Historia del telefono

LA HISTORIA DEL TELEFONO




Hablando a través de un hilo

Se cuenta que unos pocos años después de la introducción del telégrafo los operadores se entretenían, cuando no había mucho que hacer, marcando el compás de las canciones populares del día con sus manipuladores telegráficos. Muchos operadores llegaron a ser tan hábiles en este pasatiempo, que se reconocía fácilmente la canción por los golpes del receptor en el otro extremo de la línea. En 1854, Carlos Bourseul , en Francia, sugirió la idea de un diafragma conectado a uno de los dos contactos de una línea telegráfica, de modo que las vibraciones del diafragma al abrir y cerrar el circuito pudiesen producir corrientes intermitentes en la línea de la misma frecuencia que las ondas sonoras que actuaban sobre el diafragma. Explicó además que un diafragma semejante, colocado cerca de un electroimán en el otro extremo de la línea, debía vibrar por la atracción magnética y reproducir el sonido primitivo. Ninguna aplicación práctica se derivó de esta idea; pero en 1861, Felipe Reis, en Alemania, construyó un aparato que realizaba prácticamente el mismo propósito. Reis denominó a su instrumento " teléfono " y consiguió transmitir sonidos musicales con gran éxito; pero la transmisión del lenguaje resultó en general imperfecta. Ya veremos en los desarrollos posteriores de la idea, que una pequeña alteración en el teléfono de Reis lo hubiera hecho funcionar perfectamente. En 1885 se erigió un monumento a la memoria del inventor en su ciudad natal, Gelnhausen.

En 1874, Alexandro Graham Bell, profesor en la Universidad de Boston, se interesó en el estudio de los aparatos telegráficos "múltiplex", asunto popular en aquel tiempo, a causa del rápido desarrollo de la industria telegráfica. Concibió la idea de transmitir varios despachos por un solo hilo, mediante un cierto número de pares de resortes de acero. Daremos una breve explicación del telégrafo armónico de Bell, porque éste representó un eslabón importante en el desarrollo del teléfono. Cuando se baja el manipulador en A, el resorte de la estación emisora es atraído por el electroimán; pero al moverse rompe el circuito, así que el resorte vibrará continuamente con su frecuencia natural mientras el manipulador esté bajo. Como se producirá en la línea telegráfica una corriente intermitente con la misma frecuencia que la del resorte vibrante, otro resorte en B, al otro extremo de la línea, con la misma frecuencia de vibración, será atraído intermitentemente por el electroimán Así se puede conseguir que dos resortes semejantes vibren al unísono en los extremos de una línea telegráfica. Bell creía que se podían unir a los extremos de una línea telegráfica simple un cierto número de estas unidades y que se podrían enviar así al mismo tiempo varios despachos, si cada par de resortes estaba ajustado a una distinta frecuencia de vibración. Aunque él construyó diferentes modelos de estos aparatos telegráficos múltiples, nunca consiguió que funcionasen satisfactoriamente.

El teléfono, un descubrimiento accidental

Durante estos ensayos indicó a varios amigos la posibilidad de transmitir eléctricamente la palabra hablada, y es evidente que conocía los intentos hechos por Reis en ese sentido. Se le aconsejó, sin embargo, que perseverase en el desarrollo de su telégrafo armónico; y el teléfono parlante inventado por Bell debe en parte su existencia a un descubrimiento casual hecho durante estos experimentos telegráficos. Su mecánico, Tomás A. Watson, informa que él estaba encargado el 2 de junio de 1875 de hacer vibrar uno de los resortes en la estación emisora de una corta línea en un desván en la calle Court, en Boston, mientras el profesor Bell estaba concordando un resorte en otra habitación en el otro extremo de la línea. Los dos cuerpos que se ponían en contacto por la vibración del resorte accidentalmente llegaron a soldarse por el calor de la chispa que entre ambos saltaba, y Watson, tratando de romper esta unión tiró del resorte varias veces

El profesor Bell se precipitó desde la habitación inmediata gritando: "¿Qué estaba usted haciendo? " , Bell había oído el sonido exacto del resorte emisor reproducido por el resorte en el extremo receptor de la línea. No necesitó mas que un momento para darse cuenta de que la vibración de una lámina colocada cerca de un electroimán conectado en un circuito cerrado haría variar a la corriente del circuito en intensidad y con igual frecuencia que la de las vibraciones de la lamina. Como el profesor Bell, lo mismo que antes su padre, era un perito en la ciencia del sonido, y había dedicado muchos años al problema de enseñar a los sordomudos a hablar vio rápidamente la posibilidad de reemplazar el resorte por un diafragma lo bastante grande para vibrar de acuerdo con las variaciones en la presión del aire producidas por la voz. Después de muchos experimentos con diafragmas de diferentes formas hizo su transmisor y su receptor que transmitían la palabra completamente bien.

