Esclavitud en la industria del azucar
Esclavitud en republica dominicana


Bajo el asediante sol del Caribe, ellos realizan el trabajo que nadie quiere hacer. Ganan sueldos precarios y viven en lugares inhóspitos, sin electricidad ni suministro de agua potable.
La jornada en los denominados "bateyes" de República Dominicana comienza mucho antes de que el sol abra los ojos...

Todos los días alrededor de las 3 a.m., miles de haitianos abandonan a Morfeo y, con machete en mano, se convierten en los protagonistas de la industria azucarera dominicana.

La mayoría de estos obreros haitianos entraron al territorio dominicano de forma ilegal.

Irónicamente, el propio Departamento de Inmigración del país es el que les asigna en qué consorcio azucarero es donde van a trabajar, según las necesidades de mano de obra de los mismos.
Los denominados "braceros" reciben poco más de 2 dólares por cada tonelada de caña que cortan y cargan. Otros, como la persona que conduce la carreta, recibe aún menos: .45 centavos de dólar por viaje.

La mayoría de estos trabajadores haitianos solo puede darse "el lujo" de comer una sola vez al día. El desayuno es un extraño amigo que casi nunca les visita, y lo poco que consiguen para comer tienen que extirparlo para que alcance para todos.

No obstante, cuando el hambre aprieta, sus dientes se ven forzados a mascar la misma caña de azúcar que cosechan. Pues ese dulce manjar es lo que más abunda en los alrededores de los bateyes.
Los niños son los que más sufren en esta situación. La mayoría no tiene acceso a la educación, y según algunos, probablemente seguirán el mismo destino de sus padres, trabajando como "esclavos" para sobrevivir.

Muchos de estos niños han nacidos en República Dominicana, pero no son considerados ciudadanos de ese país. Por eso, su único futuro será ayudar a los mayores a trabajar para los grandes hacendados.
Los hijos de estos trabajadores de la caña nacidos en República Dominicana, por lo general son privados de la ciudadanía, un hecho que va en contra de las leyes de ese país, diversos acuerdos internacionales, y convenios para proteger los derechos humanos y de los niños.

Como son demasiado jóvenes para cortar caña, los emplean en la siembra de otros productos agrícolas. Los hijos de estos trabajadores de la caña nacidos en República Dominicana, por lo general son privados de la ciudadanía, un hecho que va en contra de las leyes de ese país, diversos acuerdos internacionales, y convenios para proteger los derechos humanos y de los niños.

Como son demasiado jóvenes para cortar caña, los emplean en la siembra de otros productos agrícolas.
Lo cierto es que ningún gobierno en la historia de República Dominicana ha trabajado para mejorar las condiciones de vida de los cortadores de caña.

Los haitianos se sienten vulnerables ante la justicia, en vista de que son sometidos a la explotación económica, la violación de sus derechos humanos, y sin que las autoridades hagan algo para remediarlo.

La gran mayoría de los inmigrantes haitianos se encuentra indocumentada, debido a que, según informes, el gobierno dominicano pone trabas para que consigan los documentos necesarios, a fin de establecer su residencia legal.La industria azucarera de República Dominicana, tan solo en exportaciones a Estados Unidos, genera unos 75 millones de dólares anuales.

Sin embargo, los obreros que fungen como "el motor de la industria" no reciben ni siquiera el salario mínimo.

Viven en casuchas con agujeros en el techo y donde no existen las condiciones mínimas de salubridad. Tienen que compartir letrinas comunales y una fuente de agua para todos. Llegar desde Haití a República Dominicana les toma varios días y algunos incluso mueren en el camino, debido a las precarias condiciones en las que viajan.

Los traficantes de haitianos indocumentados son conocidos en la isla como "buscones", y transportan su carga humana sin distinción de edad ni sexo para ser entregada a los consorcios azucareros.

Las propias autoridades dominicanas confiesan que a muchos de estos haitianos los traen bajo el engaño, ya que nunca les dicen que su trabajo será cortar la caña.
Muchos obreros haitianos en República Dominicana denuncian que los administradores de la industria azucarera los presionan para seguir trabajando allí.

Si se "escapan", aseguran, corren el riesgo de que las autoridades los pongan tras las rejas por ser inmigrantes ilegales, o que los mismos consorcios azucareros los traigan para realizar su trabajo a la fuerza.
Los dos grandes terratenientes de la industria azucarera en República Dominicana son los Fanjul, una familia cubanoamericana radicada en el país y propietaria del Central Romana, y los Vicini, los poseedores de uno de los apellidos más influyentes de la sociedad quisqueyana.

Campos De Moya, gerente de finanzas del Consorcio Vicini explica por qué a los haitianos que cortan caña en República Dominicana se les paga menos dinero


http://www.univision.com/content/video.jhtml?cid=555379&channelName=Noticias&_requestid=136386

Fuente:http://www.***/foros/index.php?showtopic=32055

Saludos