Asesinos seriales

ASESINOS SERIALES


Henri Desire Landrú alias "Asesino de Mujeres"

Asesinos seriales

Nació en 1869 en Paris, hijo de una familia burguesa y religiosa. Su padre era un pequeño industrial y su madre costurera. Durante su adolescencia trabajó en un estudio de arquitectura.

Su prima, Mademoisehle Remy, fue su primera conquista amorosa, de cuya unión nació una hija y, como no podía deshonrar a la muchacha, contrajo matrimonio.

Cumplió con sus obligaciones militares sus compañeros lo recordarían como el sargento Landru: obsesivo, meticuloso, acicalándose su barba en plena batalla en el río Mame, y también. recordarían cómo en virtud de su distracción un esquirla de mortero lo hiere y es dado de baja.

Su primer empleo después de su experiencia militar fue como empleado de una tienda, cuyo dueño era un personaje bastante inescrupuloso que en reiteradas ocasiones abusa de Henri y estafa en materia de dinero. En ese momento, el antiguo sargento del ejército francés toma la decisión de vengase a. través de la comisión de sus propios delitos.

Para Landrú, cuya inclinación a la estafa ya había desencadenado la muerte de su padre, la Gran Guerra de 1914-1918 le proporcionó la oportunidad de refinar este talento. Y es que, las bajas que a diario se producían en el frente de batalla, aumentaba constantemente el número de viudas; quienes colocaban en los periódicos anuncios matrimoniales. Esta lectura fue para Désiré una revelación. Comprendió que un hombre como él, atractivo y joven aún, podía aprovecharse de esta situación.

Fue entonces que instaló un estudio de arquitectura para mantener a su familia ,y es en esos tiempos cuando comienza a realizar pequeñas estafas. En ocasión de una de estas maniobras e descubierto y sentenciado a cumplir dos año de cárcel. Algunas fuentes aseguran que, en dicho período y situación, Landrú intentó quitas, la vida.

Con su prima tuvo tres hijos más, cometió varios delitos menores más que lo mantuvieron en prisión por algún tiempo, y esta situación de deshonestidad afectó tanto a su padre que, para evitar la vergüenza, se suicidó.

Durante la Primera Guerra Mundial su ingenio funcionò al máximo. Debido a las grandes bajas de hombres en el frene de batalla, abundaban las mujeres solas y viudas que publicaban avisos en los diarios para formar pareja nuevamente. Estos singulares avisos despertaron en Landrú una gran codicia, un enfermizo afán de riqueza. Para alcanzar sus objetivos, el incipiente asesino pergeñó un plan a prueba de fallos

Desde entonces publicaba en los diarios un aviso que decia:
«Señor serio desea casarse con viuda o mujer incomprendida entre treinta y cinco y cuarenta y cinco años» o «Viudo, dos hijos, cuarenta y tres años, solvente, afectuoso, serio y ascenso social, desea conocer a viuda con fines matrimoniales».

Las cartas de las frituras consortes lo inundaron y las f clasificando en un fichero seguin la importancia: aquellas que estaban muy apuradas las catalogaba SF (sin fortuna), a las otras les enviaba cartas para sondear los beneficios económicos que podrían beneficiarlo con la relación.

Landru utilizó un viejo truco para hacer saber que era un viudo de buena posición que deseaba casarse: simplemente puso un anuncio en los periódicos. Recibió miles de contestaciones. Seleccionó las que le parecieron más interesantes, alquiló una villa aislada en las afueras llamada "Ermitage", y empezó a hacer contacto con las pretendientes. Atento y encantador se ganaba su confianza, especialmente mujeres solitarias, viudas y con algún capital.

Jeanne Cuchet fue la primera incauta que cayó en sus redes: era una viuda de 39 años, que tenía un hijo de 17 y, fundamentalmente, una fortuna bastante atractiva. Fue fácil para Landrú seducirla con sus modos amables de señor respetable, sostuvo que su nombre era Diard, que había sido expulsado de Lila por la ocupación alemana, y que ejercía el oficio de inspector de reos —llegó a ofrecerle un trabajo para el hijo de la viuda—.

La joven, totalmente obnubilada, lo siguió hasta un piso que Landrú había alquilado en Vernouillet. Madre e hijo desaparecieron sin dejar rastros y lo peor fue que la policía, ocupada en detener desertores, no investigó absolutamente nada.

Esta situación alentó al asesino, que comprobaba que su proyecto era perfecto. Seguro de su accionar desarrolló varias conquistas sentimentales entre los años 1915 y 1919, sin apartarse del personaje que había creado.

Las incautas tenían todas el mismo perfil: jóvenes, solas y adineradas, que quedaban deslumbradas con este hombre culto que les ofrecía amparo y contención.

Su personalidad era tan subyugante que las mujeres no dudaban en darle el manejo de sus negocios, sus joyas, ahorros y hasta los muebles. Después las llevaba a una romántica luna de miel en el campo...

En cierta ocasión sintió que los vecinos de Vernouillet sospechaban de él, entonces decidió mudarse a una casa en Gambais, 11 da «La Ermita, que estaba rodeada de muro de ladrillos, cuando se encontraba en el lugar, la estufa funcionaba sin parar.

Su vida transcurría normalmente, intercalaba sus días en París con su esposa e hijos, a quienes no descuidaba atendía muy bien, con su «vida paralela» para la que adoptaría diferentes nombres: Dupont, Frémyet, George Cuchet, Raymond Diard y otros.

Las mujeres ausentes eran varias, por lo tanto algunos familiares de las victimas habían denunciado sus desapariciones. Obviamente, por los datos filiatorios falsos que aportaba Landrú, era imposible ubicarlo, y sólo se tenía una descripción fisica del seductor (abundante barba negra, estatura mediana y calvo).

Su juego comenzó a finalizar cuando la hermana de Celeste Boisson conto que la última vez que la había visto, estaba acompañada por un hombre calvo, muy amable y de barba negra, y que había vuelto a ver ese hombre comprando en un negocio, acompañado por una joven.

Como las características correspondían con las de Henil Landrú, se da aviso a la policía y el comisario Dautel, que ya estaba investigando logra averiguar su dirección. De esta manera simple fue detenido el 12 de abril de 1919 por la Brigada Móvil en París, bajo los cargos de robo y estafas reiteradas.

Al presentarse la policía en su domicilio, asesino niega los cargos, presentado un documento con identidad falsa, luego simula un desmayo se deja llevar.

Mientras lo conduce la policía carita un aria de la ópera Manon, de Jules Massenet: «Adieu, notre petit table... » Este aspecto actoral, mordaz y humorístico también lo pondrá de manifiesto durante el juicio.

Al mismo tiempo, se realizó un inspección en la casa de Gambais. Allí se encontraron gran cantidad de muebles, ropas de mujer y cien kilos de sustancias incineradas, un kilo de huesos humanos (103 pedazos de cráneos, 4 apófisis y 48 falanges) dos cuerdas, dos hachas, una sierra un martillo, tres puñales, tijeras, tenazas, pinzas, dos valijas y la famosa estufa.

El proceso de Landrú, duró dos años. El público cambió las preocupaciones de la reciente guerra por el juicio del hombrecito calvo, barbudo y con perfil de pájaro que negaba con calma, bromeaba con cinismo y daba en todo momento muestras de la más delicada cortesía.

Sus ficheros terminaron de inculparlo, así como una libreta de ahorros donde anotaba el nombre de la acompañante de turno, el valor de los dos pasajes de ida y el valor de uno sólo de regreso.

Henri Desiré Landrú había enamorado a 293 mujeres, y acumulado entre 1915 y 1919 nada menos que 35.642 francos con 50 centavos (cada franco equivalía, por entonces, a 290 gramos de oro puro).

