DISCERNIMIENTO SOBRE EL ARREBATAMIENTO

Arrebatamiento (Rapto)
Definición: Es la creencia de que los cristianos fieles serán tomados de la Tierra en cuerpo físico, sacados repentinamente del mundo, para unirse al Señor “en el aire”. Algunas personas, aunque no todo el mundo, creen que la palabra “rapto” es el significado de lo que dice 1 Tesalonicenses 4:17, y hablan del “rapto de la iglesia”. La expresión “rapto de la iglesia” no aparece en las Escrituras inspiradas.
Cuando el apóstol Pablo dijo que los cristianos serían “arrebatados” con el Señor, ¿qué asunto se estaba considerando?

1 Tes. 4:13-18, VV (1977): “No queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen [“de los muertos”, BJ, EMN, BR; “de los difuntos”, FS, FF], para que no os entristezcáis como los demás que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. Por lo cual os decimos esto por palabra del Señor: que nosotros los que vivamos, los que hayamos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivamos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para salir al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.”

(Evidentemente algunos miembros de la congregación cristiana de Tesalónica habían muerto. Pablo animó a los sobrevivientes a consolarse unos a otros con la esperanza de la resurrección. Les recordó que Jesús había sido resucitado después de su muerte; así, también, en la venida del Señor, aquellos cristianos fieles que habían muerto serían resucitados para estar con Cristo.)

¿Quiénes son los que ‘serán arrebatados en las nubes’, como se declaró en 1 Tesalonicenses 4:17?
El versículo 15 explica que son los fieles ‘que han quedado hasta la venida del Señor’, o sea, los que todavía están vivos durante el tiempo de la venida de Cristo. ¿Morirán alguna vez? Según Romanos 6:3-5 y 1 Corintios 15:35, 36, 44 (citados en la página 49) tienen que morir antes que puedan alcanzar la vida celestial. Pero no tendrán que permanecer en la muerte esperando la vuelta de Cristo. Serán “arrebatados” instantáneamente, “en un abrir y cerrar de ojos”, para estar con el Señor. (1 Cor. 15:51, 52, VV [1977]; también Revelación 14:13.)

¿Aparecerá Cristo visiblemente en una nube y entonces se llevará a los cielos a los cristianos fieles mientras el mundo los contempla?
¿Dijo Jesús si el mundo lo vería otra vez con los ojos físicos o no?

Juan 14:19, VV (1977): “Todavía un poco, y el mundo ya no me verá más; pero vosotros [sus discípulos fieles] me veréis; porque yo vivo, y vosotros también viviréis.” (Cursivas nuestras.) (Compárese con 1 Timoteo 6:16.)

¿Qué significa el que el Señor ‘descienda del cielo’?

¿Puede ‘descender del cielo’ el Señor, como se declara en 1 Tesalonicenses 4:16, sin ser visible a los ojos físicos? En los días de las ciudades antiguas de Sodoma y Gomorra, Jehová dijo que iba a ‘descender y ver’ lo que la gente estaba haciendo (Gén. 18:21, VV [1977]). Pero cuando Jehová hizo dicha inspección, ningún humano lo vio, aunque sí vieron a los representantes angelicales que envió (Juan 1:18). De igual manera, sin tener que volver en la carne, Jesús podía dirigir su atención a sus seguidores fieles en la Tierra para darles su recompensa.

¿En qué sentido, pues, “verán” al Señor ‘venir en una nube’ los humanos?

Jesús predijo: “Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria” (Luc. 21:27, VV [1977]). De ninguna manera contradice esta declaración, ni otras similares en otros textos, lo que Jesús dijo según se registra en Juan 14:19. Considere: En el monte Sinaí, ¿qué ocurrió cuando Dios ‘vino al pueblo en una nube espesa’, como se declaró en Éxodo 19:9? (VV [1977].) Dios estaba presente de manera invisible; el pueblo de Israel vio prueba visible de su presencia, pero ninguno de ellos, de hecho, vio con sus ojos a Dios. Por eso, también, cuando Jesús dijo que vendría “en una nube”, tiene que haber querido decir que él sería invisible a los ojos humanos, pero que los humanos se darían cuenta de su presencia. Lo ‘verían’ con los ojos mentales y discernirían el hecho de que estaba presente. (Véase la sección amplia titulada “Vuelta de Cristo”, donde se ofrecen comentarios adicionales.)

