El comunismo


Un ensayo de Alejandro Alonso Muñoz (1º Bach., IES. Octavio Paz)

Ensayo: Comunismo



El comunismo se basa en los postulados del filósofo alemán del siglo XIX Karl Marx, pero no es posible entender este pensamiento sin el conocimiento de la situación política del momento.



En pleno siglo XIX el liberalismo económico propugnado y propulsado por los estados "industrializados", favoreció el proceso de la industrialización, la acumulación de capitales y el surgimiento de empresas gigantescas; pero separó, más si cabe, la ética de la economía y se despreocupó de los problemas sociales de la industrialización. Se llegó a tal extremo de avaricia y vileza que el economista inglés Malthus llegó a condenar la asistencia a los desvalidos por ser perjudicial, según él, para la sociedad: "La felicidad general no sería posible si el principio motor de la conducta fuera la benevolencia".



El liberalismo condujo paradójicamente a la formación de monopolios. Un claro ejemplo es el del archimillonario John Davison Rockefeller, que consiguió concentrar en sus manos todo el monopolio del sector petrolífero. Otros tipos de asociaciones de empresas fueron los "kartell" y los "konzern". Los "kartell" son acuerdos entre fábricas de un mismo producto sobre los precios. Un claro ejemplo lo podemos observar en las gasolineras de nuestro país, que a pesar de liberalizar el Estado los precios hará unos años, las potencia petrolíferas que operan en España han llegado a acuerdos nunca sacados a la luz pero sobradamente sabidos por todos sobre los precios de la gasolina, cuyos únicos perjudicados son, como siempre, los usuarios. Los "konzern" son fusiones de varias sociedades por acciones con la finalidad de desembocar en el monopolio de un sector, tipo BBVA o BSCH en España. Pero estas fusiones no se quedan aquí, sino que pueden llegar a dominar varios sectores como es el caso del polémico acuerdo entre BBVA y Telefónica, que llega a dominar sectores como la banca, las televisiones, la prensa, Internet o las telecomunicaciones. Estos tipos de "trusts" llegaron y llegan a tener más poder que algunos gobiernos.

Ensayo


Aparte de esto, está sobradamente probado que el capitalismo conlleva crisis periódicas de depresión, paro y hambre. Tan sólo en el siglo XIX se llegó a contabilizar períodos de crisis que se sucedieron en los años 1825, 36, 47, 66, 73, 82 y 90. Y qué decir del famoso crack de 1929, que provocó, aparte de hambre y paro, el recrudecimiento de los nacionalismos, como el fascismo italiano o el nazismo alemán.



Sin lugar a dudas el capitalismo creó una deshumanización del pueblo por los salarios bajos, el paro, los horarios excesivos, la explotación infantil, las fábricas carentes de higiene y seguridad, el hacinamiento de gente en casas infrahumanas y, sobre todo, ha acrecentado las diferencias entre ricos y pobres.



Esta situación provocó radicalizaciones como el anarquismo, una corriente ideológica con bases similares a las del marxismo pero con claras discrepancias como ocurre con los llamados socialismos utópicos. Ideológicamente hablando, podría enclavarse al comunismo a la derecha del anarquismo y a la izquierda de los socialismo utópicos, que declaraban que era mejor la evolución que la revolución. Este tipo de socialismo fue fuertemente criticado por Marx, que rechazaba su tufo bucólico-idílico, ya que estos propugnaban una sociedad perfecta, sin ricos ni pobres, con asambleas populares, con total igualdad de derechos, con las mismas posesiones que los demás, donde no cabrían ni la avaricia ni el egoísmo, una sociedad donde incluso el trabajo sería un placer realizarlo porque cada persona trabajaría en el puesto que más le gusta; y todo esto sin derramar ni una sola gota de sangre, lo que le valió a estos socialismos el sobrenombre de utópicos.


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Marx basaba su ideología en cuatro puntos esenciales:



* Lucha de clases: Declaraba que desde la ruptura con la comunidad primitiva, la hostilidad entre clases ha sido constante. Que los individuos son desinteresados, pero las clases no, ya que de la defensa de sus intereses depende su supervivencia como grupo. Daba tres formas de lucha: económica (con reformas parciales en salarios y viviendas), política (armas legales e ilegales) e ideológica ("la lucha se hace constante al adquirir el proletariado conciencia de clase.



* Dictadura del proletariado: Sin lugar a dudas el punto más discutido y criticado. Marx la defendía alegando que todas las formas del Estado se basan en la dictadura de la burguesía, y que el paso del capitalismo al comunismo se basaría siempre en la dictadura del proletariado, en lo que sería una fase transitoria: "Período de transición hacia la total supresión de las clases".



* Sociedad sin clases: Pensaba que, una vez colectivizados, la relación con los medios de producción sería la misma para todos los individuos.



* Plusvalía: Para la creación de un producto se necesita un gasto de energía por parte de los trabajadores. Marx rechazaba reconocer el valor final de producto con la demanda, tal y donde se apoyaba el capitalismo; el valor final de una mercancía depende del trabajo realizado para su producción. Pero existe una mercancía muy singular: la fuerza de trabajo del obrero, que se mediría por su coste de producción, por la labor que ha sido necesaria para producir los alimentos, ropa y habitación del obrero. El capitalista compra esta fuerza, pero la capacidad de trabajo es extensible y el empresario la emplea más horas de las que luego remunera al obrero. La diferencia entre el precio al que compra la fuerza de trabajo y el precio al que la vende es la plusvalía. Toda plusvalía es la materialización de un trabajo no abonado. Si el obrero percibiese por su trabajo exactamente el valor de las mercancías por él producidas no se comprendería la prosperidad del capitalismo. Es decir, que la plusvalía es una fuente de lucro que por acumulación suscita los capitales. El aumento de valor de un producto no puede proceder de la mercancía. Por ello el aumento del valor procede del proceso productivo, de la consecución de un rendimiento de la fuerza de trabajo por encima de su importe.

