El Flagelo del Secuestro


Yo entiendo que Taringa es un espacio en el cual queremos encontrar cosas divertidas que nos den un rato de esparcimiento, distracción y relajamiento, o algunas veces conocimientos que nos puedan enriquecer en los diversos aspectos de nuestra vida.

Sin embargo, hoy quiero aprovechar la oportunidad para difundir, desde la perspectiva de un ciudadano común y corriente, aquello en lo que se ha convertido el fenómeno del secuestro en mi país, Colombia, y ponerlos a ustedes un poco más en contacto con lo que es este duro aspecto de nuestro realidad. De acuerdo al protocolo, no voy a poner imágenes de muertos, ni ninguna otra que pueda considerarse ofensiva o desagradable. Lógicamente no tengo que citar fuente porque este sencillo texto no es copiado de ninguna parte, sino que se trata del producto de mis ganas de sensibilizar a una comunidad acerca de un fenómeno que les es ajeno.


Prueba de vida de la ex-candidata presidencial Ingrid Betancourt (derecha), secuestrada hace cinco años:


FARC


El secuestro comenzó a presentarse en Colombia probablemente a mediados de la década de los ochentas con el surgimiento del fenómeno del narcotráfico. A mí, que soy un poco mayor que la mayoría de ustedes, me tocó vivir este período en el que la incertidumbre y el temor eran muy grandes. Medellín, por ejemplo, es una ciudad muy bonita y con una gente muy amable. Sin embargo, en esa época uno no podía salir a una discoteca tranquilo o decirle un piropo a una mujer bonita porque podías meterte sin saberlo con la mujer de un "traqueto" (narcotraficante) y te desaparecían. Ahora bien, en cuanto al secuestro, fueron los narcotraficantes los pioneros en la masificación de las desapariciones forzadas en nuestro país. Cada vez que una persona les estorbaba, o que aparecía alguien cuya conciencia no se dejaba comprar, lo secuestraban y después no volvía a aparecer. No obstante, el secuestro era todavía una industria incipiente, y no se sospechaban las proporciones que alcanzaría más adelante.

Cuando los grupos insurgentes (guerrillas) como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) convirtieron el secuestro en un lucrativo negocio, a principios de la década de los noventas, la situación comenzó a volverse crítica. Las víctimas de este flagelo ya no eran solamente políticos o altos funcionarios, sino cualquier persona que estuviera en condiciones de pagar un rescate, cuyo valor oscilaba generalmente entre los U$ 10.000 y los 5 millones de dólares, aproximadamente. Aclaro que expreso las cifras en dólares solamente por facilidad de comprensión. En esta época, muchos experimentamos el dolor del secuestro. Dentro de los casos cercanos a mí, estuvieron un tío, ingeniero civil, que fue secuestrado dos veces y falleció en el segundo cautiverio; el vecino de enfrente, hacendado y ganadero, que era un anciano al que tuvieron encerrado en un sitio oscuro por un año y que quedó ciego cuando lo soltaron y volvió a ver la luz del día; un vecino de 18 años, hijo de un empresario del transporte, y el caso más triste, un niño de 8 años, hijo del socio de mi padre, que fue brutalmente asesinado por sus captores porque su padre se demoró en pagar el rescate. Dos casos más recientes fueron el de un colega ingeniero que logró escapar de sus captores, y el cuñado de mi mejor amigo, quien después de recibir de su fallecido padre una herencia de un millón de dólares, fue secuestrado y tuvo que pagar cerca de tres millones de dólares, recurriendo a la herencia de sus dos hermanas y quedando prácticamente en la calle.

Las cifras oficiales indican que en Colombia se han producido unos 20.000 secuestros en los últimos diez años, aunque se especula que son muchos más, porque en muchos casos no se informa a las autoridades ya que el pago de secuestros es ilegal en Colombia. En 1993 el caso del portero René Higuita le dio la vuelta al mundo, cuando fue condenado a seis meses de cárcel por pagar el rescate para la liberación de la hija de un amigo que había sido secuestrada. De estos 20.000 secuestrados, unos 300 murieron en cautiverio.


En la foto, René Higuita con Maradona:

secuestro



Los gobiernos anteriores realizaron esfuerzos infructuosos por lograr la liberación de los secuestrados, que no fueron más que una "tomadera de pelo" por parte de los grupos guerrilleros, que estaban creando una cortina de humo para distraer a la opinión pública pero no tenían ninguna intención de llegar a un arreglo. El gobierno del presidente Andrés Pastrana les entregó una amplia región en el departamento del Caquetá, denominada "Zona de Despeje" por estar libre de presencia militar, y lo que hicieron estas agrupaciones al margen de la ley fue convertirla en el epicentro de sus actividades ilícitas, como el secuestro, la extorsión y el narcotráfico.

