Italia en la segunda guerra mundial

Italia en la segunda guerra mundial...

Capitulación de Italia

Cuando Mussolini envía un cuerpo expedicionario a Rusia, lo hace en un momento en que las fuerzas alemanas están victoriosas y con un poder aparente que le hace pensar al Duce, que aparte de cumplir con sus obligaciones para con el Eje y el Pacto de Acero, debe participar. Además, buen partido podría sacar en Europa Oriental y en sus fronteras con los vecinos. Por tanto, para Mussolini, mantenerse separado de las operaciones en la URSS no era lo conveniente, pero era una mala decisión porque Italia no se encontraba en condiciones para llevar a cabo una guerra en tierras tan lejanas, más teniendo en cuenta lo ocurrido en Grecia. Japón, por su parte, procuró evitar todo enfrentamiento con la URSS en el Extremo Oriente, cosa que Italia pudo haber imitado.

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Potencia italiana en 1939

Si Italia no estuvo preparada en 1939, como Mussolini mismo lo reconoció, menos preparada estaba después de recibir derrota tras derrota en África y Grecia. Italia no era la potencia que muchos creían, sobre todo los Aliados, pero que Hitler sabía que no lo era en 1939 y menos podía serlo en 1943, cuando la situación militar, política y económica de Italia era un completo desastre nacional.
Las malas decisiones
Al ocurrir las derrotas de los Ejércitos rumano, italiano, húngaro y el 6to alemán en Stalingrado, entre 1942 y 1943, los hechos revelaron que la URSS tenía más medios para llevar adelante la guerra, que Alemania y entonces el sistema alemán se desmoronó. Mussolini trató de llegar a un acuerdo con Stalin sin conseguirlo. Japón propondría inútilmente en Berlín convertirse en mediador de buenos oficios. En Hungría y Rumania los dirigentes de más alto nivel de antaño, se dispusieron a tomar contacto con los Aliados sin saber que esas potencias habían decidido en la conferencia de Teherán, encomendar a la tutela soviética toda la Europa sur oriental, con la única excepción de Grecia.
La conspiración
Desde antes de la invasión de las islas italianas, la inteligencia británica había realizado saltos en paracaídas de agentes, que en algunos casos fueron capturados, pero que en otros lograron entrar en contacto con algunos dirigentes opuestos al régimen. Entre las propuestas y conversaciones se consideró el asesinato de Mussolini, como el único camino para disolver la alianza con Alemania, pero también tomaron en consideración, que una acción de ese tipo podía incidir en la opinión de los italianos y sobre todo de los partidarios del Duce, quienes podrían tomar represalias contra los implicados. En pocas palabras no era el momento oportuno.

Perros de la guerra

Los industriales y las clases intelectuales, que en 1939 impulsaron al Duce a unirse a la causa alemana, súbitamente sufrieron un ataque de amnesia culpando a Mussolini de haberlos arrastrado a una guerra que no querían. Para entonces estaba olvidada la algarabía en la Plaza Venecia, cuando Mussolini decía esas palabras que entonces parecían mágicas anunciando que había llegado "la hora de las decisiones irrevocables."

Los conspiradores

Pero, el hundimiento del régimen fascista tuvo dos cerebros rectores: Dino Grandi, presidente de la Cámara de Corporaciones, y el duque de Acquarone, ministro de la Casa Real, que supo aprovechar la primera acción de aquél para coordinarla, con una conjura de generales monárquicos y antifascistas encabezada por Ambrosio, Castellano y Carboni. El primero pretendía la creación de un frente "nacional interno" que devolviera las prerrogativas al rey y la formación de un nuevo gobierno fascista, pero sin Mussolini. Los generales iban más lejos: derrocar al régimen y deshacerse del Duce incluso recurriendo a su captura y asesinato si fuera necesario.

El comienzo del fin

Una vez que los Aliados invaden Sicilia, suena la trompeta del desastre en Italia. El 25 de julio de 1943, tras una larga y acalorada sesión en la que fueron discutidos los últimos acontecimientos militares, la invasión de Sicilia y la caótica situación interna, la propuesta de Grandi fue puesta a votación obteniendo 19 votos a favor, 7 en contra y una abstención. Sin embargo, Mussolini no se consideró derrotado, ni pasó por su mente el dimitir pensando quizás que la situación era manejable, y al día siguiente por la tarde, como de costumbre, fue a dar cuenta al soberano sobre la reunión del Gran Consejo.

Despedida de Mussolini

Veinte minutos después de su entrada en Villa Savoia, Víctor Manuel III estrechaba la mano de Mussolini en el umbral de la casa para despedirle. La partida estaba ahora en el campo de los generales. Tras haber descendido por la escalinata, un capitán de carabinieri le dijo: "Duce, Su Majestad me ha encargado que le proteja", y le indicó que subiera en una ambulancia, siendo conducido al cuartel de alumnos de carabinieri. Tras varios traslados por tierra y mar, fue internado en un hotel-refugio del Gran Sasso, a 2112 metros de altitud, donde era imposible que alguien llegara sin ser detectado por sus custodios.

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Nuevo gobierno

Después de la caída de Mussolini, los Aliados insinúan un armisticio con Italia como solución al problema y para ahorrarse el costo de la invasión, pues los alemanes han desarmado a los italianos y reforzado las defensas con 26 divisiones. El gobierno italiano, con el Mariscal Badoglio a la cabeza, piensa que con el Duce fuera del poder y el apoyo Aliado la amenaza alemana se diluye y los seguidores del Duce pueden ser controlados. Lo único que le preocupaba al gobierno italiano era tener que llegar al armisticio por medio de una rendición incondicional.