Ensayo: Comunismo


El referente histórico comunista es, sin lugar a dudas, la URSS; pero a pesar de que en un principio así era, con el paso del tiempo la URSS se distanció de Marx. Al comienzo se abandonó el comunismo y se aceptó el capitalismo como palanca inevitable para el desarrollo de una nación atrasada. Fue la llamada economía de paz (NEP). Los trotskistas la criticaron y exigieron la pluralidad de opciones dentro del partido comunista. Y es que un proceso que se había iniciado para combatir el poder absoluto del zar de la familia Romanov terminaría desembocando en el tiránico poder de otro hombre, el a veces denominado zar rojo. En 1922 se creó el puesto de secretario del partido, confiado a Stalin, que comenzó a atesorar poder en sus manos, lo que desembocó en las famosas purgas para evitar desidencias. Las notas del estalinismo fueron: terror en masa, caída del partido como movimiento, economía al servicio del poder militar, fin del impulso revolucionario y dictadura personal. Stalin fue un jefe y un dictador en el sentido fascista contemporáneo de la palabra. El estalinismo, como otros movimientos totalitarios, fue la estocada de la carrera profesional de una generación, provocó entusiasmo en sectores de la población y tiene defensores mucho después de su muerte. Pero para el país en general fue un cataclismo a pesar de la industrialización y de las victorias militares. La medida cabal del desastre salió a la luz sólo después de la muerte de Stalin.




Hubo un momento en que la economía capitalista se encontró con la ruina y el paro como resultado de la bonanza, lo que provocó una fuerte propagación del comunismo entre los países ocupados por Rusia tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque en contradicción con los postulados teóricos del marxismo defendidos por Lenin, que preveían la desaparición del Estado por ser siempre un instrumento represivo, en las naciones de la órbita soviética se produce un reforzamiento, justificado como una fase transitoria en la lucha contra el capitalismo y la cimentación del comunismo. Un caso, completamente diferente al de países como Polonia, Albania, Checoslovaquia o Hungría, fue el de Yugoslavia que, a pesar de ser comunista, Tito la apartó decididamente del modelo centralista y autoritario del estalinismo, que consideraba emponzoñado por la burocracia. Se produjo la separación total de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), lo que causó la exclusión por parte de la URSS de Yugoslavia y se convirtió en un clarísimo ejemplo de país no alineado durante la Guerra Fría. Y es que la disciplina que la URSS impuso a las otras naciones se trató de un imperialismo tan deplorable como el de EEUU, enmascarado con la excusa de "dictadura del proletariado", aunque se convirtió en una dictadura del partido, el PCUS.



Mientras, en China, tras un principio renqueante, se dieron cuenta de que el poder había pasado de quienes poseían los instrumentos de producción (capitalistas) a quienes lo administraban (burócratas del partido). La paradójica constatación de un Estado omnipotente en Rusia, en vez de su desaparición, inclinó a los dirigentes chinos a ensayar el modelo de comunas, lo que relanzó su economía. Deng Xiaoping, el sucesor de Mao, continuó con su legado, aunque le imprimió cierto aperturismo y democratización.



La situación de Cuba es otra historia. Castro tuvo que adoptar la postura comunista para evitar la colonización a la que se veía sometida Cuba por parte de los yankees durante las últimas décadas. Lo de Cuba podría calificarse de "comunismo light" dictatorial al margen de la URSS pero recibiendo ayudas económicas de ella, sin las cuales, no hubiera podido sobrevivir. Cabe destacar que la crisis de los ahora ex países socialistas son el mejor argumento para los castristas, que defienden que el capitalismo no les ha llenado la despensa a los polacos o a los rumanos.

Ensayo


El hundimiento del comunismo tras la caída del muro de Berlín en 1989 representa una catástrofe ideológica, pero resulta incierto que la Unión Soviética se definiera como la pauta a seguir del socialismo, ya que ha sido otra forma de capitalismo, un capitalismo de Estado, en el cual el grupo empresarial habría sido reemplazado por un empresario único, el Estado, sin que por ello se reformara sustancialmente la atroz situación de la clase obrera. El Estado sería un capitalista colectivo, que monopolizaba mercado, riqueza y poder. Más probable es que se trate de un modelo nuevo, ni capitalista ni socialista, y el error haya radicado en asignarle esta segunda condición.



Esto indica que no se puede afirmar que el comunismo sea un fracaso y una utopía por la desaparición de la URSS, ya que ésta no es el mejor ejemplo de socialismo, sino de dictadura de un partido. Tampoco se puede asegurar que el capitalismo haya triunfado sobre el comunismo al derrotarle durante la Guerra Fría, porque han sido demostrados sus puntos débiles: el crecimiento de la diferencia entre ricos y pobres, las crisis cíclicas que provoca y la deshumanización de los obreros. Sin lugar a dudas la verdadera pugna entre comunismo y capitalismo no ha llegado todavía, llegará cuando un pueblo adopte los verdaderos postulados de Marx y no los adapte para su propio provecho tal y como ha ocurrido hasta ahora.


Fuente http://www.lacavernadeplaton.com/actividadesbis/redacinspaz00.htm