La educación Socialista en México

“La educación que imparte el estado, será socialista en sus orientaciones y tendencias pugnando porque desaparezcan los prejuicios y dogmatismos religiosos, creando la verdadera solidaridad humana y la socialización progresiva de los medios de producción”

Artículo 3 de la Constitución Méxicana, 1934

La educación Socialista en México


Durante el Cardenismo, la educación pública de México sufrió una gran transformación al declararse socialista y emprender una serie de campañas populares.

INTRODUCCIÓN

La educación socialista que se implemento en México en los años de 1934 a 1945 es una de las experiencias educativas más singulares que se han conocido en América Latina. Esta reforma educativa tuvo una vigencia real solamente durante el sexenio del presidente Lázaro Cárdenas de 1934- 1940, pues el gobierno de Manuel Avila Camacho de 1940- 1946 le dio otro rumbo a la educación pública hacia una línea más liberal.
Pese a su corta duración este proyecto educativo, según Gilberto Guevara Niebla fue “Objeto de una polémica turbulenta que dividió a la cultura nacional, la educación socialista cristalizo, sin embargo, en una obra de importancia decisiva en la construcción del México moderno y produjo un conjunto de enseñanzas de gran valor Histórico”[1]

En este trabajo expondremos algunas consideraciones sobre su origen, estableceremos el contenido general del proyecto, y posteriormente estableceremos una pequeña reflexión sobre lo que motivo su cancelación.
Concluiremos con la exposición de algunas ideas generales del problema que en mi opinión son rescatables para la problemática actual.

EL ORIGEN


Respecto al origen de la reforma de 1934, se presentan fundamentalmente dos elementos que inciden hacia el desarrollo de un proyecto socialista para la educación en el país. Un primer elemento es la influencia del pensamiento socialista internacional, que ya desde finales del siglo XIX había empezado a tener una difusión a escala mundial, la cual alcanza su nivel más alto con el triunfo de la revolución de Octubre de 1917 en Rusia. En el país el ejemplo soviético convenció a muchos que era posible realizar cambios revolucionarios hacia el socialismo y se promovió con más fuerza la reforma agraria radical, la lucha por ampliar los derechos obreros y transformar las estructuras sociales. La educación por tanto se transforma en un elemento importantisimo en el desarrollo de un proyecto revolucionario radical para la sociedad mexicana.

Un segundo elemento fue el impulso todavía fresco del proceso de la revolución mexicana, que cobro nuevos bríos con la crisis económica mundial de 1929 que golpeo duramente a los trabajadores mexicanos, presentándose un asenso en la lucha popular. “Posiblemente en tanto a discurso, la educación socialista mexicana tenga conexión con educación socialista de la URSS, pero no se trato, evidentemente, de un acto de imitación sino de un fenómeno nacional que nació y evoluciono conforme a las circunstancias mexicanas de aquella época.”[2]

Esta propuesta socialista hacia la educación, tuvo antecedentes en experiencias educativas alentadas por sindicatos y grupos obreros desde antes de la revolución: la escuela racionalista establecida en la Casa del Obrero Mundial en 1912 con el apoyo del gobernador Felipe Carrillo Puerto, y en Tabasco, con el gobernador Tomas Garrido Canabal.[3] . La escuela racionalista se basaba en las ideas del anarquista español Francisco Ferrer Guardia.
“Hubo propuestas muy definidas de educación socialista en el Congreso Nacional de Estudiantes (1921), en el Congreso Pedagógico (Jalapa 1932) y en la segunda Convención de Maestros (Toluca 1933)”[4]
El triunfo, en 1933 del General Lázaro Cárdenas significo el apogeo político de quienes desde dentro del partido pugnaban por promover profundas reformas sociales.

El plan sexenal del PNR de 1934-1940 contenía la propuesta de hacer la reforma socialista de la educación. En diciembre de 1933 la cámara de diputados había elaborado una propuesta. La iniciativa fue descartada por el presidente Abelardo Rodríguez, pero la promovió Calles, con su discurso conocido como el grito de Guadalajara. Tres días después se discutió en la cámara y fue aprobada la propuesta.

La reforma socialista de 1934 no solo supuso la introducción de una doctrina en la educación pública, definió además, por primera vez, la sujeción de la escuela privada a los programas oficiales. Por lo que provoco las protestas de las fuerzas clericales y conservadoras que habían venido oponiéndose a la intervención del estado en la educación. Por otra parte, las organizaciones obreras y campesinas se inclinaron por apoyar la reforma.
Se desato en todo el país una intensa discusión que involucro a todos los sectores de la sociedad. “La convulsión, que alcanzo su grado máximo en agosto y septiembre de 1934, fue fundamentalmente un fenómeno urbano y de la clase media”[5]

Las autoridades eclesiales ante la inminencia de la aprobación de la reforma, amenazan con el excomulgar a todos los que apoyen, manden a sus hijos a las escuelas publicas. Finalmente en el mes de octubre el Congreso de la Unión aprueba la reforma y el 1º de diciembre de 1935 entra en vigor la educación socialista.