El proceso duró 4 años. Allí el asesino se dirigió a Gilbert, presidente del tribunal y dijo: «Me procesan por diez mujeres, cuando he conocido centenares... ¡Qué generoso es este tribunal!... Estafador lo admito pero asesino, no. Ellas estaban solas y yo les he dado un poco de esperanza. Las he amado, las he despojado, pero no las he matado. ¿Qué fue de ellas? No sé. ¡Es increíble cómo, pueden desaparecer tantas mujeres sin dejar rastros...! ¡Que me traigan las pruebas!».

En otra oportunidad sostuvo: «No me crean si no quieren, pero nunca he sabido encender un fuego!».

El fiscal Godeffroy fue categórico, acusándolo de estrangular, descuartizar e incinerar en la esa a muchas mujeres de las cuales sólo 10 fueron identificadas. Mientras esperaba el veredicto en prisión, recibió bombones, puros y propuestas matrimoniales de parte de sus muchas admiradoras.

La sentencia se dictó el 30 de noviembre d 1921, y Landrú permaneció inmutable y se dirigió su abogado con estas palabras: «Le he confiado una causa dificil.. digamos desesperada... En verdad es la primera vez que se condena a un inocente». El día de la ejecución se mostró tranquilo, se vistió elegantemente y se perfumó, se despidió de su familia y dirigiéndose al sacerdote dijo: «Vamos no hagamos esperar a estos señores». En la madrugada del 22 de febrero de 1922, su cabeza rodó bajo la hoja de la guillotina.

En 1697, Charles Perrault escribió una fábula referida a un tal Barba Azul. En dicho cuento, una pareja de hermanas se ve tentada con la oferta de matrimonio de un portentoso ejemplar de hombre. Las muchachas temen porque ese mismo hombre había desposado a 7 viudas con anterioridad y nunca se supo más de ellas.

Si bien se llegó a especular en cifras exageradas que Landru pudo asesinar a casi 300 mujeres, el secreto de sus asesinatos se enterró con él, pues en ningún momento reconoció su culpa ni dió ningún tipo de pista que pudiera esclarecer su caso. En todo caso con casi total seguridad estos nombres que a continuación se citan pertenecen a las "hazañas" de tan frío asesino

Finalmente, Fátima, la menor y más hermosa de las hermanas, se casa con Barba Azul, y en ausencia de su mando descubre su terrible secreto: el sótano de su casa de campo esconde los cadáveres desangrados de las siete viudas desaparecidas. El hombre regresa y descubre que su esposa conoce su secreto, con lo que la íntima a reunirse con sus otras victimas En el último momento, Fátima es rescatada por sus hermanos hereda la fortuna del asesino, que es ultimado. Como se puede apreciar Landrú no fue precisamente un inovador , aunque su destino fue precisamente lo mismo que del villano de la historia de Perrault.

Albert Fish alias "El Maniaco de la Luna"

asesinos

ALBERT FISH: Nació el Washington en mayo de 1870, hijo de una familia con diez hermanos. Entre sus antepasados existían antecedentes de perturbaciones mentales: su madre oía voces y tenía alucinaciones, dos de sus tíos fueron internados en institutos mentales, tuvo una hermana demente y un hermano alcohólico. El no quedó ajeno a esta heredad, como explica su informe psiquiátrico: masoquismo, sadismo, castración y autocastración, exhibicionismo, voyeurismo, pedofilia, homosexualidad, coprofagia, fetichismo, canibalismo, etc.

Fish nace en 1870. En su familia existen numerosos antecedentes de perturbación mental, empezando por su madre que oye voces por la calle y tiene alucinaciones, dos de sus tíos internados en un psiquiátrico, un hermana demente, un hermano alcohólico, etc.

A los 26 años se casa con una joven de 19 años, con la que tiene seis hijos y lleva una vida normal, siendo considerado como un hombre apacible, religioso, abstemio y amable, muy amante de sus hijos, de quienes debe hacerse cargo cuando su esposa finalmente lo abandona, llevándose todo. A pesar de esta situación siempre trató de mantener un hogar saludable. Su personalidad se manifiesta sadomasoquista, ya que se autoflagelaba, en castigo por sus perversiones, incrustándose astillas bajo las uñas, clavándose agujas en los escrotos, masturbándose con cabos de rosas introduciéndose palillos en la uretra, así como también bolas de algodón con alcohol en su ano que luego encendía, además de beber su propia orina y comer sus heces.

Tenía como hobby coleccionar artículos periodísticos de asesinos en serie, sobre todo de canibalismo, ya que era un tema que lo atraía ,particularmente. A los 55 años alucina que ve Cristo y que éste le dice que tiene que lavar sus culpas a través del sufrimiento físico, la tortura y los sacrificios humanos. De allí en más atormentaría a jóvenes varones, haciendo su propia interpretación de lo leído. El abuso y asesinato de niños lo llevaría a mudarse a 25 estados diferentes.

Oficialmente, fue detenido ocho veces: la primera por tentativa de estafa, luego por robo, por pago con cheques sin fondos, por cartas obscenas a los anuncios de agencias matrimoniales de los periódicos.

Sus víctimas eran fundamentalmente niños afroamericanos o de clase social baja. Amparado en su aspecto de abuelo seducía con dinero y golosinas, golpeaba a los desafortunados hasta matarlos o los mutilaba hasta que morían, bebía su sangre y cocinaba las partes.

Es arrestado cuando envía un anónimo a la madre de una de sus víctimas: «[...] lo desnudé y até sus manos y pies y lo amordacé con un trapo sucio que tomé de la basura [...] corté uno de mis cinturones por la mitad e hice seis tiras de esas mitades. Con ellas le golpeé el trasero hasta que la sangre corrió. Le corté las orejas y la nariz y le rajé la boca de oreja a oreja. Le saqué los ojos. Entonces se murió. Le clavé un cuchillo en la barriga y puse mi boca en su cuerpo y me bebí su sangre [.J Corté una parte de su trasero y me fui a casa con mi comida. Lo que más me gustó fue la parte de su vientre. El culito lo tenía para hacerlo al horno. Hice un guisado con las orejas, la nariz, trozos de la cara y el vientre ~...] estaba delicioso».

Personalmente en el tribunal confiesa la autoría de los crímenes y otras aberraciones que había llevado a cabo. Su deseo de comer carne cruda las noches de luna llena le valió el apodo de «Maníaco de la Luna». Estos otros recuerdos macabros, que refiere sin atisbo de arrepentimiento, convencen al tribunal par declararlo culpable por crímenes con premeditación, tras diagnosticarlo psicótico pero cuerdo.

También confesó las emociones que experimentaba al comerse sus propios excrementos, y el obsceno placer que le producía introducirse trozos de algodón empapado en alcohol dentro del recto y prenderles fuego. Los hijos de Fish contaron cómo habían visto a su padre golpeándose el cuerpo desnudo con tablones claveteados hasta hacer brotar sangre.

El Dr Wertham, testigo de la defensa, alega insania durante el juicio, y sugiere que e autocastigo que Físh se imponía, era una racionalización de la paranoia psicopática en sus propósitos de perversión sexual. Fue sentenciado a la silla eléctrica, y electrocutado el 16 de enero de 1936 en la prisión de Sing Sing, en un segundo intento, ya que las agujas que tenía incrustdas en los escrotos produjeron un corto circuito en la primera instancia. Al conocer el veredic decidido por el jurado, se asegura que dijo: «Que alegría morir en la silla eléctrica! Será el últí escalofrío, uno de los pocos todavía no he experimentado».

