Los cúmulos cósmicos surgen cuando las galaxias se acercan atraidas por sus fuerzas de gravitación y muchas de ellas pueden llevar mil millones de años dando vueltas una alrededor de otra, creando raras y bellas figuras.

La colisión de galaxias es uno los acontecimientos más sorprendentes del universo.

A partir de que las primeras galaxias surgieron cientos de millones de años después del Big Bang sus colisiones han influido en la formación del cosmos.

“Las pequeñas galaxias se funden y forman galaxias más grandes, y ellas a su vez se unen con otras aumentando cada vez su volumen”, dice el astrónomo de la Universidad George Mason, Kirk Borne. Debido a las enormes distancias que las separan es poco probable que las estrellas que las integran choquen entre sí.

Pero las fuerzas de gravitación pueden desviarlas de sus órbitas y cambiar su forma. Las galaxias unidas que se ubican el universo lejano permiten a los científicos a conocer más sobre los periodos tempranos de la historia cósmica.

Al entender cómo las grandes 'devoran' a las pequeñas, los científicos pueden obtener más información sobre el origen de la propia Vía Láctea.

La Vía Láctea se formó como resultado de la confluencia de varias protogalaxias y ahora se dirige hacia la vecina galaxia Andrómeda, con la que se fundirá dentro de 4 mil millones de años, según los astrónomos.

Según esta idea, la Tierra y nuestro Sistema Solar no se verán afectados por la colisión.