mexico


CONTENIDO DE LA PROPESTA EDUCATIVA SOCIALISTA

Comenzaremos plantando lo que se proponía realizar este proyecto para el país, según Gilberto Guevara:
“a) superar algunas de las limitaciones que reconocidamente tenia el modelo de la educación liberal.
b) acrecentar la responsabilidad de la escuela en el cambio social; y
c) apoyar un proyecto de desarrollo con rasgos nacionalistas y populares.”[6]
La educación socialista pretendió educar a la sociedad para el cambio. Partiendo de una crítica a la concepción liberal vasconcelista de la educación, una parte importante de educadores mexicanos consideraban que toda propuesta educativa hacia la sociedad estaba vacía, si no contemplaba transformaciones de carácter económico y político.

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Aunque no se produjeron estos cambios socialistas, el país durante el gobierno de Cárdenas inicio una etapa de importantes transformaciones sociales. “La organización de las masas populares, la reforma agraria, la nacionalización de ferrocarriles y el petróleo, la creación de empresas productivas estatales en energéticos, minería y otros campos, la organización colectiva de ejidos, la organización política del país que supuso la creación del PRM, el desarrollo de grandes obras de infraestructura y los avances de la industria y otros cambios...modificaron radicalmente la estructura e imagen de la sociedad mexicana y tuvieron un sentido nacionalista y popular”[7]. La escuela sirvió de apoyo a estos cambios.

En este sentido la intervención del estado en las escuelas se reflejo en las siguientes directrices:

“1- La vinculación de la escuela con las organizaciones populares y con la lucha social.
2- La vinculación de la escuela con la producción, y
3- La utilización de la escuela como un vehículo de propaganda y difusión de la política gubernamental.”[8]
El gobierno cardenista formo un sistema de educación popular creando escuelas e instituciones que permitieran ampliar las oportunidades de estudio a los trabajadores y sus hijos, tanto en el campo como en la ciudad. Se crearon sistemas de becas, se crearon comedores, internados, centros de estudios vinculados a la producción y a empresas específicas, se promovió la educación técnica. Se crearon la Escuela Nacional de Maestros, la Escuela Nacional de Agricultura, El Instituto Politécnico Nacional, se crearon también redes de escuelas regionales campesinas y escuelas vocacionales y centros de educación para indígenas.
Otro cambio importante se experimento en las escuelas primarias. “Con la aprobación del art. 3º que imponía la educación socialista, la primaria se dividió en primaria rural (cuatro años) y primaria urbana (seis años). La rural trataba de apoyar la vida económica y social; mejorar las técnicas agrícolas; organizar los sistemas de producción colectiva; fortalecer la campaña contra el alcoholismo; y promover el respeto hacia la mujer. Las materias eran: lectura y escritura; aritmética; técnicas agropecuarias, artesanías y conservas. En cambio, las escuelas urbanas se proponían lograr de sus alumnos: adquirir una sólida moral socialista, así como formar un verdadero carácter y alcanzar lo ideales que les permitieran actuar como factores dinámicos de la integración gradual de un nuevo orden. Las materias eran: lengua nacional; observación y estudio de la naturaleza; actividades artísticas; educación física; calculo aritmético y geométrico; geografía, historia y civismo; enseñanzas manuales y economía domestica”[9]

El nuevo rostro de la educación

La transformación del sistema educativo era fundamental para la mecánica del Cardenismo: sin una educación acorde con los principios y los ideales del nuevo gobierno, las reformas no podrían sobrevivir más allá del sexenio. Por esta razón, Cárdenas inició una profunda transformación del sistema escolar.

Bajo el amparo de una suerte de filosofía de la educación socialista -que en realidad sólo pretendía la preparación de los estudiantes para desempeñar un trabajo en aras del bien común-, la propuesta educativa de Lázaro Cárdenas pretendía alcanzar las siguientes metas:

* Disminuir el analfabetismo al máximo posible, pues a pesar del esfuerzo que algunos gobiernos.
revolucionarios emprendieron en este sentido, los resultados eran desalentadores: una buena parte de los mexicanos aún no sabían leer y escribir.

* Incorporar a los sectores menos favorecidos de la sociedad a la educación elemental. Para esto era necesario que los servicios educativos llegaran a los sitios más lejanos por medio de misiones culturales.

* Capacitar científica y tecnológicamente a la población para desempeñar sus trabajos y fortalecer el desarrollo económico del país.

* Incrementar el número de escuelas y profesores.

Socialismo


Con el fin de lograr las primeras dos metas, Cárdenas no sólo incrementó el presupuesto de la Secretaría de Educación Pública, sino que también destacó un ejército de profesores rurales en misiones que tenían el objetivo de alfabetizar, instruir, capacitar para el trabajo y desfanatizar a los campesinos. Asimismo, las misiones culturales buscaban atender a la población con primeros auxilios, consejos nutricionales y sistemas de construcción y mejoramiento de sus viviendas.

