101 cosas que no sabías sobre las cucarachas

Cucaracha, la más inmunda de las criaturas
que ataca con sus dientes amarillos
y una armada de primos tan grandes como zapatos,
sois pedazos de carbón mecanizado
y cuando enciendo la luz, os escabullís
entre los rincones y siseáis por la tierra.

101 cosas que no sabías sobre las cucarachas

Las cucarachas son insectos fundamentalmente tropicales de aspecto aplanado, cuyo tamaño comprende desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros. Habitualmente tienen dos pares de alas, de los cuales el par anterior se ha endurecido (esclerotizado) y se mantiene horizontalmente sobre el dorso. Las antenas son filiformes y las patas son largas, espinosas y adaptadas para la carrera. El tórax presenta una estructura llamada pronoto que esconde completamente la cabeza y el abdomen está rematado con dos apéndices denominados cercos.

Generalidades

1. Una estirpe de rancio abolengo. Los fósiles más antiguos de cucarachas datan del Carbonífero inferior (hace 360-310 millones de años). Eran tan abundantes en este período que a menudo se le conoce como la Edad de las cucarachas.

2. La diversidad de las cucarachas. Se conocen unas 3.500 especies de cucarachas (aunque hay otras fuentes que hablan de 3.700 o incluso 5.000 especies), agrupadas en 6 familias (blátidos, blatélidos, blabéridos, polifágidos, criptocércidos y nocticólidos). Sólo 40 habitan en las casas.

3. El increíble grupo cambiante. Antiguamente, las cucarachas (blatodeos o blatarios) estuvieron incluidas en el orden de los ortópteros, junto con los grillos y los saltamontes, aunque ahora pertenecen a un orden diferente, dictiópteros, que comparten —como suborden— con las mantis religiosas y, según algunas clasificaciones, las termitas. Otras clasificaciones consideran a los dictiópteros como un superorden y a los blatodeos como un orden. A pesar de ello, en la RAE no se han dado por aludidos y en su definición podemos encontrar que la cucaracha es un:

Insecto ortóptero, nocturno y corredor, de unos tres centímetros de largo, cuerpo deprimido, aplanado, de color negro por encima y rojizo por debajo, alas y élitros rudimentarios en la hembra, antenas filiformes, las seis patas casi iguales y el abdomen terminado por dos puntas articuladas.
4. Insectos cosmopolitas. La mayoría de las cucarachas son tropicales, pero unas pocas son de clima templado. Sólo tres especies de cucarachas, la cucaracha negra común (Blatta orientalis), la cucaracha americana (Periplaneta americana) y la cucaracha rubia o alemana (Blatella germanica), están extendidas mundialmente como consecuencia de las actividades comerciales.

5. Falso arraigo. A pesar del nombre con reminiscencias teutónicas de la cucaracha alemana, ésta no procede de Alemania sino, quizás, del sudeste asiático. De hecho, en Alemania la llaman cucaracha rusa y en Rusia la llaman cucaracha polaca. La cucaracha americana es originaria de África tropical y fue introducida en el continente americano a principios del siglo XVII, probablemente por el tráfico de esclavos. Su nombre genérico, Periplaneta, significa que vaga por todo el mundo.

6. Insectos todo-terreno. Hay cucarachas que habitan en cuevas, desiertos, hormigueros, nidos de aves e incluso algunas especies del sudeste asiático son semiacuáticas. En hábitats humanos, encuentran su residencia ideal en almacenes, cocinas, cervecerías o cualquier otro entorno cálido, húmedo y protegido donde exista abundancia de alimento. Se cree que las cucarachas comenzaron su asociación con los humanos cuando éstos empezaron a vivir en cuevas.

7. No hacen ascos a nada. Aunque la gran mayoría son omnívoras, hay especies que tienen una dieta más restringida, alimentándose de madera, y para ello cuentan con la ayuda de microorganismos en su aparato digestivo que digieren la celulosa. En cautividad, pueden incluso devorar a sus compañeras muertas, aunque no se atacan ni matan para conseguir alimento. Si pueden elegir, prefieren los hidratos de carbono.

