Soldados Ingleses violaron a los soladodos argentinos




Relatos de crímenes británicos en las islas

Testimonios de soldados argentinos:

"Al llegar a la cima nos encontramos con el Cabo Pedemonte que estaba herido. No pudimos auxiliarlo, nos escondimos detrás de unas rocas, y desde allí vimos que los ingleses lo golpearon y le ordenaron que se quitara el casco, tambien le sacaron sus armas y su campera. De pronto, uno saca una ametralladora y le tiran cinco balazos en la cabeza. Nos miramos y pensamos: está muerto."

"Resulté herido cuando me replegaba desde Tumble Down hacia el cerro Dos Hermanas. De pronto vimos venir un helicóptero y pensamos que era un aparato de rescate. Dos de mis comapñeros hicieron señas y ví como les disparaban a pesar de estar con los brazos en alto. ¿Ellos no habían recibido la información del cese de las hostilidades?, pensé. Yo pude esconderme detrás de una gran piedra. Desde allí observé que ese helicóptero estaba ultimando sistemáticamente a los heridos. Lo hacía con verdadera saña."

"Fui combatiente en Darwin, como mimbro del grupo de Artillería Aerotransportada 4. Cuando caímos prisioneros nos alojaron en un galpón. Los ingleses seleccionaron a un grupo de nosotros para que recogiéramos municiones, artefactos explosivos y cuerpos que habían quedado en el campo de batalla. Ese mismo día se produjo una gran explosión y las esquirlas perforaron las chapas. A través de esos orificios vimos con horror a cinco soldados argentinos que habían sido mutilados por la onda expansiva.
Gritaban fuerte, muy fuerte... Inmediatamente fueron ejecutados por los ingleses."

"Encontré otro día a un muchacho de otro Regimiento. Caminaba con la mirada perdida, semienloquecido. Había tenido un encuentro con el Primer Batallón de Fusileros Gurkas del Duque de Edimburgo. Él había conseguido sobrevivir a la feroz matanza que hicieron. Me contó que violaron y mutilaron a los pobres soldados tomados por sorpresa."

"Como habían pasado varias horas y nosotros seguíamos resitiendo, los ingleses nos intimidaron para rendirnos o bombardearían Puerto Darwin con fuego naval, inclusive con los kelpers que manteníamos prisioneros."

"Al final tuve que firmar un acuerdo por el cual jamás me levantaría en armas contra el gobierno inglés, o de otra forma me fusilarían."

"Yo estaba en Puerto Darwin, prisionero con otros 1.050 argentinos. Fuimos obligados por soldados ingleses a trasladar municiones. Delante mismo de nuestros ojos vimos cuando explotó un proyectil y algunos soldados quedaron despedazados."

TESTIMONIOS DE Vincent Bramley

Paracaidista inglés, Veterano de Malvinas

"...y encontramos a un grupo de cinco o seis efectivos que estaban golpeando a unos "argies"(argentinos) que gritaban. A uno le dieron con la culata en plena cara... A pocos metros otro tipo le clavaba la bayoneta a un "argie". Descargó todo el peso del cuerpo sobre el fusil para que la bayoneta se metiera bien adentro."

"Todos volvimos al claro que acabábamos de cruzar. Nos separamos y esperamos el siguiente desplazamiento. A unos diez metros a la derecha venía un argentino. Le habían tirado al pecho y gritaba sosteniéndose la herida. Un tipo de la Compañia B atravesó el claro y le clavó la bayoneta. A los gritos del argentino, trató de quitársela entes de morir. Nuestro soldado le decía: ¡No grites más hijo de p...!
El enemigo murió en el mismo instante en el que le clavaron la bayoneta. Nuestro soldado volvió a su lugar como si nada hubiera pasado.
A mi derecha tres argentinos lloraban agarrándose la cabeza. ¿Serían amigos del que acababa de morir?"

"Miramos al suelo, era un "argie" herido. Me miraba fijo, tal vez suplicando, preso de dolor.
-¡Apártese!- gritó el sargento Pettinger.
El sargento le apuntó y le pegó dos tiros en la cabeza.
Lo patié como si fuera una pelota de futbol..."

"De pronto se oyó un grito desgarrador. Después de un disparo vimos a un argentino cayendo barranca abajo. El oficial al mando se levantó de un salto cuando oyó más gritos y vio como un soldado moría de un tiro en la cabeza. Un grupo se acercó al lugar. Abajo, nuestros compañeros enterraban a unos argentinos "muertos en combate"(asesinados impunemente), a los que se los había llevado allí con ese fin."