Propuestas aliadas

Gran Bretaña deseaba un Armisticio corto, pero con cláusulas muy duras, mientras que Estados Unidos esperaba un armisticio largo pero de mano suave. Churchill, como monárquico que era, abogaba por la permanencia del Rey Vittorio Emmanuel III en el trono y Badoglio como jefe de gobierno para mantener el orden. Roosevelt veía las cosas desde su propia óptica, pidiendo la eliminación del fascismo y el reemplazo de la cúpula del poder incluyendo al Rey por un gobierno democrático y libremente elegido.
Los apuros del gobierno
Todas las altas esferas del poder italiano incluyendo la familia real y el ex-jerarca fascista Dino Grandi se esforzaban en buscar conexiones con los Aliados para negociar soluciones. Badoglio trataba de ganar tiempo aplacando a Berlín mediante emisarios de todo tipo, que confusos en su papel y sin una misión concreta, sólo se entorpecían entre sí con declaraciones contradictorias.

¿Aceptación o imposición?

Los Aliados seguían tratando como enemigos a los italianos, aunque éstos parecían esperar que fueran tratados como si el estado de guerra hubiera desaparecido con la destitución de Mussolini. El rey y su nuevo gobierno, tratan de resolver la crítica situación, aceptando el armisticio de corto plazo sugerido por los británicos. El 3 de setiembre de 1943, en Cassibile, Sicilia, se firma el Armisticio, poniendo fin a la guerra entre Italia y los Aliados. Como condición adicional, los Aliados prohíben que se divulgue el Armisticio antes del desembarco en Salerno.

Fin de Italia comienzo del fin alemán

El 8 de setiembre de 1943, cuando Eisenhower anuncia la firma del Armisticio ocurrido 5 días antes, la guerra prácticamente estaba decidida. El Atlántico está en manos de los Aliados, Rusia está en una ofensiva imposible de detener, Estados Unidos está en plena ofensiva en el Pacífico y su poder industrial mantiene los ejércitos británicos y soviéticos. El Mediterráneo está en manos de los Aliados e Italia está siendo invadida para desalojar a los alemanes.

Escape real

A partir de ese momento, los italianos se las tienen que arreglar con los alemanes que ocupan su territorio y que continuaban reforzándose. El día 9 de setiembre los alemanes entran en Roma. El Rey y Badoglio abandonan la ciudad y se trasladan a Brindisi. La flota italiana zarpa para entregarse a los ingleses en Malta, mientras los británicos ocupan Tarento.

Repubblica Sociale Italiana

El 12 de setiembre, Mussolini es rescatado del Gran Sasso por el coronel Skorzeny y llevado de regreso a Italia para que forme el gobierno de la nueva Repubblica Sociale Italiana en Salò. Al ser anunciado el Armisticio, la mayoría de las fuerzas italianas se desbandaron por su cuenta. Muchos fueron muertos en enfrentamientos con los alemanes, otros miles fueron tomados prisioneros y enviados a Alemania. Algunas unidades se pasaron a los Aliados, como es el caso de los defensores de Córcega y Cerdeña. Otros se unieron a los alemanes como la unidad de comandos del 10mo Regimiento Arditi que se unieron a la 2da División de Paracaidistas alemanes ambos acantonados en Pratica di Mare en Roma. También la Legión de Asalto "M" de los Camicie Nere, los veteranos del Frente del Este que se convirtieron en el Batallón Gorizzia de la Policía SS y el Batallón Vendetta que fueron usados en el contraataque en Anzio y que se comportaron admirablemente.

El Esercito Nazionale Repubblicano

Mussolini crea el Esercito Nazionale Repubblicano que fue reclutado entre voluntarios tanto en Italia como entre los prisioneros que fueron llevados a Alemania, sumando 150 mil hombres que fueron entrenados en Alemania. Estas unidades fueron preparadas exigentemente con el régimen militar alemán y formaron 4 divisiones de primera categoría, pero que al ser llevadas a Italia fueron utilizados para contrainsurgencia y para la defensa costera, debido a que los mandos alemanes no confiaban en ellas. Pronto la moral de estos soldados se vino abajo y muchos desertaron. Muchas de esas unidades pelearon contra los guerrilleros yugoslavos organizados ya como fuerzas regulares que avanzaban contra Triete, Udine y Venecia. La única acción del Ejercito Nacional Republicano contra los Aliados, ocurrió en 1944 durante el invierno en los Apeninos, donde dieron una lección de eficiencia militar, aunque demasiado tarde para demostrar lo que valían.

Epílogo

Al finalizar la guerra, estas unidades se desperdigaron por toda Italia autoproclamándose partisanos para entregarse a las fuerzas de Estados Unidos. Muchos lograron escapar a sus casas, pero otros miles fueron ajusticiados sumariamente por partisanos.
Después de la captura de Roma por los Aliados, Badoglio renuncia y se forma un nuevo gobierno con Ivanoe Bonomi a la cabeza. Bonomi trata de formar un gobierno concertado incluyendo a figuras de la extrema izquierda como Benetto Croce y Palmiro Togliatti. Los alemanes están en plena retirada perseguidos por los estadounidenses. El 23 de abril de 1945 el 8vo Ejército americano cruza el río Po en Mantua y la resistencia alemana comienza a colapsar cayendo Parma y Verona. Los partisanos se alzan en Milán y Génova el 27 de abril.
El 28 de abril de 1945, con los Aliados acercándose, Mussolini y Clara Petacci tratan de escapar a Suiza, pero son capturados en el Lago Como. Al día siguiente son asesinados y sus cuerpos colgados en público en Milán.

