La "fiesta del té" Alicia en el País de las Mara


¿Se acuerdan de ésta escena en la película animada de Alicia en el País de las Maravillas? Sin duda una de las mejores escenas, con diálogos ingeniosos y divertidísimos. Para Disney la "Fiesta del Té" fue un rotundo éxito, y si recuerdan bien, se debía sobre todo al toque demencial que le otorgan sus protagonistas: El Sombrerero loco y la Liebre.



La "fiesta del té" Alicia en el País de las Mara


Aquí los diálogos:

Alicia llega al jardín donde se lleva a cabo una fiesta, escucha música y cantos y se acerca, la escena es la siguiente:


Liebre: ¡Si nadie se interpone pues habrá que celebrar!
Sombrerero: ¡Ay! Feliz feliz no cumpleaños.
Liebre: Feliz feliz no cumpleaños.
Los dos: ¡Feliz feliz no cumpleaños: te doooooy!"
(Intervalo de música)
Liebre: ¡Feeeeeeliz feliz no cumpleaños!
Sombrerero: ¿A quién?
Liebre: A mí.
Sombrerero: ¿A tú?
Liebre: Feliz feliz no cumpleaños, te doy.
Sombrerero: ¿A mí?
Liebre: A tú
Sombrerero: ¡A mí!
Liebre: Brindemos por el día con dos tazas de buen té. "Feliz feliz no cumpleañosssss aaaaaa túuuuuuuuu"

Alicia aplaude y la Liebre y el Sombrerero advierten su presencia. De inmediato se abalanzan sobre ella gritándole que "no hay lugar" "no te sientes ahí".

