Hola a todos. Les dejo una breve reflexión mía respecto a los condicionantes del crecimiento económico.
La acumulación de factores, la tecnología y la eficiencia son determinantes inmediatos del nivel de renta per cápita de un país. Es decir, afectan directamente a la renta. Según mi opinión, estas tres medidas son los únicos determinantes inmediatos de la renta y de la producción. Cualquier diferencia de renta per cápita entre dos países tiene que deberse a alguna combinación de diferencias de estos tres determinantes; asimismo, cualquier crecimiento de la renta per cápita de un país tiene que deberse al crecimiento de uno o más de estos determinantes.
Pero el análisis de los determinantes inmediatos de la riqueza o de la pobreza de un país no nos dice todo lo que queremos saber. Decir que un país es pobre porque tiene un bajo nivel de acumulación de factores, tecnología o de eficiencia no es responder totalmente a la pregunta de por qué es pobre. Es vital comprender los determinantes fundamentales o más profundos que subyacen a estos determinantes inmediatos.
Un elemento que influye especialmente en los tres determinantes inmediatos de la renta es la conducta de los gobiernos. Los gobiernos influyen en la acumulación de factores (por ejemplo, brindando educación) y en el progreso tecnológico (por ejemplo, financiando la I+D, es decir la investigación y el desarrollo), pero especialmente en la eficiencia de la economía. Estableciendo las reglas del juego de las empresas y los trabajadores, influyen de una manera determinante en la cantidad de esfuerzo que se dedica a las actividades productivas frente a las improductivas y en la forma en que se organiza la producción en la economía. Generalmente, los países pobres tienen un gobierno negativo para el crecimiento en varios aspectos: hay más corrupción política, se despilfarra más y se tiende más a limitar el comercio y la formación de nuevas empresas. Igualmente, no está tan claro hasta qué punto un mal gobierno es una causa o un síntoma de la pobreza en estos países.
Por lo que se refiere a otros determinantes fundamentales posibles del desarrollo económico de un país, como por ejemplo, la desigualdad de la renta, la cultura y los factores geográficos, no está tan claro la dirección de las consecuencias que los mismos generan. ¿Con esto que quiero decir? La desigualdad de la renta produce tanto efectos positivos como negativos en la acumulación de factores de la producción. La presencia de un nivel mayor de desigualdad es positiva para la acumulación de capital físico, pero negativa para la acumulación de capital humano. La desigualdad de la renta influye sobre todo, a través de su relación con el gobierno: en los países en los que hay desigualdad hay más inestabilidad política y más presiones para que se redistribuya la renta, aunque no necesariamente más redistribución real. La otra conclusión destacada sobre la desigualdad de la renta es su persistencia; en los países en los que hay más desigualdad, las raíces de la desigualdad actual de la renta se remontan a muchos siglos atrás.
En el caso de la geografía, ésta afecta al crecimiento y no al revés. Un claro ejemplo: la estrecha correlación entre el nivel de PBI per cápita y los factores geográficos como la distancia con respecto al ecuador constituye una prueba clara de que la geografía ha sido uno de las fuerzas que han determinado la distribución mundial actual de la renta. Pero la vía exacta a través de la cual influye la geografía (a través de su influencia histórica en las instituciones, de su influencia en la productividad agrícola o de su influencia en el entorno relacionado con las enfermedades) está menos clara. Por lo que tuve oportunidad de estudiar en algunas materias de la carrera Lic en Economía, no se sabe con certeza en qué medida las fuerzas geográficas que han determinado el crecimiento de la renta en el pasado continuarán actuando en el futuro.
Con respecto a la cultura, no existe todavía en la ciencia económica, un método certero que pueda identificar cuál es el sentido de la relación causal entre el crecimiento económico y la cultura. Algunos de los aspectos que se toman en cuenta son: la apertura de las nuevas ideas por parte de la sociedad, el esfuerzo o la concepción del valor del trabajo respecto al ocio, la predisposición al ahorro, el valor de la confianza o la honestidad como filosofía de vida, y la influencia del capital social. Este último se refiere al valor de las redes sociales que tienen los individuos y de la tendencia de los miembros de esas redes a hacer cosas los unos para los otros. El capital social es el pegamento que hace posible que la sociedad se mantenga unida. Facilita la confianza, la información fluye fácilmente dentro de las redes sociales, por lo que en una sociedad que tenga una buena red social sus miembros aprovecharán eficientemente las oportunidades económicas. Por último, y referido a la cultura, quiero mencionar la influencia de la capacidad social. Dicha capacidad, se refiere a las cualidades sociales y culturales que permiten a un país aprovechar las oportunidades económicas. La capacidad social incluye: la experiencia de la población en la organización y la gestión de grandes empresas; la capacidad de los residentes de un país para aprovechar la economía de mercado, por ejemplo, por medio de la especialización y el comercio; una actitud compatible con la ciencia empírica, es decir, una creencia en la causa y el efecto, en contraste con la superstición y la magia; y una visión social que pone el acento en la vida en la tierra, en lugar de considerar que ésta es relativamente poco importante en comparación con la existencia espiritual. Los países cuya economía está subdesarrollada pero tiene suficiente capacidad social, pueden aprovechar las oportunidades que brinda la interacción con el mundo desarrollado, a través de la transferencia de tecnología, el comercio, y los movimientos de capitales. Esos países conseguirían rápidamente los mismos niveles de vida que tienen los países líderes. Los países pobres que carecen de capacidad social estarán condenados al estancamiento económico. Aunque existen fundadas razones para creer que las cualidades que engloba la capacidad social influyen significativamente en el proceso de desarrollo económico, la capacidad social es difícil de medir.
Los determinantes fundamentales, que actúan a través de la acumulación de factores, del desarrollo tecnológico y de la eficiencia de la producción, son las fuerzas últimas que determinan el destino económico de un país. Pero sería presuntuoso decir que los determinantes fundamentales marcan el destino. En la explicación de las causas por las que unos países son ricos y otros son pobres, se debe tener en cuenta los accidentes históricos, como la ascensión de un líder sin escrúpulos en un momento clave de la historia de un país
Por último, los determinantes fundamentales no siempre afectan de la misma forma a la economía. Las características de un país perjudiciales para el crecimiento en el pasado pueden ser irrelevantes o incluso beneficiosas gracias al progreso tecnológico o a otros cambios de la estructura de la economía mundial.



Fuente: darioezequieldiaz.blogspot.com