Pacto de Acero entre Alemania e Italia

El Canciller del Reich Alemán y
Su Majestad el Rey de Italia y Albania,
Emperador de Etiopía,
consideran que el tiempo ha llegado para confirmar por medio de un pacto solemne la estrecha relación de amistad y afinidad que existe entre la Alemania Nacional Socialista y la Italia Fascista.
Dado que se ha establecido un puente seguro de ayuda y asistencia mutua en la frontera común entre Alemania e Italia, permanente para todo el tiempo, los dos gobiernos acuerdan los principios y fines de la política previamente acordada entre ambos, y que ha demostrado ser exitosa en lograr los intereses de los dos países así como para asegurar la paz en Europa.
Firmemente consolidada a través de la unidad interna de sus ideologías y de la solidaridad comprensiva de sus intereses, el pueblo alemán e italiano están determinados para también en el futuro permanecer lado a lado y para efectuar un esfuerzo mancomunado para asegurar sus Lebenraum (espacios vitales) y el mantenimiento de la paz. En este sentido, prescrita para ellos por la historia, el deseo de Alemania e Italia, es llevar a cabo la tarea de hacer unos cimientos seguros para la cultura europea. Para poder establecer esos principios en forma de tratado, ellos han nombrado como plenipotenciarios, al Canciller del Reich Alemán, al Ministro de Asuntos Extranjeros, von Ribbentrop, Su Majestad el rey de Italia y Albania, Emperador de Etiopía, el Ministro de Asuntos Extranjeros, Conde Galeazzo Ciano, quien, después de intercambiar las respectivas credenciales, han acordado los siguientes términos:

Artículo I. Las Partes Contratantes se mantendrán en permanente contacto entre ellos, de manera de llegar a entendimientos en todos los intereses comunes o de la situación europea en su conjunto.

Artículo II. En el caso que los intereses comunes de las Partes Contratantes se vean amenazadas por sucesos internacionales de cualquier tipo, ellos inmediatamente entrarán en consulta respecto a las medidas necesarias para preservar esos intereses. Si la seguridad u otros intereses vitales de una de las partes son amenazados desde el exterior, la otra Parte Contratante le ofrecerá a la Parte amenazada el total apoyo político y diplomático con el propósito de retirar esa amenaza.

Artículo III. Si en contra de los deseos y esperanzas de las partes Contratantes, ocurriera que una de ellas se viera envuelta en complicaciones militares con otra u otras potencias, la otra Parte Contratante, se colocará a su lado como aliado y la apoyará con todo su poder militar en tierra, mar y aire.

Artículo IV. Con el propósito de asegurar, en cualquier caso, la rápida implementación de las obligaciones de alianza del Artículo III, los Gobiernos de las dos Partes Contratantes, intensificarán su cooperación en la esfera militar y en la esfera de la economía de guerra. De igual forma los dos Gobiernos se mantendrán regularmente informados de todas las medidas necesarias para la implementación práctica de este pacto. Los dos Gobiernos crearán comisiones permanentes, bajo la dirección de los Ministros de Asuntos Extranjeros, para los propósitos indicados en los párrafos 1 y 2.

Artículo V. Las Partes Contratantes desde ya se comprometen a que en el evento de una guerra conjunta, para terminar con un armisticio de paz, solamente se hará de total acuerdo la una con la otra.

Artículo VI. Las dos Partes Contratantes están conscientes de la importancia de sus relaciones conjuntas con las Potencias que son sus amigas. Ellas están determinadas a mantener esas relaciones en el futuro y a promover el adecuado desarrollo de los intereses comunes que los unen a esas Potencias.

Artículo VII. Este pacto entrará en vigencia inmediatamente después de firmado. Las dos Partes Contratantes acuerdan después de fijar el primer período de su validez en diez años. A buen tiempo antes de la finalización de ese período, ellas llegarán a un acuerdo respecto a la extensión de la validez de este pacto.

Protocolo Suplementario Secreto

Al firmar el pacto de alianza y amistad, se ha acordado establecer por ambas partes los siguientes puntos:

1. Los dos Ministros de Asuntos Exteriores, llegarán a un acuerdo lo más pronto posible sobre la organización, el asiento y los métodos de trabajo por parte de las comisiones en cuestiones militares y en cuestiones de economía de guerra como se estipula en el Artículo IV del pacto.

2. Para la ejecución del Artículo IV, par 2, los dos Ministros de Asuntos Extranjeros tomarán las medidas necesarias, garantizando la cooperación constante, conforme al espíritu y fines del pacto, en materia de prensa, servicio de noticias y propaganda. Para este propósito en particular, cada uno de los dos Ministros de Asuntos Exteriores asignará a la embajada de su país en la respectiva capital uno o varios especialistas bien experimentados, para la constante discusión, en estrecha cooperación con el representante del Ministerio de Asuntos Extranjeros, de los pasos adecuados a tomarse en materia de prensa, servicio de noticias y propaganda para la promoción de la política del Eje, y como contramedida en contra de la política de las potencias enemigas.
Berlín, 22 de Mayo de 1939 en el XVII Año de la Era Fascista.