La patente por este invento fue obtenida el 7 de marzo de 1876, y resultó ser la más valiosa que se haya obtenido nunca en cualquier país. El aparato fue presentado en la Exposición del Centenario, en Filadelfia , en el año 1876, y causó sensación entre los que fueron capaces de apreciar su importancia. Lord Kelvin, que, con Don Pedro del Brasil, estaba entre aquellos, al oír su misteriosa repetición de la palabra hablada lo calificó como la cosa más maravillosa de América. En 1921 había próximamente 13 millones de teléfonos conectados a las líneas de la American Telephone and Telegraph Company, y medio millón más sin considerar la propiedad; es decir, uno por cada ocho personas. Sus circuitos contenían 40.000.000 de kilómetros de hilo y sus empleados pasaban de 231.000. El promedio de los despachos transmitidos diariamente en esta red excedían los 33.000.000.

El receptor que se descolgaba del gancho usado hacia los primeros años del siglo XX ( analógico , antes de que se pasara a la etapa de la era digital en años posteriores ) era en esencia el mismo que empleó Bell en su aparato primitivo. La principal diferencia estaba en la substitución del núcleo de hierro dulce por un imán permanente, cambio que Bell introdujo en 1877. Al mismo tiempo, un grupo de investigadores en la Universidad de Brown realizó varias reformas en la construcción del teléfono, resultando de una forma más sencilla y reducida. Con este aparato perfeccionado el profesor Bell inauguró una serie de conferencias en varias ciudades, en las que describió y presentó su teléfono ante grandes auditorios.

Se organizó entonces la Bell Telephone Company, asociación de propietarios de patente "Bell", y empezó a alquilar teléfonos para usos privados a 10 dólares por año. En 1878 se formó la American Speaking Telephone Company, subsidiaria de la Western Union Telegraph Company, y procedió a construir teléfonos del tipo Bell, en abierta competencia con la primera compañía. Se hizo una importante mejora en el teléfono, casi simultáneamente por Emilio Berliner y Tomás A. Edison quienes, independientemente, indicaron la substitución de un micrófono como transmisor en vez del transmisor electromagnético de Bell. El micrófono de Berliner contenía una pequeña prominencia de metal mantenida en ligero contacto con una placa unida al centro del diafragma emisor, mientras que el micrófono de Edison contenía un contacto semejante de carbón con una placa de metal. En ambos aparatos, la cambiante presión de las ondas sonoras sobre el diafragma produce una variación correspondiente en la resistencia del contacto en el micrófono, haciendo con esto que la corriente en la línea varíe en intensidad con la misma frecuencia que las ondas sonoras. Reis hubiera obtenido un resultado semejante si hubiese impedido a su diafragma vibrante abrir el circuito.

La Western Union Telegraph Company compró la patente del micrófono de Edison, y como ella dirigía la mayoría de las líneas telegráficas del país llegó a ser un competidor serio de Bell.

Maravilloso progreso de la Bell Company y la gran fortuna de sus accionistas .

En 1878, la Bell Company adoptó como transmisor un micrófono perfeccionado que había inventado Francis Blake, hijo, y entabló un pleito contra la Western Union Telegraph Company por violación de la primitiva patente de Bell. En 1879 la Westem Union fue requerida para retirarse de los negocios telefónicos, y los valores de la Bell Company, que habían sido ofrecidos anteriormente a 50 dólares por acción, con pocos compradores, subieron de valor hasta 1.000 dólares por acción. En 1879 varió el nombre de la Compañía por el de National Bell Telephone Company, y en 1880 por el de American Bell Telephone Company, en 1885, adoptó el nombre , American Telephone and Telegraph Company.

En cada reorganización se realizaban nuevas emisiones de valores, que multiplicaban muchas veces el valor de las acciones primitivas. Se ha calculado que cada inversión primitiva de 50 dólares en la Bell Telephone Company se había convertido hacia 1930 en más de 100.000 dólares .

