El pensamiento nacional


La generación del '40

La generación del '40


La generación argentina de 1940 -la de los nacidos entre 1888 y 1908- fue una de las mayores riquezas individuales de nuestra historia: pensadores, escritores, artistas, políticos, juristas, economistas. Esta generación fue la protagonista de una gran transformación económico-social, de la revalorización de nuestras raíces culturales, consagró el revisionismo histórico. Tuvo a la JUSTICIA SOCIAL como su valor dominante, acompañado por la soberanía integral, en lo político-económico y en lo cultural. Muy especialmente la década del 40 fue de esplendor para la música popular rioplatense.

Sin embargo, esta generación no alcanzó a perdurar en las generaciones siguientes, su misión quedó trunca tan así, que por el hecho de pensar en clave de Nación y Pueblo los sentenciaron al olvido.




RAMÓN DOLL

generacion


De origen político socialista, Julio Irazusta lo consideraba un precursor de las ideas del nacionalismo, al que se incorpora en 1936. En 1937 apoya intelectualmente a la Alianza de la Juventud Nacionalista, que en 1941 cambiará su nombre por el de Alianza Libertadora Nacionalista. De entrañable vocación periodística, es una de las plumas mayores de NUEVO ORDEN, que dirigía Palacio entre 1940 y 1942, de LA VOZ DEL PLATA, cuyo director era Rodolfo Irazusta entre 1942 y 1943 y también del semanario peronista POLÍTICA, cuyo director fue Ernesto Palacio hasta 1946. A partir de 1938 es colaborador de la revista del Instituto de Investigaciones Históricas "Juan Manuel de Rosas". En 1939 se publica un libro clave de su autoría: " Acerca de una Política Nacional", donde critica al liberalismo argentino, especialmente a la generación que elaboró la Constitución Nacional de 1853, a la que describe como una minoría extranjerizante que gobernó sin base popular, convirtiendo al Estado en "[...] una especie de gerencia o agencia local de grandes empresas financieras y organizaciones internacionales". Tienen gran vigor en el libro citado sus denuncias a los privilegios de la prensa, especialmente los grandes diarios. También sus referencias a un vicio de la política argentina: el "curialismo" o "gobierno de los abogados". Dice así Ramón Doll: "He aquí el triángulo de la oligarquía curialesca, he aquí el cuerpo trifacetado del más poderoso organismo destructor que acaso forma el grueso de las fuerzas plutocráticas lanzadas contra el país desde el extranjero: bufete, estrado, Facultad".

Doll apoyó activamente tanto a la revolución del 43 como a los gobiernos peronistas, ocupando cargos públicos. En 1943, el Ministerio de Hacienda de la intervención de Tucumán; entre 1944 y 1945 es rector interventor de la Universidad de Cuyo; desde 1946 hasta 1955 se desempeña como asesor letrado de la Fiscalía de Estado de la provincia de Buenos Aires, y asesor letrado de Transportes de la Capital Federal. Su actuación pública cesó a partir de la Revolución Libertadora y decayó su actividad intelectual. A partir de la aparición del semanario AZUL Y BLANCO en 1956, dirigido por Marcelo Sánchez Sorondo, colabora con artículos fieles a la línea fundamental de su pensamiento.








RAÚL SCALABRINI ORTIZ

40


Figura junto a José Luis Torres como autor de ensayos recomendados para la lectura en el BOLETÍN nº 5 del GRUPO OBRA DE UNIFICACIÓN (G.O.U.), después del pronunciamiento del 4 de junio. Conoce personalmente a Perón a mediados de 1944 en La Plata, y allí estrechan relaciones. Su influencia ideológica sobre las nacionalizaciones de servicios públicos es indudable, especialmente en el caso de los ferrocarriles. No acepta cargo alguno de gobierno (le ofrecen la presidencia de Ferrocarriles Argentinos), aunque apoya la obra de gobierno peronista a través de libros y conferencias. A partir de 1952 pasa a un voluntario ostracismo marginado por la corte de "adulones y obsecuentes" del segundo gobierno de Perón. Derrocado éste, primero desde EL LÍDER (órgano periodístico de la C.G.T. durante el gobierno del general Lonardi) hasta su clausura, luego en EL FEDERALISTA y en DE FRENTE retorna a su incansable lucha, como le había dicho a Leopoldo Maréchal pocos días después de la caída de Perón: "Hay que empezar a hacer todo de nuevo, todo otra vez ".

