Trabajo y descanso, relación idealTrabajo y descanso, relación idealdescanso

Agotamiento, insatisfacción e improductividad son síntomas del “trabajador quemado”





Hay personas que trabajan sin límite, se entregan a sus quehaceres en forma extrema, ya sea por necesidad o costumbre, y muchas de ellas son víctimas del síndrome de Bernout, que en muchas sociedades modernas es combatido con periodos de descanso adecuados y hábitos de recreación sanos, pues cuando se llega al cansancio total el cerebro y el resto del cuerpo funcionan mal.


Trabajar sin parar ha sido visto como una virtud, incluso muchas empresas y familias elogian de manera instintiva a quien “no para” ni para comer, pero un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que laborar frenéticamente es un padecimiento y al final una de las principales causas de ausentismo e incapacidad laboral.


En todo el mundo hay víctimas del síndrome Bernout o “trabajador quemado”, gente que sufre agotamiento, irritación, insatisfacción, agobio, apatía y baja estima, pero la OMS ha descubierto que la gente más vulnerable son pilotos aviadores, obreros, periodistas, dentistas, médicos, profesores, directivos de empresas, mineros, policías y contadores.


Son trabajos estresantes y muchas de las personas afectadas son poco productivas, pues al final del día, y a pesar de que ponen su máximo esfuerzo, no cumplen con las necesidades de su trabajo.




OBSERVACIÓN MÉDICA


La siquiatra Dunia de Martini Romero, del hospital Psiquiátrico Héctor H. Tovar Acosta, indica que este síndrome detona en personas sometidas a estrés laboral y se presenta por etapas. Primero hay desmotivación y tensión, luego bajo rendimiento, ausentismo en el trabajo, ansiedad, dolor de cabeza, tensión muscular y dermatitis y, finalmente, se pueden desencadenar depresión, dolores lumbares, gastritis, colitis, hipertensión arterial y diabetes.


Según Joel Ortega Villalobos, coordinador de Programas Médicos de la Coordinación de Salud en el Trabajo del IMSS, los primeros síntomas son cansancio, dolor de cabeza, insomnio, temblor, sudoración, mal humor, dificultad para relacionarse con las personas y angustia al presentarse en el trabajo.


Los trabajos con una fuerte carga de estrés se caracterizan, dice, por una demanda excesiva, insatisfacción de necesidades, horarios extensos, sobrecarga laboral, riesgo físico, trabajo a destajo y continua amenaza de perder el empleo. Si el trabajador no aprende a dominar el factor estresante, arriesga seriamente su salud.




ORÍGENES DEL MAL


El experto médico del Seguro Social señala que se llama “síndrome del trabajador quemado”, debido a la fatiga a la que está sometida la persona por el ambiente intenso, al grado de “consumirlo” emocionalmente por vivir en zozobra, además de convertirse en un círculo vicioso, ya que al desempeñar incorrectamente su labor acumula más problemas y preocupación.