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Historia de la dominación (texto propio)

    
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Para el que le interese el tema, este es un trabajo que hice para una materia de la Facultad de Psicología. Basándose en los trabajos de Michael Foucault y otros autores que han ampliado y desarrollado más esta línea, se plantea que lo que ha evolucionado a través de la historia son fundamentalmente las técnicas de dominación, se hace un recorrido por la forma en que se han ido perfeccionando los mecanismos de control Básicamente la forma de control que existía enla época de las monarquias, que era el castigo, fue siendo desplazada por la vigilancia, porque resultaba más eficiente y menos costosa. Esta fue la predominante hasta mediados del siglo XX, momento en el que empezó a imperar la mas eficiente de las formas de control, que es lógicamente, aquella que el sujeto ni siquiera percibe: la psicológica, a traves de la manipulación del deseo que es orientado hacia del consumo. Las personas somos convencidas de buscar la felicidad en la compra de bienes y servicios, mientras recibimos una educación funcional a ese propósito. Simultáneamente vemos como son condenados y muchas veces eliminados aquellos que proponen un cambio en las reglas de juego. Espero que les guste, y si no me dicen:


1ª Parte: La familia y la escuela surgen como instituciones para controlar a las personas
(de fines de siglo XVIII hasta mediados del XX)
Michael Foucault plantea que las sociedades disciplinarias son aquellas ubicadas a partir del surgimiento de los estados modernos, en las que el principio de control que comienza a imperar es el de que resulta más eficiente vigilar que castigar.
Si se sigue el desarrollo y la evolución de dos instituciones fundamentales como la escuela y la familia en los siglos XVIII y XIX, podrá verse cómo los mecanismos coercitivos y punitivos utilizados frecuentemente en el antiguo régimen han ido dejando lugar a los mecanismos disciplinarios. Tomando la definición foucaultiana de que las disciplinas son “métodos que permiten el control minucioso de las operaciones del cuerpo, que garantizan la sujeción constante de sus fuerzas y les imponen una relación de docilidad-utilidad” (1), el presente trabajo intentará rastrear e identificar los mecanismos de ejercicio del poder –bio-poder, precisará Foucault- disciplinarios en los primeros siglos de la modernidad, y analizar la manera en que estos pudieron influir en la construcción de la subjetividad. Será entonces un recorrido a través de las diferentes estrategias de bio-política de la modernidad, partiendo de la siguiente definición que da este autor respecto del bio-poder: el conjunto de mecanismos por medio de los cuales aquello que en la especie humana, constituye sus rasgos biológicos fundamentales podrá ser parte de una política, una estrategia política, una estrategia general de poder”(2) .
En “La policía de las familias” (3), Donzelot realiza un desarrollo de la evolución de la institución familiar y de su función, en particular a partir de la caída del Sistema Feudal y el surgimiento del Estado Moderno. Plantea que la familia es una institución que ha no ha tenido la misma evolución en las clases altas que en las clases populares, y que esta evolución diferenciada responde a su vez a necesidades de control por parte de los incipientes estados modernos.
Si bien las familias ya existían extendidamente en las clases altas en el Antiguo Régimen y tenían un cierto peso político, no acostumbraban a criar a sus hijos, sino que se los encargaban a las nodrizas, mujeres dedicadas a la crianza de los niños a cambio de dinero.
A partir de la revolución francesa, en esta primera etapa denominada Modernidad Temprana, existía un contexto de pobreza creciente que arrastraba a las personas a las ciudades y en particular a las mujeres en esta situación a trabajar de nodrizas.
Se comenzó entonces a tratar de estimular la formación de las familias y la conservación de los hijos. Por un lado, en las familias ricas a partir del alegato de que los domésticos maltrataban y sometían a los niños, y por otro lado, en las populares, porque era frecuente el abandono de los niños recién nacidos en los hospicios estatales, con lo cual aumentaban los costos del estado. Además del aumento de los gastos, explica Donzelot, lo que se buscaba con la conservación de los hijos por parte de las familias populares era establecer vigilancias directas, de frenar libertades tomadas, como el abandono de los hijos, las asociaciones salvajes –concubinato- y el vagabundeo de los individuos – en este caso los niños-
Las campañas para el restablecimiento de las familias pobres, a través de instituciones como la Sociedad de San Francisco de Regis, eran promocionadas en términos de “un excelente negocio”, ya que ahorrarían gastos al Estado en la policía, en las investigaciones judiciales, y en los hospicios.
