Y llegan a Jericó. Y al salir de Jericó, Él y sus discípulos y una considerable multitud, he aquí estaba sentado junto al camino un mendigo ciego llamado Bartimeo, hijo de Timeo. Cuando oyó que era Jesús el Nazareno, comenzó a gritar y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos lo reprendían para que callara, pero él gritaba más y más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Jesús se detuvo y dijo: Llamadlo. Y llaman al ciego y le dicen: ¡Anímate, levántate, te llama! Entonces él, arrojando de sí el manto, se puso en pie de un salto y fue hacia Jesús. Dirigiéndose a él, Jesús y le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Rabboní, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Anda, tu fe te ha sanado. Y al instante recobró la vista, y lo seguía en el camino.



Mt 20, 20-34
Mc 10, 46-52
Lc 18, 35-43



CONTEXTO: es la última historia de sanar en este Evangelio

Y llegan a Jericó. Y al salir de Jericó,: Quince millas montañosas bajo Jerusalén, Jericó es una de las ciudades más antiguas del mundo que han estado continuamente ocupadas.

Él y sus discípulos y una considerable multitud,: Las calles estarían llenas de peregrinos de todas partes dirigiéndose hacia la Ciudad Santa. La fama de Jesús le precede, y gente espera vislumbrar, aunque sea solo un poquito, al hombre que algunos consideran el Mesías. Quizá puedan presenciar un milagro – o recibir una bendición – o escuchar unas palabras de sabiduría – o hasta ver chispas volar entre Jesús y sus enemigos. En todo caso, promete ser un gran desfile.

he aquí estaba sentado junto al camino: Timao (griego) significa honrar, entonces, Bartimeo puede significar hijo de honor. ¡Un hijo de honor está mendigando al lado de la carretera! El camino es un lugar para marginados.

un mendigo: La mayoría de hombres ciegos eran mendigos, considerados de manera caritativa. “Bartimeo es la plena imagen de alguien sin nada que ofrecer, nada que declarar”

ciego llamado Bartimeo, hijo de Timeo: Bartimeo (arameo: bar significa hijo de) el ciego, hijo de Timeo (griego: ho huios timaiou, el hijo de Timeo). Jairo y Bartimeo son los únicos beneficiarios de milagros conocidos por sus nombres.

BARTIMEO: Bartimeo era un ciego que vivía de la caridad de la gente que pasaba por Jericó. Todo lo que tenía era una capa. Y decir capa es decir mucho, porque debió ser más bien un remiendo de tela raída, mugrienta y desgarrada que alguien le regaló. Ni usted, ni yo hubiéramos dado 10 centavos por ese trapo. Pero para el ciego Bartimeo, su capa era muy importante. Le sacaba de muchos apuros, y le hacía más llevadera su vida de mendigo. Era su abrigo para los días fríos; un impermeable para la lluvia; y un techo para guarecerse del sol. Era su cama, y su cobija también. En todo momento estaba presente su capa. Era su vida... vida de mendigo... pero vida al fin. Cuando Bartimeo supo que Jesús pasaba por Jericó, clamó con fuerte voz: "Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí". Jesús le significaba la oportunidad de liberarse de las tinieblas y la mendicidad. El Señor le escuchó, y lo mandó llamar. Y entonces Bartimeo hizo algo inesperado, en un acto que debió extrañar a más de uno arrojó la capa; luego se levantó, fue hasta Jesús, recibió la vista, y desde entonces siguió al Señor. Tal vez ni supo lo que hizo, ni la importancia de arrojar su capa; pero sin duda que Jesús se fijó en ese detalle. La capa significaba su vida miserable, y arrojándola estaba manifestando plena confianza en el Señor. Tenía la certeza de que no la necesitaría más, porque Bartimeo no sería más un mendigo ciego. No se dio siquiera el lujo de pensar: "y si no me sana"... "y si la tiro, luego cómo la encuentro"... " y después con qué me cubro"... " y qué voy a hacer sin ella"... Eso fue lo que Jesús vio en Bartimeo, y por ese acto el Señor lo sanó. Una acción que debe dejarnos una gran lección: Antes de pretender seguir a Jesús, arrojemos nuestras capas: deshagámonos de las cosas de nuestra vida pasada. Porque si las conservamos, sin duda nos estorbarán. Y eso, se llama fe.