8. Con nocturnidad y alevosía. Las cucarachas son insectos nocturnos y se esconden durante el día en lugares tan inaccesibles como zócalos, bajo los entarimados, en los conductos de ventilación e incluso desagües y cloacas. Por ello, pueden pasar inadvertidas durante un largo período de tiempo, aumentando su número gradualmente. De ahí el dicho popular de que por cada cucaracha se que ve hay varias decenas escondidas (unas doscientas, se afirma en algunos lugares, pero prefiero ser conservador para no alarmar). Por la noche se vuelven activas y vagan en busca de comida. El daño que causan no radica tanto en el material que comen —normalmente desperdicios— sino en la contaminación de otros productos con un olor característico. Además, las cucarachas manchan con sus excrementos y sus patas los lugares por donde andan y se alimentan. Una cucaracha que salga de una cloaca y luego camine por comida sin proteger puede transmitir —como vectores de agentes patógenos— enfermedades como la poliomielitis y la salmonelosis, así como provocar reacciones alérgicas, como asma, en algunas personas. Son capaces de esparcir al menos 33 tipos de bacterias, 6 tipos de gusanos parásitos y 7 clases de patógenos humanos.

9. Las ratas y ratones del mundo de los insectos. A pesar de ser uno de los insectos más despreciados, menos de un 1% de las especies de cucarachas constituyen plagas. En términos de consumo de provisiones y transmisión de enfermedades, las moscas, las pulgas y los escarabajos causan mucho más daño a los seres humanos que las cucarachas. Aun así, la cucaracha americana, la cucaracha alemana y la cucaracha negra común son el equivalente entomológico a las ratas y los ratones.

10. Las inmortales. Las cucarachas son extremadamente difíciles de erradicar. Son muy adaptables y tras una experiencia desagradable, pero no fatal, aprenden a evitar los lugares donde se ha colocado veneno.

11. Las termitas son cucarachas sociales. Tras realizar numerosos y exhaustivos análisis genéticos, un equipo de investigadores ha llegado a la conclusión de que las termitas son en realidad cucarachas sociales y ya no tiene sentido clasificarlas en un orden diferente (isópteros) al de las cucarachas (suborden blatodeos). En su lugar, proponen que sean consideradas como una familia más (termítidos) de cucarachas.

Récords

12. Atrápame esa cucaracha. La cucaracha americana es uno de los insectos más rápidos del mundo, con una velocidad punta de 1,5 metros por segundo (5,4 kilómetros por hora). Es decir, que en un segundo recorre 50 veces la longitud de su cuerpo. Trasladado a la escala humana, sería el equivalente a desplazarse a unos 320 kilómetros por hora.

13. Monstruos de tiempos remotos. Al parecer, la cucaracha más grande que jamás ha existido es Apthoroblattina, un monstruo del Pérmico (hace 290-245 millones de años) que medía 50 centímetros de largo1, un tamaño similar al de la actual cochinilla gigante Bathynomus giganteus. Mejor documentado es el hallazgo del fósil completo de cucaracha más grande del mundo2 en una mina de carbón en el noreste de Ohio en el año 2001. El insecto, que tiene una antigüedad de 300 millones de años, mide 9 centímetros y conserva hasta los más delicados detalles. Y para fósiles de cucarachas bien preservados, los que aparecen en la formación Yixian, del Cretáceo temprano, en la provincia china de Liaoning.


informacion

14. Monstruos de tiempos modernos. Un par de especies se disputan el título de la cucaracha más grande el mundo. Una de ellas es la cucaracha gigante de las cuevas (Blaberus giganteus), nativa de Centro y Sudamérica, que puede alcanzar los 9 centímetros, y la otra es la cucaracha gigante de las madrigueras o cucaracha rinoceronte (Macropanesthia rhinoceros), especie australiana áptera que puede alcanzar los 7-8 centímetros de largo. Aun así, ninguna otra cucaracha le quita el puesto de ser la más pesada, ya que puede pesar entre 20 y 33,5 gramos. Ambas son muy apreciadas como mascotas.

15. Supersize me. Megaloblatta blaberoides es una cucaracha que vive en Centro y Sudamérica y cuya envergadura puede llegar a los 18,5 centímetros.

