A tu alrededor hay millones de seres vivos tan pequeños que no puedes verlos a simple vista. Estos organismos diminutos reciben el nombre de microorganismos. Los de mayor tamaño tienen, como mucho, un milímetro de ancho. Los de menor tamaño son casi un millón de veces menores. Para observarlos, es necesario utilizar un microscopio.

¿CUÁLES SON LOS DIFERENTES GRUPOS DE MICROORGANISMOS?

Millones de organismos diminutos se deslizan sobre las mesas y sobre el suelo; flotan y se mueven en las gotas de agua; se pegan en tu piel, y algunas veces, se introducen en tus ojos, en tu nariz y en tu garganta. Estos seres diminutos son los microorganismos o microbios.

La mayoría de los microorganismos están formados por una sola célula; son unicelulares. En tu cuerpo, en cambio, hay millones de células.

Hay tres grupos principales de microorganismos: los virus, las bacterias y los protistas.

LOS VIRUS

Los virus son microorganismos muy, muy pequeños. Algunos son tan diminutos que si estuvieran 50.000 virus uno detrás de otro, formando una fila, solo medirían un milímetro. Son tan pequeños que no se pueden ver con un microscopio normal. Para observarlos, es necesario utilizar un microcopio muy potente, llamado microscopio electrónico.

Los virus no se consideran verdaderos seres vivos. Pueden permanecer inactivos durante años, como si estuvieran inertes (sin vida). Sin embargo, cuando un virus penetra dentro de un organismo adecuado (llamado hospedador), se comporta como un ser vivo. Los virus parasitan o invaden las células de plantas y animales, dividiéndose y formando cientos de nuevos virus. Obligan a las células del hospedador a producir muchas copias de sí mismos, y cada uno de estos nuevos virus también se multiplica. En poco tiempo, se forman millones de virus, capaces de provocar una enfermedad. En los seres humanos las enfermedades originadas por estos microorganismos varían desde un simple catarro hasta la gripe o la varicela.

LAS BACTERIAS

Las bacterias son más grandes que los virus. Son microorganismos unicelulares (formados por una sola célula) y se distinguen del resto de los seres vivos porque sus células no tienen núcleo; son organismos procariotas. De hecho, esta diferencia es tan importante que las bacterias forman, por sí solas, uno de los principales grupos de seres vivos; constituyen el reino procariotas.

Las bacterias pueden vivir en multitud de lugares, desde lo alto de las montañas hasta las zonas más profundas de los océanos, y también dentro de plantas y animales, ¡incluso dentro de tu cuerpo!

Hay numerosos tipos de bacterias. La mayoría son útiles y beneficiosas para nosotros. Sin embargo, otras son perjudiciales y producen enfermedades en las personas y en los animales. Las bacterias también pueden contaminar los alimentos y originar intoxicaciones.

LOS PROTISTAS

Los protistas constituyen otro de los principales grupos de microorganismos, miles de veces mayores que los virus, y varias veces más grandes que las bacterias. Algunos protistas son visibles a simple vista.

Los protistas son también microorganismos unicelulares, pero están formados por una célula eucariota, en la que la información genética está protegida dentro de un núcleo. Viven en casi todos los lugares y son especialmente abundantes en el agua. Como la mayoría de los microorganismos, crecen y se reproducen muy rápidamente.

Algunos protistas son parecidos a las plantas, porque son capaces de fabricar su propia comida a partir de la luz del Sol. Las diatomeas pertenecen a este grupo de protistas; son un tipo de algas que viven en charcas y océanos. Millones de diatomeas y otros protistas flotan en el mar, constituyendo el plancton.

Otros protistas son animales diminutos, unicelulares, que se alimentan de pequeños trozos de comida y reciben el nombre de protozoos. En este grupo se incluyen los radiolarios, que también forman parte del plancton. Los radiolarios son esféricos, como una pelota, con docenas de espinas finas y muy largas. Otros protistas de este grupo son las amebas, que se deslizan por el fondo de las charcas. Las amebas se alimentan de bacterias y de otros microorganismos.

Los protistas también pueden resultar perjudiciales, incluso mortales. Como muchos otros microorganismos, pueden entrar dentro de otros seres vivos de mayor tamaño y multiplicarse rápidamente, originando una enfermedad.

LOS HONGOS DIMINUTOS

Otro grupo de organismos vivos es el de los hongos, que obtienen los nutrientes absorbiendo los restos de otros seres vivos; los más conocidos son las setas. Pero algunos hongos también pertenecen al grupo de los microorganismos. Son hongos unicelulares, diminutos, generalmente con forma de bola. Sin embargo, miles de estos hongos microscópicos pueden crecer juntos y forman una especie de mancha visible a simple vista. Estos grupos reciben el nombre de colonias.

¿SON MALOS LOS MICROBIOS?

Muchos microbios provocan daños; otros, en cambio, resultan muy útiles. Los protozoos conocidos como Plasmodium originan una terrible enfermedad llamada malaria. Esta enfermedad la transmiten unos mosquitos que llevan, en su interior, miles de estos microbios. Otras dos peligrosas dolencias, la enfermedad del sueño y la enfermedad de Chagas, son causadas por el tripanosoma, otro protista.

Algunas bacterias pueden estropear la comida, y podemos enfermar si tomamos alguno de esos alimentos contaminados. Otras pueden entrar dentro de nuestros cuerpos y provocar enfermedades, como la tuberculosis, la neumonía, la fiebre tifoidea y muchas más.

Los virus también provocan numerosas enfermedades, como los resfriados, la gripe, la varicela, el sarampión, la rabia, la hepatitis o el SIDA. El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) provoca una enfermedad denominada síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

Algunos hongos microscópicos también pueden crecer sobre otros seres vivos o también en su interior, provocando enfermedades, como el pie de atleta en los seres humanos, la tiña en personas y animales, y el mildiu en las plantas.

¿SON ÚTILES LOS MICROORGANISMOS?

Muchas bacterias, protistas y hongos microscópicos resultan extraordinariamente útiles.

Numerosos microorganismos viven en los suelos: un puñado de tierra fértil puede contener tres millones de microorganismos. Descomponiendo la materia orgánica, permiten un reciclaje de los elementos minerales, indispensables para la vida.

En el medio acuático, las algas unicelulares, cuya masa total es superior a la de las plantas terrestres, producen una gran parte del oxígeno del planeta. Las diatomeas son una importante fuente de alimento para los peces; forman parte del plancton que flota en los océanos. El plancton está formado, en su mayoría, por organismos microscópicos. Numerosos animales oceánicos se alimentan de plancton.

Algunos hongos microscópicos son muy útiles, como las levaduras. Nosotros utilizamos las levaduras para cocinar, levantar la masa de pan cuando se hornea y para producir vino y cerveza.

Otros microorganismos viven con plantas o animales en una asociación tan estrecha, llamada simbiosis, que son absolutamente indispensables para su supervivencia. Incluso los seres humanos albergamos en nuestro intestino millones de bacterias, levaduras y protozoos.

¿QUIÉN DESCUBRIÓ LOS MICROORGANISMOS?

Un científico alemán llamado Antoni van Leeuwenhoek fue la primera persona que vio microorganismos. Inventó un microscopio más potente que ninguno de los que se habían fabricado anteriormente, y con él observó los microbios en 1676. Leeuwenhoek llamó a los microorganismos ‘animálculos’.




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