Fiedrich Haarman alias "El Carnicero de Hannover"

crimen

FRIEDRICH HAARMAN: Nació en Alemania en 1879, su madre lo protegía y consentía, y por lo tanto tenia un carácter caprichoso y disconforme, con un amor enfermizo hacia ella. Desde temprana edad demostró inclinaciones sexuales hacia su mismo sexo. Habitualmente jugaba con muñecas y esta actitud enfurecía a su padre quien lo azotaba despiadadamente. Cuando cumple 16 años, su padre, como último recurso para reformarlo, lo envía a la escuela militar. Esto gestó en Fritz una ira hacia su padre para toda la vida.

Permaneció un tiempo en una Institución para enfermos mentales a los 17 años, al ser acusado de corrupción de menores, pero su conducta fue ejemplar y salió en 1903, con 24 años.

Ya instalado en la ciudad de Hannover se dedica al robo, hurtos pequeños y pone de manifiesto su homosexualidad abusando de menores. Por estos hechos pasa cierto tiempo en prisión. Nuevamente en la calle, en 1918 se asocia con unos contrabandistas y comienza a desarrollar un próspero negocio: venta ilícita de carne. Por esos años, Alemania estaba saliendo de la guerra y la carencia de alimentos era más que penosa, la miseria y el desempleo habían aumentado considerablemente la criminalidad.

Esta situación hacia engordar el negocio gracias al «mercado negro» de carne. Haarmari consigue, además, ganarse la confianza de la policía trabajando como soplón; amparado por este marco más que favorable despliega toda su perversión y sed de sangre para calmar su más bajos instintos.

No estaba solo en la tarea, su cómplice Hans Grans, pedófilo y homosexual como él, lo secundaba en todas sus repulsivas actividades. Eligiendo incluso algunas de las víctimas tan solo por el color de la camisa, Haarman escogía a los infortunados en las estaciones de trenes, su blanco eran los jóvenes que llegaban a la ciudad en busca de trabajo, adolescentes fugados de sus hogares o aquellos que bajaban de los trenes de refugiados. En el lugar actuaba como un inspector de policía, se acercaba, les hablaba amablemente para ganar su confianza, luego les ofrecía un cigarrillo, comida caliente y alojamiento.

Cuando aceptaban los llevaba a su casa en cortandoles la carótida, mordiéndoles la garganta o ahorcándolos con una soga. Los cuerpos eran desmembrados y cortados en trozos que esparcía por la ciudad, la ropa era vendida por su secuaz Hans y la carne vendida en el mercado negro como carne de cerdo.

La policía visitó el lugar debido a una denuncia de los padres de Friedel Rothe, quien había sido visto en compañía de Haarman, pero los agentes no encontraron evidencia a pesar de que la cabeza del joven, envuelta en periódico, se encontraba en la casa escondida detrás de la cocina. En otra oportunidad, uno de los clientes del «Carnicero de Hannover» se presentó ante las autoridades porque sospechaba que la carne que había comprado no era de

cerdo sino que tenía aspecto humano. Los policías desestimaron la denuncia, considerando lo afortunado que era el denunciante por haber conseguido un trozo de carne de tan alta calidad. Las desapariciones de jóvenes iban en aumento pero nada hacía sospechar del carnicero y su pareja, a pesar de que los vecinos veían entrar a muchos y no salía ninguno. Ni siquiera les despertaba curiosidad los ruidos de la sierra y los golpes provenían del lugar.

En el año 1924 comenzó a ser investigado por la policía ya que los rumores sobre la venta de carne humana eran cada vez más persistentes. Este hecho, asociado a las desapariciones misteriosas, desató una serie de dudas sobre Haarman.

El 17 de mayo, un niño que jugaba en el parque Herrenhausen descubrió un cráneo humano. Al registrarse el lugar descubrieron varías bolsas que contenían esqueletos mutilado Los restos anatómicos estaban triturados o ase rrados, y pertenecían a muchachos de entre 14 y 25 años de edad que, según los análisis habrían muerto entre 1918 y 1924.

Sumado a este descubrimiento, hubo otros en diferentes partes de la ciudad y en el río Leine que fue secado para facilitar el trabajo. De allí se extrajeron, en un sólo día, más de quinientos huesos humanos perteneciente a veintidós cuerpos distintos.

El 22 de junio el «Carnicero fue detenido su piso registrado. En el lugar los agentes p dieron observar manchas de sangre en las paredes resultó ser humana y no de res, quería justificar Haarman. Se encontraron, además, con abundante materiales de carnicería así como también ropas que más tarde fueron reconocidas por los familiares de las victimas.

Ante tales evidencias, Friedrich confiesa sus crímenes relatando todos los detalles con pasmosas complacencia. El juicio se inicia el 4 de diciembre de 1924 en el Tribunal de Hannover , prolongandose durante 14 dias, en donde declararon 130 testigos.

El abogado general Wilde le imputó 24 víctimas que habían podido ser identificadas y le preguntó si había más. El Carnicero contestó: «Cómo quiere que lo sepa? Usted dice veinticuatro... Pongamos veinticuatro. Puede que más, puede que menos».

Durante las audiencias, Haarman hizo declaraciones propias de un asesino: <Mis crímenes no eran para sacar beneficio con la venta de carne humana, sino que estaba motivado en un momento de frenesí erótico que me conducía a matar para satisfacer mis irrefrenables deseos...

El Carnicero temía ser considerado loco y que lo enviaran a una Institución para enfermos mentales y pidió ser condenado a muerte, a pesar de que su abogado trató de justificar su accionar como consecuencia de la infancia traumática que había vivido.

De todo modos, los psiquíatras citados alegaron que el acusado era lúcído y consciente de sus actos. Después de trece audiencias se conoció el veredicto: Hans Grans estaba condenado a una pena de muerte y Friedrich Haarman a veinticuatro penas de muerte. Una vez en prisión y a la espera de la ejecución, se mostró muy nervioso y solicitó el auxilio espiritual de un sacerdote.

Además escribió una carta asumiendo la responsabilidad de todas las muertes, en un intento por salvar a su cómplice que, gracias a esta actitud, logra que su caso sea revisado y en razón de sus veinte años, su pena fue conmutada por doce años de reclusión. El Carnicero de Hannover fue guillotinado el 15 de abril de 1926, su cerebro fue enviado a la Universidad de Goettin para su estudio. Su última voluntad fue pedir el siguiente epitafio para su tumba: Aquí yace El Exterminador». Este deseo no fue cumplido y la azarosa vida de Haarman inspiró la película Tenderness of the Wolves, de 1974.

Peter Kürten alias "El Vampiro de Düsseldorf"

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PETER KURTEN: Nació el 26 de mayo de 1883, en Kóln-Mülheim. Fue el quinto hijo de trece hermanos que vivían hacinados en un solo cuarto, razón que desencadenó una importante promiscuidad sexual e incluso incesto. Su padre tenía como ocupación el moldeado de arena y era adicto a la bebida, además de golpear frecuentemente a los miembros de su familia. Su madre, además, lo acosaba sexualmente. Cuando su padre es condenado a trabajos forzados en 1897 por intento de incesto, Peter comienza a criarse vagabundeando y con poca atención; amaba a los animales que se criaban en su granja pero un día comprendió que sentía más placer degollándolos.

Peter tuvo que educarse en la calle, comenzando así su vida criminal muy tempranamente. A los cinco años de edad además de la crueldad con los animales mató a un perro y a uno de sus compañeros de juegos que no sabía nadar lo tiró desde una barca en la que navegaban, intentando ahogarle. A los 8 años, después de una paliza que le dio su madre, huyó de la casa, viviendo del producto de sus robos. Regresó a casa y trabajó como aprendiz en una fábrica.