El enorme éxito del teléfono de Bell no fué alcanzado, sin embargo, sin una serie continua de obstáculos, tanto técnicos como comerciales. En sus primeros años un solo diafragma servía como transmisor y como receptor, de modo que era preciso hablar y oír con el mismo diafragma alternativamente. El abonado llegaba a confundirse muy fácilmente en esta operación, hasta el punto de que en algunos teléfonos llegó a ponerse un letrero diciendo: "No habléis con los oídos ni escuchéis con la boca ".

Después del invento del hilo de cobre estirado a mano, llevado a cabo por Thomas B. Doolittle, se construyó una línea telefónica entre Boston y Nueva York y empezó a funcionar en 1884 . En esta época llegó a ser tan grande la congestión de hilos aéreos en la ciudad de Nueva York, que se consideró necesario tenderlos en cañerías subterráneas. Mientras se vencían estas dificultades, la Compañía de teléfonos se vio obligada a entablar pleito contra varias personas por infracción de sus patentes básicas. Desde sus comienzos hasta 1896 ganó más de 600 litigios, cinco de los cuales llegaron al Tribunal Supremo.

El micrófono transmisor fue muy perfeccionado hacia 1890 por A. C. White. El micrófono de White contenía una caja pequeña llena con granos duros de carbón. Las ondas sonoras, al chocar con el diafragma transmisor, obligan a estas partículas a aproximarse más o menos unas a otras. La resistencia ofrecida por este contacto de los granos de carbón varía mucho de este modo, en concordancia con las ondas sonoras producidas por la voz. Este tipo de micrófono se empleó luego en el transmisor de todos los teléfonos modernos .

Historia de la central telefónica

La idea de establecer una central telefónica, por cuyo medio un teléfono pudiese conectarse con otro teléfono cualquiera, parece haber sido sugerida por Edwin T. Holmes , quien dirigió una central de esta clase en 1877, en conexión con su sistema de alarma contra los ladrones en Boston. La transmisión de la palabra, al principio, era tan incompleta, que el abonado tenía que referir al operador de la central el mensaje que había de ser repetido al otro abonado.

En la actualidad, el par de hilos que sale de nuestro teléfono van sobre postes, al aire libre o subterráneos, recubiertos de aislante ( se usó el plomo en aquellos años ) , a un edificio donde cientos de hilos semejantes concurren para la interconexión.

En la central con operadoras , que constituyó el adelanto tecnológico posterior , habían muchas empleadas, sentadas una al lado de las otras, delante de un cuadro de distribución telefónico.

Cada una de estas telefonistas estaba provista de un receptor y un transmisor, sostenido en su posición mediante una lámina o casquete, quedando así las manos libres. El frente del cuadro estaba perforado por un gran número de agujeros pequeños llamados "jacks" y al lado de cada agujero estaba colocada una diminuta lámpara eléctrica. Cada uno de estos agujeros representaba el final de una línea telefónica. Entre el operador y la cara vertical del cuadro había un estante estrecho, de donde sobresalían cientos de terminales con la extremidad de latón. Estos se llamaban "clavijas", e iban unidas a los cabos de cordones flexibles, de longitud conveniente.


Cuando un abonado descolgaba su receptor del gancho, brillaba una de las diminutas lámparas del cuadro, y la telefonista más próxima tomaba una de las clavijas y la insertaba en el jack adyacente a la lámpara encendida. La lámpara se apagaba , pero al mismo tiempo se encendía otra en el banco al lado del flexible. La telefonista entonces cerraba un conmutador situado en el banco o estante que conectaba su teléfono con el del abonado y decía : "¡Central!" Al recibir el número que se deseaba, la telefonista tomaba otra clavija, la conectaba bajo el banco a la primera, la insertaba en el jack que pertenecía al número pedido y apretaba un botón, que hacía sonar el timbre del teléfono de la persona a quien se llamaba.

Tan pronto como la persona, al contestar a la llamada, descolgaba el receptor del gancho, la lámpara adyacente al primer flexible se apagaba , indicando a la telefonista que había sido hecha la conexión pedida. Como el teléfono de aquélla era desconectado de la línea después de recibir el número deseado, quedaba la telefonista libre para establecer otras conexiones . Cuando el abonado en una línea volvía a colgar el receptor en el gancho, la lámpara adyacente al flexible correspondiente se encendía , la telefonista retiraba la clavija, apagándose la lámpara, y se volvía a colocar la clavija en el estante. En una central telefónica activa las lámparas del cuadro estaban continuamente encendiéndose y apagándose, acompañadas de las llamadas, " ¡central! ", y el tictac de las clavijas. Al visitante el frente del cuadro le parece sumamente sencillo; pero el reverso tenía una construcción más complicada, como se muestra en la imagen en ésta página .

