alineado a nada que tenga que ve con las fuerzas armadas (tal vez por la mala epoca que tuvo este pais), me simpatiza y me entusiasma todo lo historico "

Hasta ahí llego, y me meto medio tocando de oido y sin que me inviten para decir que parte del atractivo puede ser la comprensión de los negativo por medio de algún grado de sublimación de la agresividad propia en todos nosotros. Se entra por una atracción hacia lo violento, pero para entender, y si cabe, conjurar la violencia misma.

Hay una especie de lógica y belleza -macabra, si se quiere- en todo lo bélico: La imponencia de un Konigstiger es innegable; el hábito de los tanquistas de colgar las chapas al tobillo es descarnadamente práctico. En Otoño Cheyenne, de John Ford, se puede ver una pequeña división formándose para el combate, y tiene mucho de danza, de acuerdo colectivo, de unión, que no escapó a la mirada del director.

Por último -sin irme del tema- el soldado en combate al parecer puede despreocuparse completamente de la muerte: Ya no está en sus manos, y este hecho puede operar como liberador de un temor ancestralmente instintivo. O dicho de otro modo: cuando todas las fichas están en el tablero ya no hay que preocuparse por pensar la jugada, sólo jugar.

Eso sí: Yo como lechuguita, miro cuando cruzo la calle, voy al médico, etc. etc.

Saludos.


Me parece fantastico tu comentario y hasta me atrevo a decir que me comprendo un poco mas ahora, sera que cuando uno pierde el miedo a la muerte realmente lo deja todo?
@delpago Hace más de 3 años
Una de las reacciones puede ser, como decía, de liberación o extrema vitalidad, al menos en el momento.
Pero parece que después se paga. Fijate la cantidad de problemas psicológicos de los ex-combatientes en general.

Sigo tocando de oído, corrijan o sumen si les parece: En Viet-Nam el período de servicio fue de 12 meses por la inminencia del peligro, no por la virulencia de los enfrentamientos. El problema era el stress permanente, no la acción. Más allá de esa barrera -alucinógenos incluídos- el desequilibrio emocional era por regla general inevitable, haciendo impredecible el comportamiento.

Lo contrario, si se quiere, que en la WWII, en la que los conscriptos llegaban a convertirse en veteranos experimentados a fuerza de hilvanar una campaña con otra. El tema es tan complejo como fascinante.

En mi perfil hay un par de post con dibujos que hice sobre la guerra del Paraguay. Si quieren curiosear, adelante.

Saludos.