Aviones hidrantes

sin desmerecer a los aviones que están combatiendo el fuego desde Zárate, la realidad es que son aviones mas que nada destinados a la fumigación aérea, realmente la solución sería tener varios de estos aparatitos.

Canadair CL-215 y el CL-415

Aviones hidrantes

El Canadair CL-215 fue el primer modelo de una serie de aviones contra-incendios construidos por Canadair y posteriormente por Bombardier. Este avión anfibio opera en diferentes servicios en varios países, desde ataque a fuegos forestales a lucha contra derrames de hidrocarburos en el mar. Puede recargar su bodega en lagos. El agua es mezclada con aditivos, que ralentizan su evaporación, y después lanzada sobre los incendios.

canadair

El CL-215 es la respuesta a las peticiones de los oficiales forestales para conseguir un método más efectivo de ataque a fuegos forestales. Desde 1969, se han construido 125 aviones. Es un avión versátil que puede ser adaptado para descarga de agua, transporte de material, acciones de búsqueda y rescate o reconocimiento aéreo.

Es un avión de doble motor con las alas en la parte superior diseñado para cumplir los requerimientos de vuelo a bajas velocidades y baja cuota. Es capaz de despegar y aterrizar en pistas cortas no pavimentadas. Su motorización consiste en 2 motores radiales Pratt & Whitney R-2800 especialmente diseñados para operar en condiciones de fuego forestal. En 1987 apareció el CL-215T con mejoras en servicio por cambios en las alas y unos motores más potentes.
La aeronave tiene una capacidad de 5.346 litros y puede llenar su bodega en una fuente con una profundidad de 2 metros en sólo 12 segundos.

aviones hidrantes

Especificaciones (CL-215)
Tripulación: 2 pilotos y 1 mecánico de vuelo
Capacidad: 5.455 l de agua o 6.123 kg de compuestos químicos
Longitud: 19,82 metros
Envergadura: 28,60 metros
Altura: 8,98 metros
Superficie alar: 100,3 m2
Peso en vacío: 12.200 kg
Máximo peso al despegue:
desde el agua: 17.100 kg
desde tierra: 19.730 kg
Motorización: 2 motores radiales Pratt & Whitney 1.600 kW cada uno
Velocidad máxima: 290 km/h
Radio de acción: 2.430 km
Ratio de ascenso: 5 m/s

El Canadair CL-415 es un avión contra-incendios anfíbio. Es el único avión diseñado y fabricado específicamente para la lucha contra-incendios, estando basado en el modelo CL-215 de la misma compañía.

Aviones hidrantes

El CL-415 puede recoger 6.140 litros de agua desde cualquier fuente cercana, mezclándola con agentes químicos, si se desea, y soltándola sobre un fuego sin necesidad de volver a la base. El CL-415 está específicamente diseñado para soltar cantidad masivas de supresores sobre un incendio en sus estados iniciales, evitando que se descontrole. Lleva dos motores turbo propulsados Pratt & Whitney Canadá PW123AF que reemplazan a los motores de pistones del CL-215. El CL-415 también dispone de una cabina mejorada. Su primer vuelo se realizó en diciembre de 1993, siendo las primeras entregas en noviembre de 1994.

El diseño del CL-415 surge por los requerimientos de un avión anfíbio contra-incendios capaz de detectar y eliminar incendios forestales. El avión se ha construido pensando en la fiabilidad y longevidad usando materiales anti-corrosivos. Las cargas de agua pueden mezclarse con retardantes del fuego. El CL-415 también se ha usado como SAR.

Especificaciones (CL-415)
Tripulación: 2 pilotos
Capacidad: 6.140 litros
Longitud: 19,82 metros
Envergadura: 28,60 metros
Altura: 8,98 metros
Peso en vacío: 12.834 kg
Máximo peso al despegue: 12.834 kg
Motorización: 2 motores turbopropulsados Pratt & Whitney Canadá PW123AF
Velocidad máxima: 377 km/h
Radio de acción: 2.443 km
Altura de servicio: 4.500 m
Ratio de ascenso: 1420 m/min


Canadair CL-215 en la Argentina.