Como resultado del llamado del presidente Cárdenas, cientos de profesores se sumaron a este esfuerzo y enfrentaron el reto de encontrarse con un campesinado que todavía no olvidaba las heridas de la cristiada y, en más de una ocasión, vació el odio acumulado en los miembros de las misiones culturales. Por esta razón no fue casual que muchas de ellas -al intentar iniciar el proceso de "desfanatización"- encendieran una mecha que parecía estar apagada.

Evidentemente, los proyectos educativos del Cardenismo no miraban con buenos ojos a la Universidad Nacional Autónoma de México. Desde la perspectiva del Cardenismo, la UNAM cometía un terrible pecado: fomentaba el individualismo entre sus alumnos y les restaba su responsabilidad social. A pesar de las contribuciones de la máxima casa de estudios al programa de servicio social, la desconfianza no disminuyó e, incluso, se materializó en la reducción del subsidio gubernamental, principal sostén de la universidad.

Incluso, como una suerte de contrapeso de la UNAM, el Cardenismo fundó una nueva institución educativa que era perfectamente acorde con sus ideas políticas: el Instituto Politécnico Nacional. Desde el punto de vista del presidente, el IPN no sólo contribuiría al desarrollo tecnológico del país con estudiantes altamente capacitados, sino que también evitaría que el individualismo marcara su destino gracias al fomento de un fuerte compromiso con la sociedad.

El compromiso del Cardenismo con la educación también tuvo un impacto en el arte y algunas ciencias sociales: el muralismo -cuya génesis se verificó durante el gobierno de Álvaro Obregón- recuperó su fortaleza y los muros públicos se llenaron de sus consignas, mientras que sus creadores se organizaban en torno a la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios; por su parte, la música intentó -y en algunos casos logró con gran éxito- convertirse en un arte mexicanísimo y la antropología recibió las bendiciones del régimen apoyando a Alfonso Caso.

Aparentemente, todas las acciones del Cardenismo iban en el rumbo adecuado; sin embargo, en 1940, el país tendría que tomar un nuevo camino.

CONCLUCIONES

A pesar de que la secretaria de educación realizo un importante esfuerzo para atender los problemas que suscitaba la aplicación del nuevo modelo educativo, sus resultados fueron parcialmente positivos, pues las dificultades eran múltiples.

La redacción del nuevo articulado era impreciso y permitió muchas opiniones sobre como interpretarlo: para unos era el socialismo de la revolución mexicana, para otros era el socialismo soviético. Los maestros quedaron divididos, unos aplicando uno de los dos socialismos y otros siguieron el sistema tradicional.
Por otro lado las precarias condiciones materiales del sistema educativo y los problemas de comunicación fueron obstáculos importantes pera el avance de la reforma. Esto provoco una falta de unidad y coherencia del que hacer en el trabajo escolar.

La educación socialista fue impulsada desde el estado mismo, cuando la correlación de fuerzas cambio con el termino del periodo de gobierno de Cárdenas cambio también el modelo de educación.

[1] Guevara Niebla, Gilberto. L a educación Socialista en México, 1934-1940. Pag. 9
2 Idem. al anterior. Pag. 11.
3 Latapi Sarre, Pablo. Un siglo de educación nacional: una sistematización. En “Un siglo de educación en México” F.C.E. México. 1998. Pag. 26.
4 Idem. al anterior. Pag. 27.
[5] Guevara Niebla, Gilberto. Idem. Pag. 12.
[6] Idem. al anterior. Pag.9.
[7] Idem. Pag. 16 y 17.
[8] Idem. pag 14.
[9] Meneses Morales, Ernesto. El saber educativo. En Un siglo de educación en México tomo II. CFE. México. 1998. Pags 25 y 26.

FUENTES:

http://mx.kalipedia.com/historia-mexico/tema/revolucion-cardenismo/educacion-socialista-mexicana.html
http://barrysenpai.blogspot.com/2008/05/la-educacin-socialista-en-mxico.html
http://es.scribd.com/doc/4716633/La-educacion-socialista-en-Mexico
http://www.lja.mx/ex-alumnos-de-la-unam-ruben-c-rojas/5277-el-cardenismo-y-la-educacion-socialista-en-mexico

más info: http://www.cuadernospoliticos.unam.mx/cuadernos/contenido/CP.29/29.8DavidRaby.pdf

Fuentes de Información - La educación Socialista en México

El contenido del post es de mi autoría, y/o, es un recopilación de distintas fuentes.

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4 comentarios - La educación Socialista en México

@guason125 Hace más de 3 años +4
cardenas
@TheDoom75 Hace más de 3 años
I vamos bien con cardenas
@estrella_lejana Hace más de 3 años
guason125 dijo:socialista
@JuanRuano Hace más de 3 años
y mira como esta ahora