Problemas del tabaco


HOLA TAINGUEROS HOY LES TRAIGO ALGO DE INFO SOBRE PROBLEMAS DE CIGARILLOS(espero que les guste)


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Las caladas iniciales de su primer cigarrillo avisan ya al fumador de un sinfín de molestias que le acompañarán durante toda su existencia. Las toses, ahogos, náuseas y mareos que aparecen después de aspirar directamente su primer humo son la forma como el organismo le advierte de que el tabaco es un tóxico que le revuelve y descompone el cuerpo. Pero, tras estos primeros síntomas de intoxicación, su cuerpo se "acostumbra" al cigarrillo y ya no lo rechaza con métodos tan expeditivos, acaba habituándose a él y termina "necesitándolo".


Sin embargo, la toxicidad del tabaco sigue haciendo mella de forma evidente en la vida del fumador, originándole una serie de molestias y trastornos que, aunque no tan violentos como los de "la primera vez", le obligan a convivir cotidianamente con una sensación más o menos difusa de malestar, que abarca desde trastornos "ligeros" hasta un deterioro evidente de su salud y su aspecto físico.
Reconocer cuáles son esas situaciones, y saber cómo aliviadas, ayudará a la persona fumadora a vivir en un entorno mejor y con unas condiciones mucho más saludables, y, sobre todo, a plantearse seriamente el abandono del consumo del tabaco.



Además de amenazada seriamente por un alto riesgo de enfermedades graves y mortales, la salud del fumador se ve desde el primer día alterada por multitud de pequeñas molestias y por la mayor tendencia a padecer trastornos crónicos y agudos más o menos llevaderos, que en muchos casos no son otra cosa que una advertencia del deterioro que el tabaco está produciendo en su organismo.







Trastornos del sueño
Las personas fumadoras tienen mayores problemas de insomnio que las no fumadoras. En general, además de más dificultades para conciliar el sueño, también experimentan más alteraciones durante el mismo, lo que les lleva a dormir peor y descansar menos. Esto origina que muchos fumadores estén somnolientos, de mal humor y cansados durante el día. Y para contrarrestarlo, acaban fumando aún más, lo que crea un círculo vicioso del que es muy difícil salir si se continúa fumando.


El origen de estos trastornos del sueño puede estar en enfermedades o alteraciones ocasionadas por el tabaco. Pero también en el propio hecho de fumar, combinando múltiples factores como son el efecto estimulante de la nicotina, la sensación de abstinencia que se produce durante el descanso nocturno, la tensión arterial elevada y un pulso acelerado (típicos de la persona fumadora), así como su mayor tendencia a tomar excitantes como el café.




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Mientras que sólo una de cada cinco personas no fumadoras roncan, prácticamente la mitad de las que fuman lo hacen habitualmente, algo que deja de pasar al abandonar el tabaco.
La mejoría del sueño se obtiene de forma evidente tras cortar con el tabaco, aunque durante los primeros días, y a consecuencia del síndrome de abstinencia (que desaparece al poco de dejarlo), es habitual que estos trastornos sean aún más pronunciados durante un corto espacio de tiempo.


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Trastornos del carácter y de las capacidades intelectuales
Paradójicamente, pese a la ilusoria sensación de libertad que la publicidad del tabaco transmite, y en contra del hecho de proporcionar placer y satisfacción, tanto física como psicológica, el tabaco también origina múltiples situaciones cotidianas en las que el malestar se apodera del fumador. Incapaz de controlar las reacciones fisiológicas de la nicotina en su organismo, muchas veces el cigarrillo no le calma, sino que le excita, y no le tranquiliza, sino que le irrita. Además, le provoca una disminución de sus capacidades intelectuales, ocasionándole problemas de atención, que hacen que los fumadores sean los conductores con mayores riesgos de accidentes de tráfico. Y su continua dependencia y su imprevista ausencia le provocan nervios y ansiedad, lo que puede acabar favoreciendo (y provocando) diversos estados depresivos.





Al dormir peor y descansar menos, muchos fumadores están somnolientos, de mal humor y cansados durante el día.
Alrededor del 5% de los accidentes de tráfico están causados por los problemas de atención y concentración que el tabaco causa entre los conductores que son fumadores.