El otro tipo de central, cuyo empleo se incrementó luego a medida que los automatismos fueron reemplazando progresivamente a las operadoras , fue aquella en que las conexiones que se hacían por medio una máquina automática, que era dirigida por la persona que hacía la llamada. En lugar de esperar a que la telefonista pregunte el número que se desea, el abonado, de un modo automático, conectaba su teléfono con el de cualquier otro abonado haciendo girar una esfera numerada con las cifras sucesivas del número del teléfono deseado. La máquina automática (un modelo típico se representa en ésta página ) conecta los dos teléfonos, y el abonado que llama puede entonces hacer sonar directamente el timbre del teléfono del otro abonado.

Cómo se fueron perfeccionando las líneas de gran longitud .

Durante muchos años después de la invención del teléfono, la transmisión de la palabra en líneas más largas que unos pocos cientos de kilómetros resultaba imposible, y aun en líneas mas cortas era con frecuencia difícil transmitir el lenguaje con claridad. El cambio en la cualidad del lenguaje transmitido en las largas líneas se debe a que las diferentes frecuencias sonoras de la voz humana, que, en serie, reconocemos corno palabras, no se transmiten con igual intensidad en la línea; algunas son parcialmente absorbidas en la transmisión, mientras otras pueden aumentar en sonoridad relativa. A este efecto perturbador hay que añadir otro, consistente en que las respectivas frecuencias no llegan al receptor distante precisamente en el mismo orden con que salieron de los labios del que habla, ya que algunas se retrasan ligeramente respecto de otras. Bajo tales condiciones, es evidente que, aunque tales perturbaciones no sean de gran magnitud, el resultado producido en el extremo receptor de la línea es de gran confusión.
Un profesor de la Universidad de Columbia, el Dr. Michael I. Pupin, reconoció que esta perturbación se debía a la desigual transmisión de las diferentes frecuencias de la voz, e hizo una investigación matemática de las condiciones existentes con el propósito de buscar un remedio. El estudio de las matemáticas es para muchas personas menos atractivo que el de otras muchas materias, porque les parece que aquél conduce a resultados menos prácticos. El error de esta opinión se ve claro en este ejemplo, como en otros muchos, pues la investigación matemática del Dr. Pupin le descubrió la manera de remediar la imperfecta transmisión en las largas líneas Aconsejó a las compañías telefónicas que intercalasen bobinas en lugares determinados de sus líneas y les predijo un perfeccionamiento en la transmisión del lenguaje . Las líneas entre Nueva York y Chicago fueron así equipadas con "bobinas de inductancia", y con marcado éxito . Más tarde se instalaron bobinas en las líneas occidentales de Chicago hasta Denver, así que se pudo hablar entre Nueva York y Denver, a una distancia de 3.520 kilómetros. Otras bobinas de carácter análogo fueron luego instaladas en los cables telefónicos subterráneos que unían Boston, Nueva York, Filadelfia y Washington. Londres y París habían sido conectados por un cable telefónico provisto de estas bobinas a través del Canal de la Mancha, y otras líneas continentales, naciendo en París, unieron finalmente a Londres con Berlín, Viena y Roma.

Aunque el invento del Dr. Pupin permitió aumentar la distancia a que podían ser transmitida la voz humana, las comunicaciones transcontinentales hubieran resultado indudablemente imposibles sin la adicional instalación de "repetidores" que trabajasen en unión de las bobinas de inductancia. Las compañías telegráficas usaban repetidores hacía muchos años pero el tipo empleado por ellas era de acción demasiado lenta para reproducir la voz humana. Después de haber ensayado muchos artificios, que resultaron defectuosos, se encontró, al fin, un repetidor o amplificador satisfactorio basado en el principio de la lámpara de tres electrodos (denominada tríodo ) que consistía en una ampolla de cristal, donde se hacía el vacío más perfecto posible, conteniendo un filamento incandescente, una parrilla o rejilla de hilos y una delgada placa (ánodo y cátodo ) , colocados unos al lado de otros en el orden mencionado. Si los dos extremos de una línea telefónica se conectaban respectivamente a la rejilla y al filamento, la corriente telefónica enviada a una prolongación de esta línea conectada a la placa y al filamento era muchas veces mayor que en la primera línea, y variaba en intensidad en una reproducción exacta de la primera corriente más débil.