Su contacto con lo criminal fue a temprana edad, ya que cuando sólo contaba con cinco años intenta ahogar a un compañero que jugaba con él en una pequeña embarcación, asimismo le gustaba colaborar con el empleado municipal que atrapaba perros vagabundos, quien le enseñó a masturbarlos y torturarlos llegando en una oportunidad a matar él mismo a uno de los pobres animales. Practicó la zoofilia con cabras, ovejas y cerdos, descubriendo que obtenía mayor placer si los acuchillaba durante el acto sexual. Además, estaba fascinado con los incendios y se dedicaba a leer extasiado sobre Jack el Destripador y sus asesinatos. En 1894 se muda con su familia a la ciudad de Düsseldorf, don de trabaja como aprendiz de moldeador en una fábrica, a los 14 años asalta a una joven. que casi estrangula en los bosques de Grafenberger. Esa zona sería luego el escenario de sus crímenes. De allí en más deambulará por el río Rin con una prostituta.

Durante ese período es condenado por arios delitos pero finalmente vuelve a Düseldorf. Unas vez allí consigue alojamiento en la casa de la señora M, que tenía una hija de 16 años. Esta mujer era adicta al sadismo, lo que aumentó el innato gusto por el maltrato que poseía Peter. Esta relación no prospera y la mujer lo denuncia, motivo por el cual vuelve a la cárcel, por este y otros delitos como robo y deserción de sus obligaciones militares. Kürten pasa casi 20 años en prisión o realizando trabajos forzados.

Su primer homicidio tuvo lugar en 1913 cuando ingresa a la casa de Peter Klein con intenciones de robo. Al entrar al dormitorio, buscando joyas o dinero, encuentra a una niña de 8 años —Christine Klein— y sin poder controlarse la estrangula y luego le corta la garganta. El contacto con la sangre tibia le produjo satisfacción, y limpió el cuchillo con su pañuelo, que llevaba el monograma PK. Las sospechas, por supuesto, recayeron sobre el padre de la niña, que poseía las mismas iniciales.

Peter contrae matrimonio en 1923 se instala en una casa de la calle Mettmanner Strasse Nro 71. No tuvo hijos y era considerado por sus vecinos como una persona seria, honesta y amable, con la única particularidad de maquillarse para disimular sus edad. Desde su casamiento y hasta 1929, asaltó y casi estranguló a varias mujeres, pero estas no lo denunciaron por vergüenza.

Su sed de sangre no se detendría y el 9 de enero de 1929, en horas de la noche, atacó a Apollonia Kuhn hundiéndole unas tijeras que se rompieron por la presión impuesta por Peter. Los gritos desgarradores de la mujer alertaron a unos paseantes, que pudieron rescatarla pero Kürten lograría escapar. El 8 de febrero engaña a Rosa Ohlinger de 9 años a quien lleva a una zona oscura de las cercanías de la iglesia Vinzenz, la rede violentamente con las tijeras hasta mala. Horas más tarde regresa al lugar del crimen para verter petróleo sobre el cuerpo y lo incendia, logrando así nuevamente el orgasmo.

Otras de sus víctimas sería Rudolf Scheer, quien deambulaba alcoholizado y tiene un encuentro con Kürten. Tras un airado cruce de palabras, el asesino lo ataca con las tijeras y bebe la sangre que mana de las heridas. Un domingo de agosto de 1929 organiza una cita con la prostituta María Hahn. Durante el encuentro la estrangula, le clava las tijeras en la garganta, y absorbe la sangre de la víctima. El cuerpo de la joven es encontrado gracias a un carta que envía el propio Kürten a la policía con un poema y un plano indicando el lugar exacto. Siempre se alejaba del lugar de los hechos con una sonrisa o canturreando una canción ya que no era la penetración o el contacto físico erótico lo que lo satisfacía sino el asesinato y la sangre,

Vuelve a matar el 24 de agosto, cuando seduce a las jovencitas Luise Lenzem de 13 años y Gertrud Hamacher de 5, que son llevadas a un campo cercano donde las estrangula y las apuñala, seccionando la garganta de una de ellas. Posteriormente intenta asesinar a una criada, Gertrud Schulte, quien recibe varias heridas. En el mes de septiembre mata a Ida Reuter a golpes de martillo, después de haberla violado. La siguiente desafortunada fue Elizabeth Dorrier, que recibió golpes de martillo, y finalmente Gertrud Alberman de 5 años, a quien estrangula y acuchilla con las tijeras 35 veces.

Su mayor traspié lo comete cuando se encuentra en la calle con Maria Butlies. Ese 14 de mayo de 1930 la joven llegaba a Düsseldorf en busca de un albergue estudiantil. Temerosa, porque ya se conocían las andanzas del «vampiro», buscaba la dirección del lugar en sus bolsillos y un señor que observaba la escena se acerca para ayudarla, pero es interrumpido por Peter, quien se ofrece a acompañar a la muchacha. Así, la joven caía en sus garras. Kürten la lleva primero a su casa, donde nunca había llevado a ninguna víctima, le ofrece pan y leche, y luego, con la excusa de conducirla hasta el albergue, la lleva a un bosque cercano donde intenta estrangularla. Después de un forcejeo, ella logra librarse y él se da cuenta que logró alcanzar el goce y su víctima estaba viva y se retira del lugar murmurando: «Así es el amor».

Sólo podía excitarse sexualmente matando mujeres. El Prof. Berg describió a Kürten como "el rey de los pervertidos sexuales", necrófilo, sádico, incendiario y practicaba el bestialismo. Bebía la sangre de sus víctimas. Sentía gran admiración por Jack "El Destripador".

La joven finalmente llega a la dirección de la pensión, pero tarda varios días en denunciarlo. Peter consideró, frente a los acontecimientos que debía contarle toda la verdad a su esposa y así lo hace una mañana de mayo de 1930, con voz serena le dice que él era la Bestia que estaban buscando, le describe el placer que sentía al cometer sus horribles asesinatos, la utilización de tijeras o martillos que guardaba en el bolsillo, de su saco.

Por supuesto, su mujer no podía cree lo que escuchaba. Su esposo, un modesto empleado y amable vecino no podía ser un homicida. Finalmente él le propone un pacto debido a que la Informacion sobre el Vampiro o la Bestia de Düsseldorf tenía precio muy alto, le pide que lo entregue. De esta manera la recompensa serviría como indemnización por todos los sufrimientos vividos por su culpa. Ambos tenían un plan y la mañana del 24 de mayo de 1930 se presenta a la policía la señora

Kürten, que dijo saber a quién buscaban y que los guiaría hasta él. Los agentes estuvieron de acuerdo, y a las tres de la tarde fueron acompañados hasta la Iglesia de Saint Rochus. Allí se encontraba Peter, de 47 años que, mirando a los policías, dijo: «No tienen por qué temer», y se entregó.

El juicio se abrió el 13 abril de 1931, el imputado alegó locura y su abogado intentó convencer al jurado de que su cliente había estado dominado por una fuerza diabólica que lo obligaba a cometer los repugnantes asesinatos. Guando el juez le pregunta en una oportunidad si tenía conciencia de sus actos, Kürten le responde: «No tengo ninguna. Nunca he sentido un mal presentimiento en mi alma; nunca pensé que lo que hice estuviera mal, a pesar de que la sociedad humana me condene. Mi sangre y la sangre de mis víctimas caerán sobre la cabeza de mis torturadores. Debe haber un Ser supremo que dio en primer lugar la primera chispa vital a mi vida. Ese ser supremo considerará mis buenas acciones porque vengué la injusticia. Los castigos que he sufrido han destruido todos mis sentimientos como ser humano. Es por ello que no tuve piedad para mis víctimas)). Y agregó: «No tengo ningún remordimiento. Cuando recuerdo mis actos no me avergüenzo, recordar todos los detalles me hace disfrutar.

