Creación, imágenes insondables y mundo psicótico. Misterios de la mente y el alma que el hombre a lo largo de la historia ha intentado plasmar a través de la creación artística. Secretos y enigmas que la mente esconde en sus más recónditos y aún desconocidos rincones.

Dibujos, pinturas, frescos, graffitis, collages, objetos y esculturas... cualquier materia, medio o soporte es utilizado en una carrera creativa desenfrenada por el artista en algunos casos al borde del más desenfrenado y genial abceso creativo al borde del paraxismo.

Desde el inicio de la historia del hombre han marchado entrelazados la magia, la locura y el arte con un mismo objetivo: el lograr descubrir los secretos que esconde la naturaleza y descubrir nuevas interpretaciones y un sentido pleno a ella misma.

Aqui algunos artistas considerados psicóticos:

El Bosco




Si existe en la Historia del Arte un pintor de la locura, tan sólo superado muchos siglos después por Bacon, ése es Hieronymus Bosch, llamado "El Bosco" en atención a su procedencia. Los datos que poseemos relativos a su vida desmienten una enfermedad, sin embargo sus obras están plagadas de seres que han descendido a los infiernos y poseen toda la agitación del desequilibrio, un estado emocional que el flamenco consigue transmitir con una impresionante facilidad, no exenta de un avanzado surrealismo. La dicotomía es una constante en unas creaciones fruto de la época que le tocará vivir, donde la idea de la condenación, y por añadidura de la redención, aún continuaba estando muy presente en un imaginario colectivo gestado al calor de la superstición y el miedo.


Haywain (Triptych). 1485-1490. Oil on panel. Museo del Prado, Madrid, Spain.


Bird-Headed Monster
Detail from right wing


The Earthly Paradise (Garden of Eden)





Subida al Calvario

Van Gogh



Y, si hablamos de locura, es imposible no citar al más famoso de todos los pintores aquejados de una enfermedad mental, cuya patología alcanzará tal punto que su recuerdo ha llegado hasta la actualidad asociado al sobrenombre de "El loco del pelo rojo": Vicent van Gogh. Su inestabilidad queda ya patente desde sus primeros años de juventud, un camino que finalizará con el trágico corte de una oreja tras una fuerte discusión con Gauguin, el encierro posterior en diversos sanatorios y su suicidio a la prematura edad de 37 años, final tan sólo retrasado por la influencia y ayuda que durante toda su vida recibirá de su hermano Theo. Sus obras son un canto, a pesar de todo, al color y la vitalidad, un optimismo extraño si se analiza su atormentada existencia: Van Gogh utilizaba la pintura para alejar sus demonios, transformando en un mundo mucho más habitable una realidad que él percibía y exorcizaba, artísticamente hablando, "con las tripas". Es posible que, en este caso, la pintura fuera para él una terapia con la que controlar lo que sentía como incontrolable; un legado que aún pervive en el sanatorio arlesiano de Saint-Rémy-de-Provence, uno de los casi últimos testigos de su genialidad donde llegará a desarrollar una prolificidad inquietante.


Starry Night


Room at Arles, 1889


Los Girasoles



Camille Claudel



Treinta años es el periodo que la escultora sufrió encerrada en un manicomio, destino al que será enviada por su familia, a raíz de sus múltiples crisis nerviosas, una vez muerto su padre, único opositor al internamiento. Unos síntomas que coincidirán con los comienzos de su éxito como artista y a los que posiblemente se verá abocada por culpa de las infidelidades de Rodin, amante y mentor durante quince años, del compositor Debussy y la incomprensión de sus parientes más cercanos. Su inestabilidad le llevará finalmente a sufrir de manía persecutoria y delirios de grandeza, un final para una mujer que tuvo una vida artística a la sombra del nombre de un escultor famoso y a la que su familia encerró en una jaula solitaria abocándola a la locura.