La instalación de estos amplificadores en varios puntos entre Nueva York y San Francisco hicieron posible en aquellos años hablar claramente entre estas dos ciudades. Con la terminación del cable telefónico submarino entre Cayo Hueso y Cuba quedó luego establecida la comunicación telefónica entre Cuba y la isla Catalina. La voz en este caso era transmitida bajo el Océano, desde Cuba a los Estados Unidos, cruzando el continente a California y luego daba el salto final por radiotelefonía a Catalina, en una distancia total de 8.752 kilómetros.

El crecimiento constante de tráfico en las líneas telefónicas a gran distancia de Estados Unidos en 1930 había despertado el deseo de encontrar algunos métodos de telefonía múltiples que permitiesen transmitir varios mensajes telefónicos por un par de hilos. .El primer paso en esta dirección se dio con la introducción del circuito llamado fantasma por medio del cual se podían transmitir simultáneamente tres mensajes telefónicos por dos pares de hilos.

Otro desarrollo fue un método de telefonía llamado "mensajero", que permitía transmitir varios mensajes telefónicos por un par de hilos, en cualquier dirección, al mismo tiempo. En este sistema, cada persona, al hablar en el transmisor, hacía variar la intensidad de una corriente alterna de muy alta frecuencia mantenida continuamente en la línea. Esta corriente alterna era producida por una lámpara de tres electrodos, parecida en la construcción al amplificador telefónico. Se decía que la persona que hablaba en el transmisor "modulaba " esta corriente de alta frecuencia que servía como mensajera ( o portadora ) de las vibraciones de la voz, pero volvía a su estado tan rápidamente que no producía ningún sonido en el teléfono receptor. Las vibraciones de la voz se reproducían , sin embargo, en el diafragma del aparato receptor, y la transmisión del lenguaje era tan clara como en la línea ordinaria.

El elemento más importante en el sistema mensajero múltiple era un artificio en la estación receptora llamado "filtro". Los filtros (equivalente a un divisor de frecuencias ) iban conectados a cada extremo de la línea entre cada par de teléfonos. Su misión consistía en no dejar circular a través de ellos sino una corriente mensajera determinada, de modo que cuando circulaban varias corrientes mensajeras de diferentes frecuencias en línea telefónica, al mismo tiempo cada filtro en la estación receptora permitía pasar solamente una de esas corrientes mensajeras (o sea el filtro separaba las frecuencias ) al aparato receptor. De esta manera, las diferentes conversaciones telefónicas conducidas por un par de hilos simultáneamente eran clasificadas en la estación receptora y transmitidas a los correspondientes abonados.

El mismo sistema había sido aplicado a la telegrafía múltiple de modo que se podían enviar 20 despachos telegráficos por un par de hilos al mismo tiempo.

La primera transmisión de imágenes por cable

El 19 de mayo de 1924, cuarenta y cuatro minutos exactamente después de haber sido impresa una fotografía en Cleveland, Ohío, era exhibida, completamente revelada, a un grupo de expertos reunido en una sala en Nueva York, que había estado observando cómo la fotografía iba formándose, destello por destello, sobre una película sensible dispuesta en una complicada máquina. La distancia entre Cleveland y Nueva York es de 932 kilómetros .

La fotografía había sido transmitida con toda perfección de detalles ( considerando el estado de la tecnología en los años '20 a '30 ) y desde tan larga distancia por la línea telefónica, valiéndose de un nuevo sistema, cuyas aplicaciones crearon grandes expectativas y vieron multiplicarse de un modo asombroso.

Sólo se emplearon cinco minutos en la transmisión propiamente dicha; el resto se invirtió en el revelado. El sistema había sido ideado por los ingenieros de la Compañía Americana de Teléfonos y Telégrafos y de la Sociedad Western Electric , siendo el resultado de varios años de trabajo y ensayos. El aparato utilizado estaba constituido por la reunión de muchos inventos en fechas anteriores y la adaptación a aquella nueva aplicación de los aparatos telegráficos y telefónicos con los mayores adelantos de la época.

El método empleado era tan sencillo, que una película positiva de cualquier fotógrafo podía servir para ser transmitida, y el aparato estaba dispuesto para admitir películas de 125 por 175 milímetros, cuyas imágenes podían ser transmitidas en unos cinco minutos, de tal forma, que después de revelada la fotografía de la manera usual estaba en disposición de ser enviada a los periódicos o podía ser reproducida por cualquier procedimiento. De la misma manera podían transmitirse también los dibujos , grabados y la escritura a mano. Como se podían emplear las películas para la transmisión aunque estuviesen húmedas, este sistema evitaba, por consiguiente, el retraso que ocasionaría el secarlas.