Peligro de incendio
El enorme poder de combustión de los cigarrillos, que les hace seguir prendidos incluso cuando teóricamente se han apagado, provoca que por inconsciencia o descuido se originen muchos incendios, tanto forestales como en accidentes domésticos (del 5 al 10% de los incendios en viviendas y hasta el 15% de los forestales son consecuencia de cigarrillos encendidos o mal apagados).
Tos matutina




La frecuente y a menudo violenta tos matutina del fumador va acompañada de una expectoración nada agradable a la vista, y está provocada sencillamente por un estímulo como el cambio de posición al levantarse, o (las más de las veces) el primer pitillo del día.
Pero el fumador, acostumbrado a convivir con tan desagradables síntomas, apenas si les concede importancia. Sin embargo, debería saber que esa tos es la primera señal de alarma y el primer síntoma de una gravísima enfermedad: la bronquitis crónica, que si es diagnosticada a tiempo y el fumador abandona el tabaco, tiene curación. Sin embargo, si continúa fumando a pesar de esos síntomas iniciales, no tendrá curación y terminará produciéndole la muerte después de un largo y penoso proceso de enfermedad respiratoria.
La tos y las abundantes expectoraciones matutinas desaparecen al cabo de pocos días de dejar de fumar. Sin embargo, durante los días inmediatos al abandono del tabaco, se hacen más abundantes y frecuentes que cuando se fumaba.


Limpieza profunda
Durante los primeros días de dejar de fumar es frecuente que la expectoración y las toses matutinas continúen y además se repitan durante la jornada: sin tabaco, los bronquios regeneran los cilios bronquiales y vuelven a limpiar las vías respiratorias de todas las sustancias extrañas.


Inflamación e irritación de las mucosas
Pero además de ir "mal dormido" y despertarse por las mañanas con violentos ataques de tos y desagradables expectoraciones, el día a día de los fumadores tampoco acostumbra a ser muy radiante, ya que el efecto tóxico de los componentes del tabaco produce inflamaciones e irritación de diversas mucosas del organismo, y es la causa de muchos trastornos comunes a un gran número de fumadores: desde padecer frecuentes (o crónicas) conjuntivitis (inflamación de la membrana de los párpados, que produce una intensa irritación y enrojecimiento en los ojos), a sufrir diversas enfermedades de tipo digestivo (como úlceras, diarreas y acidez), así como molestias y trastornos en la boca, oído y garganta (sequedad, afonías y ronqueras, dolorosas ulceraciones e inflamaciones en el paladar y las encías, infecciones de oído), y un largo etcétera de pequeñas y grandes molestias y males, que forman parte del "malestar del fumador" y que pueden acabar desembocando en enfermedades crónicas y graves.


El cigarrillo "laxante"
Algunos fumadores califican al primer cigarrillo de la mañana como un excelente laxante. Efectivamente, la nicotina actúa sobre el intestino grueso y delgado y aumenta sus movimientos, lo que facilita el descenso de las deposiciones. Si bien es cierto que el abandono del tabaco va seguido de unas semanas de estreñimiento, también lo es que esta molestia suele desaparecer a las 8 o 10 semanas de haber dejado de fumar.


Tendencia a la enfermedad
Además de provocar dolores de cabeza y de debilitar a todos estos órganos inflamados e irritados, el tabaco también destruye algunas vitaminas y minerales indispensables para el buen funcionamiento de las defensas naturales de nuestro organismo.


De este modo, el fumador acaba siendo blanco fácil de las más diversas enfermedades infecciosas que amenazan nuestra salud cotidiana, y frecuentemente es el primero en verse envuelto en gripes y resfriados y muchos otros trastornos para los que su debilitado sistema de defensas no tiene recursos con los que luchar (el absentismo laboral y escolar, y la utilización de los servicios sanitarios, es mucho mayor entre los fumadores que entre los exfumadores y no fumadores).


Los síntomas del malestar del fumador, incluso aquellos que son consecuencia de enfermedades que se han terminado convirtiendo en crónicas, se reducen significativamente en el momento de dejar de fumar, y muchos de ellos desaparecen definitivamente.


EL FUMAR ES PERJUDICIAL PARA LA SALUD!!!

PD:comenen por favor y dejen puntos si pueden me quiero hacer nfu