¿Es posible que los cristianos sean llevados al cielo en cuerpo físico?

1 Cor. 15:50, VV (1977): “Esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.”

¿Contradice esta declaración lo que le sucedió al profeta Elías? ¡De ningún modo! Este suceso tiene que entenderse a la luz de la declaración clara que hizo Jesús siglos después: “Nadie ha subido al cielo, sino el que descendió del cielo; el Hijo del Hombre” (Juan 3:13, VV [1977]). Aunque se vio a Elías cuando “subió al cielo en un torbellino”, esto no quiere decir que fuera a la región espiritual. ¿Por qué no? Porque posteriormente se dice que él envió una carta de censura al rey de Judá. (2 Rey. 2:11, VV; 2 Cró. 21:1, 12-15). Antes que los humanos inventaran los aviones, Jehová usó en aquella ocasión sus propios medios (un carro de fuego y un torbellino) para elevar a Elías al cielo donde vuelan las aves y transportarlo a otro lugar. (Compárese con Génesis 1:6-8, 20.)

¿Será quizás en secreto como se llevará al cielo a los cristianos fieles, y sencillamente desaparecerán de la Tierra sin morir?
Rom. 6:3-5, VV (1977): “¿O ignoráis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? [...] Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección.” (Lo que ocurrió en el caso de Jesucristo estableció el modelo. Sus discípulos, así como otras personas, sabían que él había muerto. No fue restaurado a la vida celestial sino hasta después de su muerte y resurrección.)

1 Cor. 15:35, 36, 44, VV (1977): “Dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué clase de cuerpo vendrán? Insensato, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes. Se siembra cuerpo natural [físico, NM], resucitará cuerpo espiritual.” (Así que la persona tiene que morir antes de recibir ese cuerpo espiritual, ¿no es cierto?)

¿Tomará el Señor milagrosamente de la Tierra a todos los cristianos fieles antes de la gran tribulación?

Mat. 24:21, 22: “Habrá entonces grande tribulación como la cual no ha sucedido una desde el principio del mundo hasta ahora, no, ni volverá a suceder. De hecho, a menos que se acortaran aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos serán acortados aquellos días.” (Aquí no dice que se llevaría al cielo a todos los “escogidos” antes de la gran tribulación, ¿verdad? Más bien, se les ofrece la perspectiva, junto con sus asociados en la carne, de sobrevivir a la gran tribulación en la Tierra.)
Apo. (Rev.) 7:9, 10, 14, VM: “Después de esto, miré, y he aquí una grande muchedumbre, que nadie podía contar, de entre todas las naciones, y las tribus, y los pueblos, y las lenguas, que estaban de pie ante el trono y delante del Cordero, revestidos de ropas blancas, y teniendo palmas en sus manos; y clamaban a gran voz, diciendo: ¡Atribúyase la salvación a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero! [...] Éstos son los que salen de la grande tribulación.” (Para ‘salir’ de algo uno tiene que haber entrado allí o haber estado dentro de ello. De modo que esta gran muchedumbre tiene que estar compuesta de personas que realmente experimenten la gran tribulación y salgan de ella como sobrevivientes.) (Respecto al hecho de que se hallan en la Tierra, véanse las páginas 77, 78.)