Junto a Jauretche, son de los primeros en vislumbrar la posibilidad de un acuerdo con la U.C.R.I. y con Arturo Frondizi, y coinciden en esta posición proclive a una salida pacífica, de transición, con el coronel Domingo A. Mercante, exiliado en Montevideo. Scalabrini, a partir de junio de 1956, comienza a escribir en QUE, revista semanal dirigida por Rogelio Frigerio. El 31 de diciembre de 1957, desde Caracas, Perón le envía una carta donde le pide que encabece la formación de un movimiento de intelectuales para luchar contra la oligarquía. En un párrafo le dice textualmente: " A usted le cabe el honor del precursor, el formador de una promoción que alimentó a la Revolución Nacional". Ya en el gobierno Frondizi -catapultado por el acuerdo con Perón-, Scalabrini al igual que Jauretche se desengaña muy pronto de su orientación económica, especialmente por los contratos petroleros firmados con compañías norteamericanas. Al renunciar a la dirección de la revista QUE, en su último artículo del 5 de agosto de 1958 explica las razones de su alejamiento, dos semanas después del anuncio de la "Batalla del Petróleo" por el Dr. Arturo Frondizi. Scalabrini fallece en 30 de mayo de 1959.









JULIO IRAZUSTA

peron


Entre sus obras pueden mencionarse: Vida Política de Juan Manuel de Rosas, Estudios Históricos Políticos y La Argentina y el imperialismo británico. También escribió una Historia de Gualeguaychú.

Fue miembro de la Academia Nacional de la Historia desde el año 1971.

Junto con su hermano Rodolfo lideró una corriente intelectual nacionalista que dio más impulso al revisionismo histórico.

Julio Irazusta nació en Gualeguaychú, donde su padre y su abuelo se habían destacado como políticos y como poderosos hacendados.

Vivió poco en su ciudad natal. En cambio cultivó aquí amistades duraderas, que aún a principios del siglo 21 mantienen viva su memoria.









ARMANDO CASCELLA

nacionalismo


En su juventud literaria adscribió al grupo "Boedo"; adhiere al nacionalismo en la década del 30, desarrollando actividad periodística militante en RECONQUISTA, junto a Scalabrini Ortiz, y en NUEVO ORDEN, junto a Ernesto Palacio. Durante el primer gobierno de Perón co-dirige una excelente revista: SEXTO CONTINENTE (revista de cultura para América latina), cuyo sugerente título expresa la intención integracionista, contando con valiosos corresponsales como José Vasconcelos en México, colaboradores como el español Ramón Gómez de la Serna y el boliviano Carlos Montenegro. En el número 3-4 de octubre/noviembre de 1949 publica un valioso trabajo de Raúl Scalabrini Ortiz: "Palabras de esperanza para los que pueden ser mis hijos". En el número 5 de septiembre de 1950 publica "Versos de la Cantata Sanmartiniana" de Leopoldo Maréchal, y del propio Armando Cascella: "La revuelta del hombre amarillo". Son los dos únicos ejemplares que he podido compulsar, pero la diferencia entre los números 4 y 5 -nueve meses-, tratándose de una publicación mensual, sugiere dificultades de índole financiera o tal vez política. Esta última es la opinión de Norberto Galasso, que las atribuye a la publicación del trabajo de Scalabrini Ortiz, quien habría caído "en desgracia" ante algunos colaboradores de Perón. Se desempeñó como director del diario EL ARGENTINO desde 1946, y fue secretario general de la Comisión Nacional de Cultura desde 1954 hasta 1955.