El 22 de abril fue declarado culpable de asesinato en nueve casos, y de intento de asesinato en siete. Fue sentenciado según el Código Penal alemán de esa época a morir nueve veces y a una condena de quince años. Su ejecución se produjo el 2 de julio de 1931, cuando fue guillotinado en la prisión de Klingelputz previa confesión con el capellán y la redacción de varias cartas a los familiares de sus víctimas.

Después de que me decapiten, podré oír por un momento el sonido de mi propia sangre al correr por mí cuello... Ese será el placer para terminar con todos los placeres.

La policía trató de averiguar quién era el hombre que aterrorizaba a la ciudad, sin conseguirlo, hasta que en cierta ocasión, viendo que iba a ser descubierto cualquier día, confesó sus crímenes a su mujer, que horrorizada le denunció a la policía. Así pudo ser capturado, y juzgado en un proceso que comenzó el 13 de abril de 1931, durante el cual intentó su abogado defensor probar que era un demente para salvarle de la pena capital. No le sirvió de nada y el 2 de julio de 1931 fué ejecutado en la guillotina a las seis de la mañana. Durante los días que estuvo en prisión recibió miles de cartas, muchas de ellas cartas de amor y en la mayoría de las cuales le pedían su autógrafo.


Charles Willis Manson alias "Satan"

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El 12 de noviembre de 1934 en Cincinatti, Ohio. Su madre Kathleen Maddox, tenía 16 años, era alcohólica y no lo quería. Kathleen era la hija menor de Nancy y Charles Maddox, que la criaron con amor y bajo la influencia del fanatismo religioso. Un día escapa de su casa y se casa con William Manson (existen dudas si fue su verdadero padre o si sólo le dio el apellido).

Charles nunca vivió en una familia con amor, su madre frecuentemente abandonaba la casa y lo dejaba al cuidado de una tía o de su abuela. Tanto era el desapego que sentía por su hijo que, cierta vez, lo cambió en un bar por una jarra de cerveza a una mesera. Algunos días después, su tío lo fue a rescatar.

Kathleen en cierta ocasión fue acusada y sentenciada a la cárcel por robo, y su hijo Charles enviado a la casa de sus tíos en Virginia. Allí la vida no sería fácil, ya que la disciplina de la familia tenía fundamentos religiosos y era muy estricta, totalmente opuesta a las costumbres de Charles y su madre.

A la edad de 9 años es detenido por robo y es enviado al reformatorio. Visitaría este tipo instituciones en varias oportunidades, ya que estuvo a los 12 años en la Escuela para Niños Gibault en Terre Haute, Indiana, de donde se fuga para volver con su madre, que lo rechaza nuevamente. Luego de vagabundear un tiempo, ingresa en la Ciudad de los Muchachos del padre Flanagan, y tarde es trasladado a la Escuela para Chicos de Indiana. En el año 1951 es detenido en Utah, junto su pareja homosexual, y son enviados a un reformatorio de Washington. En dicho lugar, al ser evaluado, manifiesta la necesidad de regenerarse y lograr que alguien se haga cargo, no puede conseguirlo, ya que es descubierto sodomizando a un compañero mientras lo amenazaba con una navaja en el cuello.

Después de este hecho fue trasladado al Reformatorio Federal de Petesburg y de allí al de Chilicothe en Ohio.

En1954, con l9 años de edad logra salir en libertad condicional, y al año siguiente se casa y tiene un hijo que lleva su mismo nombre. Pero su vida no se había encarrilado: tiene trabajos miserables y además roba automóviles, motivo por el cual es nuevamente encarcelado por un periodo de tres años, en este lapso su esposa obtiene el divorcio.

Al salir en libertad condicional una vez más se transforma en proxeneta y es detenido nuevamente en 1959, pero es dejado en libertad gracias a que una de sus «chicas» aduce que espera un hijo de él. Vuelve a sus andanzas y comete una estafa, droga a su nueva compañera embarazada para poder violar a su amiga, y es acusado de violar la libertad condicional y es condenado a diez años de prisión. En este tiempo de encierro se convierte en el protegido del asesino Alvin reepy» Karpis, y en la búsqueda de un cambio comenzó a interesarse por todo tipo de creencias filosoficas, pero ninguna parecía satisfacerlo.

Básicamente era un fanático enfermizo de música, y especialmente de los Beatles, por eso contaba, a quien quisiera escucharlo, que él podría ser mejor que el grupo inglés. En 1967, en e1 mes de marzo, finalmente está en libertad. Con su guitarra, su cabello largo y sus sandalias llega a San Francisco, y rápidamente seduce a los hippies tardíos que aún deambulaban por la ciudad y eran diez años menores que él. De este modo, lograrla lo que siempre habla deseado: obtener sin esfuerzo lo que quisiera, mujeres, sexo, droga, alojamiento y comida. En 1968 sus

seguidores, a quienes llamaba la familia, ocuparon un viejo autobús y emprendieron viaje. Todos los que lo acompañaban tenían características parecidas: eran jóvenes, mujeres en su mayoría, perdidos por el LSD y las anfetaminas, que habían abandonado sus hogares, almas descarriadas que él podía manipular fácilmente.

En cierta ocasión conoce a Gary Hinman, quien le presenta a Dennis Wilson del grupo The Beach Boys, Manson pretendía obtener apoyo para su música pero no lo consigue. A través de Hinman conoce también a Terry Melcher, el hijo de Dorís Day y dueño de un rancho en Cielo Drive, Beverly Hills. Manson se entusiasma, creyendo que Melcher produciría su disco, pero no logra concitar interés deseado y esta situación lo derrumba. Instalado en el Valle de la Muerte logra que un granjero, a cambio de sexo con una de sus seguidoras, le preste el rancho para dormir y organizar sus reuniones.

Cuando se reunía al atardecer, Manson daba largos discursos a su familia, en los cuales les hablaba de la llegada del Apocalipsis, representado por el hombre de raza negra que atacaría a los blancos en una batalla racial. Destruirían primero los barrios ricos como Beverly Hills o Bel Air , violarían a las mujeres, mutilarían los cuerpos y dejarían leyendas escritas con sangre. Claro que ellos se salvarían por haberse retirado a tiempo a un lugar cerca del Valle de la Muerte, a donde él los conduciría.

Allí habría un pozo que conectaría a una ciudad subterránea, esculpida en oro, y en ese lugar permanecerían hasta que la inferioridad propia del hombre negro no le permitiera seguir gobernando la Tierra, entonces ellos, que se habrían multiplicado en 144.000 personas, tomarían el poder y dominarían la Tierra nuevamente, siendo servidos por esclavos negros. Jesucristo volvería a gobernar secundado por cinco ángeles: John Lennon, Ringo Starr, Geoge Harrison, Paul McCartney y Charles W. Manson.

Cuando Manson se entera edición del disco blanco de los Beatles, no más que confirma teoría apocalíptica. Estas visiones eran escuchadas por sus seguidores mientras todos se drogaban, para mantener la hermandad, luego todo se transformaba en gran orgía. Charlie cambió el nombre de sus adeptos y comenzó a hablarles de Helter Skelter (tema de los Beatles).

