Represa Hidroeléctrica Yacyretá

La obra de Yacyretá es un claro ejemplo para el análisis social, político y económico de la historia argentina. Su construcción comenzó a pensarse concretamente en 1958, tras cuarenta años de estudios de los lugares más adecuados para su realización. Hasta se tuvieron en cuenta las cataratas del Iguazú.

Después de haberse tomado decisiones disímiles, casi opuestas, en los gobiernos argentinos que sucesivamente encararon el tema, se realizaron innumerables e infructuosas reuniones a alto nivel con los pares de Paraguay y con los representantes de Brasil para acordar las cotas de nivelación de las respectivas represas, Itaipú y Yacyretá.

Las consultoras que hicieron los estudios previos presentaron varias alternativas, las que posteriormente debieron ser modificadas.

Sólo durante la tercera presidencia de Juan Domingo Perón se firmó el acuerdo definitivo con Paraguay para realizar la obra hidroeléctrica.

La situación del país implicó que se volviera a hablar del tema sólo durante el gobierno militar. Entre 1976 y 1983 se configuró el proyecto definitivo y se licitaron los principales contratos. Hubo gran retraso, debido, entre otras cosas, a la Guerra de las Malvinas, la que originó problemas financieros.

Yacyretá

En 1983 se comenzó la obra principal y se concluyó en 1998, dejando libradas a la improvisación la planificación y ejecución integral de las obras complementarias.

Represa Hidroelectrica

El término “obras complementarias” no dice nada al lector desprevenido, pero su significado se hace más explícito cuando se menciona que estas obras involucran la relocalización de una considerable cantidad de familias y la protección de cinco ciudades situadas a la vera del río Paraná, distantes, algunas de ellas, en más de 80 kilómetros del emplazamiento de la represa.



Los cambios de cotas implican también la necesidad de construir puentes y caminos, puertos, edificios públicos –como hospitales y escuelas–, así como reconstruir la infraestructura afectada por la elevación del nivel de agua. Además de responder con los más novedosos conocimientos técnicos, tecnológicos y científicos para evitar daños en el ecosistema, para lo cual se contrataron instituciones especializadas en cada uno de estos temas.



En un principio, se estimó el impacto físico de su embalse, pero no se ponderó el tremendo impacto territorial y social en las ciudades. Y, peor aún, en pleno auge de su construcción –durante el gobierno menemista– se tomó la decisión de desfinanciar el proyecto con el objetivo de “privatizarlo” y se lo estigmatizó con el mote de “el monumento a la corrupción”, sellando en ese momento la paralización de un proyecto de integración y provocando un importante pasivo económico y social que debemos hoy saldar.

En ese contexto, el presidente Kirchner, al asumir su investidura, tomó la decisión política de concluir el emprendimiento, de común acuerdo con el presidente Duarte Frutos, del Paraguay.

Represa Hidroeléctrica Yacyretá

Si bien, tal como se expone en una nota de LA NACION del 5 del corriente, se han concluido hace ocho años las obras civiles de la represa, el montaje de las turbinas y su puesta en funcionamiento, aún restan las obras complementarias que hoy integran el llamado Plan de Terminación de Yacyretá, que cuenta –por la decisión del actual gobierno argentino– con el financiamiento suficiente para su finalización.

Yacyretá

Estas obras son absolutamente imprescindibles para la relocalización de 17.000 familias, individualizadas por medio de censos en ambas márgenes del emprendimiento, un área que involucra importantes bienes materiales de la Argentina y de Paraguay.

Aun habiéndose proyectado fuera de tiempo y forma, las obras de protección costera de las ciudades –los nuevos trazados de los sistemas cloacales y redes de agua potable, la resolución de la sustitución de caminos y puentes afectados que comunican los pueblos y ciudades de cada margen entre sí, en un territorio plagado de vías de agua (ríos y arroyos)– hoy Yacyretá enfrenta con responsabilidad y compromiso social la meta de llegar a la conclusión definitiva del proyecto en forma ordenada y programada en sus detalles hacia fines del año 2008.

La terminación de Yacyretá sólo será completa cuando se cumpla con la deuda social que ninguna de las administraciones anteriores contempló como obligaciones del Estado con su pueblo.

El llenado de la represa a cota 83 no puede hacerse en forma automática, como quien abre una canilla y llena un recipiente, precisamente por esta necesidad de desarrollar el compromiso con la gente, que exige el respeto total de sus derechos, como corresponde en un contexto democrático.

Los presidentes Nicanor Duarte Frutos y Néstor Kirchner están comprometidos con la terminación de Yacyretá en un contexto de transparencia administrativa y con la eficiencia imprescindible para la plena generación de la energía.

Se debe cerrar así un capítulo de nuestra historia, en el cual prevalecieron las antinomias y la falta de credibilidad en las instituciones públicas.

Yacyretá se terminará con la fuerte participación de la gente, los municipios, los gobiernos provinciales y departamentales. Esto es creer que, con el trabajo bien orientado todos los días, se puede.

Bueno aca tambien les dejo un par de fotos de cuando conoci la Represa

Represa Hidroelectrica

Represa Hidroeléctrica Yacyretá

Yacyretá

Represa Hidroelectrica

Para mas informacion sobre la represa pueden ingresar a la fuente en www.yacyreta.org.ar

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