Alfred Boucher - "Jeune Fille lisant" -
petit plâtre dédicacé à Camille Claudel
- Image Copyright © Musée Rodin, Paris


"Title unknown' - Image
Copyright © John Natsoulas - Center for the Art
- Artists Rights Society (ARS), New York



Salvador Dalí



No puede decirse que el surrealismo fuera un arte ni al servicio de la normalidad ni fruto de una experiencia corriente, sin embargo el caso de Dalí no hace honor en realidad a la locura apreciable en la pintura del inconsciente. Megalómano y con un fuerte olfato comercial, potenciado por una Gala de una fortísima personalidad, Salvador creará su propia imagen de marca: la genialidad producto de la locura. Dálí fue perfectamente consciente de que una existencia diferente, alejada de los cánones marcados y que poseyera esa esencia cuasimística otorgada al genio, al loco y al profeta, era necesaria para convertirle en una leyenda. Y se puso a ello con tal ahínco que llegó incluso a crear una especie de patología propia dentro de la que encasillar sus "rarezas" en la forma del método paranoico-crítico. Para muchos fue un loco, un visionario y un genio para los más, pero lo que sí es cierto es que su vida no pudo haber discurrido por otros derroteros que la falta de normalidad si se tienen en cuenta sus antecedentes familiares, tan peculiares como para que ya desde niño sus padres la inculcarán su estado de reencarnación viviente de su hermano muerto.


"La persistència de la memòria". Salvador Dalí (1931)



Jean Dubuffet

Y con el padre del Arte bruto llegamos a una de las primeras colecciones compuesta por creaciones plásticas -una contradicción en el caso de esta corriente- realizadas por enfermos mentales. Dubuffet preconizará la liberación del arte de las normas estéticas conocidas de forma que un "arte bruto" pueda surgir: una creación al alcance tan sólo de aquellos que aún no han visto contaminado ni malformado su criterio por una cultura estética (locos, parias y niños, principalmente). De esta manera, recorrerá los sanatorios y prisiones de diversos lugares del mundo recogiendo todas aquellas obras "extraculturales" que habrán de conformar posteriormente una impresionante colección que donará al término a la ciudad de Lausana en 1971.






Aloïse
(Lausanne, Suiza, 1886)



Es la artista psicótica que alumbra la entrada al Museo de Art Brut de Lausanne Y que pintaba sin cesar en el psiquiátrico donde estuvo encerrada más de 40 años. Aloïse fue una excepcional colorista. Obedecía a la llamada atractiva e irresistible de los colores, los trataba, los modulaba y las formas y el dibujo de sus obras seguían las órdenes del color.


Alöise era una mujer tímida, llena de escrúpulos y pudores (sexualidad reprimida), con claras dificultades afectivas y de comunicación.

La imaginería pictórica de Aloíse se nutría de historias de amor literarias e históricas (Cleopatra, Josefina, la Bella Otero, María Estuardo...). Sus pinturas tenían una importante carga erótica de fuerte impacto estético.







Adolf Wölfli



renombrado pintor psicótico, fue un esquizofrénico de extrema gravedad y excepcional talento. Wölfli produjo una voluminosa obra de notable impacto estético. Nació en Berna en 1864 y tuvo una vida miserable. Era hijo de una trabajadora doméstica que solía ejercer la prostitución y de un obrero alcohólico. A los 8 años quedó huérfano. Su infancia fue marcada por la miseria y por la crueldad, casi como en una novela de Dickens.


A los 18 años, deprimido, angustiado, ya psicótico se lanzó al vagabundeo y al delito. Perdido en el autismo, alucinado y delirante, querellante y violento, fue internado en la clínica psiquiátrica de Waldau en Berna.

Adolf Wölfli pintó una notable metáfora artística de la locura. Transmite el efecto onimoso y traumático de un lenguaje incomprensible, con un sentido perdido o que nunca tuvo sentido. El arte, de alguna forma, suaviza la crueldad, la penuria, el horror y la penuria pero de manera frustrante no alcanza el fuerte deseo de comunicar.
Si comunica, por otra parte, algo de la naturaleza loca, psicótica, del mundo incomprensible de Wölfli.
Adolf Wölfli pintó trozos de su vida interior y también fragmentos de la historia de la comunidad y de su cultura, de su música, de sus castillos, de sus ideales y horrores.







Fuente:
http://www.artedehoy.com/html/creatividad.html
http://www.artelista.com/articulos/news1081/arte-y-locura.htmlhttp://www.artelista.com/articulos/news1081/arte-y-locura.html