Seres y criaturas de la mitología sudamericana (Parte 2)

Buenas noches, continúo exhibiendo criaturas y seres de las leyendas y mitos de nuestra región continental. Si les gustó este post-y dado que si pongo el link no me aparece en inicio- les recomiendo que vayan a mis posts y busquen la primera parte, de seres y criaturas de la mitología sudamericana. Salu2. Aún me quedan más posts por hacer, con más seres y criaturas que exhibir.


Seres y criaturas de la mitología sudamericana (Parte 2)
Patasola: del folclore colombiano; llamada así porque posee una única pata, parecida al tronco de un árbol y que termina en una pezuña o garra. Es un espíritu protector de la selva y seductora devoradora de hombres. Se le aparece bajo la forma de una hermosa mujer desnuda, a los tipos adentrados en la selva, y los atrae para luego comérselos y chuparles la sangre. La última cosa que ven los desafortunados hombres que sucumben ante sus encantos, es su verdadera cara, de ojos brillantes y amarillos, boca grande y enormes colmillos, abalanzándose hacia ellos. Cuenta la leyenda que una vez fue una apetitosa mujer infiel, que engañó a su marido con su patrón. El hombre furioso, mató a su patrón y a ella le cortó una pierna de un machetazo. La mujer se internó en la selva, saltando en una pata, hasta que murió desangrada... sin embargo su alma en pena y su lujuria continuaron sus andanzas.
La imagen que puse que representa a la patasola, fue realizada grandiosamente por la gente de fabulas.info, precisamente de la entrada: http://fabulas.info/la-patasola.html



Mitologia
Sací: perteneciente al folclore brasilero. Espíritu bromista de una sola pierna. Su gorra mágica le permite desaparecer y aparecer donde se le antoje, en medio de un pequeño remolino. Le gusta hacer travesuras y complicarle las cosas a la gente (se decía que cuando las cosas se rompían o extraviaban en una casa, era por culpa del sací) sin embargo aquel que logre atraparlo y arrebatarle la gorra, el sací le concederá deseos. Cruzar un lago o río significaría la pérdida de sus poderes, por eso se podía huir de él cruzando el agua. También dejando una cuerda llena de nudos obligaría al espíritu a detenerse para desatarlos uno por uno. También se lo podía sobornar con tabaco. Hay dos formas de capturarlo: arrojando un rosario dentro del remolino que provoca su danza, o robarle su fuente de poder que es su gorra, sin ella será tu esclavo, y según como lo trates, será tu mejor amigo o peor enemigo cuando se libere.


criaturas
Tunda: por los bosques del sur de Colombia y norte de Ecuador, merodea esta espeluznante criatura. Monstruosa mujer que gusta esclavizar personas. Con forma de bella mujer atrae a los hombres y con forma de un familiar (ejemplo: la madre) atrae a los niños. A los hombres los convierte en sus amantes esclavos, y a los niños les da de comer una especie de langostinos que los dejan idiotas, como en un estado de trance.


seres
Tío Pachamama: o "tío de la mina". Aunque se venera a una variante del Diablo, el culto del Tío no es satánico. Adorado por los mineros de la región andina de Bolivia. Supuestamente, este personaje los ayudaría a encontrar las riquezas de las minas, a cambio de ofrendas de velas, incienso, flores, frutas y comida.


Sudamericana
Boitatá: La leyenda es principalmente conocida en Rio Grande do Sul. Donde se dice que la serpiente de fuego aparece volando como un haz de luz, por el cielo selvático, y a todo aquel desgraciado que cruzara, podía quedar ciego, loco o incluso morir. Por eso se recomendaba que si divisabas al boitatá, te quedaras quieto, cerraras los ojos y esperaras un rato.


Seres y criaturas de la mitología sudamericana (Parte 2)
Famoso personaje del folclore brasileño. El boto (nombre con que se conocen a los delfines rosados amazónicos) era una criatura mágica, que en las noches de luna llena, adoptaba la forma de un tipo elegante, vestido de blanco impecable y con sombrero (para tapar su orificio nasal de cetáceo, que no podía ocultar). Con esta forma de dandy elegante, aparecía por los bailes o fiestas locales, para seducir a ingenuas muchachas y llevarlas hasta el río, donde hacían el amor o las llevaba hasta las profundidades. La mujer aparecía embarazada y así se explicaban los embarazos extra matrimoniales. Por esa razón, cuando un muchacho desconocido aparece con sombrero, en una fiesta del pueblo, el vigilante se lo hace sacar, para comprobar que no es un lujurioso boto.


