Antes de ascender al Roraima debe pedirse permiso a la madre naturaleza. Con una sencilla oración será suficiente para que el aventurero demuestre su respeto. El tepuy responderá, y generoso, mostrará sus secretos a las gentes de buen corazón.




El monte Roraima se encuentra en la sierra de Pacaraima, Parque Nacional de Canaima, Venezuela.



También es conocido como tepuy Roraima o cerro Roraima, siendo el más alto de la cadena de tepuyes, mesetas de la sierra de Pacaraima que se encuentran entre Venezuela, Brasil y Guyana
La montaña incluye el punto triple de la frontera entre Venezuela, Brasil y Guyana.
Los reportes de expediciones de la época victoriana a esta montaña inspiraron a sir Arthur Conan Doyle para escribir en 1912 su clásica novela de aventuras El mundo perdido



 Su nombre tiene varias interpretaciones, aunque las más comunes son “El gran Verde azulado”, “Roca rodante” o “Madre fértil de todas las aguas”.
El Roraima es también llamado "La Madre de Todas las Aguas", por ser el origen de varios ríos importantes –entre ellos el Esequibo- que vierten sus aguas hacia el río Arabopó, afluente del Kukenan, y que a su vez alimenta el río Orinoco.



Este monte fue por primera vez descrito por el explorador británico Sir Walter Raleigh en el año 1596. Se trata de una gran meseta que unos 1000m sobre el nivel de la sabana(en total unos 2.810 metros de altura).
Se formó en el Precámbrico y debido a ello su geología ha sido profundamente estudiada, ya que se encuentra dentro de las formaciones más antiguas de La Tierra.
Sus primeros exploradores llegaron a su cumbre tras un duro ascenso por las paredes verticales,



Sir Everard im Thurn llegó a su cima en 1884(la cima es una meseta de 31km²) . La experiencia de Thurn y los siguientes inspiraron la obra de Sir Arthur Conan Doyle, El Mundo Perdido. Thurn utilizó la ruta de ascenso más común hoy en día conocida como “La Rampa”, una pseudo-escalera natural apoyada en la vegetación, que llega a la cumbre.



El ascenso suele complicarse por las condiciones climatológicas de niebla casi perpetua que impide tener buena visibilidad del recorrido.
En la cima llueve casi todos los días, llevándose la magnitud de los nutrientes para las plantas.

(Caída del Angel)







En la cima del Roraima no se debe gritar, pues esto agita las nubes y el aguacero no tardará. Esto se toma muy en serio, y cuando algún turista alza la voz, por alguna razón, será fácil escuchar a alguno de los porteadores del campamento decir: “¡no grite!”.








También es el hogar de un sin número de especies endémicas de flora y fauna, que nos regresa a la era de los dinosaurios.





Un mundo mágico y lleno misterio a cada paso que damos. Centímetro a centímetro Roraima te dejará sorprendido con su belleza, transportándote fuera de este mundo.
Como por ejemplo la “oreophrynella”, es una rana muy antigua que no ha evolucionado en este ambiente. Tiene la peculiaridad que no salta, sino camina, es de color negra ya que, la melanina le ayuda a resistir la intensa radiación ultravioleta que se recibe a esta altura.





Existen las llamadas plantas carnívoras como la “heliamphora nutans” (“jarra de los pantanos”, en latín) la cual atrapa a pequeños insectos.



Y la “drosera roraimae” una pequeña planta carnívora endémica cuyo intenso color rojo atrae a los insectos, atrapándolos en un líquido pegajoso al final de cada “tentáculo”.




Además de ello  el Roraima posee 30 especies de orquídeas endémicas, propias de este lugar


Otro espectáculo de esta cima son los “jacuzzis”, piscinas naturales de agua totalmente cristalina









Fauna



Armadillo gigante



Perro de agua gigante



Oso hormiguero gigante



Puma



Jaguar



Pereza de dos dedos



Mono capuchino del Orinoco, entre otras especies de monos



Marsupial endémico



Águila harpía



Guacamayo



Cotorra morada



Sapito minero



Iguana



Caribeña Colibrí



Diversas especies de Tucan



.Serpiente Cuaima-Piña


Tambien cantidad de roedores y marsupiales, algunos endémicos


Flora


Géneros endémicos:

















.Abundantes especies insectívoras :











“En Roraima la cosa es diferente” , todo el lugar es como un templo, muy silencioso. Muchas personas vuelven allí pues dicen que sienten una bella energía”. También sostienen que existen “Puertas de Energía” en un sector de las paredes del Roraima. Y como no podía ser de otra forma, también se hallan “accesos” al mundo subterráneo a través de las cascadas.