Pacto Tripartito entre Alemania, Italia y Japón

El Gobierno de Italia,
El Gobierno del Reich Alemán,
El Gobierno Imperial del Japón,

Considerando que la Internacional Comunista continúa de manera permanente, poniendo en peligro al mundo civilizado en Occidente y Oriente, molestando y destruyendo la paz y el orden,
Considerando que solamente la estrecha colaboración con miras al mantenimiento de la paz y el orden podrán poner coto y remover ese peligro,
Considerando que Italia -quien con el advenimiento del Régimen Fascista, con inflexible determinación, ha combatido ese peligro y librado su territorio de la Internacional Comunista- ha decidido alinearse en contra del enemigo común con Alemania y Japón, quien por su parte está animado por igual determinación a defenderse en contra de la Internacional Comunista.
Tenemos, de conformidad con el Artículo II del Acuerdo en contra de la Internacional Comunista firmado en Berlín el 25 de Noviembre de 1936, por Alemania y Japón, acordado lo siguiente:

Artículo I
Italia se convierte en parte del Acuerdo en contra de la Internacional Comunista y del Protocolo Suplementario firmado el 25 de Noviembre de 1936, entre Alemania y Japón, cuyo texto se incluye como anexo al presente Protocolo.

Artículo II
Las tres potencies signatarias del presente Protocolo acuerdan que Italia será considerada como signataria original del Acuerdo y del Protocolo Suplementario mencionado en el artículo precedente, siendo la firma del presente Protocolo equivalente a la firma del texto original del mencionado Acuerdo y Protocolo Suplementario.

Artículo III
El presente Protocolo constituirá parte integral del mencionado Acuerdo y Protocolo Suplementario.

Artículo IV
El presente Protocolo es escrito en Italiano, Japonés y Alemán, considerándose cada texto auténtico. Entrará en efecto en la fecha de la firma.
En testimonio de lo cual los abajo firmantes debidamente acreditados por sus respectivos Gobiernos dan fe.
Vizconde Hotta
Embajador Imperial Extraordinario y Plenipotenciario
Joachim von Ribbentrop
Embajador Extraordinario y Plenipotenciario
Conde Gian Galeazzo Ciano
Embajador Extraordinario y Plenipotenciario

Sumario del Pacto Tripartito entre Alemania, Italia y Japón,firmado en Berlín el 27 de Setiembre de 1940

Los Gobiernos de Alemania, Italia y Japón. Considerando que es una condición precedente a cualquier paz duradera que todas a las naciones del mundo les sean dadas sus propios lugares, han decidido respaldado y cooperar unas con otras en relación con los esfuerzos el Gran Este Asiático y Europa respectivamente en los cuales es el principal propósito establecer y mantener un Nuevo orden de cosas calculadas para promover la prosperidad mutual y el bienestar de los pueblos concernientes.
Además, es el deseo de los tres gobiernos extender la cooperación a tales naciones, en otras esferas del mundo, donde estaremos dispuestos a realizar esfuerzos para establecer alineamientos similares a los nuestros, con el propósito de que sus aspiraciones de un mundo en paz, puedan así realizarse.

En consecuencia, los gobiernos de Alemania, Italia y Japón han acordado lo siguiente:

Artículo I
Japón reconoce y respeta el liderazgo de Alemania e Italia en el establecimiento de un Nuevo orden en Europa.

Artículo II
Alemania e Italia reconocen y respetan el liderazgo de Japón en el establecimiento de un Nuevo orden en el Gran Este Asiático.

Artículo III
Alemania, Italia y Japón acuerdan cooperar en sus esfuerzos tal como se menciona en las líneas anteriores. Ellos asistirán uno al otro con todos los medios políticos, económicos y militares cuando una de las Potencias Contratantes, sea atacada por potencies actualmente no envueltas en la guerra europea o en el conflicto chino-japonés.

Artículo IV
En vistas a la implementación del presente pacto, se reunirán sin mayor retraso, las comisiones técnicas conjuntas, cuyos miembros serán designados por los respectivos gobiernos de Alemania, Italia y Japón.

Artículo V
Alemania, Italia y Japón afirman que los términos mencionados, no afectarán en manera alguna el status político que existe en el presente entre los tres Altas Potencias Contratantes y la Rusia Soviética.

Artículo VI
El presente pacto se pondrá en efecto inmediatamente después de su firma y se mantendrá vigente por diez años, a partir de la fecha en que se pone en efecto. En el momento oportuno antes de la expiración de dicho término, las Altas Partes Contratantes, a solicitud de cualquiera de ellas, entrarán en conversaciones para su renovación.
En fe de lo cual, los abajo firmantes debidamente autorizados por sus respectivos gobiernos han firmado este pacto y han colocado sus firmas.
Hecho en triplicado en Berlín el 27 de Setiembre de 1940, año 19 de la Era Fascista, correspondiente al día 27 del noveno mes del año 15 de Showa.
Vizconde Hotta
Embajador Imperial Extraordinario y Plenipotenciario
Joachim von Ribbentrop
Embajador Extraordinario y Plenipotenciario
Conde Gian Galeazzo Ciano
Embajador Extraordinario y Plenipotenciario