Cuando oyó que era: Imagínate la dificultad de Bartimeo para entender lo que está pasando con la confusión de la ruidosa multitud. No solo es ciego, pero tampoco parece tener amigos que le ayuden.

Jesús el Nazareno: no Iesous apo Nazaret (Jesús de Nazarea) como en 1:9. “Una expresión similar se usa para Sansón en Jueces 16:17…, llamado naziraios theou, el poderosamente ungido de Dios. El uso de la palabra ‘Nazareno’ en las historias de sanar puede tener connotaciones del poderoso ungir de Jesús por parte de Dios”.

comenzó a gritar y a decir: el grito de Bartimeo demuestra que ha oído de Jesús, que ha estado escuchando para ver si le oye, que está determinado a llamarle la atención. Quiere la ayuda que cree que Jesús puede ofrecerle.

¡Jesús, Hijo de David,: El ángel se le aparece a José, llamándole, “José, hijo de David” (Mateo 1:20).

ten misericordia de mí: Bartimeo se fija en Jesús en vez de en mendigar. Mendigos dependían de estos días especiales para gran parte de su ingreso – tal como mercaderes de hoy dependen de la Navidad.

Y muchos lo reprendían para que callara: La multitud quiere disfrutar la marcha. Bartimeo disturbe su diversión, por eso le mandan callar – pero Bartimeo no será calmado. ¡Nunca ha tenido él tal esperanza! Si Jesús desaparece por la próxima curva, nunca tendrá esta esperanza otra vez. Para Bartimeo ésta es, literalmente, la oportunidad de la vida. Continúa gritando – pidiendo piedad.

pero él gritaba más y más: Bartimeo no será callado solo para complacer a la multitud. Su futuro – su vida – está en juego.

Jesús se detuvo: Entre el ruido de la multitud, Jesús oye el llanto de este mendigo, y se detiene de inmediato. Los oídos de Jesús están predispuestos a escuchar a los marginados: La mujer con la hemorragia (5:25-34) – el endemoniado garadeno (5:1-20) – los enfermos de Genesaret (6:53-56) – la mujer siro fenicia (7:24-30) – el ciego en Betsaida (8:22-25) – el niño con un demonio (9:14-29) – niños pequeños (10:13-16) – y ahora, este hombre ciego sentado al lado de la carretera.

y dijo: Llamadlo.: Jesús no se dirige al hombre ciego directamente, sino que “mandó llamarle”.

Y llaman al ciego y le dicen ¡Anímate, levántate, te llama!: Le manda a la multitud que pare de obstruir y empiece a capacitar – reemplaza brazos tiesos con manos que ayudan. Entonces, antes de sanar al ciego, Jesús le digna – le pasa del margen al centro del escenario – le pone bajo el foco – le da un papel estrella. “El contraste está marcado: Jesús, hijo de David (y como tal, el ‘primer’ ciudadano de Israel), se detiene para ayudar a un mendigo sin importancia… (uno de los ‘últimos’ ciudadanos de Israel)”

Entonces él, arrojando de sí el manto, se puso en pie de un salto y fue hacia Jesús: echando (echando de lado – abandonando). Generalmente mendigos se sientan con sus capas estrechadas en la tierra ante ellos para recoger las monedas que tiran los transeúntes. La capa de este hombre es tan importante para su bienestar como un bote lo es para un pescador o un puesto para un recaudador. Igual que los demás abandonaron botes y puestos para seguir a Jesús, este hombre echa de lado capa y monedas para ponerse ante el Hijo de David. Las acciones del ciego nos recuerdan a: 1- La advertencia “teniendo en derredor nuestro una tan grande nube de testigos, dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta” (Hebreos 12:1). 2- Las palabras de Jesús, “Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: no podéis servir á Dios y á Mammón (Mateo 6:24).