ARTURO JAURETCHE

1940


A diferencia de Scalabrini, que es fundamentalmente un intelectual, tiene vocación política. Así es como encabeza las "300 Boinas Blancas" de F.O.R.J.A. en apoyo al pronunciamiento del 4 de junio de 1943. Busca acercamiento con los dos oficiales jóvenes que aparecen como hombres fuertes del G.O.U., logia nacionalista de creciente influencia a lo largo del crítico año de 1943. Ellos eran los coroneles Juan D. Perón y Enrique P. González. Jauretche percibe inmediatamente en Perón al "hombre de la revolución"; establece contactos con Amadeo Sabattini tratando de acercarlo a Perón, contactos de los que surge la designación de Santiago del Castillo como interventor en la Coordinación de Transportes. Del Castillo había sido gobernador de Córdoba sucediendo a Sabattini, y era hombre de su mayor confianza. El acercamiento Perón-Sabattini finalmente no prospera, llevándose a cabo tan sólo una entrevista personal. Jauretche no cejará en su intención de "radicalizar la revolución y revolucionar el radicalismo" y presenta a Perón, a mediados de 1944, un plan para designar un interventor militar de prestigio en la provincia de Buenos Aires, el cual deberá designar intendentes de origen radical. Es designado el general Juan Carlos Sanguinetti, con una línea de acción distinta, lo que motiva un alejamiento temporario entre Jauretche y Perón.

F.O.R.J.A. fue disuelto el 11 de noviembre de 1945. Jauretche fue su último presidente, y luego la mayoría de sus integrantes se incorporaron activamente en apoyo de la candidatura de Perón. Varios prominentes hombres de F.O.R.J.A. pasan a integrar el equipo de colaboradores del coronel Domingo A. Mercante como gobernador de la provincia de Buenos Aires. Jauretche se desempeña como presidente del Banco Provincia entre 1946 y 1950. Con posterioridad no ocupa cargos públicos, manteniendo una actitud crítica hacia la orientación económica del gobierno de Perón a partir del alejamiento de Miguel Miranda en 1949. En 1973 es designado presidente de la editorial universitaria, E.U.D.E.B.A., cargo que desempeñó hasta su muerte, el 25 de mayo de 1974. Caído Perón en 1955, junto con Scalabrini Ortiz son los primeros en rehabilitar la Revolución Justicialista y denunciar el plan oligárquico de la Revolución Libertadora. Comienza entonces una muy valiosa y prolífica tarea de escritor. Mencionamos entre otros ensayos: El Plan Prebisch. Retorno al coloniaje (1955), Ejército y Política (1958), El medio pelo en la sociedad argentina (1966), Los profetas del odio y la yapa. La colonización pedagógica (1967), Manual de zonceras argentinas (1968).








LEONARDO CASTELLANI

pensadores


Teólogo, filósofo y poeta jesuita, a juicio de un destacado filósofo actual, Héctor Mandrioni -quien fuera discípulo suyo-, "fue la inteligencia más brillante que produjo la Iglesia Argentina " y fue también en buena medida desaprovechado por ésta. Sin duda, su independencia de juicio y actitudes personales propias de las personalidades excepcionales lo llevaron a un grave conflicto con la Compañía de Jesús, que primero lo recluyó en Manresa (Cataluña) durante dos años (1947-1949) y luego lo expulsó de la Orden el 18 de diciembre de 1949(38). Como sacerdote es admitido en la diócesis de Salta -no podía ejercer su ministerio en otras diócesis- y recién en 1966, por gestión del Nuncio Apostólico Lino Zanini, se le restituyó plenamente el ministerio sacerdotal.

Filósofo tomista, pero también admirador del danés Sören Kierkegaard, luterano (quien había tenido un conflicto similar con su iglesia), su vocación política nacionalista lo llevó a colaborar asiduamente con diversas expresiones de esa corriente en la década del 40: CABILDO y NUESTRO TIEMPO, por ejemplo, y a partir de octubre de 1945 lo hace en TRIBUNA, que apoya la candidatura de Perón a la presidencia. En las elecciones del 24 de febrero de 1948 es candidato a diputado nacional en segundo lugar por la Capital Federal a través de la Alianza Libertadora Nacionalista, que lleva su propia lista pero apoya la fórmula Perón-Quijano. No es electo y entre los años 1947 y 1951 vive los momentos de crisis con la Compañía de Jesús y de reinserción en la Iglesia Católica. En 1951 el gobierno de Perón expropia el diario LA PRENSA, que pasa al dominio de la C.G.T., siendo director el escritor César Tiempo; allí Castellani colabora en el suplemento literario. En 1955 es dejado cesante en sus cátedras secundarias, en lo que el mismo Castellani denomina "el sarampión anticlerical de Perón ".