Mitologia
Corpo-seco: Demonio brasilero. En vida fue un tipo malo que le pegaba a la madre, por eso cuando murió no lo quiso ni el Diablo. Hasta la tierra enojada lo escupió cuando se lo sepultó. Por eso, una noche se levantó de la tumba, podrido por completo y condenado a vagar por la tierra. Comenzó a sentir apetito por la sangre humana, y acostumbraba a esperar a sus víctimas arriba de un árbol, para saltarles encima y chuparles la sangre. Su cuerpo se desintegraría para siempre, si no consume sangre humana cada cierto tiempo.


criaturas
Mae do ouro: espíritu femenino brasilero. Su forma original es la de una bola de fuego, pero puede adoptar la apariencia de una delicada mujer rubia. Si alguien la ve merodeando por determinado lugar, debe dar por hecho, que por ahí hay oro. Cuenta una leyenda que ayudó a un tipo a encontrar una mina de oro, y su única condición fue que no revelara el escondite.


seres
Pisadeira: especie de demonio parecido a una bruja. De hábitos nocturnos, se mueven por los techos de las casas. Su presencia es advertida por una horrible carcajada, aunque tratan de pasar desapercibidas, hasta que la gente duerme y es ahí cuando entran en acción. Entra por la ventana y se ponen encima de la víctima, inmovilizándola, aunque estén concientes. Seguro a alguno le pasó de despertarse en las noches y no poder moverse, eso tiene una explicación científica, a mi personalmente no me pasó pero si a mi hermano.


Sudamericana
Almamula: o "mulánima". Bestia del folclore del norte argentino. Originalmente fue una muchacha ninfómana; tuvo relaciones carnales hasta con su padre y su hermano, y ni el cura del pueblo se salvó. Encima ella gozaba y jamás se arrepintió, por eso Dios la castigó, convirtiéndola en la "almamula". Una mula rabiosa, de color plomizo y que arrastra unas pesadas cadenas, simbolizando el peso y la esclavitud de sus pecados. Deambula furibunda por la noche serrana y se acerca a los pueblos en los días de tormenta. Sus gritos de dolor producidos por las cadenas hielan la sangre de quien los oye, además su carácter es muy agresivo para quienes se le acercan. Se dice que el espíritu de la mujer hallará la paz y dejará de vagar convertida en una terrible fiera, cuando un valiente logre soltarla de sus cadenas. También se dice que los que han cometido los mismos pecados sexuales que ella, por el camino donde la criatura recorrió, se convertirán en almamulas durante las noches.


Seres y criaturas de la mitología sudamericana (Parte 2)
El Familiar: del folclore del noreste argentino. Demonios invocados (familiares) principalmente por estancieros. Los demonios le darían prosperidad económica y poder, a cambio del sacrificio anual de un peón. Podían ser enormes perros negros, híbridos con humanos o incluso jinetes vestidos de negro. Su presencia es delatada por un intenso olor a azufre y el ruido de cadenas arrastrándose. Personaje típico de los ingenios (haciendas) azucareros, tucumanos y salteños, donde hasta hace poco la peonada temía que sus patrones podrían estar negociando con algún "Familiar". Cuando ocurría un accidente en la fábrica y moría alguien, se creía que el Familiar se había cobrado esa vida. Mientras más trabajadores murieran más saciado estaría el Familiar y con más riquezas serían premiado los patrones. La vida del demonio estaba ligada a la de su invocador, por eso el conjuro para invocarlo se pasaba de generación en generación, para mantener siempre próspera la fábrica. El Familiar vive escondido en un sótano o una habitación de la estancia del dueño. Cuando un peón hace enfadar al patrón, éste lo manda a "buscar una herramienta" a dicha habitación, para que el hambriento demonio lo devore. Debe morir por lo menos un patrón al año, sino se cumple esta parte, el mismo invocador puede ser devorado por la criatura. No hay forma de matarlo, lo único que lo aleja es la cruz cristiana.
Estos personajes fueron aprovechados para asustar a los trabajadores y mantenerlos dóciles. Incluso hace un par de décadas, durante la Dictadura, los capataces se vestían de negro o soltaban perros negros malos, para asustar a los peones.



