En ocasiones pensamos que sólo obteniendo la perfección, entonces seremos felices. Sin saber que con nuestros defectos y debilidades ya lo podemos ser.

El hombre que creyera tenerlo todo sería un hombre pobre en ciertos aspectos: nunca sabría qué se siente anhelar, tener esperanzas o nutrir el alma con el sueño de algo mejor; tampoco conocería la experiencia de recibir de alguien que lo ama algo que no tenía.



Hay integridad y madurez en la persona que acepta sus limitaciones y tiene el suficiente coraje para renunciar a sus sueños inalcanzables sin considerar que por eso ha fracasado. Se ha de buscar la entereza que permita sufrir una tragedia y poder sobrevivir, perder a un ser querido y aún así sentirse completo.

Cuando aceptemos que la imperfección y defectos son parte de la condición humana y sigamos rodando por la vida sin renunciar a disfrutarla, habremos alcanzado esa felicidad a la que otros solo aspiran.-



No busquemos la perfeccion en la vida, solo vivamos y disfrutemos de ella



Busco un corazón,
pero no un corazón cualquiera.
Tiene que ser uno compatible
con la dureza de los tiempos
en los que vivimos,
para poder soportar las pruebas...



Busco un corazón fuerte,
pero lo suficientemente blando
como para percibir
el dolor de la gente
y sensibilizarme ante ellos...



Busco un corazón
con un ritmo que sea ligero
pero controlado al mismo tiempo,
para que me ayude a tener paciencia
ante las cosas que me parecen injustas,
pero que yo no puedo cambiar...



Busco un corazón estable;
que me dé la seguridad que necesito
para enfrentar mi destino
y saber que todo tiene su lugar
y su tiempo;
que nada ocurre por casualidad...



Busco un corazón
que simplemente ame,
porque el amor
es la clave de todo:
del principio y del fin,
de parar o seguir,
de vivir o morir...



Busco un corazón especial...
¿Acaso lo tienes tú?