Una de las obras más importante de Castellani es "Las canciones de Militis", que firma con en seudónimo de Jerónimo del Rey, la cual recoge artículos publicados en CABILDO entre 1943 y 1944, de una orientación a la que permanece fiel toda su vida, como lo testimonia "Esencia del liberalismo", que recoge una conferencia en la librería Huemul de 1960. El tema central del pensamiento político de Castellani es el anti-liberalismo o, tal vez mejor, desde la fe y el pensamiento católico juzga al liberalismo como una etapa del proceso de destrucción de la Cristiandad iniciado por la reforma protestante, continuado con la Ilustración y la Revolución Francesa, y que engendra al comunismo. El liberalismo ha hecho mucho mal en Argentina y otros pueblos católicos: "Una herejía medio católica, medio protestante y medio atea [...] vino a la vida justamente cuando nosotros los argentinos veníamos a la independencia. Nos hizo tanto mal como una damajuana de caña en una jaula de monos: y no nos arruinó del todo, porque por gracia de Dios aquí había fuertes vitaminas españolas. Y también había hombres que no eran monos."..."Esa obsesión de la libertad propia de un loco vino a servir maravillosamente a las fuerzas económicas que en aquel tiempo se desataron, y al poder del Dinero y de la Usura, que también andaban con la obsesión de que los dejasen en paz"; marcando una conexión necesaria entre liberalismo y capitalismo salvaje, que engendra el colectivismo marxista. Tras la caída de Perón, Castellani retoma su vocación periodística principalmente en AZUL Y BLANCO y en una revista cultural dirigida por él: JAUJA. Por iniciativa del Cardenal Antonio Quarracino se inició una revalorización del padre Castellani, plasmada en la edición de sus obras completas.








MANUEL SAVIO

pensamiento nacional


El general Manuel Savio fue la figura clave de una generación militar que tuvo como idea-fuerza la industrialización del país; su nombre es inseparable del desarrollo de la siderurgia. Hasta 1930 es Jefe del Curso Superior y Especial del Colegio Militar y profesor de Servicios de Ingeniero y Organización Industrial Militar. Participa en el movimiento de Septiembre de 1930 como Jefe de la Sección Informaciones y Orden del Estado Mayor en Jefe revolucionario. Ya presidente, el general Uriburu crea la Escuela Superior Técnica por pedido de Savio, sobre la base del Curso Superior y Especial. Se funda el 6 de noviembre de 1930 y su primer director es Savio. Impulsa la ley que en octubre de 1941 crea la Dirección General de Fabricaciones Militares, de cuyo Directorio es nombrado presidente. En ese mismo mes de octubre de 1941 se efectúa un planteo militar al presidente Ramón Castillo; el oficial comprometido de mayor jerarquía, según la versión de José María Rosa, era el entonces coronel Manuel Savio. Los que entrevistan a Castillo son los tenientes coroneles Franklin Lucero, Gregorio Tauber y Joaquín Saurí, en representación de las guarniciones de Campo de Mayo, Palermo y Liniers. Le presentaron un planteo de ocho puntos, de los cuales Castillo accedió al mantenimiento de la neutralidad en la Guerra, la clausura del Consejo Deliberante de Buenos Aires y la declaración del estado de sitio. Según Rosa, de este planteo a Castillo surgió el G.O.U.; si bien Savio no perteneció a esa logia militar, tanto Lucero como Tauber y Saurí tuvieron roles protagónicos en el proceso iniciado el 4 de junio de 1943, del que el G.O.U. fue inspirador. Savio, que no era peronista, es ascendido a general de división el 31 de diciembre de 1946. Impulsa el Plan Siderúrgico Argentino, que obtiene el apoyo de Perón y de su ministro de guerra el general José Humberto Sosa Molina. El Plan se convierte en ley el 21 de junio de 1947. Savio es nombrado presidente de S.O.M.I.S.A. con retención de la presidencia del directorio de Fabricaciones Militares, cargos que desempeña hasta su fallecimiento el 31 de julio de 1948.







CARLOS ASTRADA

La generación del '40


Cordobés, tuvo una militancia nacionalista que quedó registrada en su participación en el Congreso Nacionalista realizado en Buenos Aires el 16 de diciembre de 1942 y del cual participaron, entre otros, Nimio de Anquín, Ramón Doll, César Pico y Vicente Sierra. No hay constancia de colaboraciones suyas en el periodismo nacionalista de las décadas 1930/40, pero Zuleta Álvarez lo señala entre las escasas excepciones de un nacionalismo no católico (como es el caso de Scalabrini Ortiz). Carlos Astrada, al igual que Nimio de Anquín, en el período 1946-1955 se dedica exclusivamente a la docencia universitaria, y al igual que él fue cesanteado a la caída de Perón. Con respecto a su relación con el peronismo dice Mario Casalla: "movimiento político al que -como buen dialéctico- reconoció y criticó simultáneamente".