También la promoción de la formación de las familias supuso un control disciplinario a través de los espacios. Foucault plantea que la disciplina “procede ante todo a la distribución de los individuos en el espacio” (4), y que esto implica la existencia de lugares cerrados que puedan ser fácilmente vigilados, en donde no sólo se puedan romper las comunicaciones peligrosas, sino también crear un espacio útil. En este sentido pueden entenderse distintas políticas desarrolladas a mediados del siglo XIX en Francia, en relación al tamaño y distribución de las viviendas familiares, descritas por Donzelot.
Se buscó en este período terminar con las viviendas populares, de tipo cuartel, que aglutinaban numerosas personas, sin distinción de sexo ni edad, introduciendo un modelo arquitectónico de vivienda reducida, en el que no pudieran alojarse extraños, y en el que la habitación de los padres fuera una pequeña capital, desde donde se pudiera vigilar a los hijos.
Rescata además este autor, una experiencia en las ciudades piloto de Mulhouse, en donde se concluyó que la disposición arquitectónica de viviendas pequeñas sirvió para que no prosperase una revuelta popular.
Lo que puede verse entonces es que esta organización familiar en viviendas reducidas comenzó a utilizarse como estrategia bio-política a partir de que comenzó a percibirse que favorecían la fragmentación de las clases populares.
En relación al disciplinamiento de los niños, se promovía la separación de sexos y de edades, y se esperaba de los padres una vigilancia que los alejara de vicios y malas costumbres. Se pide a la vivienda, explica Donzelot, “que se convierta en una pieza complementaria de la escuela en el control de los niños”(5) .
Esta complementariedad entre la escuela y la familia para disciplinar a los niños puede verse en múltiples aspectos. Por ejemplo, en el de la separación por edades, por rendimientos o resultados en los exámenes, Julia Varela ve ejemplos en los que las pedagogías disciplinarias introducen cambios en la percepción social del espacio y el tiempo. Explica que estas pedagogías son “un instrumento de primer orden en la construcción, por una parte, de una forma de subjetividad nueva, el individuo, y por otra, de una organización diferente del campo del saber”(6) .
Es decir, según esta autora, y siguiendo las teorizaciones sobre el diciplinamiento de Foucault, las pedagogías disciplinarias han jugado un papel fundamental en la construcción de la subjetividad moderna. El dispositivo del examen introduce en el niño la concepción de sí mismo como sujeto individual, y además lo pone en una relación valorativa con la norma: si no se ajusta a ella, será sancionado con el aplazo.
Puede entenderse en este sentido el particular énfasis que comienza a ponerse en la obligatoriedad de la escuela, a mediados del siglo XIX. Un informe encargado por la Academia de Ciencias Morales y Políticas sobre las regiones manufactureras de Francia decía que mientras no se realizara “…una infatigable vigilancia de la educación de la infancia, nuestras ciudades manufactureras serán continuos focos de desorden, de inmoralidad y de sedición”(7).
Aproximadamente en los mismos años, en Bruselas, y a partir de un debate que se diera en relación a la obligatoriedad de la escuela, G. Molinari planteaba que la educación debe ser obligatoria porque “…sin su cumplimiento no existe ningún freno a las excitaciones de los sentidos, no es posible ningún contrato social, ninguna sociedad de mercado”(8).
Ahondando en la forma en que estas pedagogías disciplinarias organizan el espacio el espacio y el tiempo en el que deben distribuirse y ordenarse los cuerpos, Foucault establece la relación que se dio entre las escuelas y las instituciones militares, planteando que las primeras tomaron de las segundas los tiempos disciplinarios, la segmentación del tiempo en momentos establecidos para cada tarea específica, la disposición en serie de las actividades sucesivas. Esto implicó un control detallado y garantizó su uso, pudiendo esto apreciarse bien en el ejemplo paradigmático del ejercicio, repetición sucesiva de acciones corporales, que permite la observación, la calificación y a su vez la docilidad.
