: CAPÍTULO 2: JAX Y EL OJO DE SHITIAN

Mientras Sub-Zero apenas estaba a pocos minutos de enfrentarse por primera vez con Scorpion en el templo shaolin de las Himalayas, el agente de las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos, Mayor Jackson "Jax" Briggs, recibe un mensaje de señal radial de su compañera, la agente Gemini. Ésta le hace saber que los miembros del clan criminal Black Dragon que se encontraban en su prisión de máxima seguridad, escaparon gracias a ayuda exterior. Y quien pudo ser el responsable, nada menos que uno de los peores enemigos de Jax, Kano, uno de los criminales de más alto Rango de Black Dragon, y buscado en 35 países por crímenes contra la humanidad. Jax decide entonces tomar cartas en el asunto.

Sabiendo que Kano y los recientes criminales fugados se encontraban escondidos en un almacén, varios agentes de las Fuerzas Especiales fueron a rodear el lugar. Jax los contacta por radio, y le ordena al Teniente Sánchez, encargado de la unidad en el almacén, que se mantengan escondidos y no tomaran acción hasta que él llegara. Pero nada de lo que Jax planeó salió bien...

Para cuando el Mayor llegó, contempló un horrible espectáculo: El transporte de las Fuerzas Especiales destruido, y sus ocupantes y los que estaban en el almacén, muertos, algunos por la explosión del camión, otros por las manos de los Black Dragon. Jax furioso, se promete a sí mismo hacer pagar a Kano. Acto seguido, Jax entra a los almacenes, determinado a derrotar a cualquiera que se ponga en su camino. Y así lo hace, el Mayor derrota a toda la escoria que trata de detenerle, hasta que se encuentra con un Black Dragon conocido como No Face. Éste inútil agente trata de detener a Jax usando un lanzallamas y algunos explosivos, pero el Mayor Briggs no tiene problema alguno en esquivar sus ataques y derrotarlo.

Luego de darle su reporte a Gemini, Jax avanza hasta las galerías subterráneas, donde el clan tiene varias instalaciones. Pero, si bien los soldados no son un problema para Jax, éste debe enfrentar a Tasia. Tasia es una ninja que usa las espadas para luchar, y su belleza distrae a Jax por un momento, pero éste no se deja engañar por mucho tiempo y termina derrotándola también.

Jax recibió otro mensaje de Gemini, que decía habían descubierto que uno de los edificios situados en el centro de la cuidad servía al Black Dragon como base de operaciones. Briggs marchó allí y, al encontrar poca resistencia, decidió avanzar más. Hasta que encontró otro Black Dragon de rango mayor, Jarek. Pero era joven y confiado, lo que permitió a Jax vencerlo fácilmente. Pero a éste le sorprendió encontrar algo más. Era un mapa, que mostraba el camino a una extraña ciudad perdida, Sin Kiang. Tras algunas horas de vuelo, Jax llega allí.

Inmediatamente Jackson encuentra un templo en la ciudad. Al entrar a éste y pasar algunos obstáculos, sin avanzar mucho encuentra a su primer gran enemigo, Tremor. Éste Lin Kuei renegado se ha unido al Black Dragon y su tarea es la de proteger el templo de Sin Kiang. Pero no era un ninja común, no. Tremor poseía poderes para manipular la tierra y causar temblores en ella en el sector que él quisiera. Éste Black Dragon era mucho más fuerte que los compañeros de su clan que Jax había enfrentado antes. Además de sus poderes, Tremor era un habilidoso luchador. Luego de una difícil batalla, y varios golpes, Jax sale vencedor, y sin nadie que detenerlo ahora, puede cruzar el portal, que espera le llevará a Kano...

Pero no lo hizo. El portal le llevó al peor lugar posible: El Outworld. Jax encontró extraños enemigos que tuvo que derrotar para avanzar, y mientras avanzaba debía cuidarse de no caer a un aparentemente peligroso abismo. Pero finalmente llegó a lo que buscaba. Después de vencer todos los retos que se le presentaron, luego de enfrentar a los Black Dragon, de derrotar a Tremor y luchar contra los enemigos del Outworld, finalmente llegó a su objetivo primario: Kano. Un nuevo portal le llevó donde el asesino estaba en una sala, y el símbolo del Mortal Kombat estaba estampado en la pared, y Kano cerca de él, con una misteriosa joya roja. Ésta joya en realidad era el mismísimo Ojo de Shitian.

Éste antiguo instrumento tiene el poder de abrir un portal, hacia cualquier reino, en cualquier lugar. También posee varias propiedades mágicas, inscriptas en su superficie.

Kano se burló de Jax, seguro ya de su victoria, y asegurándole a su oponente que seria el primero en servirle cuando el poder del Ojo sea desatado. Pero Jax nunca se deja intimidar, por nadie, y menos Kano, así que sin más, comienza el ataque...

Kano podría ser un despreciable ladrón asesino, pero sus habilidades de pelea son casi letales. Un brutal, y salvaje estilo de pelea usó para la batalla contra un furibundo Jax. Mucho tiempo estuvieron enfrentados en Mortal Kombat, sin descanso, hasta que uno de los dos cayera. El resultado de la contienda en ningún momento estuvo asegurado. Pero la resistencia y determinación del Mayor Jackson Briggs prevalecieron a las traicioneras técnicas y ataques de Kano. Al fin el Black Dragon cayó, dejando a Jax victorioso. Pero éste aún tenía un asunto pendiente: el Ojo. Sabía que era uno de esos amuletos de proveniencia desconocida que poseían gran poder, así que probó suerte.

Si tenía tanto poder, pues sólo había una cosa que Jax quería que el Ojo de Shitian hiciera: que los regrese a la Tierra. Alzó la joya, y ésta, luego de resplandecer fuertemente, convocó un portal a la Tierra. Ahora en conexión con éste reino, la señal de radio proveniente del cuartel general de las Fuerzas Especiales, pudo contactar a Jax. Era Gemini. Jax le dijo que tenía a Kano, y que estaban regresando a casa. Luego de recibir las felicitaciones de su compañera, Jax cruzó el portal, viéndose, para su sorpresa, dentro de una sala en construcción...en las Fuerzas Especiales! Parece que el Ojo lo había llevado exactamente adonde él quería ir, tanto reino como lugar específico. El Ojo fue llevado para estudiarse, y Kano a la prisión de máxima seguridad, donde se quedaría un buen tiempo, pero aún así, no mucho...como descubrirían las Fuerzas Especiales unos dos años después...