Las etapas de su pensamiento son, siempre según Casalla, primero existencial, con influencia de la filosofía de Heidegger, desde 1918 a 1952, y luego dialéctica, desde 1952 hasta 1970, fecha de su fallecimiento. El mito gaucho es un magnífico ensayo de búsqueda del ser nacional, que Astrada elabora sobre la base del Martín Fierro de Hernández, y que es publicado en 1948; esta fecha no es ninguna casualidad, porque como señala uno de sus discípulos dilectos: "La tensión especulativa se vuelve hacia lo vernáculo con el deliberado propósito de subsumir y fundar dentro de la tradición autóctona los fines y proyectos de un pueblo que aspira a recuperar su contacto con las raíces de su historia y a mostrar, a la vez, el fondo ontológico del que surge su fuerza espiritual y su libertad". Se trata, nada más y nada menos, que de elaborar una filosofía de la argentinidad.








NIMIO DE ANQUÍN

generacion


Al igual que Carlos Astrada, fue un filósofo cuyo prestigio trascendió nuestra frontera .Uno de los únicos dos libros publicados en vida es casualmente Escritos Políticos constituido por un opúsculo: Mito y política de 1956, varios artículos, prólogos de libros y discursos, y por un largo artículo: Argentina en el nuevo eón del mundo, de marzo de 1971.

Se movió siempre dentro del nacionalismo peronista lo que le valió la persecución política, y en los último años de su vida apoyó a la izquierda peronista de la agrupación montoneros.

En estos Escritos Políticos preconiza un nacionalismo para la América sudcéntrica fundado en razones espirituales más que materiales: “Ante el hecho de la unificación geopolítica y económica bajo el implacable puño yanqui, aún queda a la América sudcéntrica la posibilidad de mantener su independencia espiritual y la voluntad de su soberanía política”(p.34).

Realiza la crítica a la democracia liberal burguesa como factor de crisis de nuestra inestabilidad política y nuestra sumisión a los poderes externos. Y a su idea de amistad democrática como obligatoria y ecuménica donde todos tienen que ser amigos en el orden internacional sin reparar que las dos condiciones esenciales de la amistad: la igualdad y la reciprocidad entre los grandes y los pequeños es imposible.
“La suma enemistad es para nosotros el liberalismo democrático; así como la única posibilidad de salvación, en este momento de nihilismo, es el nacionalismo integral”(p.90).








ENRIQUE SANTOS DISCÉPOLO

40


Se trata de una personalidad y de una influencia muy especial, dentro de la brillante constelación de la "Inteligencia Nacional". Poeta y músico mayor de Buenos Aires, dramaturgo, actor, director cinematográfico, gozaba de una gran popularidad a la llegada del peronismo al poder. Conoció a Perón en Chile cuando éste se desempeñaba como agregado militar y llegó a trabar amistad con él, la admiración era mutua. La actividad gremial de Discépolo a través de S.A.D.A.I.C., de la que fue uno de sus creadores, acrecentó su relación con el líder. Pero estrictamente nunca tuvo militancia política; sus letras, tan amargas y escépticas la mayoría de ellas, humorísticas otras, no reflejan toma de posición política alguna. Sus grandes creaciones de la década del 30: Yira... yira (1930), Qué "sapa" señor (1931), Tres esperanzas (1933), Cambalache (1935), Tormenta (1939), son expresión de dolores y frustraciones personales o denuncias de un estado universal de confusión y crisis.
En 1950 es designado director del Teatro Nacional Cervantes, que acepta a condición de que fuera ad honorem, y en 1951 participa del ciclo "¡Pienso... y digo lo que pienso!", por la cadena oficial de radioemisoras, que se transmitió entre mayo y noviembre de 1951, como parte de la campaña electoral para la reelección presidencial de Perón, y en el que tomaron parte sucesivamente otras diez grandes figuras del cine, el teatro y la radio nacionales. Los programas de Discépolo sobresalieron netamente sobre el resto, y constituyeron todo un acontecimiento de éxito radial y modelo de propaganda política. Tuvo treinta y siete programas a su cargo y si bien no era el autor de los textos, les imprimió su sello personal. Así dice Sergio Pujol: "Discépolo participó en aquellas páginas corrigiendo y agregando frases de su cosecha, pero su gran aporte estuvo cifrado en el modo de interpretación. Supo inyectar cada oración en los oídos de millones de argentinos a lo largo de todo el país. Con el transcurso de las emisiones el actor se fue afirmando en su espacio y los textos de los libretistas pasaron a ser meros esquemas desde los cuales empezar a hablar." Y agrega más adelante: "Nunca antes se había asistido en el país a una propaganda política tan bien hecha. No se recordaba la apología de un gobierno expresada con tanto ingenio y talento. Y era evidente que muchas de las cosas que Discépolo decía eran ciertas. La propaganda no se alejó tanto de la realidad como para que no resonaran unas cuantas verdades cada vez que la radio era sintonizada por millones de argentinos."