Declaración de guerra de Mussolini
segunda

Texto Original

¶ "Combattenti di terra, di mare, e dell'aria! Camicie Nere della Rivoluzione e delle Legioni, uomini e donne d'Italia, dell'Impero e del Regno di Albania. Ascoltate!
Un'ora segnata dal destino, batte nel cielo della nostra Patria...
Gritos de la muchedumbre... ¡Guerra, guerra!
L'ora... l'ora delle decisioni irrevocabili.
La dichiarazione di guerra è già stata consegnata a gli ambasciatori di...
La algarabía de la muchedumbre interrumpe a Mussolini... ¡Guerra! Guerra!
A gli ambasciatori di Gran Bretagna e di Francia." ¶
"Scendiamo in campo contro le democrazie plutocratiche e reazionarie dell'Occidente che in ogni tempo hanno ostacolato la marcia e spesso insidiato l'esistenza medesima del Popolo italiano.
Alcuni lustri della storia più recente si possono riassumere in queste parole: frasi, promesse, minacce, ricatti e, alla fine, quale coronamento dell'edificio, l'ignobile assedio societario di cinquantadue Stati.
La nostra coscienza è assolutamente tranquilla. Con voi il mondo intero è testimone che l'Italia del Littorio ha fatto quanto era umanamente possibile per evitare la tormenta che sconvolge l'Europa, ma tutto fu vano.
Bastava rivedere i Trattati per adeguarli alle mutevoli esigenze della vita delle Nazioni e non considerarli intangibili per l'eternità. Bastava non iniziare la stolta politica delle garanzie, che si è palesata soprattutto micidiale per coloro che le hanno accettate.
Bastava non respingere la proposta che il Fuhrer fece il 6 ottobre
dell'anno scorso dopo finita la campagna di Polonia. Ormai tutto ciò appartiene al passato. Se noi oggi siamo decisi ad affrontare i rischi ed i sacrifici di una guerra gli è che l'onore, gli interessi, l'avvenire ferreamente l'impongono, poiché un grande popolo è veramente tale se considera sacri i suoi impegni e se non evade dalle prove supreme che determinano il corso della Storia. Noi impugniamo le armi per risolvere, dopo il problema risolto delle nostre frontiere continentali, il problema delle nostre frontiere marittime.
Noi vogliamo spezzare le catene di ordine territoriale e militare che ci soffocano nel nostro mare, poiché un popolo di 45 milioni di anime non è veramente libero se non ha libero accesso all'Oceano.
Questa lotta gigantesca non è che una fase e lo sviluppo logico della nostra Rivoluzione.
E' la lotta dei popoli poveri e numerosi di braccia contro gli affamatori che detengono ferocemente il monopolio di tutte le ricchezze e di tutto l'oro della terra. E' la lotta dei popoli fecondi e giovani contro i popoli isterili e volgenti al tramonto; è la lotta tra due secoli e due idee.
Ora che i dadi sono gettati e la nostra volontà ha bruciato alle nostre spalle i vascelli, io dichiaro solennemente che l'Italia non intende trascinare altri popoli nel conflitto con essa confinanti per mare o per terra. Svizzera, Jugoslavia, Grecia, Turchia, Egitto, prendano atto di queste mie parole e dipende da loro, soltanto da loro se esse saranno rigorosamente confermate. Italiani! In una memorabile adunata, quella di Berlino, io dissi che secondo le leggi della morale fascista quando si ha un amico si marcia con lui fino in fondo. Questo abbiamo fatto e faremo colla Germania, col suo popolo, colle sue vittoriose forze armate.
In questa vigilia d'un evento di portata secolare rivolgiamo il nostro pensiero alla Maestà del Re Imperatore che come sempre ha interpretato l'animo della Patria e salutiamo alla voce il Fuhrer, il capo della Grande Germania alleata.
L'Italia proletaria e fascista è per la terza volta in piedi, forte, fiera e compatta come non mai. La parola d'ordine è una sola, categorica e impegnativa per tutti.
Essa già trasvola e accende i cuori dalle Alpi all'Oceano Indiano: VINCERE! E vinceremo per dare finalmente un lungo periodo di pace con giustizia all'Italia, all'Europa, al mondo.
Popolo italiano, corri alle armi e dimostra la tua tenacia, il tuo coraggio, il tuo valore."


