El monte Fuji culmina a 3776 metros, imponiéndose como la montaña más alta del Japón. De origen volcánico, posee una forma cónica inolvidable que lo ha convertido en protagonista de innumerables poemas y pinturas, inspirando a generaciones de artistasSe dice que este monte sagrado alberga a una diosa shinto, lo que comportó que se prohibiera su ascensión. Aunque lleva tres siglos apagado, los japoneses temen y veneran este augusto monte cuya cólera podría cambiar el rostro de la región.