Los mismos criterios de disciplinamiento en la utilización de los espacios que líneas arriba se ubicaran en antes para la institución familiar, podrán encontrarse en la escuela. La separación por edades permitió agrupar a los niños en menor número, y a su vez, no dejarlos libres en horas muertas, en los que el maestro se ocupaba de unos dejando desocupados a otros. Los alumnos fueron distribuidos según el ejemplo militar, que los alineaba y los mantenía enfrentados al control visible del maestro.
También pueden rastrearse, siguiendo estas líneas teóricas, estrategias bio-políticas en otras instituciones de la modernidad temprana, como las que surgieron en relación al monopolio del campo del saber: Instituciones académicas y Universidades controladas por el Estado, que recopilaron saberes que antes se hallaban dispersos, los jerarquizaron, los centralizaron, y por último los disciplinaron en campos que pasaron a llamarse ciencias.
También aquí, como en el caso de los sujetos, el control pasó de ser exterior a ser interior, ya que aquellos enunciados inquietantes, en vez de suprimirse, se reinterpretaron desde cuerpos lógicos subsidiarios del estado: Las ciencias.
Concluyendo, vemos como entonces en las sociedades disciplinarias que describe Foulcault, las subjetividades son moldeadas y construidas a través de su paso por distintas instituciones que son grandes centros de encierro, como lo explica Deleuze: “El individuo pasa sucesivamente de un círculo cerrado a otro, cada uno con sus leyes: primero la familia, después la escuela (ya no estás en la familia), después en el cuartel (ya no estas en la escuela), luego la fábrica, cada cierto tiempo el hospital, y a veces la cárcel…”(9).




2ª Parte: Los mecanismos de control en la posmodernidad
(De mediados del S.XX hasta hoy)

“Una buena sopa te ayuda a reunir a quienes más querés y a disfrutar de un riquísimo y nutritivo hábito. Elegí la que más te guste y reunite a disfrutar”
(Extraído de un sobre de sopa de una marca perteneciente a una empresa multinacional del rubro alimenticio.)

Las sociedades de control, a partir de los trabajos de Foucault, –y posteriormente- Deleuze y Lazzarato, son las que surgen posteriormente a la segunda guerra mundial. Presentan un panorama sustancialmente distinto al de las sociedades disciplinarias, con la particularidad de que los mecanismos propios de estas últimas no han desaparecido. El cambio consiste más bien en un agregado de técnicas perfeccionadas, que en un reemplazo de las mismas.
El escenario que exhiben está caracterizado por un predominio del individualismo, de la libertad psicológica en la búsqueda de la realización personal, por un “desinvestimento de lo público a favor de lo personal (lo íntimo), concomitantemente con una desustancialización del yo, del cuerpo y los valores; el consumo es el nuevo modo de disciplinamiento social, aún para los que no pueden consumir”(10).
¿Qué cambios y transformaciones han debido darse para llegar a la situación actual, también llamada por Foucault Sociedades de Seguridad?
Ana Fernández plantea que la aplicación de las sanciones ha dejado paso a la indagación de las motivaciones. El consumo es el nuevo eje de la individuación, y se hace necesario el control de los deseos. La mirada vigilante y la sanción normalizadora que caracterizaban a los mecanismos de control disciplinarios, han dejado paso al estudio de las motivaciones. Es en este sentido que pueden entenderse mensajes publicitarios como los citados al comienzo de este desarrollo, en los que se promete amor a cambio de consumo.
En relación a este fenómeno, y en tono bien crítico, Deleuze plantea, refiriéndose a las sociedades de control que las oficinas de ventas son el alma de las empresas: “Ahora, el instrumento de control social es el marketing, y en él se forma la raza descarada de nuestros dueños”(11)
Esta manipulación del deseo que supone el estudio de las motivaciones para orientarlas al consumo es quizá explicativa, al menos en parte, de algunos de los nuevos malestares que describe Fernández, como el vacío de deseo “(12). Explica además, que lo que caracteriza a estos nuevos pacientes de las sociedades de control es que enferman de futuro: Esto puede entenderse a partir de que no se concibe el progreso, o los proyectos, además a que se hace extremadamente difícil la percepción del deseo en un ambiente saturado por mensajes que buscan orientarlo, y que además frecuentemente o no se puede consumir o el consumo no satisface.