El procedimiento era como sigue: En la estación transmisora había un cilindro donde se arrollaba una película fotográfica en la que se había revelado una imagen Se enfocaba sobre ella un haz de luz que iluminaba un área de 6,25 milímetros cuadrados. Este haz atravesaba la película y caía sobre una célula fotoeléctrica montada dentro del cilindro. Este aparato tenía la única misión de regular y hacer proporcional la cantidad de corriente que se había de transmitir con la cantidad de luz que llegaba al bulbo. Podemos decir que estos inventos fueron los pasos iniciales del aparato de fax actual , que con tecnologías actuales mas avanzadas cumple una función similar .

La corriente eléctrica que atravesaba la célula fotoeléctrica se amplificaba por medio de tubos de vacío ( triodos), y pasaba regulada y amplificada a la línea telefónica, por donde se transmitía de la misma manera que si se tratase de una conferencia telefónica ordinaria.

En la estación receptora esta corriente se amplificaba aún más y hacía operar una pieza del aparato que se conocía con el nombre de "válvula de luz". El paso de esta corriente que llega por la línea telefónica hacía variar la amplitud de una abertura por la que pasaba un haz de luz, regulando así la cantidad de ésta, que se enfocaba sobre un cilindro semejante al de la estación transmisora. Sobre dicho cilindro se enrollaba una película fotográfica sin exposición , dispuesta para recibir la copia de la imagen enviada desde la otra estación.

Por medio de un sistema especial de sincronización, los cilindros de cada extremo de línea giraban exactamente a la misma velocidad, y por medio de un mecanismo de tornillo la película avanzaba paralelamente al eje del cilindro. El movimiento de la luz con relación al cilindro era el mismo que en el fonógrafo la aguja con respecto al disco. Este sistema de sincronización utilizaba una corriente reguladora que era transmitida por el mismo par de hilos que transmitía la "corriente de la imagen". Por medio de unos dispositivos conocidos con el nombre de "filtros", ambas corrientes se separaban en el aparato receptor. La corriente de regulación era amplificada separadamente haciendo mover un pequeño motor que giraba exactamente a la misma velocidad que otro igual que formaba parte de la estación transmisora. Así cuando en ésta el haz de luz atravesaba un punto determinado de la película transparente, en el extremo de la línea la luz se enfocaba también en un punto cuya situación era exactamente idéntica en la película sin exponer .

La diferente tonalidad de la película en el extremo transmisor de la línea regulaba la cantidad de luz que caía sobre la célula fotoeléctrica y a su vez hacía variar la cantidad de corriente enviada a la línea. En el extremo receptor esta corriente hacía actuar la válvula de luz, y de esta manera se impresiona con mas o menos intensidad la película receptora.

Como los cilindros giraban avanzando, el haz de luz en el extremo receptor trazaba una línea en forma de hélice alrededor de ellos. La intensidad del tono de esta línea en cada punto estaba determinada por la transparencia de la película en el punto correspondiente de la imagen original en el extremo transmisor. Así se conseguían los efectos de luz y sombra y la imagen se reproducía exactamente.

Además de conseguirse que el giro se efectúe automáticamente, con toda precisión y a la misma velocidad, en las dos estaciones, iban provistas de dispositivos que aseguraban el medio de iniciar el movimiento en el mismo instante y exactamente en puntos semejantes.

Este aparato, inventado para ser utilizado en las líneas del sistema Bell, podía transmitir cualquier imagen que permita ser fotografiada y se considere interesante para ser publicada en los periódicos, consiguiéndose en unos pocos minutos ilustraciones de los sucesos más importantes ocurridos en lugares distantes . La transmisión de las imágenes podía efectuarse sencilla rápida y exactamente, por las líneas telefónicas ordinarias, sin interrumpir en ningún caso el servicio telefónico regular y corriente. Como ya se había demostrado en los diversos ensayos efectuados, el sistema era también aplicable a la radiotransmisión de imágenes, siempre que las condiciones atmosféricas lo permitiesen , o sean tales que aseguren una transmisión tranquila y libre de interferencias.

En los primeros días de febrero de 1926 se empezaron a divulgar las noticias de un trascendental invento sobre esta materia, debido al ilustre hombre de ciencia italiano Guillermo Marconi. Según estas noticias, pronto sería posible transmitir, "instantáneamente " desde Nueva York a Londres o París una fotografía, sea un retrato, sea la de una página entera de un periódico. Se había operado inmediatamente sobre un nuevo descubrimiento en diversos laboratorios, especialmente en los de la Telefunken Gesellschaft, de Berlín. Era el resultado de cinco años de constante desenvolvimiento de la pila Carolus, la pila fotoeléctrica más sensible, que substituyó a las de selenio, que hasta ese momento se había usado para la transmisión de imágenes.

