No festejes Halloween
La celebración de Halloween no es tan inocente como parece, es una fiesta rescatada de los antiguos celtas, antes de ser envangelizados, en la que practicaban ritos esotéricos y con relación al ocultismo y la magia negra. Celebrar esta fiesta es como hacerse parte de los festejos al "DEMONIO", el autor de lo oculto, de la magia negra y de todos los males del mundo. Con el diablo tiene que ver la muerte, el terror y todos los personajes que inspiran miedo. ¿ que cosas buenas podemos sacar de todos esto?. Es una fiesta de la muerte y del terror en la víspera de todos los santos y de los fieles difuntos que nada tiene que ver con nuestras creencias y prácticas. Precisamente la fiesta de los Santos y de los Fieles difuntos, si lo celebramos con respeto, nos hablan de la Vida nueva que nos da Cristo en el Cielo, una Vida llena de alegría y de gozo Eterno que contradice profundamente el miedo, la tristeza y el terror. La fascinación por el ocultismo atrapa a niños y jóvenes que se suman a esta fiesta con disfraces de personajes de terror y muchas veces son los padres o profesores de Inglés los que incentivan a los chicos a festejar algo que ni ello saben a quien veneran con semejante celebración.

Una fiesta de disfraz no es nada peligrosa y mejor si ella nos deja, especialmente en los niños, un mensaje positivo de amor y alegría. Halloween significa "Víspera de todos los santos", que se refiere a la noche del 31 de octubre. Sin embargo se ha robado el sentido religioso celebrando una noche de terror y brujas. En Chile se celebra en esa noche "la fiesta de la primavera" y los niños con disfrases de princesas, santos, flores y ángeles; nada de monstruos y demonios. Los niños visitan las casa de los vecinos llevando de regalo una estampa de un santo a cambio de golosinas. Es bueno que los niños salgan a pedir golosinas, pero que no amenacen con hacer daño, eso no es cristiano, deben cambiar la golosina por una flor, o una estampa, o un recordatorio bonito para la familia.