Plantea además que este nuevo imperio del individuo libre que busca realizarse se ha instaurado a costa de la libertad política que caracterizara las luchas sociales de décadas atrás, a costa de la participación en lo público. Es como si hubiera resignado las luchas por la libertad de su entorno, de su exterior, para pasar a tratar de encontrar libertad en su mundo interno, su interioridad, acaso como un premio consuelo.
Por su parte, para explicar estos cambios, Deleuze plantea que los círculos de encierro que caracterizaban a las sociedades disciplinarias a partir de la segunda guerra mundial entran en crisis. Si bien se anuncian reformas en todas las instituciones propias de estas sociedades, los encierros están destinados a terminarse aunque ello no supone un aumento de las libertades subjetivas, sino, sugiere, todo lo contrario. Que la reclusión hospitalaria, por ejemplo, de lugar al hospital de día no implica que no haya mecanismos de control, explica el autor. Puede agregarse que mucho menos implica mayor libertad, ya que podemos ver en nuestro país como estos tratamientos –el hospital de día, o la desmanicomialización- lo único que logran es reducir gastos estatales, ya que dejan a los pacientes en total desamparo, por lo que tienen que vivir en la calle, sin una red de contención, con lo antagónico que esto es para su curación.
La metamorfosis que Deleuze plantea como característica del paso de las sociedades disciplinarias a las sociedades de control puede verse en variados aspectos. Para los trabajadores, que antes pertenecían a un gremio que les daba identidad y que teóricamente luchaba por la defensa de sus salarios, el cambio impone una desafiliación, un moldeado de sus salarios, con contratos flexibles, inestables, situación que a su vez tiene como contrapartida unas supuestas ventajas que traen los incentivos, premios, y sorteos internos de las empresas.
Por otro lado las marcas que antes identificaban al individuo, han dejado paso a la contraseña, códigos que restringen el acceso a la información.
La producción y la concentración caracterizaban a la fábrica y a su patrón en la sociedad disciplinaria, la sobreproducción y la especulación lo hacen en la empresa o la corporación, y la producción, la fábrica, queda desplazada, como un sector más de la empresa, a los países del tercer mundo, donde los salarios son menores comparativamente con otros países del mundo.
Los círculos de encierro mencionados, han dejado paso a un mecanismo de dominación mucho más eficiente: el endeudamiento.
Los aportes de Lazzarato también van en el sentido de remarcar de qué se tratan estos nuevos mecanismos de control de las sociedades de seguridad. Explica que si antes se actuaba sobre el individuo, ahora se actúa sobre el medio.
Se regula la conducta trabajando sobre lo público, sobre la opinión, es por eso que los economistas y los publicistas –y los medios en general, podría agregarse- son agentes centrales de las nuevas técnicas de bio-política.
Puede entenderse a partir de lo explicado por el autor, que el perfeccionamiento en relación a las técnicas disciplinarias es que estas permiten a través del medio, de los medios, actuar sobre los cuerpos a distancia, y sobre una cantidad mucho mayor de cuerpos, además de haber reemplazado la vigilancia por la motivación: “…la seguridad actúa a través de la moneda, la comunicación, el consumo, etc., sobre el soporte y el elemento de circulación de la acción, en lugar de actuar solo a traves del adiestramiento directo del cuerpo (disciplinas):” (13)
Agrega también, en coincidencia con los conceptos de Deleuze referidos a la nueva situación de los trabajadores, que las nuevas estrategias de dominación se basan en una fragilización laboral, y en una vulnerabilización social.