Mitologia
Luz mala: "farol de Mandinga" o "fuego fatuo". Aunque este fenómeno actualmente está explicado por la ciencia, en la antiguedad era temido por los gauchos y paisanos, que veían estas luces por los campos de Argentina y Uruguay. Una fantasmal luz que flota a escasos centímetros del suelo era considerada indudablemente como un alma en pena. Se creía que el difunto no había sido correctamente enterrado y ahora su alma vagaba por campaña. Entonces el aterrado observador debía recitar una oración y morder la vaina de su facón, atacarla si se animaba. En el noreste argentino, donde se las llamaba "farol de Mandinga (nombre del Diablo)", se decía que por los cerros que moraban habían enterrados tesoros, pero sus codiciosos dueños no querían abandonarlos, por eso después de muertos, sus almas continuaron vigilando sus pertenencias. Se decía que brillaban más los 24 de agosto, fecha en la que Mandinga se libera de los ángeles que lo retienen y utiliza estas luces como "faroles" para atraer a los codiciosos viajeros. El escritor Hipólito Marcial contaba que la luz blanca era la buena y la señal de tesoros, mientras que la roja era la emitida por el Diablo. Los colombianos le llamaban "candileja" y contaban que era el alma en pena de una mujer que asesinó a su marido para convertirse en amante de su hijastro. La candileja era una bola de fuego que atacaba a los viajeros, y lo curioso de este personaje es que a diferencia de otros seres oscuros, ella se sentía atraída por los rezos.
El mito siempre estará presente en el folclore popular, aunque la ciencia lo haya desmantelado, explicando que el efecto luminoso se produce por el reflejo de la luna en los huesos descompuestos del ganado.



criaturas
Nahuelito: así como los escoceses tienen a Nessie (el monstruo del lago Ness), los argentinos tienen a Nahuelito (el monstruo del lago Nahuel Huapi de la Patagonia). Al igual que su primo escocés, Nahuelito es estudiado por los criptozoologos, y aunque nunca se ha comprobado su existencia, podría tratarse de una especie de plesiosaurio que sobrevivió millones de años hasta nuestros tiempos. Fue avistado por primera vez en 1910, por un tal Garret, que luego consultando con los nativos se entera de la leyenda de este monstruo marino. En 1922, el diario Toronte Globe hace pública la noticia y se realizó una controversial búsqueda seguida incluso por la prensa internacional. Entre los expertos que acudieron al lago en aquella fecha, habían cazadores armados y otros con dinamita. Parte de la sociedad saltó a protestar por la presencia de esos cazadores. En 1960 se dice que la Armada Argentina persiguió un objeto desconocido que se desplazaba por las profundidades del lago, y jamás supieron qué era. Al igual que pasa con Nessie, se han tomado fotos borrosas y han habido avistamientos, pero nunca ninguna prueba convincente que probara realmente su existencia.


seres
Su nombre significa "Dueño del bosque". Es el espíritu protector de los árboles, del folclore chaqueño, principalmente de Santiago del Estero. Aquel que lo respeta es beneficiado, el espíritu le regala una bolsa con miel. Hace perder a los hacheros, imitando el sonido de sus hachas, estos se adentran en el monte guiados por los hachazos y pierden su camino.
Se alimenta de frutos y pequeños animales. Es difícil verlo, ya que es rapidísimo e incluso pasa a través del más denso follaje y encima se camufla.



Sudamericana
Madremonte: como su nombre lo indica, sería la "madre" protectora del monte y la diversidad de especies que en él habitan. Pertenece al folclore colombiano. Al ser guardiana y señora del monte, o de la selva, sus enemigos principales eran los cazadores. Se acerca coquetamente a ellos, los hipnotiza y conduce hacia el interior, donde los devora rápidamente.