¿Qué protección se dará a los cristianos verdaderos durante la gran tribulación?
Rom. 10:13, VV (1977): “Todo aquel que invocare el nombre del Señor [“Jehová”, NM], será salvo.”
Sof. 2:3, VV (1977): “Buscad a Jehová todos los humildes de la tierra, los que pusisteis por obra sus ordenanzas; buscad la justicia, buscad la mansedumbre; quizá quedaréis resguardados en el día del enojo de Jehová.” (También Isaías 26:20.)
¿Serán quizás llevados al cielo después de la gran tribulación todos los cristianos verdaderos?
Mat. 5:5, VV (1977): “Bienaventurados los apacibles, porque ellos recibirán la tierra por heredad.”
Sal. 37:29, VV (1977): “Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella.” (También los versículos 10, 11, 34.)
1 Cor. 15:50, VV (1977): “La carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios.”
Véase también la sección titulada “Cielo”.

¿Por qué son llevados al cielo para estar con Cristo algunos cristianos?
Apo. (Rev.) 20:6, VV (1977): “Serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por mil años.” (Puesto que han de reinar con Cristo, debe haber personas sobre las cuales reinen. ¿Quiénes son estas? Véase Mateo 5:5 y Salmo 37:29.)
Véase también la sección titulada “Nacer otra vez”.

¿Habrán de regresar después a la tierra para vivir para siempre aquí en el Paraíso los que van al cielo?
Pro. 2:21, VV (1977): “Los rectos habitarán la tierra, y los íntegros permanecerán en ella.” (Note que el texto no dice que dichas personas rectas regresarán a la tierra, sino que permanecerán en ella.)

1 Tes. 4:17, VV (1977): “Y así estaremos [los cristianos que sean arrebatados al cielo] siempre con el Señor.”
Si alguien dice...
‘¿Cree usted en el arrebatamiento (o: en el rapto)?’

Usted pudiera contestar: ‘He notado que no todo el mundo entiende de la misma manera lo que significa el arrebatamiento. ¿Pudiera preguntarle cuál es su punto de vista sobre este asunto?... En cuanto a cualquier asunto que se trate, es beneficioso comparar nuestras ideas con lo que la Biblia misma dice’. (Use porciones de la información anterior que sean apropiadas.)
O contestar: ‘Me han explicado que el arrebatamiento (o rapto) es un plan de escape para los cristianos. Muchos creen que así es como escaparán de la venidera gran tribulación. ¿Es eso lo que usted opina?’. Entonces pudiera añadir: 1) ‘Desde luego, queremos tener la protección de Dios en ese tiempo, y algunos textos que muestran cómo podremos beneficiarnos de esa protección me han servido de mucho estímulo (Sof. 2:3)’. 2) ‘Es interesante notar que la Biblia muestra que Dios conservará aquí mismo en la Tierra a algunos fieles (Pro. 2:21, 22). Eso está en armonía con el propósito que Dios tenía cuando creó a Adán y lo puso en el Paraíso, ¿no es así?’.

Otra posibilidad: ‘Lo que usted quiere decir por arrebatamiento (o rapto) es que los cristianos que estén vivos al fin de este sistema de cosas serán llevados al cielo, ¿no es cierto?... ¿Se ha preguntado qué harán cuando lleguen al cielo?... Note lo que dice en Revelación 20:6 (y 5:9, 10)... Pero ¿sobre quiénes gobernarán? (Sal. 37:10, 11, 29)’.

GRAN MUCHEDUMBRE

La expresión “gran(des) muchedumbre(s)” es bastante común en las Escrituras Griegas Cristianas. A veces se usa con respecto a grandes grupos de personas que oyeron la enseñanza pública de Jesucristo. (Mt 14:14; 19:2; 20:29.) Después de una visión de la destrucción de Babilonia la Grande, el apóstol Juan oyó “lo que era como una voz fuerte de una gran muchedumbre en el cielo”. (Rev 19:1.) Sin embargo, la identificación de la “gran muchedumbre” mencionada en Revelación 7:9 ha sido un tema de especial interés.
En este capítulo, el apóstol Juan primero menciona que se sella a los 144.000 esclavos de Dios “de toda tribu de los hijos de Israel”. (Rev 7:2-8.) Después tuvo una visión de una “gran muchedumbre” de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, de pie ante el trono de Dios, que atribuía su salvación a Dios y al Cordero. Sus integrantes han salido de “la gran tribulación”, sirven a Dios en su templo y Él extiende su tienda sobre ellos. Ya no tendrán más hambre ni sed, y Dios limpiará toda lágrima de sus ojos, porque su Hijo (el Cordero; Jn 1:29) los guiará a aguas de vida. (Rev 7:9-17.)