16. Mini-Yo. La cucaracha más pequeña es la especie norteamericana Attaphila fungicola, de 3 milímetros de largo y que vive en los nidos de las hormigas cortadoras de hojas.

cucarachas

17. Inversión de futuro. En webs japonesas de subastas, la cucaracha rinoceronte alcanza los 60.000 yenes (360 euros).

Fisiología

18. Las cucarachas piensan con la periferia. El sistema nervioso de la cucaracha muestra un diseño común al de los insectos. Consta de tres ganglios cefálicos (cerebro, ganglio frontal y subesofágico), tres ganglios torácicos que inervan las patas y las alas (ganglios protorácico, mesotorácico y metatorácico), y 6 ganglios abdominales, relacionados con la reproducción. Muchos de los comportamientos innatos de la cucaracha están gobernados por reflejos en los que intervienen una neurona sensitiva periférica, una neurona de asociación y, al menos, una neurona motora, de forma que puede decirse que las cucarachas piensan con la periferia. Aunque los ganglios torácicos y abdominales tienen una autonomía relativa, todos están subordinados a la inhibición coordinada del cerebro.

curiosidades

19. La calidad es más importante que la cantidad. Se estima que una cucaracha tiene alrededor de un millón de neuronas. El ser humano tiene cien mil millones y la mosca del vinagre (Drosophila), alrededor de 250.000. Sin embargo, su densidad en el cerebro de la cucaracha es diez veces mayor que en el cerebro humano y tienen más plasticidad.

20. Consciencia de cucaracha. Los cuerpos pedunculados de las cucarachas, estructuras que morfológicamente recuerdan al hipocampo humano, se han convertido en centros de asociación que gobiernan reacciones psíquicas particularmente complicadas.

21. Memoria de cucaracha. Las cucarachas son capaces de desarrollar una memoria a largo plazo, sobre todo con asociaciones visuales y olfativas. Se orientan en un laberinto y son capaces de distinguir la derecha de la izquierda. También muestran un condicionamiento clásico de salivación similar al que observó Pavlov con perros a finales de los años 20 del siglo pasado. Por otra parte, un estudio ha demostrado que su habilidad para el aprendizaje depende de la hora del día. En otras palabras, les resulta más fácil aprender por la noche que por el día.

22. Una para todas y todas para una. Un estudio ha puesto de manifiesto que las cucarachas toman decisiones de grupo.

23. Escapar por los pelos. Las cucarachas son difíciles de atrapar. Son muy sensibles a las vibraciones de la superficie sobre la que se encuentran, siendo capaces de detectar los más pequeños movimientos y responder a los más ligeros movimientos del aire, que pueden sentir gracias a unos pelos sensoriales (receptores de viento) que tienen en los cercos del abdomen y que están conectados al ganglio terminal del abdomen (el sexto ganglio abdominal) y a interneuronas gigantes que discurren por el cordón nervioso central, y de allí al ganglio metatorácico (el tercer ganglio torácico), donde se integra la señal que excitará las neuronas motoras de las patas. Una cucaracha puede detectar la vibración del movimiento del aire mucho antes de que el atacante se pueda acercar a ella y puede correr con rapidez en busca de protección en una hendidura o grieta inaccesible.

24. ¿Dónde he puesto mi cabeza? En condiciones controladas, una cucaracha puede llegar a sobrevivir varias semanas sin cabeza. Y la cabeza también puede sobrevivir sin el cuerpo hasta que se queda sin energía. El cuerpo puede seguir funcionando, reaccionando a estímulos, pero sin la acción inhibidora coordinada del cerebro, tratará de hacer todos los movimientos al mismo tiempo.

25. Sensores con patas. Las antenas de las cucarachas son largas, finas y casi del mismo tamaño del cuerpo. Se componen de pequeños y cortos segmentos que las hacen muy flexibles. Forradas de receptores químicos y dos tipos de pelos sensoriales, constituyen unos muy bien desarrollados órganos sensitivos para tocar y oler.

secretos

26. Alas, ¿para qué os quiero? Aunque la mayor parte de las cucarachas pueden volar, muchas de ellas no son de altos vuelos y prefieren arrastrarse por el suelo. Otras especies tienen alas reducidas (a veces, sólo las hembras) o son ápteras.

27. Más viejas que Matusalén. Las cucarachas son extraordinariamente longevas para los parámetros a los que nos tienen acostumbrados los insectos. La cucaracha americana puede vivir hasta cuatro años en condiciones de laboratorio y la cucaracha rinoceronte puede llegar hasta los diez.

