Los Canguros

Los Canguros

Los Canguros

Historia

Reducidos a la lejana Australia, los canguros tardaron largo tiempo en ser conocidos por la civilización europea. en 1629, el capitán holandés Francisco Pelsaert encalló con su barco, el "Batavia", cerca de las islas Wallaby, en el litoral occidental de Australia. El que su aventura, entre tantos relatos de viajes y exploraciones propios de la época, haya pasado a la historia se justifica por tres motivos principales. En primer lugar, dio pie a la más cruel matanza de que se tiene noticia en territorio australiano, cuando miembros de la tripulación se enfrentaron entre sí y ciento veinticinco hombres, mujeres y niños fueron asesinados. Después tuvo lugar el primer proceso "a la europea" y las primeras aplicaciones de la pena de muerte, pues los amotinados fueron juzgados y ejecutados. Por fin, e independientemente de aquellos luctuosos acontecimientos, Pelsaert fue el primer occidental que dio cuenta de la existencia de los canguros, de los que dijo: "Encontramos en estas islas gran número de una especie de gatos que son muy extrañas criaturas. Tienen aproximadamente el tamaño de una liebre y su cabeza parece la de una civeta. Sus patas anteriores son muy cortas..." Se trataba de un pequeño canguro llamado tammar, pero el relato de su descubridor pasó completamente inadvertido.

Durante todo el siglo XVII, diversas narraciones hacían mención de extraños gatos, perros, liebres o corderos entrevistos en las tierras del sur, pero hubo que esperar a otro accidente de navegación, más de ciento cuarenta años después del percance de Pelsaert, para que los canguros fueran realmente descubiertos por los naturalistas europeos. El famoso "Endeavour", bajo el mando del capitán Cook, hizo agua en los arrecifes de coral del nordeste de Australia en 1770, y su tripulación debió permanecer en tierra cerca de tres meses. Cook escribió entonces acerca de unos animales que "se mueven corriendo y saltando sobre sus patas posteriores" y "no se parecen nada a ninguno de los animales europeos que yo he visto. Todo lo más recuerdan a un gerbo, aunque son mucho más grandes." Fue Cook el que los denominó "kangaroo", según la poco clara denominación de los indígenas, y su relato causó sensación. Pocos años después, algunos ejemplares vivos fueron enviados a Inglaterra como regalo al rey Jorge III, y en 1974, en medio de un revuelo científico considerable, los canguros se reproducían allí por primera vez.

Tipos de Canguros

trampolin

Actualmente viven en Australasia más de cincuenta especies de canguros y unas noventa subespecies, desde las que no superan el tamaño de la rata a los grandes animales del tamaño de un hombre. Unos pueblan el árido desierto central y otros la selva húmeda oriental, pero todos son vegetarianos, a excepción de la rata almizclera marsupial, que también se nutre de insectos.

Todos son miembros de la familia de los Macropódidos. Tienen los miembros posteriores más fuertes y desarrollados que los anteriores, la cola larga y más o menos musculada, los incisivos centrales, tanto superiores como inferiores, muy grandes, los dedos segundo y tercero de las patas de atrás unidos por una piel común pero con las uñas separadas, conformando un útil “peine” para la limpieza del pelo, la bolsa marsupial bien desarrollada y abierta hacia delante, y la posición del cuerpo a menudo vertical. Viven en las estepas, bosques claros y llanuras abiertas, salvo el género Dendrolagus, que son arborícolas.

Dentro de la familia de los canguros se pueden distinguir tres grupos muy caracterizados y que alcanzan el nivel de subfamilias. La primera –Hypsiprymnodontinae- incluye tan sólo a la rata almizclera marsupial, única especie con la cola desnuda y hábitos insectívoros; forman la segunda –Potoroinae- las verdaderas ratas canguro, pequeños animales de tamaño variable entre el de una rata y el de un conejo; y la tercera –Macropodinae- los grandes canguros, otros, más pequeños, a los que en Australia llaman genéricamente wallabys, y también los canguros arborícolas.

Las ratas canguro ya revelan claramente en su aspecto su primitiva posición en el camino evolutivo que iba a llevar a los grandes de la familia. Muy numerosas antaño, han sufrido duramente la presencia de zorros y gatos importados, hasta el extremo de que algunas especies han desaparecido. Pueblan todos los biotipos australianos excepto la selva tropical y pasan largo tiempo ocultas en nidos de hierba o madrigueras subterráneas que ellas mismas construyen. Comprenden ocho especies agrupadas en cinco géneros:

* las ratas canguro de cabeza ancha (Potoroops),
* las ratas canguro rojas (Aepyprymnus),
* las ratas canguro del desierto (Caloprymnus),y
* las ratas canguro de nariz corta (Bettongia) y
* las ratas canguro de nariz larga (Potorous).