Seres y criaturas de la mitología sudamericana (Parte 2)
Mohán: criaturas humanoides que viven en grutas y cuevas, siempre cercanas a algún río, playa o laguna. Su aspecto feo y desalineado y sus terroríficas risotadas, infunden pánico en las pobres personas que deben trabajar con aquellas aguas, como pescadores y lavanderas. Les gustaba fumar tabaco y secuestras mujeres lindas.[/b ]


Mitologia
El Silbón: La leyenda surge a mediados del siglo XIX, en los Llanos (Venezuela-Colombia). El llanero silbón era un muchacho malvado. Mató destripando a su padre porque éste no le trajo las tripas de venado que él le pidió. Entonces su abuelo, ciego de ira, lo ató a un poste, le partió la espalda a latigazos, mojó las heridas con gin y antes de liberarlo para que lo mataran dos perros rabiosos, lo maldijo para siempre, condenándolo a ser un alma en pena errante, llevando en su espalda los huesos de su padre. Ese es el origen del silbón, cuyos silbidos recuerdan a las notas musicales, pero en un tono lúgubre y desesperante. Cuando se lo siente silbar cerca es porque él está lejos, pero cuando se lo escucha lejos se debe salir corriendo porque él anda muy cerca. Su silbido presagia desgracias como la muerte. Lo único que teme y lo ahuyenta, son los ladridos de los perros. Otra señal de que anda cerca es el ruido de huesos chocando, los de su padre que porta en una bolsa.


criaturas
Muki: duendes andinos mineros, viven dentro de las minas. Secuestraban niños no bautizados y los convetían en uno de ellos. Los accidentes, herramientas perdidas y cosas raras que pasaban en las minas eran atribuidos a estos seres traviesos. Asustaban a la gente, pero aquel que venciera el miedo y los enfrentara, notaría que con unos fuertes cintazos les quita todas las pavadas. A pesar de su naturaleza traviesa, los muquis pueden ayudar a los mineros que les caen bien e incluso hacerse amigos. Son muy expresivos y se enfadan con aquellos que no creen en su existencia. Actualmente, varios mineros continúan creyendo en ellos. Si un minero atrapa a un muki, puede pactar con él... el duende le dará riqueza a cambio de alcohol, hojas de coca o una buena mujer para pasar el rato. Ellos son muy estrictos en cuanto a los tratos y si el minero incumple, pasará a complicarle el trabajo por siempre, e incluso puede que lo mate. Se lo puede atar con crines de caballo (es lo único que no rompe) y así esclavizarlo, obligándolo a trabajar en la mina y enriquecer al captor para retirarse de ella para siempre. Si el duende se retoba, el minero amenaza con sacarlo de las profundidades y llevarlo ante la luz solar, cosa que lo mataría al instante.


seres
Alicanto: enorme y bella águila dorada, oriunda del desierto de Atacama. Su resplandeciente brillo dorado alumbra la noche y al volar despide un hermoso velo del mismo color. Era buscada por los mineros, ya que el alicanto indicaba donde estaban las minas de oro, al alimentarse de este mineral. También come plata. Sus huevos también eran de oro o plata. Sin embargo, los intrépidos que piensen robar su "alimento" o a sus "hijos", deberán tener en cuenta la furia de la recelosa ave. Para despistar a sus perseguidores, puede oscurecer su cuerpo y perderse en las sombras u ocultarse en cualquier grieta o recoveco. Como arma secreta, puede emitir un poderoso destello que enceguece y confunde a los codiciosos perseguidores y como última instancia, si su avaricia los consume, puede guiarlos hacia un acantilado y hacer que caigan desde lo muy alto.