De todas maneras, en sus momentos lucidez, intentaba encontrarse con Terry Melcher para conseguir su padrinazgo musical, y es que se entera que el productor había alquilad rancho del matrimonio formado por Sharon Tate (imagen) y Roman Polansky. Trata de contactarlo pero no obtiene respuesta. Sus predicciones para el 1969, referidas al ataque de los hombres de negra, no se cumplen, y entonces Manson explica que a los negros les falta iniciativa y no saben hacer nada que no les haya enseñado el hombre blanco. Enviados por Manson, dos integrantes la familia, Bobby Beausoleil y Susan Atkins, julio de 1969, atacan en su casa al profesor de música Hinman, a quien golpean ferozmente durante dos días, le arrancan una oreja, lo apuñalan y escriben con su sangre en la pared «CERDO POLÍTICO». Buscaban dinero que nunca hallaron.

En la primera semana de agosto, Manson envia a la casa de Melcher, en el barrio de Bel Air—de donde había sido expulsado— a Charles Tex Watson, Susan Sadie Atkins, Patricia Katie Krenwinkel y Linda Kasabian, mientras él y otros andaban en un automóvil. Saltaron la verja y cortaron el cable del teléfono, dispararon a quemarropa a Steve Parent, amigo del vigilante del ancho William Garretson.

Luego ingresaron al lugar por una ventana, y allí encontraron a Sharon Tate, que fue ultimada de cinco puñaladas en el pecho y en la espalda, su amiga Ábigail Folger, que recibió veintiocho puñaladas, y el novio de ésta, Voytek Frywski, amigo de Polansky, que murió dos disparos pero luego recibió cincuenta puñaladas y golpes en la cabeza.

También en el lugar estaba el peluquero Jay Stebring (imagen, junto a Tate) , que murió de un disparo y siete puñaladas en su cuerpo. Stebring fue colocado debajo de Sharon Tate —que estaba embarazada de ocho meses y fue colgada de una soga—. Con la sangre de Tate escribieron, en las puertas del dormitorio, la palabra «CERDO».

Los asesinos abandonaron la casa y se dirigieron al domicilio de Leno y Rosemary LaBianca. Manson maniató a la pareja y ordenó a sus seguidores que hicieran lo que era debido, ya que él se retiraba por temor a ser descubierto violando la libertad condicional. El matrimonio fue apuñalado, y con un tenedor escribieron en el pecho de Leno la palabra «GUERRA», mientras que con su sangre, en las paredes, anotaron varias veces «MUERTE A LOS CERDOS» y «ALZAOS». En la puerta de la heladera, escrito con errores de ortografía, estaba el singular «HEALTHER SKELTER”.

Al día siguiente, al descubrirse la masacre de la casa de Polansky, los sucesos fueron interpretados como un ritual satánico o una guerra de traficantes de drogas. En ambos casos estaba sospechado Polansky y su esposa Sharon. Paralelamente al descubrimiento de los asesinatos de Tate / La Bianca, Bobby Beausoleil y Susan Atkins eran detenidos como sospechosos del caso Hinman. No relacionaron los crímenes con los autores, simultáneamente, Roman Polansky, abatido con semejante tragedia y harto de las sospechas que recalan sobre él, ofrece una recompensa de 25.000 dólares quien proveyera información sobre los asesinos.

El padre de Sharon, Paul Tate, coronel del ejército, se transforma en hippie para ingresar al submundo de droga y así poder encontrar pistas sobre el asesinato d su hija, pero todo fue en vano. La policía de Los Ángeles confirmó que las balas que acabaron con la reunión de la casa de Tate y Polansky eran de un revólver que rara vez era utilizado: un Hi Estándar Longhom, de calibre 22, que fue encontrado por un niño de 10 años en un lago. Tanto la policía del Departamento como la de la Oficina del Sheriff de Los Ángeles aúnan fuerzas par encontrar a los culpables, ya que uno de los detenidos les había dado pistas para llegar al rancho donde se encontraba Charles Manson.

Por otra parte, Susan Atkins reconoce en la cárcel el crimen de la casa de Hinman, y ya en la penitencia de mujeres de Sybil Brand, en Los Ángeles, relata a u compañera de celda todas las correrías criminales de familia con lujo de detalles. Al principio, su relato no tenido en cuenta ya que Atkins narra que dichos sucesos eran sólo el principio, porque la idea final era matar a Liz Taylor, Richard Burton, Frank Sinatra y Tom Jones, mediante diferentes y horrorosos vejámenes.

De todos modos, su confidente Ronnie Howard logra poder dar testimonio de estas confesiones a los detectives que llevan el caso. Esto, sumado a otras pistas (huellas en el lugar del crimen, la cartera de la señora LaBianca encontrada en un barrio negro y la confesión espeluznante de Susan Atkins frente al jurado) lograron implicar Manson y a su clan.

Vincent T. Bugliosi, el fiscal del caso, debía convencer al jurado de que, si bien Manson no había sido el autor material de los hechos, sí había instigado a miembros del clan para que matasen a esa gente inocente. Debía demostrar la conexión entre «el jefe» y «la familia». Lo logra a través de la obsesión de Charles con la música y su deseo de que se editen discos, por las veces que fue rechazado por gente del mundo artístico y cómo eso fue minando personalidad, a tal punto de llegar a desear que murieran, todo eso condimentado con sus delirios del fin del mundo a manos de la raza negra. Sus abogaos defensores fueron Irving Kanarek y Ronald Hughes (quien al abandonar la defensa es asesinado por la familia), a pesar de que él quiso asumir su propia defensa llegando en una oportunidad a editar un disco, «Look at your game girl» (incluido en un álbum de los Guns ‘n’ Roses) para costearse el juicio.

Sobre todas las cosas el clan debía mantenerse unido y Manson se conectaba con sus adeptos que estaban afuera, logrando que algunos se es dijeran o asumieran la responsabilidad de los crímenes, exculpando a Manson.

El juicio tuvo, por momentos, características de circo y otras veces de película de terror.Manson aparecía con una cruz marcada en su frente y amenazaban de muerte al juez. Los que estaban afuera, se sentaban frente al tribunal ora con las cabezas rapadas, ora con esvásticas tatuadas a fuego.

Finalmente, el jurado se reúne para deliberar y llegan al veredicto de la culpabilidad de todos los cargos, por lo que los inculpados son sentenciados a morir en la cámara de gas. Pero sus sentencias fueron conmutadas por cadena perpetua ya que la Corte Suprema de California abolió la pena de muerte. Actualmente, el mesiánico Charles Manson y sus demenciales acólitos de la familia cumplen su condena en la cárcel de San Quintín.

La Familia

Charles «Tex» Watson: Cumple una condena de por vida por los asesinatos de Sharon Tate y del matrimonio LaBianca. En el transcurso de su encierro, Watson se convirtió al cristianismo, escribió numerosos libros, se casó y tuvo cuatro hijos, además de entrenarse como Ministro religioso. Su esposa, Kristin, y sus hijos, viven cerca de la prisión, y en la casa familiar funciona el sitio web de su iglesia, llamada Abounding Love Ministries, Inc.

Susan «Sadie» Atkins:También cumple una condena de por vida en Frontera, California. Como Watson, Atkins se casó en prisión, pero en dos oportunidades, y su última audiencia para acogerse al beneficio de la libertad bajo palabra se realizó en 2000, sin obtener resultados por la oposición de la hermana de Sharon Tate.

Patricia «Katie» Krenwinkel:También cumple su condena de por vida en la misma prisión que Susan Atkins. No se presentó en su audiencia de libertad bajo palabra en 1997 y su vida es bastante reservada.

Linda Kasabian:Obtuvo inmunidad al declarar y aportar pruebas en contra de Manson y otros miembros de La Familia. Antes de que terminara el juicio, Kasabian abandonó California y su paradero actual es desconocido, aunque se la busca por la comisión de otros delitos.

Sandra Goodue condenada por sus intentos de comunicación con Manson, cuando éste ya estaba en prisión. Su condena de 10 años fue cumplida en Terminal Island, California y, tras ser liberada, se mudó cerca de Corcoran, donde permanece detenido Manson.