Puntos de vista populares. Se han ofrecido diversas explicaciones sobre el significado e identidad de la “gran muchedumbre”. Algunos exégetas han interpretado que los 144.000 sellados, referidos primero en el texto, son miembros del “Israel espiritual” y representan a la congregación cristiana mientras se hallan en la Tierra, mientras que la “gran muchedumbre” simboliza a esa misma congregación ya en los cielos, después que sus miembros han muerto en fidelidad y han sido resucitados a vida celestial. Sin embargo, otros sostienen que los 144.000 provienen literalmente “de toda tribu de los hijos de Israel” (Rev 7:4), es decir, son judíos naturales conversos al cristianismo, en tanto que la “gran muchedumbre” representa a los cristianos gentiles. No obstante, un estudio del capítulo 7 de Revelación y de otros pasajes afines descubre las incoherencias de estas interpretaciones y al mismo tiempo conduce a una conclusión diferente.

Suponer que los 144.000 sellados representan a la congregación cristiana durante su estancia en la Tierra, mientras que la “gran muchedumbre“ representa a dicha congregación ya resucitada en el cielo, no concuerda con lo que se dice de los 144.000 en el capítulo 14 de Revelación, donde se les ve junto al Cordero en el “monte Sión”. En Hebreos 12:18-24, el apóstol Pablo compara la experiencia que tuvieron los israelitas naturales al pie del monte Sinaí, con la de los cristianos que se habían “acercado a un monte Sión y a una ciudad del Dios vivo, a Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles, en asamblea general, y a la congregación de los primogénitos que han sido matriculados en los cielos”. Queda claro, pues, que aunque en Revelación 14:3 se dice que los 144.000 “han sido comprados de la tierra”, el contexto los ubica en el cielo, junto al Cordero celestial, Jesucristo (Rev 14:3, 4), lo que invalida la explicación que presupone que los 144.000 representan a la congregación cristiana durante su estancia en la Tierra y la “gran muchedumbre”, a la misma congregación, pero en el cielo.

Además, la manera como el apóstol Juan introduce la visión de la “gran muchedumbre” muestra que hay una clara diferencia entre la identidad de este grupo y los 144.000 sellados. Juan dice: “Después de estas cosas [la visión de los 144.000 sellados] vi, y, ¡miren!, una gran muchedumbre, que ningún hombre podía contar”. (Revelación o apocalipsis 7:9.) Presenta a la “gran muchedumbre” como entidad separada e innumerable, en contraste con un grupo cuya cantidad responde a un número concreto. También se les distingue por no ser “de los hijos de Israel”, sino de toda nación, tribus, pueblos y lenguas. Además, no se les ve de pie ‘junto al Cordero’, como ocurre con los 144.000 en Revelación 14:1, sino “delante del Cordero”. Todos estos factores respaldan la conclusión de que la “gran muchedumbre” es una entidad distinta y separada de los 144.000 sellados.

Por otra parte, la idea de que en esta visión se pretende hacer una distinción entre judíos cristianos y gentiles cristianos está diametralmente opuesta al comentario inspirado de Pablo respecto a lo impropio de las diferencias carnales en el ámbito de la congregación cristiana, cuyos miembros son todos iguales y están en unión con Jesucristo. (Ro 10:12; Gál 3:28.) Si Jehová ha ‘reconciliado plenamente a ambos pueblos [judíos y gentiles] consigo mismo, en un solo cuerpo, mediante Cristo’, sería difícil esperar que luego —en la visión dada a Juan— los presentase como dos grupos separados, de una parte los judíos naturales y de otra los gentiles. (Ef 2:11-21; Hch 15:7-9.) Cuando se toma en consideración el principio divino que Pablo cita, está mucho más claro aún que no se puede concebir por separado a ambos grupos, pues el apóstol dijo: “Porque no es judío el que lo es por fuera, ni es la circuncisión la que está afuera en la carne. Más bien, es judío el que lo es por dentro, y su circuncisión es la del corazón por espíritu”. (Ro 2:28, 29.) Además, ¿por qué no se dice en esta visión que los supuestos cristianos gentiles habían sido “sellados”? ¿Por qué eran incapaces de aprender la nueva canción que los 144.000 cantaban? (Rev 14:3.) En consecuencia, parece que está claro que los 144.000 sellados constituyen el Israel espiritual, no el natural, y, por lo tanto, quedan englobados en él tanto los cristianos de procedencia judía como los gentiles. (Gál 6:16.)

