BUENOS AIRES. Helicópteros militares rusos, misiles y buques de de- sembarco franceses, aviones de transporte pesados y radares de quien tenga el mejor precio, siempre tasado en millones de dólares: la Argentina reingresa en el mercado de compra de armas, como no pasaba desde hacía más de diez años.

Durante las próximas dos semanas, la Ministra de Defensa, Nilda Garré, recorrerá el mercado mundial de armamentos en busca de ofertas. Ese es el único fin de la gira por la que ayer desembarcó en Francia y que también contempla escalas en Rusia y Ucrania. Fábricas estatales y privadas de esos países expondrán sus catálogos a la funcionaria argentina.

Fuentes de la cartera castrense aseguraron que el mayor interés lo generan los helicópteros rusos, capaces de transportar 36 soldados bien equipados. Pero también aceptan que están abiertos a todas las propuestas.

Será la primera visita a Rusia de un Ministro de Defensa argentino y, además, en caso de cerrarse el trato, se convertirá en el debut de ese país como proveedor de armamento para la Argentina.

En Francia, en cambio, se buscará destrabar la cesión de dos buques de desembarco y se procurará obtener buenas condiciones de pago para comprar misiles aéreos. Para eso, Garré se entrevistará con el delegado general del Armamento, François Lureau, y asistirá a una exhibición de sistemas de armas en una base de la fuerza aérea francesa.

Hace una década, desde la llegada de los aviones cazabombarderos A-4, que la Argentina no se mostraba al mundo tan entusiasmada por reforzar sus sistemas de armas. Las autoridades del Ministerio de Defensa afirmaron que todas las adquisiciones tomarán en cuenta las posibilidades económicas del país, pero lo concreto es que se informó a los vendedores de armamentos que la puerta argentina está nuevamente abierta. Eso lo escucharán los empresarios ucranios del rubro militar, que tomarán contacto con Garré el próximo sábado en Kiev.

El final del viaje encontrará a la ministra en Chipre, en visita a las tropas argentinas que integran la misión de paz de la ONU.

En Moscú se centrarán las mayores expectativas. Las conversaciones sobre la compra de equipo militar de Rusia empezaron en enero de este año, con la primera reunión de Garré con el embajador ruso Yuri Korchagin. Se sucedieron luego otros tres encuentros que allanaron el camino a esta visita de Garré a Rusia.

Además, los proveedores de armas de ese país aprovecharon el Simposio de Investigación y Producción para la Defensa (Sinprode), que se realizó en Buenos Aires este mes, para mostrar sus productos y cimentar los contactos.

Durante ese encuentro -en el que participaron más de 400 empresas que aspiran a proveer de servicios a las Fuerzas Armadas-, la agencia de noticias rusa Novosti informó del interés de la empresa exportadora de armamento Rosoboronexport de suministrar material a la Argentina. Y citó a Serguei Ladyguin, jefe del departamento latinoamericano de esa compañía, para asegurar que el Ministerio de Defensa "mostró interés en los helicópteros rusos".

Similar idea se confirma en el Ministerio de Defensa. "Nuestra prioridad de re-equipamiento tiene que ver con los helicópteros, aviones de transporte y radares", explicó un allegado a Garré.

Los helicópteros por los que se pedirán condiciones de compra son los MI-17, una versión mejorada del tradicional MI-8. Cuentan con una capacidad de transporte de 36 personas, muy superior a los modelos Bell en uso actualmente en las fuerzas argentinas, que pueden trasladar a una decena de personas. Su precio en el mercado oscila entre los cuatro y los seis millones de dólares, según el equipamiento de cada modelo.

Rusia consiguió una ventajosa posición en el mercado latinoamericano de armamentos a partir de los acuerdos con el presidente venezolano Hugo Chávez, pero también vende material bélico a Perú, Brasil, México, Uruguay y Colombia. La empresa Rosoboronexport tomó la decisión estratégica de profundizar sus lazos con esta región. En el Ministerio de Defensa esperan que esa búsqueda rusa de insertarse con fuerza en un mercado nuevo abra posibilidades para un acuerdo.

Entre las propuestas que ya recibió Garré sobre el tema, figura un intercambio de alimentos argentinos por sistemas de armas rusos, en condiciones similares a la compra de combustible venezolano a cambio de maquinaria agrícola.

Esto se instrumenta mediante un fideicomiso, por el cual nuestro país compra la mercancía y el vendedor usa ese dinero exclusivamente para adquirir productos argentinos. Esa negociación comercial figura entre los planes argentinos para comprar tecnología militar rusa.

En el Ministerio de Defensa se aclaró que cualquier acuerdo que se negocie en la visita a Moscú quedará a evaluación de la Cancillería.

fuente: http://www.radiosalta.com/noticia.php?idn=200379

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