28. Achaques de la edad. Cuando Blaberus discoidalis y Periplaneta americana alcanzan las 60-65 semanas, empiezan a sufrir los achaques de la edad: se mueven más lentamente, presentan rigidez en las articulaciones, problemas de coordinación, disminuye su respuesta de huida y tienen dificultades para subir por terrenos inclinados. La muerte sobreviene poco después de que se manifiesten estos síntomas.

29. Inmunes a casi todo. A lo largo de su vida, las cucarachas deben hacer frente a amenazas externas, ya sean microbianas o químicas, que deben neutralizar para poder sobrevivir. Si a la cucaracha americana se le inyectan toxinas del veneno de las abejas, tras un tiempo desarrolla una respuesta protectora frente a dosis letales de veneno que dura varias semanas en lugar de días como ocurre con los péptidos antibacterianos inducibles de los insectos. Esta respuesta es, además, específica y una segunda inyección puede producir una memoria inmunológica a largo plazo. Las cucarachas viejas y jóvenes responden de manera diferente y las hembras tienen una respuesta inmunológica mayor que los machos.

30. Regeneración de miembros. A diferencia de lo que ocurre en otros insectos, que van regenerando poco a poco los miembros perdidos en sucesivas mudas, cuando una cucaracha pierde uno o más patas, puede retrasar la muda y de esta forma regenerar completamente todos los miembros perdidos en la muda siguiente.

31. Animación suspendida. Algunas especies de cucarachas, como Parcoblatta pensylvanicus y P. virginica pueden hibernar durante los meses fríos si no encuentran las condiciones favorables.

32. Cucarachas radiactivas. Las cucarachas pueden soportar dosis de radiación de 6 a 15 veces superiores a las de los seres humanos, aunque no son insectos tan resistentes a la radiación como Drosophila, la mosca del vinagre, o la avispa parasitoide Habrobracon. Esta resistencia se entiende en términos de división celular: la radiación afecta a las células en división y por ello son más sensibles cuando se produce el ciclo de muda. Los Cazadores de mitos se encargarán de confirmar o desmentir esto en uno de sus programas.

33. Cucarachas enrolladas. Hay varias especies de cucarachas, como las hembras de algunas especies del género malayo Perisphaerus, que tienen la habilidad de enrollarse en forma de bola del mismo modo que lo hacen las cochinillas o los gloméridos.

caracteristicas

34. Camino a la perdición. La cuaracha alemana deja rastros químicos en sus heces y otras cucarachas los pueden seguir para descubrir fuentes de comida y agua y dónde se esconden. En teoría, esto podría utilizarse para eliminar a las cucarachas de las casas simplemente dejando un rastro químico que las lleve fuera.

35. Las cucarachas alemanas mutantes. Del mismo modo que Drosophila, los mutantes de Blatella germanica son muy apreciados para estudios de genética.

36. Cromosomas de cucarachas. Hablando en términos diploides, la cucaracha americana tiene 33 cromosomas y la cucaracha alemana tiene 23 cromosomas.

37. Beber como una esponja. La cucaracha del desierto, Arenivaga investigata, tiene unas estructuras en la hipofaringe que le permiten condensar el vapor de agua cuando la humedad relativa supera el 82,5%.

Feromonas

38. Blatellaquinona. Así es cómo se llama la feromona que emiten las hembras de la cuaracha alemana para atraer a los machos. Una versión sintética de la misma podría servir para controlar la población de esta cucaracha.

39. La feromona más seductora. Seducina es el evocador nombre que recibe la feromona producida por el macho de Nauphoeta cinerea.

40. La feromona menos seductora. 5-(2,4-dimetilheptanil)-3-metil-2H-piran-2-ona es el nombre tan poco sicalíptico que recibe la feromona producida por la hembra de Supella longipalpa. Aunque, para abreviar, se la conoce como supellapirona.

Reproducción

41. Sin prisa, pero sin pausa. El apareamiento de las cucarachas varía desde el sencillo contacto hasta complejas danzas y la secreción de feromonas. Normalmente, el cortejo precede al apareamiento, que puede prolongarse durante más de una hora. El macho extiende las alas y produce una sustancia que atrae a la hembra y cuando la hembra se sube a la espalda del macho para apoderarse de esa secreción, aquél aprovecha para copular con ella. En algunas especies, el macho transfiere a la hembra un espermatóforo que le servirá para fecundar los huevos de por vida. El espermatóforo está recubierto por una sustancia rica en ácido úrico que se come la hembra y el nitrógeno que obtiene de ahí servirá como nutriente para las crías.