Steve «Clem» Groganue condenado y encarcelado por su complicidad en el asesinato de Donald Shea, cuyo cuerpo no fue encontrado en ese momento. En 1979 Grogan acordó con las autoridades su libertad bajo palabra a cambio de ubicar la locación del cuerpo del delito. Finalmente, en 1986 salió en libertad.

Bruce Davis:Cumple una sentencia de por vida en San Luis Obispo, California, por los asesinatos de Gary Hinman y Donald Shea. Tuvo 20 audiencias para obtener su libertad, pero en cada oportunidad le fue negada.

Leslie Van Houten:Actualmente cumple su condena en Front California, y la libertad bajo palabra le fue negada catorce oportunidades. Van Houten está acusada de haber apuñalado a Rosemary LaBianca en 15 oportunidades, aunque ella sostiene que la mujer ya es muerta cuando la apuñaló. Su juventud, su vulnerabilidad a las palabras de Manson y su conducta como prisionera modelo, ha llevado a varios medios periodísticos a ponerse de su parte, pese a lo cual las autoridades nunca le dieron el beneficio de la libertad bajo palabra.

Bobby Beausoleil ue condenado en 1969 por el asesinato de Ga Hinman, y permanece en prisión pese a haber presentado numerosas apelaciones. Se casó en 1982, durante los más de 30 años que permaneció en prisión, se ha dedicado a la música electrónica y a la producción de videos. Como resultado de su trabajo creó una productora de audio y video en la prisión y se desempeña como director de Los Hermanos, proyecto independiente que ha realizado nueve videos relacionados con los niños. Asimismo, Beausoleil desarrollado videos orientados a mejorar las habilidades cognitivas de los prisioneros.

Jack El Destripador

historia

En el otoño de 1888 se sembró el terror en las calles del East End de Londres. Durante 10 semanas este barrio fue el escenario de una serie de crímenes, lo que años más tarde fue denominado el "otoño del terror", nombre con el que bautizó un autor de la época a estos días sangrientos, que conmovieron hasta a la reina Victoria, quien encomendó al Ministro del Interior en un documento, que era prioridad apresar al asesino de prostitutas.

Es así como los crímenes perpetrados por el siniestro personaje Jack The Ripper (nombre con el cual firmó las cartas que enviaba a Scotland Yard) se pierden en las transitadas calles de una marginal zona de Londres y llenan de espanto y conmoción a una sociedad victoriana que nunca supo, en definitiva, quien fue en realidad «El Destripador».

Su primer crimen oficial, por así decirlo, el que reconocen todas las crónicas, tuvo lugar el 31 de agosto, aunque en su día se sospechó que por lo menos dos asesinatos anteriores menos publicitados habrían sido también obra suya.

Mucho se ha dicho sobre este famoso asesino, se han intentado reconstruir perfiles considerando a Jack un desequilibrado mental y obseso sexual, con fuertes motivaciones sádicas.

En realidad, el asesino de Whitech construye de sí mismo una historia prosaica puesto que nunca habrá certezas sobre sus genes, por qué empieza a matar y tal vez lo mas interesante: por qué deja de hacerlo.

Jack el destripador es el paradigma asesino serial, un fantasma que se pierde en noche y la bruma londinense, un hombre q nunca fue visto, que no pudo ser detenido y que su repentina desaparición no implica en absorto que haya muerto.

Por este motivo este caso en particular en los anales de la historia de Scotland Yard es un enigma, un misterio que terminó convirtiéndo casi en una leyenda.

Al destripador han llegado a atribuírsele 14 asesinatos algunos anteriores a 1888 y otro posteriores al mismo año. Es sólo en 5 crímenes donde no existen dudas que fueron cometidos por el mismo homicida.

Muchos criminólogos y especialistas en asesinos seriales no están de acuerdo acerca de la verdadera lista de crímenes, generalmente se habla de 5 a 6 muertes. De las seis victimas que se consideran de autoría, existen dudas acerca de la primera, una prostituta de 35 años, Martha Tumer, que aparereció con la garganta cortada en una escalera del edificio George Yard de Whitechapel, el 6 e agosto de 1888.

Esta mujer, que fue ferozmente atacada, o mostraba las mutilaciones características de s asesinatos siguientes. Las desafortunadas que clasifican como victimas perteneciente a Jack Destripador fueron: Mary Ann Nicholls, Annie Chapman, Elizabeth Stríde, Catheríne Eddowes y finalmente Mary Kelly.

El lunes 6 de agosto, varias semanas antes del primer crimen oficial del Destripador, Marta Tabram, una prostituta de 39 años, había sido hallada muerta con 39 puñaladas; y algunos meses antes, Emma Smith, una prostituta 45 años, había sido agredida salvajemente en la cabeza y le habían introducido un objeto en la vagina. Seguramente estos dos crímenes no tenían nada que ver con nuestro asesino, más que nada porque la firma del Destripador era más ritualista que los simples golpes y puñaladas, pero aún así, el terror ya se había apoderado de las almas de los habitantes del distrito londinense.

El asesinato final de la lista de cinco fue el mas terrorífico. En dicha ocasión, por única vez, Destripador» estuvo solo con su víctima en cuarto, teniendo todo el tiempo para desarrollar su macabra tarea. Del informe ofrecido por la policía se des-ende que la prostituta fue mutilada en forma errante:

"La garganta había sido cortada de tajo con cuchillo, casi separando la cabeza del cuerpo, el abdomen fue parcialmente rasgado y ambos s separados a cuchillazos del cuerpo; el brazo derecho como la cabeza, colgaba del cuerpo solo por la piel. La nariz había sido desprendida, la frente despellejada, y los muslos descarnados hasta los pies."

"El abdomen había sido cortado de arriba hacia abajo, con un cuchillo y el hígado y las entrañas, arrancados. Las entrañas y otras partes del cuerpo habían desaparecido pero el hígado y los intestinos... según se dice estaban colocados entre los pies de la pobre víctima. El asesino había puesto encima de una mesa la carne de los muslos y de las piernas, junto con los pechos y la nariz, y una de las manos de la víctima había sido hincada en el estómago".

Mientras Jack asolaba los barrios de prostitutas sin dejar rastros, el pasatiempo favorito de los londinenses era descubrir quién se encontraba detrás del criminal, hasta que en el mes de septiembre de 1888 el asesino se da a conocer enviando una carta a la Agencia Central de Noticias de Londres, la cual llevaba la firma de Jack The Ripper.

La esquela decía: «Anduve oyendo que la policía ya sabe quién soy. Me he reído al verlos decir que están en la dirección correcta [...] Amo mi trabajo y ya quiero empezar de nuevo. Pronto volverá a escuchar de mis divertidos juegos /. . .. Suyo sinceramente, Jack, el destripador».

Ese mismo mes, el destinatario de otra carta es Charles Lusk, jefe del comité que patrullaba el barrio de los crímenes, esta decía:

«Lusk puede buscar en todo el infierno pero no me encontrará aunque estoy frente a su nariz todo el tiempo. Su viejo amigo Jacky».

Eso no fue todo: también le envió un paquete y una nota: «Desde el infierno. Mister Lusk, le envío la mitad de un riñón que tomé de una mujer. La otra la freí y la comí. Estaba muy bien.Agárreme si puede".

Durante octubre envía un postal manchada con sangre, que es publicada por el periódico Star, decía: «Van a escuchar del trabajo de Jacky mañana, un evento doble esta vez. Jack".

Finalmente, Jack salió de escena tan anonimamente como había entrado. Sobre la verdadera identidad de este homicida se barajaron finitas hipótesis.