En varias de sus charlas se dirigía a "Mordisquito", prototipo del "contrera" opositor contumaz. "Mordisquito" perdió las elecciones, el triunfo de Perón fue abrumador, pero se vengó de Discepolín a través del llamado anónimo, la difamación; incluso muchos amigos le dieron la espalda. Esto lo sumió en un estado depresivo, una especie de anorexia que lo llevó a la muerte el 23 de diciembre de 1951. La tragedia discepoliana de algún modo anticipaba la de la muerte de Evita seis meses después, la violencia de 1953 y la confrontación de fines de 1954 y 1955.









JOSÉ MARÍA ROSA

peron




José María Rosa, Historiador Argentino, abogado y profesor universitario fue uno de los más respetados y consultados historiadores de la corriente que se llamó revisionista.
En 1942 sale su primer libro de historia Argentina, "Defensa y Pérdida de nuestra independencia Económica" principio de una larga serie de publicaciones. En 1945, ya sumado a la naciente corriente nacionalista de pensamiento y acción política, debió trasladarse a Buenos Aires por desinteligencias con el rectorado y algunos centros de estudiantes, fruto de su militancia política e histórica. Centra entonces su actividad en la universidad de La Plata, ejerciendo también la cátedra en colegios secundarios. Por entonces publica "Nos Los Representantes del Pueblo", "La Misión García ante Lord Strangford" y "El Cóndor Ciego". La llamada "Revolución Libertadora" lo deja cesante y lo encarcela en ocasión de la detención de su amigo John W. Cooke, a quién había dado refugio en su casa. Aunque parezca demencial, la acusación que le imputan es de corromper a la juventud con su "rosimo". Luego de varios meses de prisión sale para militar, ahora más activa y decididamente, enrolándose en el fallido y trágico intento del General Valle el 9 de junio de 1956. La asustada reacción del gobierno "gorila" de entonces lo buscó para fusilarlo pero consigue pasar a Montevideo y de allí, aceptando una invitación del Instituto de Cultura Hispánica, que le promete la edición de su libro "La Caída de Rosas" Viaja a España donde permanece hasta 1958, ejerciendo el periodismo y dando conferencias en distintos ámbitos. Vuelve para sobrevivir de lo poco que le producen sus publicaciones y artículos y eventuales cursos de historia, que da permanentemente en sindicatos de todo el país. Su actividad tiene como marco el Instituto de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, entidad de la que fue presidente en varias oportunidades. De esa época son sus libros "Rivadavia y el Imperialismo Financiero" y "Francisco Solano López y las montoneras Argentinas". A raíz de esta última publicación su nombre pasa a ser muy conocido en el Paraguay, a donde es invitado permanentemente a dar conferencias o asistir a eventos relacionados con el prócer máximo Paraguayo. Mientras tanto participa activamente en lo que se llamó la resistencia Peronista convirtiéndose en uno de sus referentes más respetados y queridos. Es en ese período que el movimiento Peronista, antes indiferente toma con entusiasmo las banderas revisionistas y las hace suyas. El General Perón, dispone que se haga cargo de la embajada en Asunción , considerando que su prestigio en Paraguay pudiese ser positivo para los intereses nacionales dado que en ese tiempo se jugaban en las cotas de altura de la represa de Corpus, la factibilidad de construir Yaciretá. Muerto Perón, tuvo desinteligencias con el canciller Vignes y optó por aceptar la embajada en Atenas, donde permaneció hasta el golpe militar de 1976. Regresó a Buenos Aires, donde sus libros eran retirados de las bibliotecas y su nombre puesto en un "cono de silencio". Pero el viejo luchador no se resignaba a quedarse de brazos cruzados. Es así como se fundó la revista "Línea" (Por pretender abarcar a todo el pensamiento de la línea nacional), "la voz de los que no tienen voz".. El propósito fue mantener viva la llama del pensamiento nacional y mostrar que subyacía otra Argentina llamada a renacer. No pudieron los militares acusar a Pepe Rosa de ser guerrillero solo porque su figura era demasiado visible y conocida. Pero buscaron todos los medios para acallarlo, desde el secuestro de la revista hasta los innumerables juicios entablados en su contra. Pero "Línea", cada vez con más coraje, salió adelante y fue la única voz distinta que se escuchó durante esos años de plomo. Mientras tanto continuó con la publicación de libros y artículos en algunos medios que poco a poco se animaban a expresarse.
Su vida se apagó el 2 de julio de 1991 muriendo en forma serena, como compensación a la vida de lucha que tuvo.