42. Se reproducen como… cucarachas. Las cucarachas ponen sus huevos en pequeños recipientes con forma de saco denominados ootecas y se pueden ver a menudo saliendo por el extremo del abdomen de las hembras. Aunque la mayor parte de las cucarachas depositan sus ootecas en cuanto se forman o poco después, la cucaracha alemana las transporta de un lado a otro hasta que los huevos están a punto de eclosionar.

43. Manda huevos. La forma de la ooteca es diferente para cada especie, por lo que es fácil distinguirlas. El número de huevos de una ooteca también depende de cada especie y varía entre 12 y 50. Se ha estimado que en la larga vida de una cucaracha americana, la hembra puede poner hasta 1.000 huevos.

44. Un encanto de criaturas. Inmediatamente después de la eclosión, las ninfas recién nacidas, que son blanquecinas, con los apéndices envueltos aún por una fina membrana (denominadas por eso ninfas vermiformes), realizan una primera muda generalmente sobre la ooteca, adquieren una consistencia más dura y un color más oscuro y comienzan a dispersarse, llevando el mismo modo de vida que los adultos. Dependiendo de las especies, el desarrollo de las ninfas es lento y se puede prolongar durante un año y entre 5 y 12 mudas.

45. En la variedad reproductiva está el gusto. La biología reproductiva de las cucarachas es de cuatro tipos. La mayor parte de las especies son ovíparas, depositando sus huevos en ootecas. Algunos blatélidos y la mayor parte de los blabéridos muestran una falsa ovoviparidad: el macho saca la ooteca, la rota 90º y la introduce en una cámara especial de la hembra donde permanecerá hasta que los huevos eclosionen y salgan las crías vivas. Una subfamilia de los blabéridos y endémica de Australia, los geoscafeinos, son ovovivíparos verdaderos: la ooteca no se forma y los huevos pasan directamente del oviducto a la cámara de cría. Finalmente, el blabérido Diploptera punctata es vivíparo. Los huevos se depositan directamente en la cámara de cría, donde crecen recibiendo nutrientes en forma de una especie de leche de la hembra. Aunque sólo unas pocas ninfas acaban naciendo, son mucho más grandes que las de otras cucarachas de tamaño similar, lo que hace que empiecen con ventaja.

46. Yo me lo monto solita. La cucaracha de Surinam, Pycnoscelus surinamensis, es capaz de reproducirse por partenogénesis (es decir, sin aparearse con el macho).

101 cosas que no sabías sobre las cucarachas

47. Padres y madres modelo. La cucaracha rinoceronte vive en madrigueras que pueden tener 6 metros de longitud y 1 metro de profundidad. Los adultos viven en grupos familiares, practicando incluso el cuidado de la prole. Las ninfas, más pálidas y blandas que los adultos, permanecen en la cámara de cría hasta que alcanzan la madurez, lo que puede tardar hasta nueve meses. En los géneros Thorax y Phoraspis, la hembra posee un abdomen cóncavo y alas convexas, donde forma una cámara para que se escondan las ninfas. La hembra de Perisphaerus posee pequeños agujeros en la parte inferior de su cuerpo donde encajan perfectamente las piezas bucales especializadas de las ninfas de la primera muda, de forma que quedan protegidas en la parte inferior de la hembra, incluso cuando ésta se hace una bola. También reciben nutrientes en esos agujeros, lo que constituye otro caso de amamantamiento entre las cucarachas.

48. Solteronas desesperadas. Cuando las hembras de Nauphoeta cinerea sobrepasan la edad óptima para reproducirse, se vuelven menos selectivas a la hora de elegir macho, si se compara con cucarachas más jóvenes, y producen menos descendencia.

49. Sexo seguro. Las hembras de Nauphoeta cinerea prefieren aparearse con machos de jerarquías más bajas —más débiles—, mientras que los dominantes —más agresivos— tratan de impedirlo. Cuando lo consiguen, suele tener menor descendencia. Todavía no se conoce el por qué de este comportamiento, pero al tener menos descendencia, paradójicamente podría asegurarse el éxito reproductivo de la prole.



PARTE 2:

http://www.taringa.net/posts/info/1214095/101-cosas-que-no-sabías-sobre-las-cucarachas-II.html


FUENTE: http://entomoblog.net/101-cosas-cucarachas-i.html