alicia


Alicia: Pero si hay muchos lugares vacíos...
Liebre: ¡Ah! Pero no debe uno sentarse sin ser invitado.
Sombrerero: Claro, es falta de educación, de muy mala, muy mala educación, ¡ja!
Hurón: Muy mala... mala educación.
Alicia: Dispénsenme, me gustó mucho cómo cantaron, y quisiera saber si ustedes...
Liebre: ¿Tú crees que cantamos bien?
Sombrerero: ¡Ay, qué chiquilla tan encantadora!
(Hunde su codo en una taza de té y luego continúa:
Sombrerero: ¡Ay! Pero qué hago, son los nervios. Como nunca nos elogia nadie; te invitamos una taza de té.
Liebre: ¡Ah! Sí, sí, el té, una taza; ¡tomarás una taza de té!
Alicia: Me encantaría, pero siento haber interrumpido su fiesta de cumpleaños, ¡gracias!
(Está por agarrar la taza que le ofrece la liebre pero éste se la niega al escuchar "cumpleaños"
Liebre: ¡Cumpleaños! ¡Ja ja ho ho! Mi querida niña; ¡ésto NO es un cumpleaños!
Sombrerero: ¡Claro que no! ¡Je je je je! Ésta; es la fiesta del "No cumpleaños".
Alicia: ¿No cumpleaños? Perdónenme, pero no los entiendo.
(De nuevo está por agarrar la taza y la liebre se la vuelve a apartar y le explica)
Liebre: Fíjate; abril tiene 30 días... ¡No! Bueno... un "No cumpleaños" es cuando tú... tú tienes un cumpleaños, tú... ¡ja ja ja! ¡No sabe lo que es un "No cumpleaños"!
Sombrerero: ¡Qué tonta! ¡Ju ru ju ru ju ru! Yo.. ¡gulp!
(echa burbujas de té por la boca y hace ruido como de hipo, luego se aclara la garganta con una tetera que le avienta una especie de talco en la boca, después continúa)
Sombrerero: ¡Yo! Yo la ilustraré, ¡Ju ja ra ra ra!
(la liebre dirige un breve espacio musical interpretado por las teteras)
Sombrerero: Bien sabido es que tienes tú un cumpleaños.
Liebre: ¡Imagínate! Uno sólamente al año.
Sombrerero: ¡Ahhh! Pero te quedan 364 días de "No cumpleaños".
Liebre: ¡Precisamente son los que celebramos aquíiiiiii!
Alicia: Entonces también es mi "No cumpleaños" hoy.
Liebre: ¿De veras?
Sombrerero: ¡Ay! Qué pequeño es este mundo.
Liebre: En tal caso...
(Pega un brinco de la silla y se acerca a Alicia, la rodea junto con el sombrerero y bailan alrededor de ella tomados de las manos cantando lo siguiente:
Liebre: ¡Feliz feliz no cumpleaños!
Alicia: ¿A mí?
Sombrerero: A tú.
(se quita el sombrero y deja al descubierto un pastel con una vela encendida y se lo ofrece a la invitada)
Liebre: Feliz feliz no cumpleaños.
Alicia: ¿Para mí?
Liebre: Para tú.
(le entrega el pastel)
Sombrerero: Que los pases muy felices y ahora sóplale a la luz.
(Alicia sopla la vela y ésta, en vez de apagarse, se revela como fuego artificial y despega de las manos de Alicia para ir a estallar en el cielo estrellado, de fondo se escucha el "Feliz feliz no cumpleaños, aaa túuuuuu" de la liebre y el sombrerero, al explotar, cae el hurón sosteniendo una sombrilla diminuta, recitando lo siguiente
Hurón: Lindo lindo parpadean/estrellitas en el cielo/ y allá arriba están volando/ con alitas de murciélago...
(va a caer en un recipiente y ahí lo encierra el sombrerero)
Alicia: ¡Ay, qué bien recita!
Sombrerero: Yyyyy, ahora querida, ju ru ru; tú decías... hu, ¿que buscabas a quién?... perdóname (muerde el platito remojado cual pan en el té) ¿tú- querías saber el... paradero de algún sujeto?
Alicia: Sí señor, quisiera yo saber en dónde podría...
(la liebre le entrega una taza de té, pero el sombrerero mira la suya y exclama lo siguiente)
Sombrerero: ¡Taza limpia, a cambiaaar!
(sujeta a Alicia por el brazo y la levanta de su lugar para irse a cambiar de asiento)
