El orgasmo masculino

El orgasmo masculino


Solemos pensar en cómo "llegar victoriosos al final" y olvidamos que la clave está en cómo empieza y se sostiene el juego. Algunas sugerencias para vivir el orgasmo en plenitud



Así como la mujer se enciende con el "tacto", el hombre necesita de estímulos visuales. Quien quiera excitar a un varón debe saber que, en un principio, "todo entra por los ojos". El estímulo será quien le indique al cerebro que es hora de inducir al apetito sexual. La clave es que la estimulación sea continua y progresiva. Después de lo visual entran a jugar el tacto y otros sentidos. Todo depende del grado de fantasías y de los juegos

Si bien se cree que "el hombre siempre tiene ganas", a veces no todo es lo que parece. Es bueno saber que no siempre resultan las fórmulas magistrales. Cualquier factor por demás estresante, así como estados de ánimo que oscilen entre la depresión y la ansiedad, no activarán las ganas de "jugar". Y esto va más allá de cualquier posible trastorno sexual. Mientras que pensemos en el sexo mecánico y automático, es probable que no estemos perdiendo algo de los beneficios y encantos del orgasmo.

No sólo es cantidad sino calidad de orgasmo. En este sentido, debemos entender que, si bien suelen ir de la mano, no siempre la eyaculación está relacionada con el orgasmo. Así como se cree que con ciertas técnicas del sexo tántrico , el hombre puede retrasar la eyaculación para extender el tiempo de goce o alcanzar el orgasmo sin la necesidad de eyacular, hay hombres que eyaculan sin placer. Así es como, al igual que las mujeres, más allá de las diferencias que están a la vista, podemos pensar que también los hombres pueden llegar a fingir un orgasmo.

El orgasmo, así como la eyaculación, tienen distintos niveles de intensidad. Durante el clímax o fase culminante el cuerpo libera la tensión acumulada durante la fase de excitación y meseta. En ese instante, aumenta la frecuencia cardíaca y respiratoria; se altera la presión arterial, se sucede un cosquilleo general y contracciones en la uretra y el pene (así como ocurre en el útero y la zona del perineo, en las mujeres). Muchos hombres hablan de una "pérdida de conciencia" o de control en esos 10 segundos promedio que suele durar el máximo placer.

¿Se puede ser un hombre multiorgásmico?. Para serlo, debería poder sostenerse la erección luego de eyacular. Tarea difícil de alcanzar, debido a que a los pocos segundos de alcanzado el orgasmo, el miembro suele pierde rigidez. La erección permanecerá por más tiempo después de la eyaculación, mientras más tiempo dure la excitación. Todo vuelve a empezar cuando se reinicia el ciclo: excitación, meseta, orgasmo, culminación.

En cada hombre existe la posibilidad de explorar el tipo e intensidad de orgasmos que quiera tener. Como siempre, para información más precisa, la consulta al profesional.