A mí me correspondió trabajar en algunas zonas rurales (soy Ingeniero Civil), encontrándome con el problema de que los grupos guerrilleros exigen el pago del 5% del valor total de las obras ejecutadas para permitir que se trabaje en estas zonas. Si no se les cumple con el pago, proceden a secuestrar a uno de los familiares del contratista, puesto que poseen una completa red de información y conocen la dirección y los datos de toda la familia de su víctima. En una ocasión me dijeron que pagara puntual, pues de lo contrario iban a asesinar a uno de mis hermanos, y como gran concesión me formularon una macabra pregunta: "¿A cuál de sus dos hermanos quiere que matemos?"

El actual gobierno del presidente Alvaro Uribe ha implementado una política de mano dura, conocida como "Seguridad Democrática". En los pasados meses fueron liberados numerosos guerrilleros de las FARC que se encontraban presos en las cárceles colombianas, pero los guerrilleros no respondieron a este gesto. Entre los familiares, amigos y allegados a los secuestrados se ha impulsado el denominado "Acuerdo Humanitario", para llegar a una negociación que permita la liberación de los secuestrados. Para ello las FARC han exigido el despeje de una vasta zona en el municipio de Pradera, departamento del Valle del Cauca, pero el gobierno se niega porque argumenta que se volverán a presentar los desmanes del pasado y que no se cederá la soberanía nacional en ninguna parte.


Aviso en favor del Acuerdo Humanitario:

Guerrilla


Dentro de las personalidades que se hallan secuestradas, el caso más célebre es el de Ingrid Betancourt, ex candidata presidencial que fue privada de la libertad en el 2002 y se ha convertido en el emblema de todos los secuestrados y de quienes propenden por el Acuerdo Humanitario. En los recientes días se presentaron dos casos célebres: el del profesor Gustavo Moncayo, padre de un militar secuestrado, quien caminó cerca de 900 kilómetros, desde Pasto hasta Bogotá, buscando llamar la atención de los medios hacia el Acuerdo y que fue denominado el "Caminante por la Paz". Otro caso reciente fue el de los once diputados de Cali asesinados en cautiverio por las FARC.

A continuación algunas fotos relacionadas:

MANIFESTACION CONTRA EL SECUESTRO EN MANIZALES


Colombia




EL PROFESOR MONCAYO PROTESTANDO EN LA PLAZA DE BOLIVAR, SEDE DEL GOBIERNO CENTRAL


ingrid betancourt




MARCHA ANTISECUESTRO EN EL PARQUE DE LAS LUCES, MEDELLÍN (YO ESTUVE ALLÍ)


profesor moncayo




PROTESTA CONTRA EL SECUESTRO EN BOGOTA


El Flagelo del Secuestro




YOLANDA PULECIO, MADRE DE INGRID BETANCOURT, MARCHA JUNTO A LUCHO GARZON, ALCALDE DE BOGOTÁ


FARC




POLICÍAS EN LA MARCHA DE LAS CAMISETAS BLANCAS EN BOGOTA


secuestro




ENCENDIENDO FAROLES POR LOS SECUESTRADOS EN LA PLAZA DE BOLIVAR


Guerrilla




CLARA GARAY OBSERVANDO LA FOTO DE SU CUÑADO QUE MURIO SECUESTRADO POR LAS FARC


Colombia




RAUL REYES, UNO DE LOS LIDERES DE LAS FARC


ingrid betancourt



POLICIAS EN CAUTIVERIO, SECUESTRADOS POR LAS FARC


profesor moncayo




FAMILIARES DE SECUESTRADOS CONSULTANDO NOTICIAS EN LA RED


El Flagelo del Secuestro



EL ACTUAL CANCILLER COLOMBIANO FERNANDO ARAUJO, SECUESTRADO POR LAS FARC


FARC




MUJER PROTESTANDO CONTRA LAS FARC


secuestro




MANIFESTACION CONTRA LAS FARC EN CALI


Guerrilla




CARTEL PROMOCIONAL DEL FILM SOBRE EL SECUESTRO DE INGRID BETANCOURT


Colombia




TAL VEZ PARA USTEDES EL SECUESTRO ES ALGO QUE LE HA DE PASAR A ALGUIEN MÁS, PERO SOLAMENTE IMAGINEN NO PODER VER A SUS PADRES, UN HERMANO, SU PAREJA O UN HIJO, Y DESPERTAR CADA DÍA CON LA INCERTIDUMBRE DE NO SABER SI ESTÁ VIVO O MUERTO. ES ALGO INSOPORTABLE, DE VERDAD.