Sudamericana
Calchona: originalmente fue una bruja que vivía en un campo de la zona central de Chile, junto a su marido y sus dos hijos. Practicaba la brujería en secreto, teniendo escondidos varios frascos con ungüentos que convertían a las personas en diferentes animales. Todas las noches hechizaba a su familia para que no se despertaran hasta el amanecer, y se aplicaba sus cremas para convertirse en una enorme oveja y salir a merodear. Luego antes del amanecer, recobraba su forma humana con otras cremas. Pero una noche se olvidó del hechizo del sueño y sus hijos se despertaron, sorprendiéndola en plena transformación. Asombrados, quisieron imitar a su madre y se pasaron las cremas mágicas por el cuerpo, convirtiéndose en zorritos. Luego el que se despertó fue el padre, quien dedujo que su familia había sido atacada por una bruja y aplicó los ungüentos para volver a los pichones de zorro a su forma humana. Sus hijos le contaron a su padre lo que había sucedido y el tipo aterrado, tiró todo los frascos a un río y se largó con sus niños de la casa. Todo eso transcurrió mientras Calchona se encontraba paseando en la noche convertida en oveja. Cuando regresó notó que su familia se había ido, buscó preocupada los frascos y vio que estaban vacíos, sin embargo pudo rescatar un poco de crema d la orilla, quedando convertida en un animal mitológico con cabeza y manos humanas, y cuerpo ovino. La Calchona era una bruja buena, luego se arrepintió de su brujería que tantas amarguras le habían ocasionado aquella noche. Se dice que cuando los campesinos oyen balar a una solitaria y triste oveja por las noches, le dejan un plato con comida, compadeciéndose de la criatura.


Seres y criaturas de la mitología sudamericana (Parte 2)
La Viuda: fue una mujer o bruja chilena que amaba a su marido, pero un fatídico día murió y quedó sola. Desde ese momento se enloqueció. Con el corazón destrozado y loca, sintió rabia y odio hacia todo hombre. Antes de morir, hizo un pacto con el Diablo, para continuar con su venganza, y éste la transformó en un demonio. Sus víctimas eran los hombres solitarios que cruzaban el campo de noche. Los jinetes eran recelosos y tenían miedo de que en cualquier momento, en medio de la calma noche, les saliera de repente "la Viuda". Cuando el espectro está lo suficientemente cerca, enloquece al caballo y se monta en la parte trasera, guiándolo hacia un barranco donde hace que se suicide el animal, con el inmovilizado jinete arriba.
Sin embargo, su odio a veces mengua y añora la compañía masculina. Entonces se dirige al pueblo más cercano, y se para en frente a la ventana de un tipo. Éste cuando mira para afuera se perturba al ver a la horrible cadavérica mujer, mirándolo fijo. En esos momentos, sea por hipnosis o quien sabe que, ella sale corriendo velozmente de vuelta hacia el campo, y siempre algún tipo la persigue. Ya lejos, ella lo atrapa y lo deja en un estado como de ebriedad. Al despertar, el hombre se siente cansado, como con resaca, todo arañado y con la ropa rota... definitivamente tuvo una "noche loca" con la Viuda, pero por lo menos se salvo de no ser asesinado como los otros hombres que cometerían el error de deambular de noche por campaña, cuando la Viuda ya sació su lujuriosa sed y retomó su trabajo de venganza



Mitologia
La Rubia de Kennedy: cada país tiene su propia historia sobre la autoestopista fantasma, acá en Uruguay, la situamos en la "curva de la muerte", que queda por Buceo. Pero la rubia de Kennedy es la autoestopista fantasma chilena, precisamente de la capital. La leyenda comenzó en 1979, en la Avenida Kennedy. Varios conductores afirmaron haber levantado en esa zona a una bella rubia vestida de blanco. Cuando iban llevándola, la muchacha les pedía delicadamente que bajaran la velocidad, y cuando los conductores se volteaban para verla, se había desvanecido. Una investigación periodística reconoció a dicha alma en pena como Marta Infante, cuya muerte se produjo en 1978, por un accidente automovilístico. Un rumor contaba que ataviada con un abrigo blanco, la linda rubia, hacía autostop a los conductores, precisamente por la intercepción de las calles Vespucio y de Aldarete. Acostumbraba a pedir aventón a los autos donde iban un matrimonio, se subía con ellos y les pedía que la dejaran en el supermercado más cercano. Le pedía amablemente a los choferes que baje la velocidad y luego se desvanecían en el aire. Al parecer la mujer murió cuando volvía de una cita en un bar con su novio, precisamente el accidente fue en la intersección entre las calles que ella paraba a los autos... Vespucio y Aldarete. Incluso varios hicieron denuncias por este extraño hecho.

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