Castellano

"Combatientes de tierra, del mar y del aire. Camisas Negras de la Revolución y de las Legiones, hombres y mujeres de Italia, del Imperio y del Reino de Albania. Escuchen!
Una hora señalada del destino, sacude el cielo de nuestra patria, una hora de las decisiones irrevocables. La declaración de guerra, ya ha sido consignada a los embajadores de Gran Bretaña y de Francia.
Salgamos al campo contra las democracias plutocráticas y reaccionarias del occidente que siempre han obstaculizado la marcha y a menudo han atentado contra la existencia misma del Pueblo italiano.
Algunos lustros de la historia más reciente, se pueden resumir en estas palabras: frases, promesas, amenazas, chantaje, y al final, cual coronamiento del edificio, el infame asedio asociado de cincuenta y dos estados.
Nuestra conciencia está absolutamente tranquila. Con ustedes el mundo entero es testigo que la Italia del Littorio ha hecho cuanto era humanamente posible, para evitar la tormenta que convulsiona Europa. Pero todo fue en vano.
Bastaba revisar los tratados, para adecuarlos a la exigencia cambiante de la vida de las naciones y no considerarlos intangibles por toda la eternidad. Bastaba, no iniciar la política necia de las garantías, que se ha manifestado sobretodo mortal para los que la han aceptado.
Bastaba, con no rechazar la propuesta que el Fuhrer hizo el 6 octubre del año pasado, después de terminada la Campaña de Polonia. Ya todo eso pertenece al pasado. Si hoy, nosotros estamos decididos a afrontar los riesgos y los sacrificios de una guerra, lo es porque el honor, los intereses, el futuro, férreamente lo imponen, ya que un gran pueblo es realmente tal, si considera sagrados sus empeños y si no evade las pruebas supremas que ha dispuesto el curso de la Historia. Nosotros, empuñamos las armas para resolverlo, después de solucionado el problema de nuestras fronteras continentales, el problema de nuestras fronteras marítimas.
Nosotros queremos romper las cadenas del orden territorial y militar que sofocan nuestro mar, porque un pueblo de 45 millones de almas, no es verdaderamente libre si no ha liberado el acceso a su océano.
Esta gigantesca lucha no es una fase ni el desarrollo lógico de nuestra Revolución. Es la lucha del pueblo pobre con brazos numerosos en contra de los hambrientos que retienen ferozmente el monopolio de todas las riquezas y todo el oro de la tierra. Es la lucha de los pueblos fecundos y jóvenes contra los pueblos estériles y que tienden al ocaso; es la lucha entre dos siglos y dos ideas.
Ahora que los dados han sido tirados y nuestra voluntad ha puesto sobre nuestros hombros los navíos, yo declaro solemnemente que Italia no quiere arrastrar al conflicto a otros pueblos limítrofes por mar o por tierra. Suiza, Yugoslavia, Grecia, Turquía, Egipto, tengan en cuenta mis palabras y depende de ellos, solamente de ellos, si ellas serán confirmadas rigurosamente. ¡Italianos! En una memorable concentración, aquella de Berlín, yo dije que según las leyes de la moral fascista, cuando se tiene a un amigo se marcha hasta el final con él. Esto hemos hecho y lo haremos con Alemania, con su pueblo, con sus victoriosas fuerzas armadas.
En esta víspera de un acontecimiento de alcance secular dirigimos nuestro pensamiento a su Majestad el Rey Emperador, que como siempre ha interpretado el ánimo de la Patria, y saludamos la voz del Fuhrer, el jefe de la Gran Alemania aliada. La Italia proletaria y fascista está por tercera vez de pie, fuerte, orgullosa y compacta como no lo estuvo nunca.
La palabra de orden es un sola, categórica y comprometida para todos. Ella ya sobrevuela y enciende los corazones desde los Alpes al Océano Índico: ¡VENCER! Y venceremos para por fin lograr un largo período de paz, con justicia para Italia, para Europa, para el mundo. Pueblo italiano, corre a las armas y demuestra tu tenacidad, tu ánimo, tu valor."

Marina italiana

La Regia Marina Italiana en 1940 era una gran flota, aparentemente bien equipada con modernos y muy veloces buques. Pero en realidad la flota tenía muchas carencias. La interferencia fascista en los asuntos de una armada, que era monárquica por sobre todas las cosas, causaba fricciones y situaciones incómodas, incluso con algunos oficiales de enlace alemanes.
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Italia en la segunda guerra mundial...

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Bombas italianas de aviación

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Bombas C de 500-800 Kg. y RO de 500 Kg.
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Bombas CS, T y M desde 100 a 250 Kg.
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Bombas de SP, SP1, IP y T desde 50 hasta 100 Kg.


EL EJÉRCITO ITALIANO (1939-1943).

La División de Infantería Italiana era conocida como “división binaria” al estar basada alrededor de dos regimientos de infantería. Desde el 1 de marzo de 1940 una Legión de MVSN (Milizia Volontaria per la Securezza Nationale) de dos batallones fue asignado a muchas de las divisiones incrementando el numero de hombres de la división, pero estas incluían unidades fascistas sin formación en el ejercito regular.

La división de infantería comprendía:
- Cuartel general Divisional .- 336 hombres
- 2 Regimientos de Infantería (cada uno con 3 batallones de infantería, 1 compañía de morteros de 81mm y 1 compañía de cañones de 65/17, con un total por regimiento de 3279 hombres.
- 1 Batallón de morteros.- 435 hombres.
- 1 Compañía de cañones anticarro de 47mm .- 241 hombres.
- 1 Regimiento de artillería de campaña (con 2 batallones de 75mm 1 batallón de 100mm y 1 batería de cañones antiaéreos de 20mm) .- 2769 hombres.
- Legión de Camisas Negras (con 2 batallones de Camisas Negras y 1 compañía de ametralladoras) .- 1693 hombres.
- Habría que añadirle los servicios divisionales y en algunos casos un batallón de infantería de reserva.

Para un total de :
449 Oficiales
614 Suboficiales
11.916 soldados
270 Ametralladoras ligeras
80 Ametralladoras pesadas
126 morteros de 45mm
30 morteros de 81mm
8 cañones antiaéreos de 20mm
8 cañones anticarro de 47mm
8 cañones de 65mm
24 cañones de 75mm
12 cañones de 100mm
131 vehículos y camiones
3424 caballos y mulas

Totalizando 12.979 hombres la división.
Las divisiones móviles (Celere) eran antiguas formaciones de caballería que tenían algún grado de mecanización.