JOSÉ LUIS TORRES

nacionalismo


Se destacó por su producción de denuncia en torno a los grandes negociados que signaron la, bautizada por él,Década Infame. Y en el orden ideológico es el fundador junto con su entrañable amigo y compadre Carlos Montenegro(1904-1953) del nacionalismo anitimperialista hispanoamericano. Y así como el pensador boliviano fue el teórico del Movimiento Nacionalista Revolucionario, Torres lo fue del GOU y del golpe de Estado de 4 de junio de 1943.
Ya a los 14 años, recuerda la segunda señora de Torres, se unió a la acción anarquista para realizar la primera huelga violenta en el Ingenio Ledesma de Tucumán, a fin de conseguir el salario de 3 pesos para los obreros del surco.
Al tiempo comienza a trabajar para el periódico tucumano El Orden. Es allí donde aprende el oficio de periodista y desde donde empieza, ya a los 18 años, su primera campaña periodística contra los que serán sus enemigo de por vida: la oligarquía maléfica y los perduellis, como los identificará años más tarde en libros homónimos.
Después en 1933, el que va a ser reconocido como El fiscal de la década infame, viaja a Buenos Aires donde se radica definitivamente. Su nacionalismo fue siempre de Patria Grande, debido sobre todo por sus contactos permanentes con lo que fuera para nosotros el Alto Perú, esta vinculación existencial con la América profunda lo hizo el más americano de los hombres de su generación por lo que se emparenta mucho con Manuel Ugarte, un hombre de la generación anterior.

Esto me trae a la memoria una anécdota: "No, Sandino no es comunista, como dice la propaganda yanqui, Sandino es nacionalista como nosotros".

Era la voz áspera de un hombre gravemente enfermo que había dado su vida y sus bienes(de pobre que era fue a parar al osario público) por su patria y por su pueblo. De la mano de Pepe Taladríz el hermano de Domingo el imprentero del nacionalismo peronista estaba ahí parado, inmóvil, un joven de escasos 17 años conmovido por la situación y las denuncias que salían a borbotones de la boca de ese viejo gruñón. Ese hombre era José Luis Torres.
Con posterioridad a la revolución del 55 edita la revista Política y Políticos, que tenía como leyenda "ni con unos, ni con otros", de la que logran salir ocho números hasta que es cerrada por orden del almirante Rojas. Estigmatizó la revolución triunfante desde todos los ángulos, bautizándola como "revolución fusiladora", nombre con que años más tarde se la identificó definitivamente. Es éste, otro de los rasgos del "Loco Torres" como lo llamaban sus amigos, el poder sintetizar en un nombre preciso y apropiado hechos, personas y épocas. Así, a él se debe la caracterización de "Década Infame" al período del 32 al 43; "Oligarquía maléfica", al sector social de mayor recursos que se enriqueció a costillasdel pueblo en ese período y "Perduelio", al aparato financiero y legal montado por los enemigos internos de la patria para su liquidación.

Luego de casi una década de oscuridad y silencio, fallece en Buenos Aires, el 5 de noviembre de l965, en la pobreza más absoluta.



Fuente