El hidroavión de propósitos múltiples Canadair CL-215 conocido a lo largo del mundo por sus habilidades como avión hidrante o “Bombero Aéreo” registra por lo menos dos visitas documentadas a la Argentina. La primera ocasión se produjo el 27 de setiembre de 1973 cuando una aeronave canadiense del Ministerio de Transporte de la Gobernación de Ouebec, realizó una demostración de lanzamiento de agua en el Río de la Plata. La visita fue organizada por José Fernández Racca presidente del directorio de la firma Representaciones Aero Comerciales Argentinas Sociedad Anónima (RACA SA.), quien había obtenido la representación y distribución de Canadair para la Argentina. Durante la demostración se encontraban presentes autoridades de la Secretaría de Agricultura, entre ellos el subsecretario de Recursos Renovables ingeniero Lucas Tortorelli, del Servicio Nacional Forestal, jefe del departamento Prevención y Lucha contra Incendios J. Gaillard, de la Fuerza Aérea, de la marina y del Ministerio de Defensa, junto a productores forestales y representantes de los medios gráficos y televisivos. Por la empresa organizadora se encontraba presente el director de RACA SA C. Galina y por la firma canadiense el gerente de ventas C. Fincham.

La demostración efectuada por el CL-215 piloteado por el capitán L. Lejeune partiendo desde el Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires consistió en la carga de los depósitos durante la carrera de despegue por el Río de la Plata y su posterior descarga a baja altura.

Las tratativas para la compra de cuatro a seis unidades por parte del gobierno estaba bastante avanzada según se pudo saber del propio Fernández Racca, pero la operación no se concretó debido a una férrea oposición de un oficial de marina quien habría argumentado que tratándose de hidroaviones su operación era incumbencia de la Aviación Naval pero que no había interés en esa clase de aeronaves. Así terminó un buen intento de contar con medios aéreos para el control de incendios.

La segunda oportunidad en que los Canadair surcaron cielos argentinos se trató de una iniciativa más seria. A principios de enero de 1980 llegaron a San Carlos de Bariloche dos CL-215 que habían sido contratados por el Instituto Forestal Nacional (IFONA). El plan del IFONA era complementar el accionar de la gente de Parques Nacionales durante los tres meses de verano en la lucha contra los incendios forestales. Durante esa presentación uno de los “bomberos volantes” hizo una demostración de carga de agua en el lago Nahuel Huapi en 9 segundos en un vuelo rasante sobre la superficie para luego elevarse invertir su rumbo y lanzar la carga de agua sobre el mismo punto en que llenó los tanques. Durante este vuelo el avión llevaba a bordo a los miembros del IFONA y de Parques Nacionales que gestionaron el contrato, así como también autoridades locales. Durante la temporada fueron empleados en control de incendios producidos cerca de Bariloche, en El Follel, El Bolsón y en Alicur. También actuaron en la implementación de cursillos de adiestramiento para equipos terrestres que operaban en San Martín de los Andes, Los Alerces, Los Glaciares, Bariloche, El Bolsón y Ushuaia. Esta modalidad de arrendamiento en temporada crítica tuvo muy buenos resultados pero con el correr del tiempo se fue abandonando en gran parte por desinterés de las autoridades de nivel jerárquico, lo que provocó una lenta disminución de los fondos disponibles para el alquiler de las aeronaves, haciendo imposible la continuidad del sistema.

año 1997
Mas tarde, debido a las enormes pérdidas forestales provocadas por los sucesivos incendios que afectaron hace unos años, y aún afectarían mas tarde, a la zona de Bariloche es que por 1997 se realizaron los primeros contactos con la Canadair, la cual envió a nuestro país con fines evaluativos un ejemplar del CL-415 (N.C. 2029).
Operando desde el Aeroparque Jorge Newbery, la máquina realizó en unos días múltiples demostraciones de sus aptitudes operativas. En cada uno de estos vuelos, que incluía la carga y lanzamiento de agua sobre el Río de la Plata, fue piloteada por personal de las fuerzas armadas y de seguridad. Lamentablemente el entusiasmo demostrado inicialmente por las autoridades competentes se diluyó al poco tiempo y, luego de casi dos meses de indecisión la Canadair decidió devolverlo a la fábrica.
El 10 de febrero de 2001 arribó también al aeroparque de la ciudad de Buenos Aires, un CL-215T del 43o Grupo del Ejército del Aire español (EdA) basado en Torrejón de Ardoz. En esta oportunidad los motivos fueron bastante diferentes a los del avión anterior, ya que el vuelo fue realizado con motivo del 75o aniversario de la llegada a nuestro país del Dornier J Wal "Plus Ultra". Había partido del Puerto de Palos el 22 de enero de 1926, y cubrió su itinerario por ciudades costeras del Brasil, Uruguay y finalmente la ciudad de Buenos Aires en 18 días. Este mismo recorrido es el que siguió el CL-215T también bautizado Plus Ultra, aunque con el apoyo técnico y SAR de un C-130H del 31o Grupo de Zaragoza.
Los 15 CL-215T del EdA son conversiones implementadas sobre la dotación original de aviones adquiridos para la lucha contra el fuego y realizar misiones SAR.


Algunos Videos:








Fuente: Wikipedia, Revista Aeroespacio
Videos: Youtube

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