Estaban designadas para operar en el papel de reconocimiento o apoyo; el poder de fuego se había sacrificado por la movilidad.

La división con el máximo de fuerza de 7310 hombres, comprendía:
- 2 regimientos de caballería (878 hombres cada uno);
- 1 Regimiento de Bersaglieri (2727 h.)
- 1 compañía motociclista de Bersaglieri (178 h.)
- 1 Compañía anticarro (155 h., 8 cañones de 47mm)
- 1 Regimiento de Artillería (1523 h.)
- 1 Batallón de carros ligeros (312 h.)
- 1 Compañía mixta de ingenieros (366 h.)
- Servicios divisionales estaban provistos de sección medica y de apoyo
- Grupo de transporte motorizado con 218 vehículos.

Cada regimiento de caballería montado estaba dividido en 2 batallones (cada uno subdivididos en 2 escuadrones de sables de 150 hombres cada uno) y un escuadrón de ametralladoras pesadas (12 unidades)

El regimiento de Bersaglieri estaba equipado con bicicletas y comprendía una compañía de HQ y 3 batallones de 850 hombres cada uno.

El batallón de carros tenia :
1 HQ con 9 carros
4 Escuadrones cada uno con : 1 carro de HQ del comandante y 3 pelotones de 4 carros cada uno.
Las verdaderas divisiones de montaña en Italia eran las Alpine, cuyo personal procedía de las zonas montañosas de Italia, eran de una alta calidad, bien entrenadas en la guerra de montaña y en el manejo de las cargas de artillería.
Las divisiones alpinas se diferenciaban en su organización con las formaciones regulares de infantería en que los regimientos tenían su propio destacamento de artillería , ingenieros y servicios auxiliares, los cuales eran estaban asignados a ellos de forma permanente en la organización divisional.

Esto daba a los regimientos una capacidad propia de apoyo e independencia en la acción por un periodo considerable de tiempo.
En 1940 existían 6 divisiones Alpine;

1st Alpini Division “Taurinense”
2nd Alpini Division “Tridentina”
3rd Alpini Division “Julia”
4th Alpini Division “Cuneense”
5th Alpini Division “Pusteria”
6th Alpini Division “Alpi Graie”

La división consistía en :
Cuartel General divisional (388 hombres, incluido una sección anticarro)
2 Regimientos Alpine (4757 hombres cada uno)
1 Regimiento de artillería divisionario (1710 hombres)
1 Batallón mixto de ingenieros (341 hombres)
1 compañía de guerra química (234 hombres)
2 batallones de reserva (766 hombres cada uno)
Servicio divisional (pelotón medico y de apoyo y una columna de transporte, total 1500 hombres).

Regimiento Alpine compuesto de:

Compañía de C.G. regimental (con una sección de lanzallamas)
3 batallones de alpine
Servicios regimentales (sección medica, hospital de campaña, sección de apoyo y unidad de transporte).

Cada batallón de Alpine tenia una fuerza de (1267 hombres) estando formado por:
1 Compañía de mando
3 compañías Alpine (340 hombres – divididos en 3 secciones de fusileros y 1 sección de ametralladoras)

El poder de fuego del regimiento era el siguiente:
81 ametralladoras ligeras
27 ametralladoras pesadas
17 morteros de 40mm
12 morteros de 81mm
27 lanzallamas
Regimiento de artillería:
Contaba con 2 baterías de obuses de 75mm cada una con tres pelotones de 4 cañones los cuales eran transportados en diferentes cargas por animales. Las 2 baterías eran divididas entre los dos regimientos, con lo que los tres pelotones de la batería estaban asignados a cada uno de los batallones alpinos.
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Italia en la segunda guerra mundial...

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Voluntario italiano portando una MG-42 de origen alemán.

Italia en la segunda guerra mundial...
Voluntario italiano disparando un fusil ametrallador Bren, de orígen británico.