EL MANTO: La capa o manto consistía en un paño cuadrado de lino o algodón que se echaba sobre los hombros y que caía hacia las piernas, con dos aberturas en los brazos. Se usaba sobre el vestido, o podía llevarse colgado de un hombro. La capa no podía usarse para trabajar, se constituía en un impedimento, por eso en Mateo 24: 18 se deja bien claro que la capa se quitaba para trabajar, "Y EL QUE ESTÉ EN EL CAMPO, NO VUELVA ATRÁS A TOMAR SU CAPA". Era una costumbre y una formalidad usar la capa en esos tiempos, pero a la vez hoy representa un tipo de impedimento para lograr una meta de alcanzar algo. Cuando Jesús y sus discípulos llegarón a Jericó había una gran multitud y el ciego Bartimeo estaba sentado junto al camino mendingando. Así mismo es que nos encontramos cuando no tenemos a Jesús, mendingando y ciegos, pues nuestra naturaleza humana no es suficiente para salvarse sin Cristo. Cuando el ser humano vive una vida sin Cristo, por más dinero, por más pocesiones que tenga, su vida está vacía, es como un mendigo, como un ciego, tal y como se encontraba el ciego Bartimeo. Pero este ciego escuchó de Jesús, escuchó que quien se encontraba ahí en ese tumulto era Jesús, "Y OYENDO QUE ERA JESÚS NAZARENO, COMENZÓ A DAR VOCES Y A DECIR: ¡JESÚS, HIJO DE DAVID, TEN MISERICORDIA DE MI!", Marcos 10: 47. Este es un buen momento para clamar a Jesús por tu vida, por tu familia, por tu salud, por tu salvación. Yo no sé en cual condición tu te encuentras, pero es hora de que le digas a Jesús: ¡JESÚS, HIJO DE DAVID, TEN MISERICORDIA DE MI!. Pero muchos reprendían a Bartimeo para que callara, pero él seguía clamando: ¡HIJO DE DAVID, TEN MISERICORDIA DE MI!. Muchos te van a reprender, muchos te van a decir que para que te vas a convertir, muchos te van a discriminar, muchos te van a dar la espalda, pero déjame decirte que ninguno de ellos, ni tu amigote, ni tu amigota, ni tu compadrote, ni tu comadrota, ni tu familiar, ni tu compañero de trabajo o de estudios, nadie va a responder por tu alma, por tu salvación y en eso es que tienes que pensar. En aquel día irremesible para todo ser humano que tengas que partir de este mundo, alguna de esas personas van a responder por tu alma?, seguro que no, por eso te traigo esta buena nueva de salvación: Jesús espera por tí, ven a Él. Bartimeo no tuvo en cuenta su condición, no tuvo excusas, no tuvo en cuenta entretenciones, ni telecable, ni bonches, ni trabajo, ni estudios,ni bebidas, ni fiestas, él solo tenía un propósito: llegar a Jesús, por encima de toda circunstancia, y este es el mensaje que debes de recibir en esta hora, "llega a Jesús por encima de todo y de todos". Y como Jesús no echa fuera a nadie, Y como Jesús ve un corazón contrito y humillado, entonces mandó a llamar al ciego Bartimeo, y ya nadie podía reprenderlo. Cuando Jesús te llama, no hay demonio que pueda interponerse, por eso es que no debes de rechazar el llamado que Jesús te hace en este mensaje. En ese momento Bartimeo se despojó de todo obstáculo que pudiera impedir que llegara rápidamente al Señor, "ÉL ENTONCES, ARROJANDO SU CAPA, SE LEVANTÓ Y VINO A JESÚS", Marcos 10: 50. A Bartimeo no le importó que su capa fuese de lino ó de algodón, lo que era importante para él, era que la capa le impedía llegar rápidamente al Maestro, y por eso la arrojó. En esta hora te digo que debes de arrojar toda capa que te impida llegar a Jesús, arroja la capa de la duda, arroja la capa de los placeres, arroja la capa de la ira y el enojo, la capa de los celos, la capa de la envidia, la capa del adulterio y la fornicación, la capa de la pornografía, la capa de la arrogancia, la capa de la intolerancia, la capa del rencor, la capa del odio. Arroja toda capa y ven a Jesús en procura de tu bendición, "HE AQUÍ EL TIEMPO ACEPTABLE, HE AQUÍ AHORA EL DÍA DE SALVACIÓN", 2da. Corintios 6:2. Jesús quiere hacer el milagro en tu vida, en tu familia, Él quiere hacer algo grande que jamás has experimentado si vienes a Jesús, y así como le preguntó a Bartimeo, cuando arrrojó su capa, a tí también te pregunta, "RESPONDIENDO JESÚS, LE DIJO: ¿QUÉ QUIERES QUE TE HAGA? Y EL CIEGO LE DIJO: MAESTRO, QUE RECOBRE LA VISTA", Marcos 10: 51. Dile a Jesús qué quiere que haga con tu vida, qué quiere que haga con ese problema que a veces te agobia, con esa enfermedad que tú crees que es grave. Pregúntale qué quiere que haga con la salvación de tu preciosa alma, tan importante para Cristo. Debes procurar tu bendición, tal y como Bartimeo la obtuvo, "Y JESÚS LE DIJO: VETE, TU FE TE HA SALVADO. Y EN SEGUIDA RECOBRÓ LA VISTA, Y SEGÚIA A JESÚS EN EL CAMINO", Marcos 10: 52. Si tu cierras tus ojos por unos instantes, te darás cuenta de lo duro que es faltarle la vista a una persona, ímagínate como se sentía Bartimeo al recibir la vista. Este mensaje debes de llevarlo a la profundidad de tu corazón, pues en estos tiempos duros y peligrosos que vivimos hoy en día, solo Jesús podrá darte la salida para escapar de todas las terribles cosas que se acercan para esta humanidad adúltera y pecadora. "ES TIEMPO DE ARROJAR TU CAPA", Es tiempo de tener un encuentro verdadero con Jesús, a lo mejor tu estás enquistado en religiones ó congregaciones vacías de la unción del Espíritu Santo, y tu vida espiritual está completamente estática, es hora de encontrarte verdaderamente con Jesús, y si no lo conoces, es tiempo de aceptarlo en tu corazón. El tiempo de la gracia se termina, Las puertas casi se cierran, Estás a tiempo, ahora que respiras, Cristo te ama, Dios te guarde,