Alicia: Pero si no está sucia.
Liebre: ¡Cambiar, cambiar las tazas ya, cambiar las tazas ya!
(el sombrerero sirve té en tres tazas con una tetera de triple cuello)
Sombrerero: ¿Quisieras tomar un poco más de té?
Alicia: Como no he tomado nada, pues no puedo tomar más.
Liebre: ¡Ah! Si no quieres tomar más entonces tampoco menos.
Sombrerero: Siempre es mejor más que menos.
Alicia: Pero sólo quise decir que...
(en lugar de sorber té se llena la boca de azúcar ya que el sombrerero le vierte toda el azúcar en su taza)
Sombrerero: Y ahora querida, ¿qué es lo que te está preocupando? Confíanos tu secreto.
Liebre: Comienza por el comienzo.
Sombrerero: Sí, sí, y cuando acabes de hablar, ¡ji ri ri ri! Te callas.
Alicia: Verán; todo empezó cuando estaba yo sentada junto al arroyo con Diana...
Liebre: ¡Muuuuyyyy interesante!... ¿Quién es Diana? (jadeando como perro).
Alicia: Diana es mi gato, y estaba yo...
Hurón (sale del recipiente): ¿Gato? ¡Gaaato! ¡Ay ay ay!
Al ver al hurón huir despavorido, el sombrereo y la liebre corren tras él.
Liebre: ¿Qué le pasa?
Sombrerero: ¡Oh! Pronto, pronto ¡agárralo!
Liebre: ¡Se me escapa, se me escapa!
(lo aferran de la cola y lo frenan)
Sombrerero: ¡Oh, oh oh ohhhhh!
(logran detenerlo)
Liebre: La jalea, ¡la jalea! ¡Pronto!
(Alicia toma la jalea y se las lleva)
Hurón: ¡gato, gato, gato!
(Alicia toma un cuchillo y lo hunta con jalea)
Liebre: ¡Húntasela!
Sombrerero: En la nariz, en la nariz.
(Alicia lo hace)
Hurón: ahhh...
Sombrerero: ¡Oh! ¡Dios mío! ¡Estas son las cosas que me descomponen!
(la liebre se enfada con Alicia)
Liebre: ¿Has visto lo que has hecho?
Alicia: Nunca pensé que...
Liebre: ¡Aaallí está el detalle! ¡Si no pienses no hables!
Sombrerero: ¡Taza limpia, a cambiar, a cambiar, a cambiaaar!
Alicia: Pero si está limpia.
Liebre: Cambiar, cambiar, cambiaarrrr, de lugar.
Sombrerero: Ahora, hija mía, nos estabas diciendo...
Alicia: ¡Ah! Sï, estaba yo sentada junto al arroyo con... usted sabe con quién.
Sombrerero: ¿Eh? ¿Lo sé yo? ¡Ji ji!
Alicia: Sí, estaba con G, A, T...
Sombrerero: ¿Téeeee?
(la liebre rebana una taza por la mitad con un cuchillo)
Liebre: Sólo media taza por favor.
Sombrerero: ¡Vámos, vamos, niña! ¿Qué no quieres té?
Alicia: ¡Cómo no! Me gusta mucho el té, pero...
Liebre: ¡Si no te gusta el té cuando menos deberías charlar con nosotros!
Alicia: ¡Eh estado tratando de preguntarles...!
(la liebre golpea la mesa con un mazo de madera interrumpiendo a Alicia)
Liebre: ¡Teengo una estupenda idea! Cambiembos el tema.
(le asesta un mazazo al sombrerero loco en la cabeza).
Sombrerero: ¿Por qué los papeleros venden papel? ¿Eh?
Alicia: ¡Adivinanzas!... voy a pensarlo. ¿Por qué... los papeleros... venden papel?
Sombrerero: ¡No tengo la menor idea!
Alicia: ¡Pero si usted acaba de preguntarmelo!
Sombrerero: ¿Preguntar quéeee?
Liebre: ¡Cuidado! ¡Tiene síntomas de locura!
Alicia: ¡Pero ustedes dos son los locos! ¡Acaba de decir que...!
(el sombrerero y la liebre le huyen y toman una silla para defenderse)
Sombrerero: ¡Detente! No te acerques.
Liebre: ¡Cálmate, tóma un poco de té!
Alicia: ¡Ni me calmo ni tomo más té! Además me voy porque ya no quiero perder el tiempo.
Liebre: ¡El tiempo, la hora! ¿Qué hora es?
(aparece el conejo blanco por la entrada del jardín)
Conejo blanco: ¡No, no! ¡Es tarde, es tarde ya! ¡Adiós! ¿Qué tal? ¡Me voy, me voy, me voy!
Alicia: ¡El conejo blanco!
Conejo blanco: ¡Se me ha hecho tarde, tan tarde!
(el sombrerero lo intercepta y lo aferra por la cadena del reloj casi estrangulándolo)