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Benito Mussolini

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Benito Mussolini, nació en Predappio, cerca a Forlu en Romagna, Italia, el 29 de Julio de 1883. Hijo de Alessandro, un herrero y de Rosa, una maestra de escuela. Como su padre, Benito fue un ferviente socialista. Se graduó como maestro en 1901. En 1902 emigró a Suiza, donde no encontró un trabajo estable. Regresó a Italia para hacer su servicio militar. En 1908 ingresó como periodista a un diario del pueblo austriaco de Trento. En esos tiempos escribió una novela que tituló "La Amante del Cardenal".
Fue expulsado por el gobierno de Austria y como consecuencia se convirtió en editor del diario socialista La Lotta de Classe. Su interés en Karl Max fue cambiando hasta centrarse en las ideas de Frederick Nietzsche, las doctrinas de Auguste Blanqui y el sindicalismo de Georges Sorel. En 1910 se convirtió en Secretario del Partido Socialista en Forli. En ese tiempo sus ideas eran totalmente opuestas a lo que él fue después.
En 1914 fundó "Il Popolo d'Italia" y el grupo "Fasci d'Azione Rivoluzionaria". Llamado al servicio militar en la Primera Guerra Mundial, resultó herido por una granada durante una práctica y regresó a la vida civil.
En 1919 fundó el "Fasci de Combattimento", fracasando posteriormente en las elecciones. Finalmente entró al parlamento en 1921. En esos momentos, los fascistas hostigaron a los miembros de los partidos socialistas ex-compañeros de ideas de Benito.
En 1922, en Italia, la anarquía reinaba en todos los órdenes de la vida nacional. Viendo que Mussolini podía controlar a las masas, en Octubre de ese año, el rey le invitó a formar un gobierno. De ahí en adelante, fue adquiriendo el control total del país y decidió plegarse a la política de conquista de Hitler en Alemania. Cerca de los inicios de la Segunda Guerra Mundial, decidió anexarse Malta, Córcega y Túnez.
En Abril de 1939 ocupó Albania. En plena guerra, invadió Etiopía, Abisinia y todo el norte de África, luego Albania y Grecia, pero de ahí en adelante Italia fue cediendo los territorios conquistados, a pesar de la ayuda que le brindó Alemania. Ante tal estado de cosas, finalmente fue destituido por el propio rey y posteriormente encarcelado y rescatado por paracaidistas alemanes. De regreso a Italia, estableció la República Fascista en el norte de Italia. El 20 de Abril de 1945, desmanteló sus oficinas de gobierno.
El día 21 Bologna fue capturada por los aliados. Los allegados al Duce le pidieron que viajara a España, pero se negó rotundamente. El día 25 salió de Milan en un convoy que se dirigía a los lagos cerca de Como. La columna de vehículos consistía de algunos camiones y blindados alemanes, seguidos por otro vehículo donde viajaba Clara Petacci y su familia. Al llegar a Como, Mussolini le escribió una carta a su esposa Rachele, pidiéndole que viajara a Suiza. Luego siguieron viaje y pararon en Menaggio. Una columna de tropas leales al Duce dirigidas por Pavolini, salieron de MIlan para unirse a su líder. El 27 de Abril, Pavolini se adelantó a sus tropas y alcanzó a Mussolini. Le acompañaba Angela Curti ex-amante de Mussolini. Simultáneamente una unidad antiaérea alemana comandada por el Tte. Fallmeyer llegó a Menaggio en ruta hacia el Tirol. Mussolini decidió unirse a la columna para escapar de los partisanos y se dirigió al norte.


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Los cuerpos de Mussolini, Clara Petaci y miembros de su gobierno.


Llegaron a Masso a las 7AM donde los partisanos habían bloqueado la carretera. El Tte Fallmeyer se dirigió a negociar con el comandante partisano Pier Luigi Bellini dele Stelle, de la 2da Brigada Garibaldi. Los partisanos accedieron a permitir el paso de los alemanes, pero no de los italianos. Para no ser visto, el Duce se colocó un capote militar y un casco y subió a uno de los camiones con la tropa. Los pantalones de oficial general con las rayas rojas en los costados lo delató y fue detenido. También fueron detenidos Clara Petacci y su hermano Marcello, pero ella no fue reconocida en ese momento. Posteriormente, Clara Petacci se descubrió voluntariamente y decidió seguir al lado del Duce.
Una vez reportada la captura de Mussolini los partisanos trataron de proteger la vida de los fascistas cambiándolos de lugar constantemente. El Duce fue cubierto de vendas para evitar que fuera reconocido. Obviamente por su fisonomía no era difícil hacerlo. Lo que sucedió después sigue siendo un misterio, pero sí se sabe que Togliatti, Secretario del Partido Comunista y Vice-Premier de Italia ordenó su ejecución. Al Coronel Valerio se le advirtió de la importancia de su misión. Cuando arribaron a Dongo, a las 2PM, hubo un enfrentamiento entre el líder comunista y el jefe guerrillero, a quien se le exigió mostrar la lista de los prisioneros. Manifestó que tenía órdenes de ejecutar a Mussolini, pero el dirigente tomó la lista y eligió 15 nombres para la ejecución.


Italia en la segunda guerra mundial...
Después de asesinados los cuerpos de
Mussolini y Clara Petaci fueron colgados.


El 28 de Abril de 1945, el Coronel Valerio irrumpió en la habitación de Mussolini y Clara Petacci. Valerio le dijo que le iba a rescatar haciéndoles subir a un automóvil. Viajaron kilómetro y medio aproximadamente y pararon cerca de la Villa Belmonte. Se les ordenó bajar del vehículo y pararse delante de una pared. Inmediatamente fueron ametrallados. Se puso un guardia al lado de los cuerpos y Valerio regresó a Dongo. Seguidamente, reunió a los 15 de la lista, les permitió hablar con un cura y una pelotón de partisanos los ejecutó. Luego buscó a Marcello Petacci y seguidamente fue también ejecutado.
El día 29 de Abril, los cadáveres fueron llevados a la plaza de Loreto en Milan donde los cuerpos de Benito Mussolini, Clara Petacci, Francesco Barracu, Alessandro Pavolini, Fernando Mezzasomma y Paolo Zerbino, fueron colgados boca abajo, en una estación de gasolina, sufriendo el escarnio de parte de la población.
Le sobrevivieron su esposa Rachelle, sus hijos Vittorio, Romano y Edda, quien fue esposa del Conde Ciano.

FUENTE:

http://www.exordio.com/1939-1945/paises/italia.html

http://tecnica-militar.fateback.com/terrestre/Ejercito-italia.htm


y las fotos muchas del tio "google"




bueno espero q les guste el post...estube un buen tiempito haciendolo...asi q espero sus comentarios...saludos