En algunas ocasiones el automóvil no solo sirve para transportarse, sino también para compartir un momento íntimo con la pareja.

Se trata de un análisis comparativo que tiene como objetivo encontrar el mejor auto utilitario del mercado para mantener relaciones sexuales.

Entre las características que se valoran en estos pequeños vehículos están su tamaño, la iluminación interior, la existencia de elementos interiores que dificulten la movilidad o incluso la altura del techo, para los más acrobáticos.

Los modelos que han resultado ganadores son:


1º - SUZUKI SWIFT

Los cinco mejores autos para tener sexo.

El Suzuki es el mejor por espacio detrás con el metro en la mano, pero delante penaliza en anchura total. Sin embargo, cuando triunfa el amor tiene otras muchas ventajas, como la generosa anchura de sus asientos delanteros que además permiten una reclinación muy buena, hasta 147 grados. La consola central es baja y estrecha, lo que permite cambiar de asiento con facilidad, y dispone de una buena altura libre al techo.

Sin embargo es en las plazas traseras donde hay más margen para dejar volar la imaginación. Además de ser el mejor utilitario para viajar hasta tres ocupantes detrás con comodidad, dispone de cifras entre las mejores en todos los sentidos y en la práctica el Swift “se moja” con un sofá que aprovecha completamente la anchura disponible, sin formas demasiado marcadas que puedan estorbar, suficiente sitio para las piernas y buen espacio en altura. ¡Satisfacción garantizada!

2º - KIA PICANTO

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Nunca te lo habrías planteado, ¿hacerlo tú en un Picanto? Por favor, ¡qué dificultad!, ¡qué poco glamour!, que uno tiene su nivel… Craso error, detrás del pequeño y reservado Picanto se esconde un coche con una gran delantera y una trasera de vicio, accesible a todos tus deseos. Se esconde todo un Picantón…. Sólo quienes logren dejar atrás sus complejos, descubrirán con que rapidez y eficacia se pliegan sus asientos, lo hacen hasta el final, facilitando un acceso perfecto a las plazas traseras e increíble para un coche de cinco plazas y cinco puertas. La sencillez de su equipamiento evita que nos encontremos con más obstáculos que los de siempre. La palanca del cambio y el freno de mano, no nos van a asustar ahora, ¿no? Y en la banqueta trasera, totalmente plana, se puede dar rienda suelta a la imaginación. Además, el último lifting le sentó tan bien…

3º - RENAULT TWINGO

los

La primera generación del Twingo era una alcoba sobre ruedas. Los asientos delanteros cuadraban perfectamente con la butaca de los traseros al reclinarse creando una auténtica cama, el espacio era increíble y las posibilidades para desplegar las dotes amatorias a bordo eran casi ilimitadas.

El Twingo ya no es tan divertido, pero no obstante sigue ofreciendo un espacio interior que permite disfrutar de tórridas noches de amor con multitud de posibilidades. Destaca por altura libre al techo, que viene muy bien, y detrás es además muy ancho. Los asientos delanteros son los más amplios y con los laterales menos marcados.

Así pues no importa donde os lo montéis porque seguro que encontráis la postura, aunque si habéis conocido los placeres de la primera generación podéis sentir una ligera tristeza post-cuitum

4º - VOLKSWAGEN POLO

autos

Los asientos de las versiones deportivas, especialmente la GTI, son demasiado envolventes y nos invitan a quedarnos ‘quietecitos’ en nuestro sitio, ignorando las señales que nos llegan desde el asiento de al lado y cuando decidimos pasar a la acción, tenemos que emplear un tiempo precioso en darle vueltas a la rueda que permite reclinar el asiento. Mientras lo hacemos, el reposabrazos central hace todavía más ridícula nuestra posición de besuqueo lascivo y semi acrobático.

Todo un reto para la libido de los amantes quienes, sin embargo, encontrarán premio a su alarde de pasión si logran seguir adelante porque el Polo se reserva muy buenos detalles, poco frecuentes en coches de este tamaño, como iluminación tanto delante como detrás –para no perderte ningún

5º - FIAT 500C

Sexo

Pero lo cierto es que tiene hasta su gracia, y aunque a priori pueda parecer que aquí no hay nada que hacer ni lugar para el pecado, los asientos del 500 sí se dejan. Se reclinan como el que más –aunque no sean muy cómodos- y gracias a que la palanca de cambios está muy adelantada y la consola central es baja y estrecha queda espacio para hacerse muchos arrumacos, mirar la luna y si se tercia rozar el cielo con las yemas de los dedos… Sólo por eso, por su techo de lona completamente retráctil, merece un voto especial y subjetivo que mejore su posición en la comparativa.

Detrás no hay nada que hacer, ni lo intentes porque no vale la pena. Es un coche de 3,5 metros, el más pequeño de los pequeños, y bastante bien que se porta como para encima pedirle varios escenarios para nuestro cine de verano.