Los wallabys, grandes canguros y canguros arborícolas son agrupados en trece géneros:

* las liebres wallabys (Lagorchestes),
* la liebre wallaby de bandas (Lagostrophus),
* los wallabys de cola puntiaguda (Onychogalea),
* los wallabys de las rocas (Petrogale),
* el pequeño wallaby de las rocas (Peradorcas),
* los canguros de los árboles (Dendrolagus),
* los wallabys de montaña de Nueva Guinea (Dorcopsis),
* los canguros de bosque (Thylogale),
* el quokka (Setonix),
* los verdaderos wallabys (Wallabia) y
* los grandes canguros, que se agrupan en dos géneros (Megalia y Macropus)


GRANDES CANGUROS

* Clase: Mamíferos.
* Orden: Marsupiales.
* Familia: Macropódidos.

* Alimentación: vegetales.
* Gestación: 30-40 días
* Camada: 1 Pequeño, raramente mellizos.

Machos bastante mayores que las hembras. Extremidades posteriores mucho más fuertes y desarrolladas que las anteriores. Bolsa marsupial ventral abierta hacia delante. Grandes orejas. Cola musculada y poderosa.

CANGURO ROJO

(Megaleia rufa o Macropus rufus)

* Longitud total: 175-220 cm.
* Longitud cola: 65-105 cm.
* Peso: 23-70 Kg.

Machos generalmente rojizos y hembras más azuladas, aunque ambos sexos pueden ser de cualquiera de las dos tonalidades. Dos mudas anuales con cambio en el tono de la capa. Porción superior del morro cubierta de pelo. Parte frontal del hocico blanquecina y vientre blanco en las hembras y pálido en los machos.

CANGURO GRIS ORIENTAL

(Macropus giganteus)

* Longitud total: 160-240 cm.
* Longitud cola:75-100 cm.

No hay dimorfismo sexual en lo que atañe a la coloración, aunque pueden aparecer individuos ligeramente diversos. Partes superiores grisáceas, oscilando del pardo al rojizo, y partes inferiores blanquecinas. Zonas más claras alrededor del ojo. El hocico más peludo de las tres especies.

EURO O WALLAROO

(Macropus robustus)

* Longitud total: 135-230 cm.
* Longitud cola: 60-90 cm.

Tono general grisáceo pardo, con los dedos y la punta de la cola más oscuros y ocasionalmente negros. Partes ventrales más pálidas. Hay numerosas subespecies con diferentes pautas de coloración. Gran superficie del hocico sin pelo.

Vida Diaria

Aunque reputados de animales nocturnos, los canguros parecen depender en sus hábitos no sólo de la luz sino también de la temperatura. En el corazón de Australia, sometidos a un calor sofocante, salen al anochecer para dirigirse a los bebederos y pasan la noche pastando, antes de volver a su retiro diurno. Cuando el clima es menos extremado, canguros activos son vistos tanto de día como de noche.

Contra lo que pudiera creerse en unos animales bien adaptados a los climas secos y calurosos, los canguros buscan en lo posible la sombra para guarecerse en las horas de luz. Bajo una pequeña mulga, al amparo de un matorral, excavan una cama o baño en la arena donde se tumban a descansar. Mientras la manada permanece en la zona, cada animal se dirige, al parecer, invariablemente a su cama cuando el momento del reposo.

Aún en los períodos de común somnolencia, siempre algún miembro del grupo está vigilante. Por otra parte, el sueño no es continuo. De vez en cuando un canguro se levanta, escudriña, alza la cabeza para aspirar los efluvios que trae el viento, antes de echarse de nuevo. Otras veces se desplaza a cortos saltos hasta la sombra más próxima, construyendo allí una nueva cama y olvidando la que hasta entonces fue suya.

Cuando el vigía o cualquier otro miembro del grupo descubre un presunto enemigo inmediatamente da la voz de alarma. El oído parece tener un papel mucho más importante que la vista en la vigilancia, y los machos son, en general, más asustadizos que las hembras.

En casos de alarma repentina, tanto machos como hembras emiten una explosiva tos muy semejante a la que los galanes dejan oír cuando pelean. Entonces se produce una febril y desordenada desbandada. Cuando el peligro no parece tan inmediato, dan grandes saltos y producen sonoros ruidos al golpear en el suelo con las patas traseras.

Los canguros huyen saltando. Su inusual anatomía ya indica que su modo de locomoción debe ser también bastante particular. Utilizando las poderosas extremidades posteriores como resorte y la cola como balancín, un canguro puede dar saltos de hasta nueve metros de longitud y más de tres de altura. La velocidad, en tales casos de huida desesperada, se acerca a los cincuenta kilómetros por hora, pero pueden mantener tal ritmo más allá de unos pocos minutos so pena de perecer en el esfuerzo.