Citas

1 Foucault, M: “Vigilar y castigar”, México, Siglo XXI, 1987
2 Foucault, M.: “Seguridad, territorio, población”, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2006
3 Donzelot, J::”La policía de las familias”, Valencia, Pre-textos, 1990
4 Foucault, M: “Vigilar y castigar”, México, Siglo XXI, 1987
5 Donzelot, J::”La policía de las familias”, Valencia, Pre-textos, 1990
6 Varela, J.: “Escuela, poder y subjetivación”, Madrid, La piqueta, 1997.
7 Donzelot, J::”La policía de las familias”, Valencia, Pre-textos, 1990
8 Donzelot, J.: Op. Cit.
9 Deleuze, G.: “Conversaciones”, Valencia, Pre-textos, 1995
10 Fernández, A. y otros: “Instituciones estalladas”, Buenos Aires, Eudeba, 1999.
11Deleuze, G.: “Conversaciones”, Valencia, Pre-textos, 1995
12Fernández, A. y otros: “Instituciones estalladas”, Buenos Aires, Eudeba, 1999.
13 Lazzarato, M, López, M.:”Política del acontecimiento”, Buenos Aires, Ed. Tinta limón, 2006



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Creado el: 05.01.2008 a las 19:22:04 hs.
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#1 - sbassi | 05.01.2008 19:33:53 dijo:
¿por que no dice nada de la religión?
#2 - Smeagol | 05.01.2008 19:34:04 dijo:
Muy buen texto (no da para opinar mas que eso porque sino se arma un foro o una charla de café)
+10
#3 - carpincho1976 | 05.01.2008 19:34:13 dijo:
flacooo que viejo que huelo lo tuyo !!! basta de troskismo barato !!!
#4 - kykesoyyo | 05.01.2008 19:41:26 dijo:
Carpincho fundamente si pretende que lo suyo tenga algún valor...
#5 - carpincho1976 | 05.01.2008 20:03:32 dijo:
primero me diste ganas de tomar sopa !!!
segundo:HACE CALOR
tercero: lo que expresas no es falso ... pero me parece que es un tanto antiguo. Creo que hoy por hoy, no se puede negar que la familia, escuela ect .. sea organismo de control... pero tambien lo son de realizacion y una persona feliz necesita si o si del sentimiento de pertenencia a algo superior ... familia, escuela, religion . estado, nacion o lo que seaaa !! y para esa realizacion la disciplina es necesaria !!1
#6 - JorgeAllen | 05.01.2008 20:13:24 dijo:
El tema de por si me parece interesantisimo, voy a imprimirlo para leerlo mejor...
1 Foucault, M: “Vigilar y castigar”, México, Siglo XXI, 1987
Hoy a la noche voy a dar uno de mis frecuentes recorridos por la calle corrientes y ver si encuentro este libro que se me esta terminando el stock literario.
Habia leido algo de el hace unos años, sobre el panoptismo...
Gracias por compartir escritos tuyos...
#7 - naranjito | 05.01.2008 20:14:39 dijo:
que paradoja... en la actualidad de nuestro pais, la escuela, con un plato de sopa para los alumnos (los mas carenciados) vuelven a tomar control sobre las personas.
van 5 puntines
#8 - kykesoyyo | 05.01.2008 20:17:27 dijo:
Yo no planteo que la familia o la escuela tendrian que dejar de existir, pero me parece un poco arriesgado decir que "una persona feliz necesita si o si del sentimiento de pertenencia a algo superior ... familia, escuela, religion . estado, nacion o lo que seaaa !! "
Yo no comparto esa opinión, pero sí creo que el hombre es un ser sociable, y creo que sería más feliz sin jerarquías, sin instituciones en donde las reglas las ponen otros que supustamente tienen más valor (de paso te digo y confieso que no he leido un solo renglón de trotsky)
#9 - kykesoyyo | 05.01.2008 20:18:33 dijo:
Yo no planteo que la familia o la escuela tendrian que dejar de existir, pero me parece un poco arriesgado decir que "una persona feliz necesita si o si del sentimiento de pertenencia a algo superior ... familia, escuela, religion . estado, nacion o lo que seaaa !! "
Yo no comparto esa opinión, pero sí creo que el hombre es un ser sociable, y creo que sería más feliz sin jerarquías, sin instituciones en donde las reglas las ponen otros que supustamente tienen más valor (de paso te digo y confieso que no he leido un solo renglón de trotsky)
#10 - carpincho1976 | 05.01.2008 20:29:50 dijo:
leellllo a vos te va a gustar mas que a miii !!! jajajaaja
#11 - kykesoyyo | 05.01.2008 20:43:03 dijo:
ja ja, esta bien, pero los troscos q conozco tienen diferencias importantes conmigo, son verticalistas y se la pasan bardeando a los partidos de izq en realidad tendrian que ser aliados
#12 - JorgeAllen | 05.01.2008 20:57:22 dijo:
Tengo algunos amigos troscos y me pasa lo mismo(no se si seran todos asi). En gral son tipos que tienen muchisima lectura, pero segun mi punto de vista demasiado "academicos", es decir muy de librito casi biblia...
