Hola escribi esta historia y queria compartirla, es sobre futbol, me gusto como quedo espero que a ustedes tambien, se que quizas las imagenes no concuerden pero ustedes opinen.


El sueño de Diego




Mi hermano menor se llama Diego, mis padres que les agradaba ese nombre gracias al talentoso y reconocido Diego Armando Maradona, decidieron llamarlo de esa manera, mi pequeño hermano al igual que nosotros amo al futbol desde muy temprana edad, es muy evidente que por su sangre corre el futbol, cuando el cumplió los 5 años mi viejo lo llevo a un club de barrio, llamado Primavera, todos éramos muy felices al verlo jugar, lo hacía muy bien y era muy ligero en sus movimientos, era increíble verlo.



Cuando le tocaba jugar los sábados todos incluyendo los padres de los demás chicos lo aplaudían y alentaban, era evidente que para su edad era un prodigio, destacaba tanto que en más de una oportunidad los profesores de Primavera nos propusieron que si deseábamos lo podían colocar dos categorías más arriba sin problemas, mis viejos estaban muy feliz con el e ilusionados…



Obviamente al ser tan chico yo que soy un poco más discreto y serio convencí a mis padres que diego es solo un niño y debía seguir jugando en su categoría como tal, con el pasar del tiempo la historia no cambio, sino que llego gente de varios barrios a verlo jugar en los partidos en los cuales sus hijos no estaban, venían a ver su juego, su magia, yo era muy feliz al ver como mi hermano crecía, al igual que mis padres. Un día un directivo de Vélez nos ofreció la posibilidad de llevarlo y hacerlo jugar allí, diciendo que Diego era un chico con gran futuro en el futbol.



Mi padre ya quería llevarlo, pero yo me le opuse, se que era una oportunidad grande para su crecimiento y esas cosas pero no deja de ser un niño, mis padres estaban un poco molesto conmigo pero lo entendieron, diego no sabía lo que provocaba, el solo disfrutaba de jugar al futbol como un niño normal, con el paso de los años diego logro cosas que no podíamos imaginar, era invitado a jugar en muchos clubes, todos los buscaban era algo increíble, mi hermano era un prodigio del futbol, más de uno dijo que era igual al gran Diego, por su velocidad, su desequilibrio y pegada, mi hermano consiguió muchas medallas y copas con Primavera, hasta que finalmente al cumplir los 12 años le llego la hora de cambiar de camiseta.
El club al que fue es Argentinos junior, casualidad o no fue así. Mis padres al igual que yo recibimos una propuesta de un técnico de inferiores del club, aceptamos llevarlo allí ya que poder llevarlo se nos hacía más sencillo ya que el club estaba a minutos de casa, fue así como se iniciaba su sueño, él lo dijo, ¨ mi sueño y gran anhelo es jugar al futbol, no lo dejare hasta que sea viejito como papa¨, jamás olvido esas palabras cuando los profesores de Vélez vinieron por él hace ya muchos años.



Su magia seguía intacta y no solo eso, se lo veía mas concentrado y actuaba con más precisión, fue un acierto llevarlo a Argentinos, allí le enseñaron mucho a saber medirse y no correr por todos lados jugando más en equipo, y ni hablar de su pegada, había mejorado notablemente, con solo decirles que llego a convertir desde un tiro de esquina más de 5 veces, ni yo me podía creer lo que hacía, con el pasar de los años llego lo que sería el mayor logro que consiguió y el mejor momento que pudo vivir, fue llamado a ser parte de la sub 15 nacional, mi hermano era mi ídolo, el era nuestra mayor alegría, estaba cumpliendo su sueño y a la vez el de papa y, no les voy a mentir también el mío y el de miles de soñadores argentinos.



Obviamente aceptamos la propuesta, el mundial sub 15 se disputaría en México, a este punto pensamos que ya no era una casualidad, su historia era muy similar a la de Diego Armando, mi papa me dio unos ahorros que el tenia, yo también coloque los míos y partimos a tierras Aztecas, nos despedimos de papa y mama con gran emoción, yo sería algo así como su representante je, llegamos a Ezeiza y nos dijeron que ellos se harían cargo de los gastos, mi hermano viajo con el grupo de chicos sub 15 mientras que yo iba mas atrás con padres y madres de otros jugadores, y al verlos hubiese querido que papa y mama también estuviesen pero nuestra economía no era la mejor.



Llego el día del debut, mi hermano tenía en su espalda el numero 10, no por casualidad ni por el destino, el lo logro solo, haciendo lo que más le gusta y ama, iniciaba la fase de grupos en el cual estaban además de Argentina ,Uruguay , Egipto y Japón, para mí era un gran sueño hecho realidad, si fuera mi hermano estaría completamente nervioso y incluso asustado pero él no era yo, estaba muy calmado como siempre pero si ansioso por jugar, una vez en la cancha los dos equipos tanto Argentina como Uruguay se sacaron fotos y saludaron como debía ser.



