Un hombre y su ardilla, poco a poco se han hecho inseparables y ahora van juntos a todos sitios, la ardilla está encantada y el dueño es feliz junto a su pequeño amigo. En todos los lugares de su vida cotidiana tiene una cama para echarse un rato y luego en el hogar comparte su vida junto a otros animales. Un ejemplo de lo sociable que pueden ser estos animalitos , unas cuantas fotos de su día a día.