La transmisión imaginada por Marconi estaba basada en el método Kerr, el famoso físico inglés. Consistía en influenciar un rayo de luz polarizada en tal forma que el alto voltaje propusiese un rayo enérgico, mientras el bajo voltaje sólo propusiese un rayo débil. Así, todas las variaciones de voltaje iban instantáneamente acompañadas de variaciones iguales en el rayo de luz que influenciaba el negativa fotográfico. La pila fotoeléctrica Carolus transforma en electricidad toda variación de luz, sin retraso, permitiendo así un enorme aumento de velocidad en la transmisión. La nueva pila producía solamente pequeñas corrientes, que tenían que ser amplificadas por la radiotelegrafía. La tarea del receptor consistía en transformar las oscilaciones eléctricas en luz, actuando sobre el negativo fotográfico. El Dr. Carolus logró dirigir las más fuertes energías lumínicas con las corrientes más bajas por un desarrollo especial de la pila fotoeléctrica.

La seguridad de la transmisión dependía de la perfección de las subdivisiones de la fotografía ( término equivalente a la definición de gráfico ) que se ha de transmitir. Una subdivisión de un tercio de milímetro era suficiente para la reproducción de una página o artículo de periódico, en tanto que las fotografías podían ser divididas en cuadrados que medían una décima de milímetro. Para fines cinematográficos se había estimado suficiente una subdivisión de un milímetro. Mientras la transmisión con selenio podía ser empleada, tanto sin hilos como con ellos, la transmisión perfeccionada por el sistema Carolus tenía una frecuencia tan rápida de alteraciones de corriente, que se tenía que prescindir de la transmisión alámbrica, y, aun en la inalámbrica, sólo se podían emplear las ondas más cortas .
Cuando James Clerk Maxwell, insigne matemático inglés, sugirió, en 1864, que la luz que recibimos del Sol se transmitía a través del espacio intermedio y en una distancia de 148.800.000 , kilómetros mediante vibraciones rápidas del éter, predijo también la probable existencia de otras vibraciones etéreas más lentas que no produjesen efecto alguno en nuestra vista. Desde entonces muchos hombres de ciencia intentaron probar la existencia de estas vibraciones. La primera prueba convincente de su presencia fue presentada por el Dr. Heinrich Hertz (1857-1894), , joven profesor alemán. La gloria del descubrimiento de la transmisión de energía a través del éter debe, por tanto, ser repartida entre Maxwell, que la predijo, y Hertz, que descubrió y mostró las vibraciones.

Hertz engendró las vibraciones eléctricas descargando un condensador a través de la corta distancia a que colocó los extremos de dos conductores unidos a los terminales de aquél.



Las vibraciones del éter fueron descubiertas colocando a alguna distancia del condensador una simple vuelta de hilo interrumpida en un pequeño espacio y viendo que en él saltaba una chispa. Demostró así que una chispa eléctrica que salta en un punto produce una corriente eléctrica en un hilo colocado en otro lugar. Atribuyó este efecto distante de la chispa a las vibraciones del éter que conducían alguna vibración del condensador que se descargaba hasta el circuito formado por el hilo. Hertz demostró también que estas vibraciones etéreas podían ser reflejadas de la misma manera que la luz se refleja en un espejo; pero diferían de las vibraciones luminosas en que aquéllas podían pasar a través de substancias que la luz no es capaz de atravesar.
Sir Oliver Lodge , entonces profesor de la Universidad de Liverpool y el profesor Augustus Righi, de la Universidad de Bolonia, concedieron considerable atención al descubrimiento de Hertz y realizaron muchas investigaciones sobre las propiedades de las vibraciones del éter. En 1889, el profesor Edouard Eugène Désiré Branly (1844 - 1940) , físico francés, profesor de la Universidad Católica de París , hizo el importante descubrimiento de que una pequeña masa de limaduras metálicas colocadas en un tubo de cristal se hacía más compacta bajo el influjo de las vibraciones etéreas. Con el cohesor de Branly fue entonces posible, mediante la disposición mostrada en la adjunta figura, hacer sonar un timbre colocado a distancia de un condensador que se descargaba con una chispa producida como se ha indicado anteriormente. Cuando los terminales del condensador cargado se aproximan lo bastante para que salte la chispa, las vibraciones del éter hacen que las limaduras, metálicas que estaban sueltas en el cohesor se aprieten y formen una masa lo bastante compacta para establecer la conexión entre la pila y el timbre.
Los experimentos de Hertz, Lodge y Righi se orientaron hacia un conocimiento más completo de las propiedades de las vibraciones del éter, y ninguno de estos sabios intentó en un principio desarrollar ningún procedimiento de transmisión de señales. La obra de Hertz fué interrumpida bruscamente por su prematura muerte, en 1894