El encuentro finalizo 3 a 3, mi hermano destaco mucho en el partido marcando dos goles uno de tiro libre y el otro de una jugada magnifica de contraataque, en el que recorrió más de 60 metros. El partido fue trabado según mí ver y el de la mayoría por los nervios de la mayoría de los chicos que entre varios errores hizo que el marcador sea tan amplio.



En el segundo encuentro contra Egipto fue victoria para nosotros por 3 a 1, mi hermano también fue el goleador de nuestra selección al marcar también dos goles, uno de ellos hermoso en el cual salió haciendo paredes desde mitad de cancha y al llegar al área grande la coloco en un ángulo, en este partido note algo que me molesto mucho, si bien mi hermano estaba bien recibió muchas faltas y golpes por parte de los otros chicos, en fin la clasificación ya estaba casi en el bolsillo.



Llego el último partido de la fase de grupos enfrente estaba Japón, el cual se jugaba todo por clasificar, debía ganar y esperar que Uruguay empatara con Egipto que ya estaba eliminada por perder sus dos encuentros, fue una batalla, así como lo describo, el resultado fue 4 a 2 a nuestro favor, mi hermano hizo solo un gol, pero hizo la asistencia en los otros 3 goles.



Ya en octavos jugamos con Francia y ganamos con lo justo 2 a 1, los 2 goles los convirtió mi hermano, a esta altura era el goleador del certamen llevándole 3 goles al segundo goleador de México con el cual nos cruzamos en cuartos.



Fue un partido casi de profesionales si se me permite, hubieron jugadas magnificas y destacadas, mis ojos se llenaron de futbol con esos chicos, empatamos 2 a 2 y fuimos a penales, allí ganamos 5 a 4, por suerte nuestro arquero tapo un penal, mi hermano hizo un solo gol y fue en los penales.



Llego el día de la semifinal, nos cruzamos nuevamente con Uruguay ganamos 3 a 2, aunque no recuerdo mucho del partido, ya que mi hermano recibió un corte a la altura de la rodilla que le tuvieron que sacar del partido cuando este ya terminaba, tuvieren que cerrarle una herida de 8 puntos…



Llegamos a la soñada final y enfrente estaba Brasil.



Brasil llego invicto a estas instancias y con la valla invicta, eran los candidatos a ganar la copa, y de hecho casi lo logran, este partido fue muy distinto a los anteriores, mi hermano estaba desconocido, no sabía si era por los puntos los cuales fueron cubiertos por vendas para que no se abrieran, o por nervios, en fin pudimos ganar gracias a él, no porque hizo el gol, sino que ya en tiempo recuperado, robo una pelota al trabar con un brasilero en nuestra área y corrió o mejor dicho voló por el lateral izquierdo de la cancha arrastrando y esquivando brasileros, llego al fondo del área brasilera desbordo muy bien y su centro fue tan perfecto que Pajarito, no se su nombre, marco el gol de palomita.





La alegría fue inmensa, mi hermano lloraba al igual que yo, los chicos fueron a recibir la copa y las medallas en un improvisado escenario, todo era alegría y felicidad, pero yo no veía a mi hermano…



Recibí una llamada del médico del equipo y me dijeron que a mi hermano se le habían abierto los puntos posiblemente al trabar aquella pelota, y al desbordar en aquel centro decisivo se rompió los ligamentos cruzados, su herida sangraba mucho, y al ver la rodilla no dudaron y bajo mi autorización decidieron operarlo de la rodilla y cerrar su herida en la misma operación. Tiempo después de esta mal fortuna que le toco pasar volvimos a casa con una réplica de la copa y medallas, mi hermano a ver a papa y mama se quebró de la emoción y entre lágrimas dijo:



¨mama, papa, hermano, gracias por permitirme ser feliz, estos es de ustedes¨

Nosotros lloramos y reímos juntos a el por la felicidad, solo esperamos que se recupere de esta lesión que según los médicos demandarían unos 5 o 6 meses.
Bueno me despido de todos con estas últimas palabra, es increíble lo que hizo Diego por nosotros, al cumplir su sueño desparramo magia por el mundo y nos hizo feliz, era como si su logro fuese el nuestro, y de hecho lo es, no olvidare sus lagrimas porque eran mis lagrimas, yo se que el siempre será el mejor a pesar de lo que los demás me digan, mi hermano Diego el mejor del mundo.




Si les gusto recomienden, estoy escribiendo la segunda parte, nos vemos