Tras la decisión de los hermanos Noble Herrera de pedir que su ADN se contraste con todo el Banco de Datos Genéticos, cambió el discurso oficial tras años de hostigamiento y persecusión. La propia Presidenta de la Nación, sus ministros y el líder de la CGT hablaron públicamente del tema.


Y ahora que hacemos muchachos?


De que nos disfrazamos?

Ahora el Gobierno cambió su discurso

Luego de conocerse la decisión de los hermanos Noble Herrera de pedir que su perfil de ADN fuera cotejado con la totalidad del Banco Nacional de Datos Genéticos, fue llamativo de qué manera cambió el discurso oficial sobre el caso Noble por parte de los abogados de la querella, Abuelas de Plaza de Mayo y funcionarios nacionales.

El caso Noble Herrera mereció en los últimos tres años la atención de los máximos referentes del oficialismo. Desde la misma Presidenta de la Nación, sus ministros y hasta el titular de la CGT, Hugo Moyano, se manifestaron públicamente, en varias oportunidades, prejuzgando acerca de la identidad de Marcela y Felipe. Lo mismo sucedió con Abuelas de Plaza de Mayo, que en marzo de 2010 ya hablaban de hijos "apropiados".


La desmesura de todas estas declaraciones contrastó ahora con las afirmaciones de las últimas semanas en las que coincidían en pedir "cautela" y en decir que nunca se había dicho que en verdad eran hijos de desaparecidos.


El discurso oficial parece ir ahora más allá. A medida que el BNDG comenzó a realizar las pericias correspondientes, desde el oficialismo se lanzó la idea de que, a pesar de los resultados negativos que confirman que Marcela y Felipe no son hijos de desaparecidos, la causa no se va a cerrar.


En este sentido, vienen llamando la atención varios planteos de la querella y medidas judiciales que parecen destinadas a dilatar la causa. Una de estas medidas ocurrió en noviembre del año pasado. Se ordenaron nuevas muestras genéticas, en vez de dar por aptas las que ya habían sido entregadas, tal como lo hizo la fiscal y todos los peritos, incluido los del BNDG. Otra es el modo en que se ordenó el cotejo de esta semana, que viene llevando mucho más tiempo que los usuales que se realizan en el Banco. Y finalmente, el hecho de que no se haya habilitado la feria judicial para terminar con el cotejo con los casos del 77 en adelante.


En varias de sus declaraciones, Marcela y Felipe Noble Herrera habían señalado que nunca tuvieron indicios de que pudieran ser hijos de desaparecidos. No obstante, para terminar con el acoso que venían sufriendo, decidieron voluntariamente ofrecer nuevas muestras de su ADN, y no apelaron a la Corte Suprema el fallo de la Cámara de Casación que los obligaba a otra extracción compulsiva y su entrecruzamiento con un número limitado de familias de desaparecidos.


Esta decisión la tomaron resignando sus derechos constitucionales de apelar y de ir a la Corte, cuando todos los precedentes del máximo Tribunal de Justicia coinciden en respetar el derecho de evitar análisis compulsivo de ADN, por considerarlo un método de prueba inconstitucional.


Los hermanos Noble Herrera concurrieron el 24 de junio a la sede del Hospital Durand, donde funciona el BNDG, para que se les tomara nuevamente muestras de sangre y saliva de los hermanos. El trazado de su perfil genético estuvo concluido el 31 de junio pasado. A partir de allí, comenzaron los trabajos de entrecruzamiento con todos los perfiles genéticos alojados en el BNDG.


El caso Noble Herrera podría haberse resuelto hace 8 años, cuando los hermanos ofrecieron por primera vez un análisis de ADN voluntario, que luego fue ordenado por la Justicia y ratificado en todas sus instancias. Inexplicablemente, sostuvieron los abogados, no se pudo hacer ese examen por la negativa de las familias querellantes, pese a que los hermanos entregaron muestras de su ADN al Cuerpo Médico Forense el día 28 de diciembre de 2009.
Fuente: DIARIO CLARIN