Guglielmo Marconi, un joven italiano, se interesó en las investigaciones de Righi y demás sabios, y en 1895 empezó a experimentar por sí mismo sobre los efectos que las chispas eléctricas producían en cohesores alejados. Marconi descubrió muy pronto que las vibraciones del éter influían sobre el cohesor a una distancia más grande si uno de los polos de la chispa y del cohesor se unían a tierra y los otros polos de cada uno se conectaban con un hilo vertical. Uniendo uno de los devanados de una bobina de inducción a dos esferas metálicas (como ya había hecho anteriormente ) , Lodge pudo hacer funcionar un receptor telegráfico alejado unos 100 metros, cerrando el circuito de la pila de la bobina de inducción, como se muestra en la figura superior. Marconi mantuvo también la limadura del cohesor en estado de volver a funcionar, dando a éste eléctricamente un golpe que hacía que después de haberse reunido las limaduras, formando una masa compacta, volviesen a separarse otra vez y respondiesen así a la señal siguiente.

En esta época otros muchos sabios se ocuparon en el desarrollo de la telegrafía sin hilos. Hicieron experimentos en Inglaterra sir Oliver Lodge , Dr. Muirhead y el capitán Jackson, en Rusia el conde Popoff, en Alemania el profesor Slaby, en Francia el profesor Branly, y en los Estados Unidos Nikola Tesla, profesor Fessenden y De Forest. Marconi hizo mayores progresos que los demás, sin embargo, y en 1896 obtenía en Inglaterra su primera patente de telégrafo sin hilos,

Bajo la protección del gobierno británico comenzó una extensa serie de experimentos, en los que la distancia de transmisión fue aumentando gradualmente desde unos 100 metros a varios kilómetros. En 1899 estableció la comunicación por telégrafo sin hilos a través del Canal de la Mancha, a una distancia de unos 60 kilómetros. En todos estos experimentos los útiles empleados fueron en esencia los mismos que él había construido primeramente. Las mayores distancias las alcanzó produciendo chispas mas fuertes y levantando antenas más altas.

En 1897 fue organizada la Wireless Telegraph & Sígnal Company para explotar las patentes de Marconi. Los derechos de las patentes Lodge-Muirhead fueron comprados mas tarde, y el nombre cambió por el de Marconi's Wireless Telegraph Company. En 1900 Marconi pudo enviar despachos por telegrafía sin hilos a una distancia de 320 kilómetros, y al año siguiente empezó la construcción de dos estaciones radiotelegráfica para el servicio trasatlántico. Una fue colocada en Poldhu , en Cornwall, y la otra en Wellfleet, en Cabo Cod. Ambas antenas fueron derribadas muy poco después de haberlas levantado; pero Marconi reconstruyó la de Poldhu , y se dirigió a St. Johns, Terranova, donde se le ocurrió lanzar una cometa como antena temporal. El 12 de diciembre de 1901 Marconi oyó en St. Johns la serie de tres puntos, signo de la letra S, que procedía de la estación de Poldhu. Inmediatamente comenzó la construcción de otra estación sin hilos en Cabo Bretón, Nueva Escocia, y en breve tiempo fueron transmitidos normalmente despachos comerciales a través del Atlántico Se construyó otra estación en Clifden , Irlanda, para responder al aumento constante de tráfico. Aunque la estación de Wellfleet entró, al fin, en funciones, fue luego reemplazada por estaciones más poderosas en Marion y Chatham .

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OTRO DIA HABLAREMOS DE LOS TELEFONOS CELULARES



ESPERO LES GUSTE........SALUDOS Y COMENTEN.........

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2 comentarios - Historia del telefono

@Tururu Hace más de 6 años -3
Historia del telefono
@Phillynewrocker Hace más de 3 años +2
Muy bueno el artículo. te consulto por las fuentes que utilizaste, me podrías indicar algunas por favor. te dejo + 10