La velocidad normal es de unos trece kilómetros por hora cuando el grupo se desplaza, y los saltos de escasamente dos metros. Mientras pastan, los canguros se mantienen normalmente y se desplazan, aunque con mucha lentitud, inclinados, rozando el suelo con sus patas delanteras y descansando de vez en cuando el peso del cuerpo en al cola. El músculo apéndice caudal es también el tercer pie del trípode que se constituye con las patas posteriores cuando el animal se mantiene erguido, bien vigilante, bien llevándose la comida a la boca con las manos, a la manera de un mono o una ardilla.

Aunque la cola tiene gran importancia en la locomoción, los canguros pueden perfectamente adaptarse a saltar con ligereza sin ella.

Indudablemente, el desplazamiento a saltos y los hábitos de mantenerse erguidos, tanto comiendo como vigilando, tienen que ver con el desnudo y llano hábitat de los canguros. Es más fácil oír y olfatear lo que pasa en la llanura situado a metro y medio sobre la hierba que a tan sólo unos centímetros.

Aunque viven en lugares muy secos, los canguros no temen al agua, y en los zoos en que ello es posible se bañan a menudo. También se zambullen cuando se encuentran perseguidos por los perros. Muy aseados, dedican parte de la jornada a limpiarse el pelo con el “peine” que constituyen el segundo y el tercer dedo de las patas posteriores, y , donde éste no alcanza, con los cinco dedos de las manos.

Enemigos

Hasta la llegada del hombre y sus animales, los grandes canguros carecían prácticamente de predadores, pues ni siquiera el lobo marsupial podía soñar en capturar un canguro en mediana forma física. Entonces, aparte de las condiciones climáticas y de la vegetación, sólo las enfermedades, que afectan sobretodo a las crías, limitaban en Australia la población de canguros.

Con la llegada de los primeros pobladores humanos la situación cambió, no tanto debido a estos primeros hombres australianos, que utilizaban para la caza armas y técnicas primitivas, cuanto al hecho de que con ellos introdujeron en la tierra de los marsupiales un temible predador placentado, el perro. Esta es, al menos, la teoría de quienes mantienen que el dingo, perro salvaje de Australia, no es sino la forma asilvestrada de un primitivo can acompañante de los hombres que por primera vez llegaron a Australia.

kangoo

El dingo es el más importante predador australiano, y dado que aún existe en bastante número, pese a las campañas de exterminio que contra la especie se han llevado a cabo, puede tener cierto papel en la regulación de las poblaciones marsupiales. Los dingos persiguen en grupo a los canguros y acaban matándolos. Posiblemente esos grupos sean clanes familiares que cazan con una técnica semejante a la del lobo.

Posiblemente el zorro europeo, introducido para limitar el número de conejos (también introducidos previamente por el hombre) mata algunos pequeños canguros cuando los sorprende lejos de su madre. Esto no es muy frecuente en el caso de los grandes canguros, pero sí lo es en lo que afecta a las pequeñas ratas canguro y algunos wallabys, a los que la insensata importación de raposos ha conducido al borde del exterminio.

También las águilas audaces (Aguila audax) capturan canguros con cierta regularidad.

Como en tantas otras especies, los canguros son enemigos de sí mismos cuando la densidad de población se hace excesiva.

Origen de su nombre:

La palabra canguro deriva de gangurru, una palabra del Guugu Yimidhirr (una lengua aborigen australiana), que se refería al canguro gris. El nombre fue escrito por primera vez (en su versión inglesa kangaroo por el Teniente (luego Capitán) James Cook, el 4 de agosto de 1770.

Una extendida leyenda afirma que en realidad el nombre canguro habría surgido al preguntar los occidentales el nombre de aquel animal y ser esto lo que respondían los aborígenes; su significado sin embargo no se trataría del nombre del animal sino, simplemente les decían no entiendo su pregunta

Reproduccion

canguros

Su reproducción es sexual. En primavera los canguros andan algo alborotados, y se quieren aparear, entonces asi, buscan a su pareja, y después del acto sexual tienen a su bebe canguro, que llega a pesar de 3 a 5 kilogramos. En una cámada la canguro sólo puede tener uno. Y este, lo guarda en su bolsa durante 2 años aproximadamente.

Después el canguro ya es adulto, y ya puede correr, nadar, saltar, etc. Los canguros saltan distancias de 2 a 8 metros.

Miden hasta 3 metros de altura y cuando nacen llegan a medir entre 20 y 30 centímetros.

Algunas Pics:

bichos que saltan
resortes
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kangoo
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4 comentarios - Los Canguros

@damiangiano +1
me redireccionaron a otro post de mexicou
kangoo canguros bichos que saltan resortes
@bocha
iba a estar bueno el dobar