Sombrerero: ¡Con razón se te ha hecho tarde! Este reloj tiene dos días de atraso.
Conejo blanco: ¿De dos días?
Sombrerero: Claro que sí, ¡ja ja ja! Caracoles; le echaremos un vistazo.
(lo golpea contra la meza y lo destapa con un tenedor, luego se coloca un salero en el ojo y simula que es un lente).
Sombrerero: ¡Ajá! Ya veo lo que tiene, ¡tiene demasiadas ruedas!
(lo desarma con el tenedor quitándole todas las piezas)
Conejo blanco: ¡Oh, mi pobre reloj! Mis rueditas, mis resortes... pero... ma, ma ma...
Sombrerero: ¡Mantequilla! Es claro; necesita mantequilla; ¡Mantequillaaaa!
(la liebre le grita al conejo blanco en una oreja)
Liebre: ¡Mantequillaaa!
Conejo blanco: ¿Dijo mantequilla?
(se la pasa al sombrerero)
Sombrerero: Sí, mantequilla es lo mejor, con ésto se arregla.
(empieza a huntarle mantequilla al reloj abierto y el conejo blanco se asusta)
Conejo blanco: ¡No, no, no! Le van a caer migajas.
Sombrerero: ¡Oh! Ésta mantequilla no tiene migajas, ¡vaya un disparate!
(y le tira la mantequilla en la cara al conejo blanco)
Liebre: ¿Té?
Sombrerero: ¡Té! Claro, ¿cómo no se me había ocurrido? Claro, té.
Conejo blanco: ¡No le eches té!
(corre a impedirlo pero la liebre lo aparta de un punta pie)
Liebre: ¿Azúcar?
Sombrerero: ¡Azúcar! Dos cucharas, sólo dos...
(la liebre le entrega dos cucharas)
Sombrerero: Dos cucharas, je, gracias.
(las aplasta con la palma en el reloj)
Sombrerero: ¡Éso es!
Conejo blanco: ¡No, no, por favor!
(la liebre le coloca la jalea en las manos y el conejo blanco va y se la entrega al sombrero)
Liebre: ¡Jalea!
Sombrerero: ¡Jalea! Se me olvidaba la jalea.
(la vierte toda encima del rejol abierto y la desparrama con un cuchillo)
Sombrerero: (murmura algo que no entendí).
Liebre: ¡Mostaza!
Sombrerero: ¡Mostaza, sí! Moz... ¿mostaza?... ¡No! Ni que fuera un sandwich. Limón, eso sí; el limón lo cura todo, ¡Ju ru ru ru ra!
(le echa limón a la mezcolanza del reloj y lo vuelve a tapar, éste comienza a resonar cual campanadas de iglesia y se echa a saltar por la mesa)
Sombrerero: ¿Qué le pasó?
Liebre: ¡Se ha vuelto loco!
Alicia: ¡Qué horror!
Conejo blanco: Mi reloj...
Sombrerero: ¿Qué pasaría? Le puse de la mejor mantequilla.
Liebre: ¡Ése reloj se ha vuelto loco, está loco, está loco!
Sombrerero: Eso es increíble; el té era demasiado fuerte, ¡eso es!
(la liebre toma el mazo de madera y se arroja sobre el reloj)
Liebre: ¡A los locos hay que tratarlos con cariño!
(aplasta al reloj con el mazo y éste se tranquiliza, el sombrerero mira los restos destrozados y lo aparta)
Sombrerero: ¡Oh! Dos días de atraso, eso es lo que tenía.
(se lo entrega al conejo blanco)
Conejo blanco: ¿Este es mi reloj?
Sombrerero: ¡Ése era!
Conejo blanco: Y era un regalo de mi "No cumpleaños".
(el sombrerero loco y la liebre lo sujetan de los sobacos y lo echan del jardín diciendo al unísono):
Liebre - Sombrerero: Pues en ése caso; ¡feliz feliz no cumpleaños aaaaa túuuuu!

Fin de la escena.



9 comentarios - La "fiesta del té" Alicia en el País de las Mara

@Rockero47 +1
Ya no hay morzas ni tortugas...
@Navapobski +1
me tronché de risa, muy buenos diálogos, ésos guionistas de Disney son, como dicen por acá en Taringa! : "unos capos" y recomendado!!
@yadadiabolica +1
Conejo blanco: ¡No, no, no! Le van a caer migajas.
Sombrerero: ¡Oh! Ésta mantequilla no tiene migajas, ¡vaya un disparate!


mortal ésa frase, ¡jijiji!
@Julian_Assange +3
la mejor parte es cuando Alicia sopla la vela,
@sekher +2
tan re locos todos !