Un día mi casilla de correo se empezó a llenar de invitaciones de personas que querían ser mis amigos. A algunos los conocía, ya eran mis amigos; otros eran casi desconocidos. Casi: porque o me sonaban de algún lado o algún amigo en común nos ligaba. Yo, que soy re buena onda y tengo el sí fácil, les dije que sí a todos. Para eso, tuve que abrir una cuenta en Facebook. Una amiga que vive afuera me tiró la clave: Nena, tenés que entrar a ver la lista de amigos de tus "amigos" (comillas nunca mejor puestas). Desde ese día estoy enferma. No trabajo, no escribo, no como y casi no salgo de casa: Todo lo que hago es revisar incesantemente el home de FB para ver en qué andan los demás, gente a la que tal vez ni conozco ni conoceré jamás.

El Facebook es una comunidad virtual cerrada al estilo de MySpace pero con más aplicaciones y de más fácil manejo. A la vez, no es tan simple colgar ahí obra propia (visual, sonora) pero es una herramienta infalible de levante. Un amigo me decía por chat que el msn le seguía resultando más efectivo, pero yo puedo dar fe (tengo fuentes de primerísimo mano) de que el FB es la posta.

Por ejemplo pienso en esto: una chica busca novio a través de un weblog. Es linda (hay foto), joven, tiene trabajo... No quiero ser fascista (no soy) pero dan ganas de decir: "Si no tiene novio es porque no quiere". O, como dice su mamá (hay videíto), tal vez no esté tan apurada por conseguir uno. Lo cual me parece perfecto. Pero entonces, ¿por qué se muestra tan desolada?
Hace poco tuve esta conversación con una amiga:
-Ya me cansé del amor. Quiero dedicarme a mí misma, a mis cosas, leer, escribir, cuidar la casa. Y mis amigos. La amistad mantiene más elementos en el nivel de la sublimación. La represión opera con más poder y así se dilata la materialización del deseo. Es una promesa constante. Además, las relaciones amistosas se dan en red creando un sistema de necesidades. Y existencia sin necesidad es existencia superflua. Lo que está libre de necesidades en general, tampoco tiene ninguna necesidad de existencia. Donde no hay límite ni tiempo ni necesidad, tampoco hay cualidad ni energía ni espíritu ni fuego ni amor.
-Donde todo eso se da en cinco minutos, tampoco hay amor. Hay urgencia o desesperación o confusión. Pero yo no, no lo creo. La amistad es inestable, cambiante y se mueve a conveniencia. La pareja puede ser un refugio contra el temporal del mundo.
-La pareja es un temporal. El amor es patológico.
A Lorena se le debe haber llenado la casilla de mensajitos del tipo: "Mamita vení que te hago diez hijos", es obvio. Prefiero ser más sutil: Lore, si querés ver dibujitos un sábado a las tres am, yo te invito. Y, humildemente, le daría estos consejos:
-Para estar con alguien, lo primero es poder estar bien solo.
-Hablaría de mí y mostraría mis talentos, en vez de exponer tanta queja.
-Nena, abrite un facebook. Está bien, el FB es botón (todos se enteran al instante si subiste una foto o cambiaste tu estado), pero es levantero.

Igual, ¿no está idealizada la pareja? Los solteros piensan en la cucharita y en bailar juntos en el living, en los besos calientes los días de frío, y en esa vez que... Y bueno, no está tan mal, puede estar buenísimo. El FB es un camino. Pero al final lo importante no son todos los requisitos que listás, ni cómo te gustaría que fuera. No alcanza con la ficha técnica, un perfil de Internet o lo que te cuentan conocidos en común. Podés besar a un completo desconocido y después se verá. Porque está comprobado: lo importante no es la data sino que ese espacio de dos metros cuadrados parezca un paraíso donde todo funciona bien.

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