Dirigiéndose a él, Jesús y le dijo: ¿Qué quieres que te haga?: Jesús ha traído a este hombre al centro del escenario. Ahora le digna aún más preguntándole lo que quiere. Hace la misma pregunta que les preguntó a Jacobo y Juan (10:36) en el incidente que precede inmediatamente esta historia. Jacobo y Juan respondieron pidiendo puestos de honor al lado derecho e izquierdo de Jesús – puestos desde donde serían vistos y envidiados – donde gente ordinaria tuviera que mirar hacia arriba para verles.


Y el ciego le dijo: Rabboní, “Maestro” (Rabbouni). En el Nuevo Testamento, vemos esta palabra Rabbouni solo aquí y cuando María reconoce a Cristo resucitado frente a la tumba (Juan 20:16). Es una forma reverente de Rabí.


que recobre la vista. La petición del hombre ciego es muy diferente a la de Jacobo y Juan. No pide ser visto, sino ver – no pide honor, sino su vista – no pide ser superior a gente ordinaria, sino hacerse él mimo ordinario – no pide regir sobre otros, sino unirse a ellos en la experiencia humana.


Y Jesús le dijo: Anda, tu fe te ha sanado. La palabra sesoken (de la raíz sozo) tiene una alegre ambigüedad. Puede significar sanado, hecho entero, o salvado. En el caso de este hombre, los tres son verdad. El hombre no solo recobra la vista y, por lo tanto, su puesto social, también se convierte en un seguidor de Jesús “en el camino.” ¿Camino adónde? ¡A Jerusalén! ¡A la cruz! ¡A la tumba abierta!


