Bueno a pesar de no ser gallina hay jugadores que hicieron historia en nuestro futbol local.Y que mejor que un homenaje a uno de esos


JUAN GILBERTO FUNES :EL BUFALO

No Se Olviden : Juan Gilberto Funes El Bufalo!!!!

Todavía me acuerdo cuando Juan Gilberto Funes llegó a River. Venía de jugar en Colombia (destino bastante importante para los futbolistas argentinos en los ´80), donde se decía que había sido goleador y figura del Millonarios.
En la Argentina sólo había jugado en Gimnasia y Esgrima de Mendoza, y era prácticamente un desconocido cuando Santilli lo repatrió para las semifinales de la Copa Libertadores del ´86, en reemplazo de Ramón Centurión.
Jugó contra Argentinos Juniors en ese grupo de semis, pero tuvo su gran momento en las finales contra el América de Cali. Metió el primer gol en el partido de ida que River ganó 2-1, y el único en el encuentro de vuelta que resultó la primer Libertadores del millonario.
Ese fue el comienzo de su época de gloria. En diciembre de ese año disputó (y ganó) la Intercontinental contra el Steaua Bucarest. Llegó a Tokio como la figura de River (para los japoneses y el marketing), y si bien fue titular, no brilló en ese partido.
Enseguida llegó el llamado a la Selección Argentina campeona del mundo unos meses antes, la disputa de la Copa América ´87 como titular, la 9 en River, notas y disfraces (?) para las revistas deportivas. Pero hubo un partido que marcó un quiebre, encuentro nocturno en Avellaneda, Independiente-River por la Libertadores ´87, River ganaba 1-0 y el Búfalo erró un gol imposible; después de haber eludido a Luis Islas, sólo frente al arco remató, el tiro dio en el poste, y salió. Finalmente, el rojo dio vuelta el partido y River quedó eliminado de la Copa.
Si bien eso no le significó perder consideración, en cierto modo quedó estigmatizado por ese no gol (como el casi gol de Cardeñosa en el España-Brasil del Mundial ´78, salvando las distancias obviamente), y, por si fuera poco, al toque lo vendieron a Grecia (que ni siquiera es un destino demasiado importante ahora, mucho menos en esa época pre-globalización).


EL BUFALO

Un poco más de un año en el Olympiakos, y pegó la vuelta. Llegó a Vélez Sársfield, club que en esa época armaba buenos equipos pero que nunca ganaba nada (parafraseando al posterior ídolo de ese club, José Luis Félix Chilavert). En Liniers fue dirigido por Basile y, nuevamente, por el Bambino Veira, y jugó con, entre otros, el Tigre Gareca, Mancuso, Ischia y el Pacha Cardozo.
Anduvo bastante bien en el Fortín, pero se lo recuerda fundamentalmente por un Vélez-Boca que los xeneizes ganaban 3-0 al finalizar la primera etapa, y que en el 2º tiempo Vélez lo empató 3-3 con goles del Búfalo, Robinson Hernández y Gareca. Una imagen me ha quedado de ese partido y es casi tan instantánea para mí como la del gol contra el América en la segunda final del ´86: Funes llevándose a la rastra a toda la defensa de Boca, especial y literalmente a José Luis Cuciuffo en la jugada del primer gol de Vélez.
Esa fue su segunda etapa de furor. Era, junto al Beto Márcico y a Ramón Díaz, uno de los jugadores más pedidos por el público y el periodismo para el mundial de Italia ´90 (obviamente de los que no estaban en el plantel), pero el Dr. Bilardo no llevó a ninguno de los 3.
Tenía todo arreglado para jugar en el Niza de Francia, pero le descubrieron un problema cardíaco, algo relacionado con una de las válvulas del corazón (no recuerdo bien). Volvió a la Argentina, luego de que el pase se frustró y comenzó a negociar con Boca (reconozco haberlo puteado un rato largo por eso).
La dirigencia encabezada por Alegre y Heller lo trató muy bien, pero le dijo que sin autorización médica que no podían contratarlo. El diagnóstico científico fue lapidario: “No puede jugar más al fútbol, si lo hace puede morirse en una cancha”.
Y no jugó nunca más, retirándose con sólo 27 años. Un poco menos de 2 años más tarde, el 11.01.1992, y pese a seguir el consejo médico y abandonar la práctica activa del fútbol, murió a causa de esa misma afección cardiaca.
Grandote, con muchísima potencia pero bastante hábil y técnico con la pelota en los pies, goleador, aguerrido y al mismo tiempo poco tribunero. Algunos años después vi en el Turu Flores algunas cosas del Búfalo.
En San Luis es considerado casi un prócer (el estadio más importante de la provincia lleva su nombre), y fue, sin dudas, uno de los mayores símbolos del fútbol argentino ochentoso.


link: http://www.youtube.com/watch?v=YhDP54dVN5k


BUENO ESPERO QUE LO HAYAN DISFRUTADO,BREVE PERO COMPLETO