#13 - JorgeAllen | 05.01.2008 21:22:45 dijo:
Listo, termine de leerlo. Me gustó mucho, me quedan algunas dudas, como por ejemplo si se supone que los cambios entre los metodos de control son tan bruscos y tan absolutos(no se si se entiende a donde voy) Por ejemplo cuando dice " ha dejado paso a un mecanismo de control mas eficiente: el endeudamiento". Creo que en realidad los mecanismos coercitivos / punitivos todavia existen, como tambien existio siempre el endeudamiento, que hoy claramente tiene preponderancia. ( es decir, solo quiero aplicar matices )... no se si se entendio....jajaj Saludos!
#14 - kykesoyyo | 05.01.2008 21:28:51 dijo:
Jorge totalmente de acuerdo, no está suficientemente aclarado en esa parte del texto, pero la idea es que los mecanismos más eficientes se empiezan a usar sin que esto implique que se abandonan los anteriores. Cuando es necesario, porque no alcanza con los otros, se usan los coercitivos, como pasó aqui en Argentina hace 30 años (que claramente buscaban comunicar a la sociedad: "miren lo q le pasa al que trata de cambiar algo"
#15 - carpincho1976 | 06.01.2008 06:51:54 dijo:
a diferencia tuya, creo que es imposible la vida sin instituciones y las jerarquias son inevitables !!! Podemos discutir como organizarlas y como hacerlas mas humanas (si existe alguna institucion no humana)!!!
te comento un caso, durante un tiempo practique sipalki, la organizacion de la asociacion era profundamente verticalista, pero la organizacion dentro del gimnasio no... despues por una cuestion de tiempo tuve que dejar de ir y empece aikido, en donde la organizacion era alrerevez y deje por que me aburrio !!! Los dos buscaban lo mismo transmitir el arte marcial... pero los caminos totalmente diferentes!!! No creo que exista una receta unica y son las personas las que construyen las familias que entrelzadas forman la sociedad y creo que cada sociedad debe darse la organizacion que mejor le venga y es por eso que el capitalismo triunfo sobre el comunismo, este ultimo se volvio tan rigido que no pudo contener al hombre !!! En cambio (y esto es el punto o falacia de los zurdos, creer que existe un capitalismo y atraves de su definicion engloban muchas veces procesos muy diferentes) en los sistemas democraticos - capitalista, al no existir una formula unica, se acomoda a la forma que la sociedad le da, exisitiendo "capitalismo" tan diferentes como el de EEUU, china, suecia, alemania, argentina, peru, singapur ect; cada uno con su metodo de control !!!
PD me siento mal yo uqe soy medio "facho", me llevo bien con los troskistas !!!
#16 - kykesoyyo | 06.01.2008 11:02:40 dijo:
LO que pasa es que frecuentemente desde que nacemos nuestro ambiente nos va inyectando la jerarquía en nuestras psiquis. Por ejemplo, si tuvimos un padre autoritario que ve al mundo como un lugar peligroso del cual hay que resguardarse, seguramente buscaremos integrar alguna estructura jerárquica como mecanismo de defensa. Los extremos de esto son la iglesia y las fuerzas armadas, donde la gente con una inseguridad estructural en su psiquis, se mete para buscar allí un refugio. Yo participo en grupos horizontales (como son por ejemplo las asambbleas) y me siento muy comodo sin jefes, todos somos iguales, y la palabra de c/u tiene el mismo valor, se intercambian ideas, y grupalmente siempre surge una solucion mejor a la que hubiera sdalido de una sola persona

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