Leyendas en torno al lugar


En la pared del tepuy, de cara a la rampa de ascenso, existe un portal de energía que permitiría a ciertos mortales, de corazón noble, tener contacto con avanzados seres de otros mundos. Se tiene noticia de turistas que lograron atravesar el portal gracias a poseer buenas intenciones.



Los duendes son otras de las apariciones que pueden ser vistas en los alrededores de Roraima. Asegura el experimentado guía Francisco Orta que, no hace mucho, de noche, estando en su vehículo estacionado cerca de una comunidad indígena aledaña al tepuy, vio un niño de rostro siniestro y ojos en blanco que se asomaba por la ventanilla. Orta, asustado, abrió la puerta del vehículo y vi al supuesto niño alejarse corriendo, mientras sus huellas se marcaban de forma contraria. Es decir, mientras la criatura de pies volteados marchaba “para allá”, sus pies se imprimían en el barro “para acá”. Aquel “era un duende”, asegura Francisco.



El avistamiento de objetos extraños en las cercanías de Roraima es algo tan normal que no es propiamente una curiosidad. Cuando el velo de la neblina no oculta la bóveda celeste, es fácil ver un manto eterno de estrellas que se esparce por todo el infinito. Ante ese escenario es muy fácil ver estrellas fugaces y satélites que siguen, obedientes, una trayectoria horizontal. Sin embargo, hay eventos que no son fáciles de explicar, como por ejemplo, la súbita aparición de una luz en el espacio, que luego desaparece para reaparecer más abajo, y luego moverse de forma errática. Otros reportan incluso la aparición de dos “grandes lunas” que se enfrentan en el horizonte nocturno y, hay incluso quienes se jactan de haber visto luces con la clásica forma de platillos voladores




De cómo nació el Roraima


Tal vez la leyenda de origen pemón más difundida sobre Roraima es la que asegura que el tepuy es producto del tronco caído del “Árbol de todos los frutos”.



Esta es la historia de Ma'nápe y sus hermanos, quienes mucho tiempo atrás gozaban de abundantes y ricos condumios, gracias a la generosidad del Wazacá, o Árbol de todos los frutos. Así fue hasta que a Ma'nápe se le ocurrió cortarlo. Akuli, por su parte, intentó persuadirlo, asegurándole que si consumaba sus intenciones se quedarían sin comer, y además, se originaría una terrible inundación.

Ma'nápe no hizo caso y partió bosque adentro, donde encontró el fuerte y alto tronco del árbol, el cual intentó herir con su hacha. La corteza no sufrió el menor rasguño, por lo que invocó a árboles de tronco blando, intentando que el Wazacá cediera. Ciertamente esto funcionó, y su corteza empezó a doblegarse. Akuli, quien había seguido a su hermano para evitar el desastre se asustó mucho, e intentó utilizar miel de abejas para rellenar las hendiduras y detener la inundación. Sin embargo su hermano iba muy rápido, y con cada golpe de hacha nombraba a árboles más y más blandos, hasta llegar a la papaya. “¡Palulu-yeg!”, dijo, y el Wazacá quedó unido con tan solo una delgada capa de corteza.

Entonces todos los hermanos llegaron, y el intrépido Anzikilán gritó: “¡Waina-yeg!”, invocando a un árbol cuya corteza es dura como la roca. Ma'nápe no se dio por vencido e insistió con sus conjuros. Como la corteza del Wazacá había quedado muy débil, su tronco terminó por caer, irremediablemente, al igual que su exuberante copa, sus grandes ramas y sus abundantes frutos. El Wazacá se llevó consigo ramas, bejucos, piedras y a los árboles Elu-yeg y Yaluwazáluima-yeg, de los que se originaron las montañas de nombre epónimo. Del tronco del Árbol de todos los frutos nació Roraima, gigante eterno, majestad de la sabana. La copa del Wazacá y sus frutos cayeron del lado norte, lo que explica la existencia de tantos platanales en esa zona, aún cuando nadie los sembró.
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Eso fue todo, saludos!