Su identificación. La clave para identificar a la “gran muchedumbre” se halla en lo que se dice de ella en el capítulo 7 de Revelación y en otros pasajes claramente paralelos. Revelación 7:15-17 dice que Dios ‘extiende su tienda sobre ellos’, que son guiados a “fuentes de agua de vida” y que Dios limpia “toda lágrima de los ojos de ellos”. En Revelación 21:2-4 hallamos expresiones paralelas: “La tienda de Dios está con la humanidad”, “y limpiará toda lágrima de sus ojos” y “la muerte no será más”. La visión presentada en este último capítulo no trata de personas que están en el cielo, de donde desciende la Nueva Jerusalén, sino de personas de la Tierra, de entre la humanidad.

Esto plantea la siguiente pregunta: Si la “gran muchedumbre” está compuesta de personas que consiguen la salvación y permanecen en la Tierra, ¿cómo se puede decir que están ‘de pie delante del trono de Dios y delante del Cordero’? (Rev 7:9.) Esta posición, ‘estar de pie’, a veces se emplea en la Biblia para indicar que se tiene una posición favorecida o aprobada a los ojos de aquel ante cuya presencia está de pie la persona o grupo en cuestión. (Sl 1:5; 5:5; Pr 22:29, CJ, comentario; Lu 1:19.) De hecho, en el capítulo anterior del mismo libro de Revelación se representa a los “reyes de la tierra y los de primer rango y los comandantes militares y los ricos y los fuertes y todo esclavo y toda persona libre” intentando esconderse “del rostro del que está sentado en el trono, y de la ira del Cordero, porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, y ¿quién puede estar de pie?”. (Rev 6:15-17; compárese con Lu 21:36.) De modo que la “gran muchedumbre” debe estar formada por aquellas personas que sobrevivan a ese tiempo de ira y que hayan podido “estar de pie”, en una posición aprobada, ante Dios y el Cordero.

El hecho de que el Cordero los guíe a “fuentes de aguas de vida” halla un paralelo en Revelación 22:17, donde dice: “El espíritu y la novia siguen diciendo: ‘¡Ven!’. Y cualquiera que oiga, diga: ‘¡Ven!’. Y cualquiera que tenga sed, venga; cualquiera que desee, tome gratis el agua de la vida”. Las Escrituras identifican con claridad a esta “novia” como la congregación cristiana ungida que está prometida al novio celestial, Cristo Jesús. (Ef 5:25-27; 2Co 11:2; Rev 19:7-9; 21:9-11.) La invitación que hace la clase celestial de la “novia” para que se “tome gratis el agua de la vida” obviamente está abierta a un número ilimitado de personas, a “cualquiera que desee”. La “gran muchedumbre” es también innumerable, por lo que la visión registrada en Revelación 7:9 concuerda con la de Revelación 22:17.

Por lo tanto, en vista de lo antedicho, la “gran muchedumbre” representa a todas aquellas personas que no son de la clase celestial de la “novia”, o los 144.000 sellados, pero que están de pie, en una posición aprobada, cuando llega la “gran tribulación” y, como consecuencia, se las conserva vivas para permanecer en la Tierra. (Véanse CIELO; CONGREGACIÓN [La congregación cristiana de Dios]; TIERRA [Propósito].)

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