Entrenamientos de las tropas de misiones especiales de Rusia




El 24 de octubre en Rusia se celebra el Día de las Tropas Especiales (Spetsnaz). Estos militares destacan por sus excelentes condiciones físicas que hacen honor al refrán “mente sana en cuerpo sano”.






Para ingresar en las tropas especiales de Rusia no es suficiente el deseo. Hace falta buena salud física y fortaleza mental.




Los agentes de Spetsnaz se levantan a las 6.50 de la mañana. Su día comienza con tareas de limpieza, pues hay que hacer la cama, barrer y fregar el suelo. Después comienzan entrenamientos, los militares corren de 2 a 4 kilómetros y hacen diversos ejercicios en barras y flexiones.




Posteriormente, los militares se duchan y desayunan. Es poco probable que alguien deje el plato lleno. “La comida es abundante pero hace falta mayor variedad de postres”, reconocen los agentes de Spetsnaz.




Después del desayuno los militares comienzan a estudiar, actividad que combinan con ejercicios de fuerza. Así, los oficiales estudian Estatutos de Fuerzas Armadas de otros países. A las 15.00 llega la hora del almuerzo. Después, se reanudan las clases y los entrenamientos.




Los propios agentes de Spetsnaz describen sus objetivos como: Capturar, investigar y liquidar. Pero esa escuela no es apta para todos.




Para ingresar en esas unidades de élite hay que someterse a un gran número de pruebas.




En primer lugar, desde luego, hay que tener buena condición física. Además, si el candidato posee una cualificación deportiva, sus posibilidades de ingreso en las fuerzas especiales se duplican.




No importa la modalidad de deporte. Lo que cuenta es la resistencia y perseverancia. Por ejemplo, la nota “sobresaliente” la merecen sólo los aspirantes que superan distancias de al menos 2,8 kilómetros en menos de 12 minutos.




Después siguen pruebas para evaluar la condición muscular de los candidatos, incluidos diversos tipos de flexiones.




No obstante, la buena condición física no es una fórmula de éxito para ser agente de Spetsnaz. También hace falta contar con buena salud mental, tener ganas de formar parte del grupo y mostrar habilidades intelectuales, así como capacidad de trabajo en equipo.




La boina roja constituye uno de los símbolos de las fuerzas especiales rusas. Es el sueño de todos agentes de Spetsnaz porque para tenerla no es suficiente formar parte del grupo, hay que someterse a una serie de pruebas para merecerla.




Para llevar la boina roja, hay que pasar con éxito una serie de duras pruebas.




Una de las pruebas para obtener la boina roja es la superación en condiciones extremas de un tramo de 10 kilómetros repleto de numerosos obstáculos.




La nota total no debe ser inferior a 4 puntos.