Según una teoría, Jack The Ripper practicaba la magia negra y como parte de un ritual debía asesinar a siete mujeres de forma tal q sus siete cuerpos formaran una «Cruz del Cal no de siete puntas», con la punta superior ha el oeste.

Aparentemente, después de matar a la tercera o cuarta, el asesino adquirió el poder hacerse invisible. Este hecho puede probarse y que en uno de los casos la policía escuchó los alaridos de una de las víctimas, pero al llegar había rastros del asesino a pesar que la calle tenía solo una vía de escape. Esta teoría no pudo sostenerse ya que las mujeres únicamente fueron cinco. Pudo ser un médico quien cometió los crimenes, enfurecido con las prostitutas que habrían contagiado a su hijo con una enfermedad venérea que luego le causó la muerte.

El domingo 30 de septiembre, se descubría otro cadáver en la calle Berner sobre la una de la mañana. Tras pedir ayuda a la policía, vieron que se trataba de una mujer, cuyas faldas habían sido levantadas por encima de sus rodillas. Un forense llegó a la escena del crimen con su ayudante un cuarto de hora más tarde. Entre los dos detallaron sus conclusiones de la exploración:

"La difunta yace sobre su lado izquierdo, su cara mira hacia la pared derecha. Sus piernas han sido separadas, y algunos miembros están todavía calientes. La mano derecha está abierta sobre el pecho y cubierta de sangre, y la izquierda está parcialmente cerrada sobre el suelo. El aspecto de la cara era bastante apacible, la boca ligeramente abierta. En el cuello hay una larga incisión que comienza sobre el lado izquierdo, 2 ½ pulgadas por debajo del ángulo de la mandíbula casi en línea recta, seccionando la tráquea completamente en dos, y terminándose sobre el lado contrario... "

El asesino no se había ensañado tanto esta vez como en las anteriores. Posiblemente había sido interrumpido mientras la degollaba y hubiese huido antes de completar su ritual.

La joven prostituta fue identificada como Elizabeth Stride, de origen sueco, que había venido a Inglaterra para ganarse la vida tras el fallecimiento de su marido y sus dos hijos en un accidente marítimo.

Esta vez, varios testigos declararon haberla visto momentos antes de su muerte acompañada por un hombre de unos treinta años con pelo y bigote negros, vestido con un abrigo negro y un sombrero alto, que portaba un bulto, como un maletín.

Mientras la policía se enfrentaba al hallazgo de este nuevo cadáver, a pocas calles allí un guarda nocturno descubría el cuerpo de otra víctima degollada. Su abdomen había sido abierto y los intestinos se encontraban en el suelo, además tenía varias heridas por todo el cuerpo. Los miembros estaban todavía calientes, la data de la muerte no debía ser de más de media hora desde el descubrimiento del cadáver.

No había otros indicios más que un escrito con tiza blanca sobre una pared que decía: "No hay porque culpar a los judíos", supuestamente obra del asesino. Antes de que la inscripción pudiese ser fotografiada, el Comisario de la Policía londinense Charles Warren ordenó que fuese borrada, según él porque se trataba de una falsa pista del criminal tratando de culpabilizar a la comunidad judía, y si algún londinense lo leía, podía provocar una revuelta contra ellos.

La víctima era Kate Eddowes, quien como las demás, tenía por oficio el de la prostitución y como afición, la bebida. Sus padres habían muerto cuando ella era joven y a los 16 años se fue a vivir con un hombre, con quién tendría tres hijos. Los malos tratos por parte de éste obligaron a que se fuera de casa, y su adicción al alcohol la obligó a alquilar su cuerpo en las calles.

Como en las muertes de Polly Nichols y Annie Chapman, la garganta de Kate había sido degollada de izquierda a derecha, le habían seccionado el vientre y extraído algunos órganos, entre ellos uno de los riñones.

Después de esto, las cosas parecieron volver a la normalidad en Whitechapel. No hubo ningún otro asesinato durante un mes y las prostitutas regresaron a las calles más tranquilas. Desgraciadamente, la paz duró poco, pues el 9 de noviembre, otra mujer apareció salvajemente asesinada.

Se trataba de Mary Kelly, una atractiva joven de 21 años que se dedicaba a la prostitución para poder mantenerse a ella misma y a su pareja, que se encontraba sin trabajo.

Esa mañana, el locatario subió a la habitación de Mary para cobrar el alquiler mensual, pero nadie contestó a su llamada. Decidió abrir la puerta él mismo, horrorizándose por lo que descubrió...

Sin duda era el crimen más violento de Jack el Destripador. El cadáver estaba tumbado sobre la cama con múltiples heridas de arma blanca, completamente mutilado y con la arteria carótida seccionada. La ferocidad de este asesinato asombró a los cirujanos veteranos de policía. El médico forense necesitó varias páginas para redactar el informe de las lesiones y órganos extraídos.

Este asesinato creó el pánico absoluto en el barrio, haciendo estallar episodios esporádicos de violencia en la muchedumbre. La actividad policial era frenética, cada rincón fue registrado, cada sospechoso detenido e interrogado a fondo, pero no por eso la policía dejaba de ser duramente criticada. Nunca más se volvió a saber del asesino. No hubo más cartas ni más crímenes, parecía que Jack el Destripador hubiese abandonado la escena del crimen para siempre, y finalmente el caso fue cerrado en 1892, el mismo año en que el Inspector encargado del caso se retiró.

Lo cierto es que nadie puede saber si ésta es la verdadera historia o si es otro de los relatos que inspira este terrible personaje. Lo único que hoy en día tenemos claro es que no se trataba de un delincuente cualquiera. Sus hechos demuestran que era una persona con gran inteligencia y tal vez una educación superior a la población de Withechapel, incluso puede que fuese alguien de clase alta. Tal vez tuviese un trastorno de la sexualidad o un trastorno mental que le provocase esa compulsividad y obsesión a la hora de cometer los crímenes. Su afán de reconocimiento y el hecho que resaltase con las cartas enviadas a la prensa su inteligencia, demuestra que también era una persona insegura y llena de complejos. Pero mientras Scotland Yard mantenga sus archivos en el más absoluto secreto, otros autores seguirán suscitando sospechosos que mantengan la leyenda del Destripador viva.

Fuente

http://www.portalplanetasedna.com.ar/asesinos0.htm

15 comentarios - Asesinos seriales

@Router20 +4
TE FALTO ESTE EL MAS IMPORTANTE...



Asesinos seriales
@trifamox
ese no mata en serie, mata en paralelo!!!

si baja un montón de una, que reverendo HDP
@Router20
#2 - ATChaos | 21.05.2008 16:47:35 dijo:



No es serial, es genocida, por eso no va

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ja si verdad
@Bunch
Muy buen informe. Interesante.

En cuanto al último, Mister danger.... ese si que es un flor de HDP con todas las letras.... Alguno de los anteriores debería haberlo agarrado
@fedefe102
asesinos





este HDP tamb te falto



bigotudo salame ojala no se ubiera matado, asi ubiera sentido que se siente que te maten !!
@claudiaratt +2
Router20 dijo:TE FALTO ESTE EL MAS IMPORTANTE...

crimen


tal cual tal cual tal cual tal cual
@Flagg -2
Router20 dijo:TE FALTO ESTE EL MAS IMPORTANTE...

historia

Al hoyo con este puto!
arunachala dijo:te falto este tambien
Asesinos seriales

otro asesino de mierda. por suerte murio en su ley
@brunomaster +3
arunachala dijo:te falto este tambien
criminales

heeeee que paso con el pibe, ojito que el flaco tenia una causa
@petermurdock
y este? el niño argentino angel de la muere Asesinos seriales