Y al instante recobró la vista, y lo seguía en el camino. Al principio de esta historia, encontramos a Bartimeo “sentado junto al camino (hodon)”. Ahora, al final de la historia, le encontramos siguiendo a Jesús “en el camino” (hodo). Mientras que en versículo 46 hodon “es solo una indicación geográfica, en 10:52 la misma palabra funciona de manera teológica, referente al ‘camino’ del discipulado” (Donahue y Harrington, 317). El sentido de esta palabra en estos dos versículos demuestra el cambio tan drástico en la vida de Bartimeo a causa de un breve encuentro con Jesús.
“El sanar de Bartimeo es de particular significado para aquéllos que se encuentran fuera de la iglesia… Llama la atención a personas que, perdidas en la multitud, pueden estar listas y ansiosas de tener un contacto vital con Jesucristo”

LAS DOS CLASES DE CEGUERAS DE BARTIMEO
Bartimeo tenia dos Cegueras, espiritual y física, de las dos Jesús lo sano.


1. Jesús llega a tu vida en el momento exacto: … Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud… Bartimeo supo que talvez era la única oportunidad que tenía de conocer a Jesús y ser sanado y no la desaprovecho, hoy es una oportunidad que tú tienes de conocer a Jesús, no la desaproveches.


2. Jesús llega a nuestras vidas en situaciones de necesidad, llega a ayudarnos. … Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando… Bartimeo era pobre y era ciego. ¿Cuál es la necesidad que tienes en este momento? Jesús a llegado a tu vida para ayudarte permítele entrar en tu corazón.


3. Bartimeo llamo a Jesús de la manera correcta. …¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!... en el tiempo en el cual vivió Bartimeo no todas las personas creían que Jesús era el salvador del mundo, el Mesías esperado que habría de venir, Bartimeo reconoció que Jesús era verdaderamente el Hijo de David, el Mesías, el Salvador del mundo, sabia que solo Jesús podría ayudarle y gritaba con fuerza hijo de David ten misericordia de Mi. Yo te invito hoy que al igual que Bartimeo, clames a Jesús y le digas: ¡Ten misericordia de mi!, cualquiera que sea tu problema o situación, créeme Jesús de ayudara, y te salvara.


4. Siempre habrá quien te quiera estorbar para que no te acerques a Jesús. … Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí…! Ninguna persona o situación debe de impedirte hoy, ni nunca que tú te acerques al Dios vivo, Recuerda las palabras de Jesús: separados de mi NADA podéis hacer.


5. Cuando Jesús te llama tira la capa, sal de tu antigua manera de vivir y entra a la nueva vida que Él te ofrece. …Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa… Bartimeo escucho las palabras más alentadoras que alguien pueda escuchar; ten confianza Jesús te llama. Si Jesús te llama, es porque algo va a pasar en tu vida, es porque algo bueno va a suceder, no lo dudes ve al encuentro con tu Dios. Arroja por el suelo la capa de la duda, la capa de los temores, la capa de la indiferencia y corre a Jesús el tiene cosas buenas preparadas para ti. ¡AMEN! ¡ALELUYAAA!


6. Cuando te encuentres con Jesús debes saber exactamente lo que le vas a pedir. … Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino… Jesús te pregunta este día, ¿Qué quieres que te haga? Que le vas a responder, tal ves alguien responda; me quiero sacar la lotería, o quiero que se mueran mis enemigos, no mis amigos Bartimeo no pidió ninguna de esas cosas, él sabia que su problema era ser ciego, no podía ver era ciego espiritual y era ciego natural y de las dos cegueras lo sano mi Cristo Jesús.
Hoy, estimado amigo Jesús esta pasando por tu vida, tal ves sea la ultima oportunidad, que tengas de recibirle como tu Señor y Salvador, no la desaproveches, Él esta pasando por aquí, clama a Jesús: ¡Jesús tu viniste a salvar a todo aquel que esta perdido, a sanar a los quebrantados del corazón, te pido sana mi vida me entrego a ti, hoy rindo a ti mi vida, haz conmigo lo que quieras hacer….!